¿Existe la suerte?

En este artículo veremos los orígenes del concepto de la suerte (y del destino), y de cómo se ha ido rindiendo culto a estas antiguas deidades paganas desde los tiempos de Babilonia hasta hoy en día en nuestra cultura, al adoptar estos conceptos en los casinos y centros de apuestas. También veremos lo que nos dice la Palabra de Dios al respecto.

¿De dónde viene el concepto de la suerte (ya sea buena o mala)?

Regresemos en el tiempo a la antigua Grecia, en donde los griegos eran politeístas, es decir que tenían varios dioses a los cuales les rendían culto, les edificaban templos y les ofrecían sacrificios. Una de las deidades era llamada en griego Τύχη – Tique (Tyche), ella era la diosa del azar (o suerte) y del destino. En la mitología griega ella era la hija de Afrodita y su padre pudo ser Zeus o Hermes, y se le relacionaba con la prosperidad y la fortuna. Después cuando los Romanos conquistaron a los Griegos, ellos adoptaron a sus deidades (hacían sincretismo), pero les cambiaban el nombre. De forma que la diosa griega de la suerte, Tique, con un nuevo nombre en latín, la llamaron “Fortuna” y la representaban sosteniendo un cuerno de la abundancia, que significaba buenas cosechas.

Fortuna-Vaticano
La estatua de la diosa romana Fortuna, representada con un cuerno de la abundancia, se encuentra en exhibición en el Museo del Vaticano.

También a veces se le representaba con una rueda “de la fortuna”, al hacer referencia a los cambios en la vida entre prosperidad y desastres, los cuales ella controlaba, según los romanos. Observe cómo actualmente en nuestra cultura vemos muchas “ruedas de la fortuna” en casinos (de ahí viene la ruleta), concursos, ferias, y programas de televisión.

Entonces suerte y fortuna vienen de la misma diosa pagana. La palabra suerte en español viene del latín “sors”, que eran una especie de dados para “leer el destino y conocer la suerte”.

La diosa Fortuna tenía varios templos en el antiguo Imperio Romano, por ejemplo, el templo Fortuna Primigenia (primogénita) tenía un oráculo. Un oráculo era una persona, usualmente una sacerdotisa quien “estaba en contacto con los dioses”, y proporcionaba consejos o profecías del futuro inspirada por esa “comunicación divina” que tenía. Esta era una forma de adivinación. También se le llamaba oráculo al lugar en donde se obtenían tales mensajes. El oráculo más famoso era el de Delphi (en el templo a Apolo), en ese lugar el suelo emitía vapores fríos, los cuales la sacerdotisa inhalaba y la inducían a un trance, y ésto la llevaba a decir palabras enigmáticas las cuales eran grabadas por un sacerdote e interpretadas como “revelaciones de Apolo”.

Según excavaciones arqueológicas se piensa que el culto a la diosa romana Fortuna tiene sus orígenes en Egipto, en donde se le conocía como Isis. Por ejemplo, en Pompeya, la ciudad romana destruida por el volcán Vesubio se encontró un amuleto de Isis-Fortuna.

Observe como se trata de la misma deidad pagana Isis-Fortuna mostrada a la derecha en el brazalete (dentro del recuadro rojo) encontrado en Egipto, con la diosa romana Fortuna (de la izquierda), esta estatua ahorita está en exhibición en el Museo del Vaticano.
Observe como se trata de la misma deidad pagana Isis-Fortuna mostrada a la derecha en el brazalete (dentro del recuadro rojo) encontrado en Egipto, con la diosa romana Fortuna (de la izquierda), esta estatua ahorita está en exhibición en el Museo del Vaticano.

La diosa romana Fortuna ha sido adoptada hoy en día por varios casinos y centros de apuestas, en inglés la llaman “Lady Luck” (Dama de la Suerte), incluso hay canciones dedicadas a ella (Frank Sinatra cantaba “Luck be a lady”). Todas estas ideas tienen un origen más antiguo que se pueden rastrear antes de Roma, o de Egipto, ya que la diosa Isis fue adoptada de Babilonia, a partir de las mentiras de la malvada reina Semiramis, la esposa de Nimrod. Si quiere saber más acerca de por qué Babilonia juega un papel importante en esto, le recomendamos que lea el artículo ¿De dónde viene la tradición de la coneja de pascua? En donde encontrará más detalles.

