¿Acaso los cristianos tenemos que cumplir los 10 Mandamientos? (Parte 2)

En el artículo anterior vimos como el hombre trata de alejarse de la “Ley de Dios”, incluyendo los cristianos porque tenemos un concepto equivocado del propósito de la ley. Describimos que la ley nos muestra el amor que nuestro Creador tiene hacia nosotros, resumiéndola en la frase: “Dios es amor, es perfecto, y no cambia”. Aprendimos que la palabra Ley viene del hebreo “Torá”, que también significa Su instrucción y dirección para que no caigamos en el pecado, y que al seguirla, nos acercamos a Él, le brindamos placer y Él nos recompensa en esta vida y en la que sigue. Ahora veremos las diferentes doctrinas cristianas que han causado esta confusión y mostraremos por qué van en contra de lo que las Escrituras nos enseñan acerca de la ley de Dios, la cual nos santifica.

“¿No se dan cuenta de que uno se convierte en esclavo de todo lo que decide obedecer? Uno puede ser esclavo del pecado, lo cual lleva a la muerte, o puede decidir obedecer a Dios, lo cual lleva a una vida rectaGracias a Dios, ahora obedecen de todo corazón… Porque la naturaleza humana de ustedes es débil… Ahora deben entregarse como esclavos a la vida recta para llegar a ser santos.” — Romanos 6:16-17, 19 (NTV)

La doctrina del dispensacionalismo de “Gracia”

La doctrina de dispensacionalismo nos dice que la salvación de Dios durante la historia de la humanidad ha sido dividida en varios períodos, o dispensaciones, caracterizados por diferentes revelaciones de Dios acerca de cómo el hombre debe de responder a Su voluntad y obedecer. De acuerdo con esta doctrina Dios tiene diferentes pactos, profecías, promesas y destinos para Israel y para la Iglesia de Cristo. Estas doctrinas fueron promovidas principalmente por John Darby y Cyrus Scofield. Pero ya hemos visto que Dios no cambia. Gracias a esta doctrina, las leyes del Antiguo Testamento han perdido fuerza al ser remplazadas en la actualidad por la atractiva dispensación de “Gracia” la cual promueve la libertad de la “Ley de Dios”.

“Pues el simple acto de escuchar la ley no nos hace justos ante Dios. Es obedecer la ley lo que nos hace justos ante Sus ojos.” — Romanos 2:13 (NTV)

“Dios detesta la oración del que no hace caso de la ley.” — Proverbios 28:9 (NTV)

Seguramente haya escuchado que vivimos en un periodo de “Gracia” porque “nadie puede” obedecer la “Ley de Dios” al pie de la letra, y esa es la principal razón por la que Jesús tuvo que morir. Pero como vimos en el artículo anterior esto no es correcto. También está la mala interpretación de pasajes Bíblicos como el de Romanos 5:20-21, que son utilizados para avanzar esta doctrina de que “ahora vivimos en un período de gracia, que ya no estamos basados en los convenios del Antiguo Testamento y que sólo debemos considerar el Nuevo Testamento”. Pero Jesús enfatiza que la fe es uno de los aspectos más importantes de la “Ley de Dios”.

[Jesús dice] “pero pasan por alto los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe.” — Mateo 23:23b (NTV)

Doctrinas como el dispensacionalismo han tratado durante siglos de apartar a los cristianos de las raíces que tenía la iglesia en tiempo de los apóstoles, y con ello han conseguido apartar a las personas de las verdaderas leyes de Dios, al grado en que han cometido atrocidades creyendo que están haciéndole un servicio a Dios, por ejemplo, las acciones de la Inquisición, las cruzadas, y el holocausto perpetrado por Hitler.

[Dice Jesús] “Los expulsarán de las sinagogas, y llegará el tiempo en que quienes los maten pensarán que están haciendo un servicio santo para Dios.” — Juan 16:2 (NTV)

La doctrina del dispensacionalismo de “Gracia” comprende el periodo posterior a la ley de Moisés y el inicio del Milenio (el reinado de Jesús en la tierra por 1,000 años). Pero esto no es válido porque vemos que la “Ley de Dios” y la “Gracia de Dios” coexistieron en paralelo antes, durante y después de sus respectivos periodo de tiempo.

