Génesis 4:13-16 – El Juicio y sentencia de Caín (Parte 2)

En el artículo anterior vimos el juicio de Caín por los múltiples pecados que cometió antes y después del asesinato de Abel, su hermano. Vimos que el Señor, antes que otra cosa, le dio la oportunidad de arrepentirse, pero Caín rechazó la gracia de Dios. Entonces, Dios inició el juicio y dictó la sentencia. Caín es el primer ser humano en ser maldecido y desterrado de la tierra donde habitaba. Ahora veremos la conclusión del juicio de Caín, quien a diferencia de su padre protesta por la sentencia del Señor.

Ver. 13 — Caín respondió al Señor: —¡Mi castigo es demasiado grande para soportarlo!

El hebreo en este versículo puede tener un significado alterno por las palabras עָוֹן – avón, que tiene el significado ambiguo de “castigo” o “pecado, maldad”, y נָשָׂא – nasá que puede significar “soportar” o “perdonar”. Y en las primeras traducciones como en la Septuaginta (LXX, en griego), el Tárgum de Onquelos (en arameo) y la interpretación rabínica de Rashi, este versículo se tradujo como: “¿Es mi pecado demasiado grande para ser perdonado?”. Que mostraría que Caín estaba pidiendo perdón por sus acciones.

Pero en las traducciones más recientes en español se llegó al consenso que por el contexto de los siguientes versículos tenemos que lamentablemente Caín no se lamentará por sus actos, sino que más bien se clama por las consecuencias de su castigo quíntuple: 1) Al ser expulsado de la presencia del Señor, 2) expulsado de la tierra de Edén, 3) cualquiera lo podía matar, 4) el suelo no le daría frutos, y 5) sería nómada el resto de su vida. Por lo que, en este versículo, Caín estaba haciendo una súplica para mitigar su condena. Caín demostró que no conocía al Señor (Yahveh), porque si su castigo era tan grande que no lo podía soportar, ¿por qué no se volvió a Dios, confesó sus pecados y se entregó a la misericordia del Señor? Dios le estaba proporcionando un Salvador si solo aceptaba Su regalo de salvación.

“El que le quite la vida a otra persona será ejecutado.” — Levítico 24:17 (NTV)

Hasta este punto en todo lo que hemos visto en este capítulo, Caín no mostró remordimiento alguno, su mente estaba más ocupada con su castigo, con un resentimiento hacia el Señor, y con autocompasión. No se mostró preocupado por las consecuencias que causaron sus pecados, ni mejor aún, en buscar el perdón del Señor quien le mostró múltiples veces que lo ama tanto que lo perdonaría.

Ver. 14 — Me has expulsado de la tierra y de Tu presencia; me has hecho un vagabundo sin hogar. ¡Cualquiera que me encuentre me matará!

“Me has expulsado de la tierra y de Tu presencia”

Caín

Caín protestó porque su castigo fue muy severo haciendo referencia en primer lugar de su expulsión de la tierra de Edén (donde la presencia del Señor se había manifestado), y que como agricultor tenía muy presente. Sin darse cuenta que, el ser desterrado de la presencia del Señor fue la parte más terrible de su castigo.

“Oh Señor, ¿hasta cuándo te olvidarás de mí? ¿Será para siempre? ¿Hasta cuándo mirarás hacia otro lado? ¿Hasta cuándo tendré que luchar con angustia en mi alma, con tristeza en mi corazón día tras día? ¿Hasta cuándo mi enemigo seguirá dominándome?” — Salmos 13:1-2 (NTV)

Este castigo hace referencia a lo que les espera a todas las personas que terminaran en el “Lago de Fuego” al ser juzgados y expulsados de la presencia de Dios.

“El día del juicio, muchos me dirán: “¡Señor, Señor! Profetizamos en Tu nombre, expulsamos demonios en Tu nombre e hicimos muchos milagros en Tu nombre”. Pero Yo les responderé: “Nunca los conocí. Aléjense de Mí, ustedes, que violan las leyes de Dios”.” — Mateo 7:22-23 (NTV)

Y como después veremos que los israelitas creían que, si un hombre era expulsado de la tierra en la cual Yahveh era adorado, entonces estaría en la presencia de otros dioses. Como lo expresa el rey David cuando está hablando con el rey Saúl.

