Génesis 2:8-9 — YAHVEH planta el Jardín del Edén

Después, el SEÑOR Dios plantó un huerto en Edén, en el oriente, y allí puso al hombre que había formado. El SEÑOR Dios hizo que crecieran del suelo toda clase de árboles: árboles hermosos y que daban frutos deliciosos. En medio del huerto puso el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

Ya se ha mencionado que la creación de la vegetación fue en el tercer día. Pero se puso especial énfasis en el jardín del SEÑOR (YAHVEH), que se convirtió en el más alto ideal de la excelencia terrenal. Ahora, la narración procede a describir la construcción de la primera casa de Adán. Donde podía tener comunión con Dios toda la eternidad, ya que Dios plantó el árbol de la vida. Sin embargo, también estaba el árbol del conocimiento del bien y del mal, el cual luego sería la máxima prueba presentada a Adán y Eva.

“el SEÑOR Dios plantó un huerto en Edén”

Creation-3--uvasComo recordarán en nuestro estudio anterior, vimos la creación del hombre del polvo de la tierra, y ahora presentamos el relato del jardín del Edén. El orden en el texto, es decir, el hombre primero (Génesis 2:7) y el jardín después (Génesis 1:11), no es cronológico, sino de precedencia, dándole importancia al hombre sobre el resto de la creación. Como se muestra en Génesis 2:15 encontramos que el jardín (creado en el tercer día) estaba listo tan pronto cuando el hombre necesitaba un hogar.

“Dios el SEÑOR tomó al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo cultivara y lo cuidara.” — Génesis 2:15 (RVC)

Edén no es el nombre del “jardín”, sino del país o distrito en el que YAHVEH plantó Su jardín. El Jardín del Edén representa el entorno ideal para el hombre. Con gran variedad de árboles y vegetación, con gran fertilidad, belleza y deleite.

Paraiso-CascadaLa palabra עֵדֶן – Edén significa deleite y placer, tierra de placer. Los babilonios llamaban ededenu- “oasis” a la tierra de exuberante vegetación, donde fluye agua. En la traducción griega, Septuaginta (LXX), se usó la palabra παράδεισον – parádeison, Lat. Paradisum. “Paraíso” es una palabra tomada del persa (pairi-daêza) que significa, pared que rodea, “un recinto como un parque amurallado “. La palabra paraíso designa un parque cerrado de gran belleza, en donde los reyes de Persia cazaban.

“Lot miró con detenimiento las fértiles llanuras del valle del Jordán en dirección a Zoar. Toda esa región tenía abundancia de agua, como el jardín del Señor o la hermosa tierra de Egipto. (Esto ocurrió antes de que el Señor destruyera Sodoma y Gomorra).” — Génesis 13:10 (NTV)

Este jardín fue plantado en el país del Edén, no se sabe exactamente en dónde se encontraba el Jardín del Edén, posiblemente en el valle entre el río Tigris y Éufrates. El valle era muy fértil, en la antigüedad se necesitaba plantar grano, este crecía solo, únicamente había que cosecharlo. Edén es símbolo de gran fertilidad:

“El SEÑOR volverá a consolar a Israel [Sión] y tendrá piedad de sus ruinas. Su desierto florecerá como el Edén, sus lugares desolados como el huerto del SEÑOR. Allí se encontrarán gozo y alegría; los cantos de gratitud llenarán el aire.” — Isaías 51:3 (NTV)

Ezequiel nos habla de otro Edén que existía antes que el huerto del SEÑOR, éste no estaba precisamente en la tierra. En su relato de la expulsión de Lucifer del cielo, aquí el Edén es el mismo lugar donde está Dios y Su corte celestial, la montaña de Dios. Tal vez, por esta razón, Satanás en el siguiente capítulo de Génesis se encontraba en el Jardín del Edén terrestre, tal vez extrañando lo que perdió en su caída.

