El Festival de los Panes sin Levadura apunta a Jesús (Parte 1)

El segundo Festival del Señor es el Festival de Panes sin Levadura, Jag Ha-Matzot en hebreo, y nos recuerda que como creyentes debemos eliminar toda la levadura vieja de nuestras vidas, limpiar nuestro corazón de todo pecado sin confesar, y que debemos de buscar la pureza y alejarnos de toda influencia que nos corrompa y nos lleve al pecado; porque el pecado nos aleja de la comunión con Jesús.

El festival de Panes sin Levadura es una extensión de la Pascua que conmemora el Éxodo de los israelitas de Egipto. El Señor dio como mandamiento el celebrar este aniversario durante 7 días.

“Al día siguiente, el día quince del mes [Nisán], comenzarás a celebrar el Festival de los Panes sin Levadura. Este festival en honor al Señor continúa por siete días, y durante ese tiempo, tendrás que preparar el pan que comas sin levadura. El primer día del festival, todo el pueblo dejará el trabajo habitual y celebrará un día oficial de asamblea santa. Durante siete días deberás presentar ofrendas especiales al Señor. Al séptimo día, nuevamente el pueblo dejará todo su trabajo habitual para celebrar un día oficial de asamblea santa.” — Levítico 23:6-8 (NTV)

¿Qué simboliza la Levadura?

En la escritura encontramos que consistentemente la levadura, la cual hace que se esponje el pan, está relacionada con el orgullo, el pecado y la incredulidad. Por eso Jesús relaciona la levadura con los Fariseos y los Saduceos (Mateo 16:6-12), quienes pensaban que la rectitud de ellos, sus buenas obras, y caridad eran suficientes para alcanzar la salvación de Dios, sin necesidad de un Salvador. Su orgullo no les permitía eliminar su levadura espiritual para darse cuenta de su situación o de ver la verdad.

“«¡Atención! —Les advirtió Jesús—. Tengan cuidado con la levadura de los fariseos y con la de los saduceos».” — Mateo 16:6 (NTV)

Jesús también llama a la levadura hipocresía, y a las falsas doctrinas, porque las personas se auto-engañan con las tradiciones de los hombres que son agregadas a la Palabra de Dios, pero es una falsificación de la verdad.

[Jesús dice] “Los maestros de la ley religiosa y los fariseos… ellos no hacen lo que enseñan…Aplastan a la gente bajo el peso de exigencias religiosas insoportables y jamás mueven un dedo para aligerar la carga…Todo lo que hacen es para aparentar.” — Mateo 23:1-5a (NTV)

Cualquiera que hiciera las cosas diferentes era visto hipócritamente como inferior. Jesús se oponía a estos grupos de fariseos que promovían dichas doctrinas.

[Jesús dice] “¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues son como tumbas blanqueadas: hermosas por fuera, pero llenas de huesos de muertos y de toda clase de impurezas por dentro. Por fuera parecen personas rectas, pero por dentro, el corazón está lleno de hipocresía y desenfreno.” — Mateo 23:27-28 (NTV)

La levadura (tradición de los hombres y falsas doctrinas) que se agrega a la pureza de la masa sin levadura (La Palabra de Dios) provoca que toda la masa se esponje (Religión y orgullo del hombre). En la parábola de la levadura Jesús hace la siguiente referencia:

“Jesús también usó la siguiente ilustración: «El reino del cielo es como la levadura que utilizó una mujer para hacer pan. Aunque puso solo una pequeña porción de levadura en tres medidas de harina, la levadura impregnó toda la masa».” — Mateo 13:33 (NTV)

Lamentablemente vemos que esto sucede en diferentes grupos de la iglesia “cristiana”, en donde se siguen doctrinas inventadas por hombres, que no se apegan a enseñar lo que dicen las Sagradas Escrituras, y por tanto un poco de levadura (falsas doctrinas) impregna toda la masa.

“El Señor me dijo: «Este pueblo me sirve de palabra y me honra con la boca, pero su corazón está lejos de Mí, y el culto que me rinde son cosas inventadas por los hombres y aprendidas de memoria.” — Isaías 29:13 (DHH)

“Jesús primero se dirigió a Sus discípulos y les advirtió: «Tengan cuidado con la levadura de los fariseos, es decir, su hipocresía.” — Lucas 12:1b (NTV)

El pan sin levadura ejemplifica la pureza y humildad que debemos tener para tener comunión con nuestro Señor Jesucristo.