Esta estatua de la diosa romana Fortuna, ahora llamada Lady Luck en Estados Unidos, está en la entrada de un conocido centro comercial en Las Vegas cuyo tema es Roma, el César, y las antiguas deidades paganas romanas.
Esta estatua de la diosa romana Fortuna, ahora llamada Lady Luck en Estados Unidos, está en la entrada de un conocido centro comercial en Las Vegas cuyo tema es Roma, el César, y las antiguas deidades paganas romanas.

Entonces ¿existe o no la suerte? ¿Qué dice la Biblia?

La suerte NO existe. Dios es el único quien soberanamente tiene todo bajo Su control, ya sea bajo Su voluntad directiva (es iniciativa de Él) o Su voluntad permisiva (Él da Su permiso para que sucedan las cosas), nada sucede sin Su consentimiento. Dicho de otra forma: Nosotros podemos controlar las decisiones, pero Dios controla las consecuencias.

“Yo creo la luz y la oscuridad, produzco el bienestar y la desgracia. Yo, el Señor, hago todas estas cosas.” — Isaías 45:7 (DHH)

Dios es el único, no hay ningún otro, y Él mismo nos lo dice:

“El Señor afirma: «Ustedes son mis testigos, mis siervos, que yo elegí para que me conozcan y confíen en mí y entiendan quién Soy. Antes de mí no ha existido ningún dios, ni habrá ninguno después de mí.” — Isaías 43:10 (DHH)

Desde la antigua Babilonia la gente tenía cultos a deidades paganas, lo cual estaba directamente en contra de los mandatos de Dios, el pueblo de Israel en su desobediencia había adoptado varias de estas costumbres paganas, y ya existía un culto a las deidades de la Fortuna y del Destino, veamos lo que les dijo Dios al respecto:

En Egipto se encontró un medallón del siglo 2 a. C. del cual se hizo esta impresión en yeso, representando a Isis-Tyche. Foto cortesía del Museo Metropolitano de Nueva York.
En Egipto se encontró un medallón del siglo 2 a. C. del cual se hizo esta impresión en yeso, representando a Isis-Tyche. Foto cortesía del Museo Metropolitano de Nueva York.

[Dice el SEÑOR] «Pero como el resto de ustedes abandonó al Señor y se olvidó de Su templo, y como preparó fiestas para honrar al dios de la Fortuna y le ofreció vino mezclado al dios del Destino, ahora yo los “destinaré” a ustedes a la espada. Todos ustedes se inclinarán delante del verdugo. Pues cuando los llamé, ustedes no me respondieron; cuando hablé, no me escucharon. Pecaron deliberadamente —ante mis propios ojos— y escogieron hacer lo que saben que Yo desprecio». — Isaías 65:11-12 (NTV)

Hoy en día hay un culto a la fortuna, lo vemos por ejemplo en las personas que practican el “leer o adivinar la suerte” (en inglés fortune-telling), “leer las cartas”, el “tarot”, manténgase alejado de todas estas cosas. Observe cómo Dios en Su Palabra relaciona eso de leer la suerte (adivinación) con la brujería:

[Dice el SEÑOR] “Las naciones que estás por desplazar consultan a los adivinos y a los hechiceros, pero el Señor tu Dios te prohíbe hacer esas cosas.” — Deuteronomio 18:14 (NTV)

No practiques la adivinación ni la brujería.” — Levítico 19:26b (NTV)

“Pondré fin a toda la brujería y no habrá más adivinos.” — Miqueas 5:12 (NTV)

Tarot

Usted podrá preguntarse por qué Dios prohíbe todas estas prácticas o consultas (incluso del horóscopo) para que le diga el futuro. Hay dos escenarios maléficos: el primero, es que simplemente le están mintiendo para obtener su dinero.

 [Dice el SEÑOR] “Los ídolos caseros dan consejos sin ningún valor, los adivinos predicen solo mentiras y los que interpretan los sueños dicen falsedades que no dan consuelo. Así que mi pueblo vaga como ovejas perdidas; y las atacan porque no tienen pastor.” — Zacarías 10:2 (NTV)

El segundo es peor, ya que involucra demonios o espíritus de adivinación detrás de todo esto, y normalmente son malos presagios.

“Y sucedió que mientras íbamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha esclava que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grandes ganancias a sus amos, adivinando.” — Hechos 16:16 (LBLA)

¿En quién tiene puesta su fe? ¿En la suerte?