“Le ruego a mi señor que se digne escuchar mis palabras. Si el Señor lo ha puesto en mi contra, seguramente aceptará una ofrenda de mi parte; pero si es algo provocado por alguien, que el Señor mismo maldiga a quienes me han obligado a vivir fuera de la tierra que el Señor nos ha dado, y me hacen servir a dioses ajenos.” — 1 Samuel 26:19 (RVC)

El pecado de Caín lo estaba separando espiritualmente del Señor. Caín parece tener más miedo a una muerte corporal que preocuparse por su alma, y por el bienestar eterno de la misma. Ya que él pensaba que al estar por su cuenta, sin la protección de Dios o de su familia, cualquiera podía tomar venganza por la muerte de Abel. Pero Dios está en todas partes, Él es omnipresente. Lo que Caín iba a carecer es del favor y de la buena voluntad de Dios hacia él, así como también de estar en donde se encontraba la gloria de Dios, su Shejiná; el lugar en donde se encontraba el culto público y donde los hombres podían adorar a Dios, ofrecerle sacrificios y tener comunión con Él.

 “¡Cualquiera que me encuentre me matará!”

Contrario a la creencia común de que cuando Caín mató a Abel había solamente 4 personas viviendo en la tierra. Lo que la Biblia nos enseña es que Adán y Eva tuvieron muchos hijos por la encomienda de Dios en Génesis 1:28. Y como vimos anteriormente en Génesis 4:3 hubo una ventana de tiempo de más de 100 años en la que este fratricidio pudo ocurrir, así que la tierra pudo haber sido poblada por más de mil habitantes entre hijos, nietos, y bisnietos de la quinta generación de nuestros primeros padres. Esto explica porque Caín estaba preocupado que otras personas pudieran matarlo en venganza por la muerte de Abel.

“Luego Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella.».” — Génesis 1:28a (NTV)

“Cuando Adán tenía ciento treinta años, fue padre de un hijo que era igual a él, su viva imagen, y lo llamó Set. Después del nacimiento de Set, Adán vivió ochocientos años más y tuvo otros hijos e hijas.” — Génesis 5:3-4 (NTV)

Las Escrituras sólo nos hablan de 3 hijos de Adán, y no de los “otros hijos e hijas” que tuvo. Las vidas de estas personas son para nuestra enseñanza y la historia del resto de su descendencia fue omitida.

Este comentario de Caín nos muestra que él vivía bajo los horrores de una conciencia culpable.

“Sin embargo, si alguien golpea y mata a otro con un objeto de hierro… con una piedra en la mano… con un objeto de madera, comete homicidio y el asesino debe ser ejecutado. El pariente más cercano de la víctima es responsable de quitarle la vida al asesino. Cuando ellos se encuentren, el vengador debe quitarle la vida al asesino.” — Números 35:16-19 (NTV)

Ver. 15 — El Señor respondió: —No, porque Yo castigaré siete veces a cualquiera que te mate. Entonces el Señor le puso una marca a Caín como advertencia para cualquiera que intentara matarlo.

“Yo castigaré siete veces a cualquiera que te mate”

Este pasaje nos revela como Dios aplicó la justicia divina donde Caín sería expulsado de la presencia del Señor, pero no de Su protección, Yahveh estaba protegiendo la vida de un asesino y criminal de la venganza de quien quisiera tomar la ley en sus propias manos, y por lo tanto cometer un delito adicional contra el Señor. La misericordia del Señor en este caso nos resulta difícil de entender, pero no hay que olvidar que Él es un juez justo que no va a dejar nada sin castigo. Caín es parte de Su plan de salvación de la humanidad. Dios va a decretar más adelante, la pena de muerte para cualquiera que matara intencionalmente a otra persona. Pero en el caso de Caín, debemos tener en cuenta que la sentencia de muerte ya se había pronunciado sobre toda la humanidad por el pecado de Adán. Por lo tanto, pronunciar una sentencia de muerte adicional sobre Caín por su nuevo crimen, no tendría ningún sentido.

 “Yo exigiré la sangre de cualquiera que le quite la vida a otra persona… Si alguien quita una vida humana, la vida de esa persona también será quitada por manos humanas. Pues Dios hizo a los seres humanos a su propia imagen.” — Génesis 9:5a, 6 (NTV)

También debemos tener en cuenta que Dios todavía sostenía la espada de la justicia en Sus propias manos, este derecho de vida o muerte pertenece únicamente al Creador, ya que Él no había delegado Su autoridad en ningún tribunal humano para aplicar la justicia. Por lo tanto, ningún hombre tenía ningún derecho para llamar a Caín a que rindiera cuentas por el crimen que había cometido. El Señor estaba previniendo el esparcimiento de la violencia y derramamiento de sangre que escalaría por la venganza entre miembros de la misma familia.