[Dice el Señor] “Y si Mi pueblo, el pueblo que lleva Mi nombre, se humilla, ora, me busca y deja su mala conducta, Yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y devolveré la prosperidad a su país.” — 2 Crónicas 7:14 (NTV)

En la antigüedad, una forma de hacer el pan con levadura era agregándole una pizca de masa vieja con levadura a la nueva masa para que fermentara. Así que la levadura es un símbolo de nuestra conexión con nuestra vida pasada, la “vieja masa”. Y cuando hablamos del pan sin levadura, simboliza un rompimiento abrupto con esa vida pasada. Es un pan puro hecho de dos ingredientes: harina y agua, que son mezclados y horneados. La harina representa a los creyentes (de la parábola del trigo y las cizaña en Mateo 13:24-30) y el agua es el Espíritu Santo (manantiales de agua viva) que nos Santifica.

“El campo es el mundo, la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno.” — Mateo 13:38 (RVC)

“¡Todo el que crea en Mí puede venir y beber! Pues las Escrituras declaran: “De Su corazón, brotarán ríos de agua viva”».” — Juan 7:38 (NTV)

La levadura lleva a cabo un proceso químico de desintegración y degradación, llamado fermentación, que hace que el pan se esponje o levante con burbujas de aire producidas por la reacción química. Es símbolo de muerte y descomposición que fue introducido por el pecado original de Adán y Eva. Por lo que el simbolismo de deshacerse de todo lo que tenga levadura, representa el purificarse de las influencias que corrompen nuestras vidas. Observe como la levadura “levanta” o “enaltece” la masa, de forma similar, la persona que es soberbia se enaltece a sí misma. Dios quiere que seamos humildes, Él se opone a los altaneros.

“Porque el día del Señor de los ejércitos vendrá contra todos los soberbios y altivos; contra todos los que se enaltecen, los cuales serán humillados;” — Isaías 2:12 (RVC)

“El Señor aborrece a los de corazón altivo, y es un hecho que no quedarán impunes.” — Proverbios 16:5 (RVC)

La limpieza de la casa como preparación a la festividad

Como preparativo para este festival, los judíos eliminan cualquier rastro de levadura (jametz) de las casas. Limpian toda la casa y se deshacen de todo alimento con levadura en base a lo que Dios ordenó.

“En esos siete días, coman pan sin levadura. De hecho, durante ese período, no debe haber pan con levadura ni ningún rastro de levadura dentro de su territorio.” — Éxodo 13:7 (NTV)

“Durante esos siete días, que no se encuentre ni un poco de levadura en las casas de tu tierra.” — Deuteronomio 16:4a (NTV)

Jesús también “limpió la levadura que había en el Templo” en diferentes ocasiones, en preparación para la Pascua Judía cuando echó del Templo a los vendedores y cambiadores de dinero.

“Se acercaba la fecha de la celebración de la Pascua judía, así que Jesús fue a Jerusalén. Vio que en la zona del templo había unos comerciantes que vendían ganado, ovejas y palomas para los sacrificios; vio a otros que estaban en sus mesas cambiando dinero extranjero. Jesús se hizo un látigo con unas cuerdas y expulsó a todos del Templo. Echó las ovejas y el ganado, arrojó por el suelo las monedas de los cambistas y les volteó las mesas. Luego se dirigió a los que vendían palomas y les dijo: «Saquen todas esas cosas de aquí. ¡Dejen de convertir la casa de Mi Padre en un mercado!».” — Juan 2:13-16 (NTV)

“Luego Jesús entró en el Templo y comenzó a echar a los que vendían animales para los sacrificios. Les dijo: «Las Escrituras declaran: “Mi Templo será una casa de oración”, pero ustedes lo han convertido en una cueva de ladrones»” — Lucas 19:45 (NTV)

En nuestro siguiente artículo veremos el significado del Festival de Panes sin Levadura para nosotros como cristianos y la relación con Jesucristo.

¡Felices Pascuas! ¡Y que Dios los bendiga!

Continuar leyendo: El Festival de los Panes sin Levadura apunta a Jesús (Parte 2)