La “Gracia de Dios” antes: La primera vez que escuchamos de la “Gracia de Dios” fue 2,500 años antes de que este supuesto periodo existiera. Dios por Su gracia permitió que la familia de Noé sobreviviera al juicio de Dios a la humanidad.

“Pero Noé halló gracia a los ojos del Señor.” — Génesis 6:8 (RVC)

La “Gracia de Dios” también existió durante el supuesto periodo de dispensacionalismo de la Ley, cuando la “Ley de Dios estaba vigente”. Otros ejemplos de gracia en este periodo son Jeremías 31:2 y Proverbios 3:34.

“Y dijo Moisés a Jehová: Mira, Tú me dices a mí: Saca este pueblo; y Tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, Tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en Mis ojos.” — Éxodo 33:12 (RVR1960)

“¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en Tus ojos, yo y Tu pueblo, sino en que Tú andes con nosotros, y que yo y Tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?” — Éxodo 33:16 (RVR1960)

La “Gracia de Dios” durante: El apóstol Pablo nos explica que la gracia de Dios abundaba antes de que Jesucristo viniera, y agrega que durante este periodo de “Gracia”, la gracia de Dios reina para darnos vida eterna.

La ley de Dios fue entregada para que toda la gente se diera cuenta de la magnitud de su pecado, pero mientras más pecaba la gente, más abundaba la gracia maravillosa de Dios. Entonces, así como el pecado reinó sobre todos y los llevó a la muerte, ahora reina en cambio la gracia maravillosa de Dios, la cual nos pone en la relación correcta con Él y nos da como resultado la vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor.” — Romanos 5:20-21 (NTV)

La “Gracia de Dios” después: Al inicio del Milenio, Jesús enviará Su Espíritu de Gracia. Y el libro de Apocalipsis termina deseándonos que la Gracia de Jesucristo esté en nosotros.

Entonces derramaré un espíritu de gracia y oración sobre la familia de David y sobre los habitantes de Jerusalén. Me mirarán a Mí, a quien atravesaron, y harán duelo por Él como por un hijo único. Se lamentarán amargamente como quien llora la muerte de un primer hijo varón.” — Zacarías 12:10 (NTV)

Que la gracia del Señor Jesucristo sea con todos. Amén.” — Apocalipsis 22:21 (RVC)

Y como Dios no cambia, Él nos ha brindado Su gracia durante toda la historia de la humanidad. Todas las generaciones de creyentes en la Palabra de Dios desde Adán necesitamos de la “Gracia de Dios” a través de Jesucristo. Y también nos ha dado Su ley desde el principio porque nos ama. El obedecer la Ley de Dios no substituye la necesidad de la Gracia de Dios. Nuestra respuesta natural es amarlo cumpliendo Sus mandamientos. Ahora veamos que la Ley de Dios existía antes de que fuera entregada a Moisés en el Monte Sinaí.

“Entonces, si hacemos énfasis en la fe, ¿eso significa que podemos olvidarnos de la ley? ¡Por supuesto que no! De hecho, solo cuando tenemos fe cumplimos verdaderamente la ley.” — Romanos 3:31 (NTV)

¿Cuándo comenzó a aplicar la ley de Dios?

Los principios de la ley de Dios siempre han existido, son principios eternos. Existe un malentendido común entre los cristianos, de que los 10 Mandamientos son de alguna manera leyes judías, y que Dios se las dio solo al pueblo de Israel, y que no nos aplican hoy en día. Como hemos visto en nuestros estudios de Génesis, Dios debió haberles dado Sus mandamientos, estatutos y principios oralmente desde la época de Adán y Eva, y se mantendrán firmes por siempre:

“Las obras de Sus manos son verdad y juicio; Fieles son todos Sus Mandamientos, afirmados eternamente y para siempre, hechos en verdad y en rectitud.” — Salmos 111:7-8 (RVR1960)

El primer ejemplo, lo tenemos con Caín, quien mató a su hermano, sabiendo que eso estaba mal, ya que el Señor se lo había advertido (“No matarás”):

“Serás aceptado si haces lo correcto, pero si te niegas a hacer lo correcto, entonces, ¡ten cuidado! El pecado está a la puerta, al acecho y ansioso por controlarte; pero tú debes dominarlo y ser su amo”. — Génesis 4:7 (NTV)