“No busques vengarte, ni guardes rencor contra tus hermanos israelitas, sino ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo Soy el Señor.” — Levítico 19:18 (NTV)

“¡Miren ahora, Yo mismo soy Dios! ¡No hay otro dios aparte de Mí! Yo Soy el que mata y el que da vida, Soy el que hiere y el que sana. ¡Nadie puede ser librado de Mi mano poderosa!” — Deuteronomio 32:39 (NTV)

El número 7 en la Biblia significa perfección, totalidad. Así que el castigar 7 veces, simboliza que el castigo sería completo, total, y mucho peor que el que recibió Caín por su pecado. En las primeras traducciones al arameo (Tárgum de Onquelos y Jonathan) el castigo abarcaba también la descendencia de quien se vengara “hasta por siete generaciones”. Otra interpretación fue que 7 muertes serian exigidas como castigo dentro de la familia del asesino.

“Ellos respondieron: —Fue Saúl quien planeó destruirnos, para impedir que tengamos un lugar en el territorio de Israel. Así que entréguennos siete hijos de Saúl, y los ejecutaremos delante del Señor en Gabaón en el monte del Señor. —Muy bien —dijo el rey— lo haré.” — 2 Samuel 21:5-6 (NTV)

el Señor le puso una marca a Caín”

La marca que llevaba Caín.

El hecho de que Dios tuviera que poner una marca en Caín confirma que la población era lo suficientemente grande como para que Caín necesitara ser distinguido del resto de la humanidad con una protección divina. Esta marca es una prueba del poder del Señor.

“Entonces del humo salieron langostas y descendieron sobre la tierra, y se les dio poder para picar como escorpiones. Se les ordenó que no dañaran la hierba ni las plantas ni los árboles, sino solamente a las personas que no tuvieran el sello de Dios en la frente.” — Apocalipsis 9:3-4 (NTV)

Dado que Dios no nos explica que fue esta marca, las conjeturas de los hombres son vanas. Pudo ser una marca en su persona, pudo ser algún tipo de token, prenda, o señal externa, pero lo que haya sido fue una señal para que Caín pudiera estar tranquilo. Esta marca que lo protegería sería un signo que le recordaría de su vergüenza y crimen por el resto de su vida.

En las Escrituras está la profecía de que Dios pondrá una marca en la frente a un grupo especial de personas, a los 144,000, para garantizar su protección de los juicios venideros.

“«¡Esperen! No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que hayamos puesto el sello de Dios en la frente de sus siervos». Y oí el número de los que fueron marcados con el sello de Dios. Fueron sellados 144.000 de todas las tribus de Israel.” — Apocalipsis 7:3-4 (NTV)

El profeta Ezequiel nos habla de una marca en la frente de protección para ciertas personas, la palabra en hebreo que utiliza es la misma de este versículo para “marca”: תָּו – tav, “marca” o “símbolo de identidad”, pero también es el nombre de la última letra del alfabeto hebreo, “tav”. En hebreo cada letra tiene un significado, y tav, significa marca, señal, pacto, o alianza. Lo curioso es que esta letra antes en los tiempos de Ezequiel se escribía como una cruz, en paleo-hebreo. Así que no me sorprendería que la marcas en la frente de que hace referencia las Escrituras, sean una letra “tav”.

Evolucion de la letra hebrea Tav“Le dijo: «Recorre las calles de Jerusalén y pon una marca en la frente de todos los que lloren y suspiren por los pecados detestables que se cometen en la ciudad».” — Ezequiel 9:4 (NTV)

Ezequiel también nos habla de otra marca de Dios con la cual, Él marca a sus elegidos como suyos al remover el corazón de piedra que tienen y darles Su Espíritu (Ezequiel 36:25). Es Su marca de salvación, la que debemos de buscar a toda costa en esta vida.

“Y nos identificó como suyos al poner al Espíritu Santo en nuestro corazón como un anticipo que garantiza todo lo que Él nos prometió.” — 2 Corintios 1:22 (NTV)

“Y ahora ustedes, los gentiles, también han oído la verdad, la Buena Noticia de que Dios los salva. Además, cuando creyeron en Cristo, Dios los identificó como suyos al darles el Espíritu Santo, el cual había prometido tiempo atrás.” — Efesios 1:13 (NTV)

Ver. 16 — Luego, Caín salió de la presencia del Señor y se estableció en la tierra de Nod, al oriente de Edén.