Atardecer“Tú eras el modelo de la perfección, lleno de sabiduría y de exquisita belleza. Estabas en el Edén, el jardín de Dios. Tenías la ropa adornada con toda clase de piedras preciosas… Tenías acceso al monte santo de Dios y caminabas entre las piedras de fuego… Eras intachable en todo lo que hacías, desde el día en que fuiste creado hasta el día en que se encontró maldad en ti… Entonces te expulsé en deshonra de la montaña de Dios. Te eché, guardián poderoso, del lugar que tenías entre las piedras de fuego.” — Ezequiel 28:12-16 (NTV)

En nuestro caso no nos tocó conocer el Jardín del Edén aquí en la tierra. Sin embargo, Jesús (Yeshua en hebreo) nos habla del paraíso al que iremos, el lugar al que iremos todos los creyentes en Jesucristo cuando Él nos llame a Su presencia.

“Jesús respondió: —Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.” — Lucas 23:43 (NTV)

“y allí puso al hombre que había formado”

Esto nos habla de que Adán es creado fuera del jardín del Edén y después Yahveh lo transporta a este lugar paradisiaco. Adán, a diferencia de Eva, podía apreciar lo sorprendente de este lugar al tener un punto de comparación. Lamentablemente, esta lección no le sirvió al momento de cometer el pecado original al desobedecer a Dios.

“toda clase de árboles: árboles hermosos y que daban frutos deliciosos”

Este jardín era el lugar más hermoso en la tierra, en donde cada árbol, planta, o arbustos eran hermosos en su forma, color y fragancia, con sus flores eran un deleite para los sentidos; y daban frutos jugosos y deliciosos.

“En medio del huerto puso el árbol de la vida”

El árbol de la vida representa a Dios. Fue colocado en el centro del jardín, haciendo alusión de que debemos tener a Yahveh en el centro de nuestras vidas. Un árbol con propiedades especiales para sostener la vida eterna, que existió de verdad, porque hay quienes sugieren que era una referencia simbólica. Cristo es representado por el árbol de la vida, Él es el autor de la vida y el dador de la vida eterna.

“Todo el que tenga oídos para oír debe escuchar al Espíritu y entender lo que Él dice a las iglesias. A todos los que salgan vencedores, les daré del fruto del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios.” — Apocalipsis 2:7 (NTV)

Menorah-en-TabernaculoEl candelabro (menorah en hebreo) en el Tabernáculo de Israel puede haber sido una representación estilizada del árbol de la vida (Éxodo 25:31-35). El candelabro encendido es la representación de la presencia de Dios entre nosotros y los ojos del Señor que recorren toda la tierra. Por eso a Aarón se le encomendó asegurarse de que las lámparas estuvieran siempre encendidas.

“Aarón y los sacerdotes se ocuparán de las lámparas que están en el candelabro de oro puro, a fin de que ardan continuamente en la presencia del SEÑOR.” — Levítico 24:4 (NTV)

“Porque los que se burlaron de los modestos comienzos se alegrarán al ver la plomada en la mano de Zorobabel. Estos son los siete ojos del SEÑOR, los cuales recorren toda la tierra.” — Zacarías 4:10 (RVC)

Al comer del fruto del árbol de la vida, Adán y Eva podían tener vida eterna y disfrutar de una relación permanente como hijos de Dios. Pero el pecado los separó de YAHVEH, y de Su árbol de la vida, impidiéndoles tener vida eterna.

arbol-vida“Luego el Señor Dios dijo: «Miren, los seres humanos se han vuelto como Nosotros, con conocimiento del bien y del mal. ¿Y qué ocurrirá si toman el fruto del árbol de la vida y lo comen? ¡Entonces vivirán para siempre!».” — Génesis 3:22 (NTV)

El árbol se vuelve a mencionar en Apocalipsis 22 en donde la gente está disfrutando de la vida eterna con Dios.