También sabemos que Noé fue el único hombre al que el Señor consideró justo de su época, porque él obedecía la Ley de Dios, y después del Diluvio las Escrituras enfatizan la ley del Señor (“No matarás”) y le asigna un castigo:

Noé era un hombre justo. En sus acciones fue perfecto, pues siempre anduvo con Dios.” — Génesis 6:9a (RVC)

Yo exigiré la sangre de cualquiera que le quite la vida a otra persona. Si un animal salvaje mata a una persona, ese animal debe morir; y cualquiera que asesine a otro ser humano debe morir. Si alguien quita una vida humana, la vida de esa persona también será quitada por manos humanas. Pues Dios hizo a los seres humanos a Su propia imagen. Ahora sean fructíferos y multiplíquense, y vuelvan a poblar la tierra».” — Génesis 9:5-7 (NTV)

También sabemos que Abraham cumplía con las leyes de Dios:

[Dice el Señor] “Yo haré esto porque Abraham me escuchó y obedeció todos Mis requisitos, mandatos, decretos e instrucciones” — Génesis 26:5 (NTV)

Por otro lado, vemos que nuevos pactos no anulan a los pactos precedentes, como nos explica el apóstol Pablo acerca del pacto que hizo Dios con Abraham, el cual no fue anulado cuando Moisés recibió los 10 Mandamientos.

“Lo que trato de decir es lo siguiente: el acuerdo que Dios hizo con Abraham no podía anularse cuatrocientos treinta años más tarde —cuando Dios le dio la ley a Moisés—, porque Dios estaría rompiendo Su promesa. Pues, si fuera posible recibir la herencia por cumplir la ley, entonces esa herencia ya no sería el resultado de aceptar la promesa de Dios; pero Dios, por Su gracia, se la concedió a Abraham mediante una promesa.” — Gálatas 3:17-18 (NTV)

Tiempo después, uno de los descendientes de Abraham, José el hijo de Jacob, sabía que el adulterio era pecado mucho antes de que Moisés nos diera los 10 Mandamientos.

 [Dice José] “Nadie aquí tiene más autoridad que yo. Él no me ha negado nada, con excepción de usted, porque es su esposa. ¿Cómo podría yo cometer semejante maldad? Sería un gran pecado contra Dios.” — Génesis 39:9 (NTV)

Otro ejemplo de que la ley de Dios era conocida antes de los 10 Mandamientos que son descritos en Éxodo capítulo 20, lo vemos 5 capítulos antes en el pasaje del agua amarga en Mará, 3 días después de haber cruzado el Mar Rojo y en camino al Monte Sinaí. En estos versículos los Israelitas ya estaban siendo puestos a prueba y juzgados por los mandamientos de Dios, antes de que los 10 Mandamientos fueran dados a ellos 5 capítulos después y que marcan el inicio de la supuesta Dispensación de la Ley de Moisés.

“Allí el Señor les dio estatutos y ordenanzas, y los puso a prueba. Les dijo: «Si escuchas con atención la voz del Señor tu Dios, y haces lo que es recto delante de Sus ojos, y prestas oído a Sus mandamientos y cumples todos Sus estatutos, jamás te enviaré ninguna de las enfermedades que les envié a los egipcios. Yo Soy el Señor, tu sanador.»” — Éxodo 15:25b-26 (RVC)

Para seguir comprobando que las leyes del Señor no cambian y que las leyes que le dijo el Señor a Moisés en Levítico siguen siendo vigentes en nuestros días, e incluso a futuro, veamos este pasaje profético que viene en el Antiguo Testamento. Esta profecía aún no ha sucedido, tendrá cumplimiento cuando Jesucristo regrese a la Tierra en Su Segunda Venida y establezca Su Reino del Milenio, y describe que los sobrevivientes de la plaga descrita en Zacarías 14:12-15 deberán celebrar la Festividad de Tabernáculos:

“A fin de cuentas, los enemigos de Jerusalén que sobrevivan a la plaga, subirán a Jerusalén cada año para adorar al Rey, el Señor de los Ejércitos Celestiales, y para celebrar el Festival de las Enramadas. Toda nación que se niegue a ir a Jerusalén para adorar al Rey, el Señor de los Ejércitos Celestiales, no recibirá lluvia. Si el pueblo de Egipto se niega a asistir al festival, el Señor lo castigará con la misma plaga que envió sobre las otras naciones que se negaron a ir. Egipto y las demás naciones serán castigadas si no van para celebrar el Festival de las Enramadas.” — Zacarías 14:16-19 (NTV)

Observe que se seguirán celebrando las Festividades del Señor que vienen descritas en Levíticos 23, una de las 7 Festividades es precisamente la Festividad de Tabernáculos o Enramadas.