Cuando usted pone su fe en cualquier otra cuestión diferente de Dios, está creándose un ídolo que arrebata el lugar que pertenece solo a Dios. Esto es precisamente lo que el enemigo —Satanás—quiere lograr, alejarlo de Dios. Y la “suerte” se convierte en una creencia, en poner su fe en algo diferente que Dios. Esto puede suceder de varias formas, por ejemplo:

Al participar en esquemas para hacerse rico rápidamente

Al participar en estas actividades usted está desplazando a Dios como el Proveedor de sus necesidades. Ya sea el comprar billetes de lotería, asistir a casinos, hacer apuestas (ya sea deportivas o de otra índole), especular comprando y vendiendo acciones del mercado (como en Wall Street), o cualquier otra actividad que involucre un riesgo, una incertidumbre, y que sea con el propósito de hacerse rico rápidamente sin trabajarlo produciendo un bien para la humanidad.

rueda-de-fortuna
La rueda de la fortuna es un tema común en los casinos y centros de apuestas. Tiene sus orígenes en el paganismo greco-romano.

“La persona digna de confianza obtendrá gran recompensa, pero el que quiera enriquecerse de la noche a la mañana, se meterá en problemas.” — Proverbios 28:20 (NTV)

Los avaros tratan de hacerse ricos de la noche a la mañana, pero no se dan cuenta de que van directo a la pobreza.” — Proverbios 28:22 (NTV)

Dios no está en contra de que alguien sea rico, vea toda la riqueza que le dio al rey Salomón, sin embargo, Dios está muy interesado en cómo obtuvo usted esa riqueza y para qué propósito. El problema es que su motivación sea el amor al dinero, y éste se convierta en un ídolo.

“Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han causado muchas heridas dolorosas.” — Timoteo 6:10 (NTV)

Si usted va a un casino para ganar dinero, en lugar de obtenerlo del fruto de su trabajo o de un negocio, lo perjudicial de esto es que a diferencia del trabajo o negocio en donde hay una relación ganar-ganar, ya que ambas partes se benefician; lo que tenemos en el casino es una relación ganar-perder, ya que aquí para que alguien gane, otros tienen que perder; por ejemplo, en la lotería, uno gana el premio, pero miles de personas pierden su dinero. ¿Está siendo motivado por avaricia? la persona avariciosa siempre necesita más, lo opuesto de la avaricia es el estar contentos como estamos, y dar gracias a Dios por lo que tenemos. Para leer más al respecto, le recomendamos que lea el artículo la ilusión de la riqueza terrenal.

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.” — Romanos 12:2 (NTV)

Veamos un ejemplo de trabajo y esfuerzo en las hormigas:

“…Aprende una lección de las hormigas. ¡Aprende de lo que hacen y hazte sabio! A pesar de que no tienen príncipe ni gobernador ni líder que las haga trabajar, se esfuerzan todo el verano, juntando alimento para el invierno.” — Proverbios 6:6b-8 (NTV)

Usted se dará cuenta que hay personas malas que prosperan, el enemigo puede estarles dando riquezas pero nunca son gratis, él se las cobra con intereses, resultando en amargura y desdicha. Cuando usted pone su confianza en Dios como su Creador, su Salvador, y su Proveedor, Él le da las cosas sin agregar tristezas:

La bendición del Señor enriquece a una persona y Él no añade ninguna tristeza.” — Proverbios 10:22 (NTV)

Recuerde que todo lo bueno que hemos recibido en esta vida proviene de Dios, Él es nuestro Proveedor:

“Le dije al Señor: «¡Tú eres mi dueño! Todo lo bueno que tengo proviene de ti».” — Salmos 16:2 (NTV)

Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos.” — Santiago 1:17 (NTV)

“Pues dijeron a Dios: “¡Déjanos en paz! ¿Qué puede hacernos el Todopoderoso?”. Sin embargo, Él era quien llenaba sus hogares de cosas buenas…” — Job 22:17-18 (NTV)

¿Es usted supersticioso?

El creer que hay “buena” o “mala suerte”. Este es otro de los programas del enemigo, es también una forma de idolatría, en donde usted empieza a poner su fe en algo diferente de Dios, y empieza a creer en una serie de supersticiones, y todo esto es mentira. Por ejemplo, un gato negro que se cruza en su camino, siete años de mala suerte por romper un espejo, encontrar un trébol de 4 hojas, cruzar los dedos, tirar monedas a una fuente para pedir deseos, apagar todas las velas del pastel para que se le cumpla un deseo, entre otras supersticiones.

gato
¿Supersticiones por gatos negros? Mejor acérquese a Dios quien creó a todos los animales.