“Fluía por el centro de la calle principal. A cada lado del río crecía el árbol de la vida, el cual produce doce cosechas de fruto, [o doce clases de fruto] y una cosecha nueva cada mes. Las hojas se usaban como medicina para sanar a las naciones.” — Apocalipsis 22:2 (NTV)

Yeshua es ahora para nosotros el árbol de la vida (Apocalipsis 2:7); el Pan de la vida, (Juan 6:51); la Vid verdadera (Juan 15:1); el Maná escondido (Apocalipsis 2:17); la Raíz y el Linaje de David (Apocalipsis 22:16); el Retoño del SEÑOR (Isaías 4:2).

“Yo soy el pan vivo que descendió del cielo. Todo el que coma de este pan vivirá para siempre; y este pan, que ofreceré para que el mundo viva, es mi carne».” — Juan 6:51 (NTV)

“y el árbol del conocimiento del bien y del mal”

Arbol-bien-malLlamado así por YAHVEH; tal vez se le dio ese título porque era una prueba de obediencia, por el cual, fueron juzgados nuestros primeros padres. Para probarlos en cuanto a si serían buenos para obedecer a Dios, o malos al desobedecer Su prohibición. Es probable que el árbol de la vida haya sido pensado como un símbolo de que el hombre vivirá para siempre en continua obediencia a su Creador.

En Génesis 2:17, el SEÑOR Dios prohíbe al hombre comer del “árbol del conocimiento”.

“pero no debes comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, porque el día que comas de él ciertamente morirás.” — Génesis 2:17 (RVC)

No es el comer el fruto lo que realmente les podía dar tal conocimiento, ni tampoco que lo necesitaran. Dios ha inscrito en nuestros corazones el conocimiento para diferenciar entre el bien y el mal, o sea nuestra conciencia. Todo lo que Dios ordena es bueno, y lo que Él prohíbe es malo, es para nuestra protección. Es como una advertencia que hace un padre a un hijo pequeño de no acercarse a la estufa.

El árbol era una revelación positiva de la voluntad de Dios para que el hombre pudiera conocer el bien y el mal moral. ¿Qué es el bien? Es bueno no comer de este árbol. ¿Qué es el mal? Es malo comer de este árbol. Así de sencillo.

El nombre del árbol del bien y el mal implica que el mal ya existía. Como vimos desde el momento de la caída de Satanás.

“Este gran dragón —la serpiente antigua llamada diablo o Satanás, el que engaña al mundo entero— fue lanzado a la tierra junto con todos sus ángeles.” — Apocalipsis 12:9 (NTV)

Para Dios, estos árboles probarían la obediencia y la felicidad del hombre, o su rebelión y su miseria.

En nuestro siguiente estudio seguiremos hablando de este paradisiaco lugar, pero los dejo con el relato del apóstol Pablo, que fue testigo de que el paraíso nos espera en el tercer cielo.

“Mi jactancia no servirá de nada, sin embargo, debo seguir adelante. A mi pesar contaré acerca de visiones y revelaciones que provienen del Señor. Hace catorce años fui llevado hasta el tercer cielo. Si fue en mi cuerpo o fuera de mi cuerpo no lo sé; solo Dios lo sabe. Es cierto, solo Dios sabe si estaba yo en mi cuerpo o fuera del cuerpo; pero sí sé que fui llevado al paraíso y oí cosas tan increíbles que no pueden expresarse con palabras, cosas que a ningún humano se le permite contar.” — 2 Corintios 12:1-4 (NTV)

Nueva-JerusalemLa alegría que usted haya sentido en el mejor día de su vida aquí en la tierra, palidece o no tiene punto de comparación con la alegría que tendrá cuando llegue al cielo, al paraíso que nuestro Señor Jesucristo (Yeshúa Ha Mashíaj en hebreo) ha preparado para nosotros. Demos gloria a Dios.

“En la casa de mi Padre hay muchos aposentos. Si así no fuera, ya les hubiera dicho. Así que voy a preparar lugar para ustedes. Y si me voy y les preparo lugar, vendré otra vez, y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, también ustedes estén.” — Juan 14:2-3 (RVC)

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Continuar leyendo: Génesis 2:10-14 — El misterio del Jardín del Edén