Por lo tanto, la Ley de Dios no esta limitada a un solo periodo de tiempo o dispensación en el pasado, más bien yo lo veo como si quisiéramos enseñar a un niño en pre-escolar cursos avanzados en cálculo y filosofía, física cuántica, macroeconomía y neurología. El niño no tiene la madurez para entender toda esta información. De la misma forma Dios ha ido mostrando Su ley a lo largo de la historia para que podamos entenderla y cumplirla. Su plan de salvación siempre ha sido a través de “la semilla de la mujer” desde Génesis 3:15, y no lo ha dividido en periodos con diferentes reglas para alcanzar la salvación. Ahora veamos los testigos que tiene Dios para validar que Su ley sigue siendo válida.

Cielo y Tierra

Jesús mismo nos enseña que la “Ley de Dios” no ha perdido su fuerza, sigue estando vigente.

[Dice Jesús] “Hasta el tiempo de Juan el Bautista, la ley de Moisés y el mensaje de los profetas fueron sus guías; pero ahora se predica la Buena Noticia del reino de Dios, y todos están ansiosos por entrar. Eso no significa que la ley haya perdido su fuerza. Es más fácil que el cielo y la tierra desaparezcan, a que el más pequeño punto de la ley de Dios sea anulado.” — Lucas 16:16-17 (NTV)

En la traducción Reina-Valera (RV-1960) dice el “más pequeño punto de la ley” o “tilde”, que viene del griego κεραία – keraia, utilizado para referirse a acentos en palabras griegas, la analogía en español sería en el punto que va sobre la letra “i”, o la curvita que va encima de la letra “ñ”. Observe que Jesús enfatiza que ni el más pequeño puntito de la ley va a ser substituido, perder autoridad, o desaparecer.

Jesús confirma en el pasaje paralelo en Mateo que Él no vino a abolir la Ley, ni las profecías, sino que Él vino a dar cumplimiento al plan de salvación de la humanidad descrito en las Escrituras (la ley y los profetas). También menciona el evento que marca el fin de la Ley y los profetas: “hasta que el cielo y la tierra desaparezcan”.

[Jesús dijo] “No malinterpreten la razón por la cual he venido. No vine para abolir la ley de Moisés o los escritos de los profetas. Al contrario, vine para cumplir sus propósitos. Les digo la verdad, hasta que desaparezcan el cielo y la tierra, no desaparecerá ni el más mínimo detalle de la Ley de Dios hasta que su propósito se cumpla.” — Mateo 5:17-18 (NTV)

Solo un paréntesis para que no se malinterprete, Jesús agregó que aun después de que desaparezca el cielo y la tierra, Sus palabras no desaparecerán jamás.

[Dice Jesús] “El cielo y la tierra desaparecerán, pero Mis palabras no desaparecerán jamás.” — Lucas 21:33 (NTV)

¿Pero entonces hasta cuando va a ser válida la “Ley de Dios”? Según lo que entendemos de las Escrituras, hasta el final del Milenio cuando el cielo y la tierra desaparezcan, junto con toda la revelación con la que contamos en las Escrituras. Cuando Jesús declare: “Todo ha sido terminado”. Después de este punto solo tenemos una vista tangencial de lo que va a ser vivir en la eternidad con Dios en el nuevo cielo y tierra nueva.

Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y también el mar.” — Apocalipsis 21:1 (NTV)

“Y el que estaba sentado en el trono dijo: «¡Miren, hago nuevas todas las cosas!». Entonces me dijo: «Escribe esto, porque lo que te digo es verdadero y digno de confianza». También dijo: «¡Todo ha terminado!” — Apocalipsis 21:5-6a (NTV)

¿Por qué este énfasis de Jesús en el cielo y la tierra? Porque el cielo y la tierra son los 2 testigos que eligió Dios, que estaban presentes cuando la Ley de Dios se le dio a la humanidad, y mientras estos 2 testigos existan, la ley nos seguirá aplicando.