“No hagas lo que hacen los perversos ni sigas el camino de los malos.” — Proverbios 4:14 (NTV)

También creencias como que una persona necesita una “barrida” con ciertas hierbas (o huevos) o portar amuletos para “quitarse la mala suerte” o el “mal de ojo”, todo este tipo de creencias o “tradiciones” no son Bíblicas, y caen más bien en el ámbito de los rituales paganos y de la brujería.

“En cambio, los israelitas se mezclaron con los paganos y adoptaron sus malas costumbres. Rindieron culto a sus ídolos, y eso resultó en su ruina.” — Salmos 106:35-36 (NTV)

Hay personas quienes utilizan imágenes de santos, ángeles, rosarios, e incluso crucifijos o imágenes de Cristo como “protección” en sus carros, casas, o se cuelgan crucifijos como cadenas alrededor del cuello, también para “protección”, utilizan esto como amuletos; o hacen rituales prendiendo velas a los santos. Esto va directamente en contra del segundo mandamiento:

[Dice el SEÑOR] No te hagas ninguna clase de ídolo ni imagen de ninguna cosa que está en los cielos, en la tierra o en el mar. No te inclines ante ellos ni les rindas culto, porque yo, el Señor tu Dios, soy Dios celoso, quien no tolerará que entregues tu corazón a otros dioses. Extiendo los pecados de los padres sobre sus hijos; toda la familia de los que me rechazan queda afectada, hasta los hijos de la tercera y la cuarta generación. Pero derramo amor inagotable por mil generaciones sobre los que me aman y obedecen mis mandatos.” — Éxodo 20:4 (NTV)

Todas estas costumbres tienen orígenes paganos, y lamentablemente siguen estando muy vigentes en nuestra cultura, debemos poner un alto a todas estas enseñanzas supersticiosas que van en contra de lo que nos dice Dios en Su Palabra.

No vivas conforme a las costumbres de los pueblos que voy expulsando de delante de ti. Yo los detesto debido a que hacen estas cosas vergonzosas.” — Levítico 20:23 (NTV)

Si usted se ha identificado con algo de esto, hágase un favor y deshágase de todo eso, que en lugar de ayudarle lo está perjudicando, usted no necesita tener imágenes, ni estatuas “religiosas”, ni amuletos, en su casa, ni con su persona, ni en su medio de transporte, ni en su negocio, lo que necesita es acercarse a Dios.

[Dice el SEÑOR] “Entonces destruirás todos tus ídolos de plata y tus valiosas imágenes de oro. Los desecharás como trapos sucios, y les dirás: «¡Adiós y hasta nunca!” — Isaías 30:22 (NTV)

“«En ese día del juicio—dice el Señor—castigaré a los líderes y a los príncipes de Judá y a todos los que siguen costumbres paganas.” — Sofonías 1:8 (NTV)

Si usted aún no ha recibido a Jesús en su vida, reconozca sus pecados, pídale perdón y reciba a Cristo en su corazón, y esto será muchísimo mejor que cualquier amuleto o tradición pagana. Dios en Su Palabra nos promete bendiciones por obediencia:

“Si obedeces al Señor tu Dios, recibirás las siguientes bendiciones: Tus ciudades y tus campos serán benditos. Tus hijos y tus cosechas serán benditos. Las crías de tus rebaños y manadas serán benditas. Tus canastas de fruta y tus paneras serán benditas. Vayas donde vayas y en todo lo que hagas, serás bendito.” — Deuteronomio 28:2-6 (NTV)

“Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Solamente entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas.” — Josué 1:8 (NTV)

La irrelevancia de las probabilidades

Los cálculos matemáticos y la probabilidad resultan inútiles.
Los cálculos matemáticos y la probabilidad resultan inútiles.

Aquellos quienes estudian estadística y probabilidad argumentan que estamos regidos por leyes matemáticas de probabilidad. Si usted lee la Biblia, se dará cuenta de que no hay ninguna mención de “probabilidades”, las cosas suceden porque Dios así lo determina, sin importar qué tan improbable parezca. La Biblia está llena de ejemplos de cosas que parecían improbables y sucedieron. En la historia de Abraham (cuando él tenía 100 años), Dios le dijo que Sara tendría un hijo, ella se rió (por eso Isaac significa “risa”), sin embargo ella dio a luz a sus 90 años, tal como Dios había dicho.

[Dice el SEÑOR] ¿Existe algo demasiado difícil para el Señor? Regresaré dentro de un año, y Sara tendrá un hijo. — Génesis 18:14 (NTV)

La vida del cristiano está regida por la fe que ponemos en Dios, no por probabilidades, “suerte”, ni por supersticiones.