“Caín salió de la presencia del Señor”

Adán y su familia se encontraban en la tierra de Edén, y probablemente continuaron adorando a Yahveh a la entrada del Paraíso donde se encontraban los querubines. La región de Edén debió haber sido muy grande, como un país entero que era bañado por 4 ríos (Génesis 2:10-14) y dentro de su territorio se encontraba el jardín del Edén. Cuando Caín fue expulsado de la tierra del Edén, se consideraba que él estaba más allá del alcance de la visión de Dios. Aunque esto es imposible, ya que Dios está omnipresente en todas partes. Si recordamos nuestra analogía de la tierra de Edén con el Tabernáculo o Templo, la tierra de Nod se encontraba afuera de los confines del área donde Dios era adorado.

“Pues el Señor te dispersará por todas las naciones, desde un extremo de la tierra hasta el otro. Allí rendirás culto a dioses ajenos que ni tú ni tus antepasados conocían, ¡dioses de madera y de piedra! En medio de esas naciones, no encontrarás paz ni lugar de descanso. Allí el Señor hará que te tiemble el corazón, que te falle la vista y que tu alma desfallezca.” — Deuteronomio 28:64-65 (NTV)

La partida de Caín fue tanto su sentencia como su elección. A diferencia de Adán en donde querubines no le permitieron regresar al jardín. Caín no aprendió del error de su padre y rechazó a Yahveh. Él estableció una civilización “autosuficiente” que estaba completamente separada de Dios, dando nacimiento a lo que el apóstol Juan llamó “el mundo”.

“Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo.” — 1 Juan 2:16 (NTV)

“la tierra de Nod”

El nombre Nod significa “deambular”, “sacudir”, o “temblar”, y puede ser que nos hable más del destino de Caín que de un área geográfica específica, ya que no se sabe en donde se encuentra geográficamente. Por lo que denota una tierra de destierro, en contraste con el Edén, “la tierra de deleite”, donde Yahveh caminó con hombres. Nod es una tierra en donde Caín tuvo una vida de nómada o vagabundo que es lo opuesto al “descanso”.

“El Señor le dijo a Moisés: «Estás por morir y vas a reunirte con tus antepasados. Cuando ya no estés aquí, los israelitas comenzarán a rendir culto a dioses ajenos, los dioses de la tierra a la cual se dirigen. Me abandonarán y romperán el pacto que hice con ellos. Entonces Mi enojo arderá contra ellos. Los abandonaré, esconderé Mi rostro de ellos, y serán devorados. Pasarán terribles dificultades y, en aquel día, dirán: “¡Estas calamidades nos han ocurrido porque Dios ya no está entre nosotros!”. En esos días esconderé Mi rostro de ellos debido a toda la maldad que cometen al rendir culto a otros dioses.” — Deuteronomio 31:16-18 (NTV)

“al oriente de Edén”

Cuando la Biblia nos describe personas yendo al este de donde se encuentra Dios o Su Templo, nos habla de una referencia geográfica donde las personas se alejan de la presencia del Señor, porque hay que ir hacia el lado contrario, hacia el oeste, para entrar al Tabernáculo. Así que Caín se estaba yendo a la tierra más hacia el este que donde estaban sus padres y familiares. A medida que la humanidad va más al este, simboliza que se está alejando espiritualmente de Dios.

Para concluir este estudio me gustaría mencionar que Dios no sentencia a Caín a una “muerte inmediata” porque en Su plan de salvación, la descendencia de Caín tenía un papel transcendental, por ello son mencionados en las Escrituras. Aunque sabemos que todos ellos mueren durante el diluvio. Dios le dio a Caín la oportunidad de reflexionar, arrepentirse, y regresar a Dios (a través de una expiación típica mediante el apropiado sacrificio de sangre por sus pecados); y aunque la Biblia no nos especifica que lo haya hecho, tal vez la protección que le dio, y las dificultades a las que se enfrentó en la tierra de Nod, pudieron despertar su conciencia y suavizar su corazón; tal vez por esta razón, veremos que los nombres de su descendencia mencionan el nombre del Señor, y Yahveh les dio la sabiduría para que pudieran establecer ciudades, desarrollar tecnologías, artes, y otras industrias. Así que no es claro que la línea de Caín hubiera sido mucho peor que la línea de Set.

“En un futuro lejano, cuando estén sufriendo todas esas cosas, finalmente regresarán al Señor su Dios y escucharán lo que Él les dice. Pues el Señor su Dios es Dios compasivo; no los abandonará, ni los destruirá, ni se olvidará del pacto solemne que hizo con sus antepasados.” — Deuteronomio 4:30-31 (NTV)

¡Qué Dios los bendiga!


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