“Pues hoy te ordeno que ames al Señor tu Dios y cumplas Sus mandatos, decretos y ordenanzas andando en Sus caminos… Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones. Ahora pongo al cielo y a la tierra como testigos de la decisión que tomes. ¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir!” — Deuteronomio 30:16, 19 (NTV)

Después de esta explicación habrá personas que se van a llevar una gran sorpresa cuando sepan lo que el apóstol Pedro nos explica acerca de que en el nuevo cielo y tierra en los que viviremos si Dios nos lo permite, también estarán llenos de la justicia de la “Ley de Dios”.

“Pero nosotros esperamos con entusiasmo los cielos nuevos y la tierra nueva que Él prometió, un mundo lleno de la justicia de Dios.” — 2 Pedro 3:13 (NTV)

Así que para los que piensan que no tenemos que cumplir con la Ley de Dios porque Jesucristo ya la cumplió por nosotros en la cruz, u otra excusa por el estilo, me temo que las Escrituras son claras en cuanto a que debemos cumplir Sus mandamientos siempre y para siempre.

Ama al Señor tu Dios y obedece siempre sus requisitos, decretos, ordenanzas y mandatos.” — Deuteronomio 11:1 (NTV)

Estamos a tiempo de rectificar cualquier falsa enseñanza que incluso pudo venir de nuestros ancestros porque es una responsabilidad individual el evaluar las doctrinas que aceptamos para nuestras vidas, las cuales no pueden contradecir a las Escrituras.

“Él promulgó un decreto para Jacob, dictó una ley para Israel; ordenó a nuestros antepasados enseñarlos a sus descendientes, para que los conocieran las generaciones venideras y los hijos que habrían de nacer, que a su vez los enseñarían a sus hijos. Así ellos pondrían su confianza en Dios y no se olvidarían de Sus proezas, sino que cumplirían Sus mandamientos. Así no serían como sus antepasados: generación obstinada y rebelde, gente de corazón fluctuante, cuyo espíritu no se mantuvo fiel a Dios.” — Salmos 78:5-8 (NVI)

“La tierra yace profanada, pisoteada por sus habitantes, porque han desobedecido las leyes, han violado los estatutos, han quebrantado el pacto eterno.” — Isaías 24:5 (NVI)

Somos salvados por nuestra fe en Jesucristo, y como cristianos queremos obedecer la Ley de Dios para demostrar que amamos al Señor de la forma en la que Él nos pide que lo hagamos. Nos hemos convertido en esclavos para obedecer los mandamientos de nuestro Señor para llegar a ser santos.

[Dice Pablo] “Uso la ilustración de la esclavitud para ayudarlos a entender todo esto, porque la naturaleza humana de ustedes es débil. En el pasado, se dejaron esclavizar por la impureza y el desenfreno, lo cual los hundió aún más en el pecado. Ahora deben entregarse como esclavos a la vida recta para llegar a ser santos. Cuando eran esclavos del pecado, estaban libres de la obligación de hacer lo correcto. ¿Y cuál fue la consecuencia? Que ahora están avergonzados de las cosas que solían hacer, cosas que terminan en la condenación eterna; pero ahora quedaron libres del poder del pecado y se han hecho esclavos de Dios. Ahora hacen las cosas que llevan a la santidad y que dan como resultado la vida eterna.” — Romanos 6:19-22 (NTV)

Para concluir esta segunda parte de este artículo me gustaría dejarlo con esta pregunta: ¿Ha sido usted salvado por Dios? Si Jesucristo pagó con Su preciosa sangre para que usted fuera redimido, usted tiene una deuda con el Señor, ¿no lo cree así? Usted dejó de ser un esclavo del pecado para ser un sirviente del Señor, quien obedece Su Ley en gratitud y amor hacia su Salvador. Para nuestra salvación, Dios invirtió más que para nuestra creación.

“¡Cuánto más la sangre de Cristo, que por medio del Espíritu eterno se ofreció a Sí mismo sin mancha a Dios, limpiará de obras muertas nuestra conciencia, para que sirvamos al Dios vivo!” — Hebreos 9:14 (RVC)

En el siguiente artículo veremos otros argumentos que fortalecen la posición de que la “Ley de Dios” sigue siendo válida hoy en día, veremos profecías, el resultado del primer concilio cristiano, y más acerca de la doctrina de gracia.

¡Que Dios los bendiga!


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