La Cronología de la Navidad (Parte 1)

La Navidad festeja un evento que ocurrió hace más de 2,000 años en un pueblo llamado Belén, y conmemora el nacimiento de un bebé que fue profetizado desde el inicio de la historia del hombre. Pero para entender el impacto de este evento milagroso, que sin lugar a duda es el acontecimiento más importante en la historia de la humanidad, necesitamos verlo a través de todo el plan de salvación que implementó Dios desde que el pecado entró a este mundo. Y sólo a través de entender las Sagradas Escrituras, podemos realmente darnos una noción acerca del sacrificio que hizo Jesús y el amor del Padre hacia toda la humanidad.

Lamentablemente, hoy en día la Navidad se ha reducido a una serie de tradiciones que se han acumulado a lo largo de 2,000 años. Actualmente hablamos más de Santa Claus, del pino de navidad, de los regalos, y de la cena de Navidad, que del verdadero motivo de la celebración que es el nacimiento de Jesús. Incluso la historia de la Navidad ha sido cambiada hasta hacerla parecer un relato ficticio y poco creíble, que perjudica, en lugar de acercar a los incrédulos a la Palabra de Dios. Para mayor referencia puede leer el artículo ¿Por qué celebramos la Navidad el 25 de Diciembre? En este artículo, trataremos de apegarnos a la increíble historia del nacimiento de nuestro Salvador a través de una cronología de los eventos que tuvieron lugar durante la llegada a este mundo del Mesías, nuestro Señor Jesucristo.

“Este es el relato de cómo nació Jesús el Mesías.” — Mateo 1:18a (NTV)

La primer profecía acerca de la llegada del Mesías

Cuando Adán y Eva pecaron en el jardín del Edén, este pecado original causó la separación entre nuestro Creador y la humanidad (muerte espiritual), introdujo también la muerte física en el mundo. Por lo que Dios inició Su plan de salvación descrito a lo largo de todas las Escrituras. Y cuando el Señor maldijo a la serpiente, a su vez nos dio la profecía del Mesías, nuestro Salvador, quien nos permite regresar a tener la unión espiritual con Dios que se perdió con el pecado original:

“Entonces el Señor Dios le dijo a la serpiente: «Por lo que has hecho, eres maldita más que todos los animales, tanto domésticos como salvajes. Andarás sobre tu vientre, arrastrándote por el polvo durante toda tu vida. Y pondré hostilidad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Su descendiente te golpeará la cabeza, y tú le golpearás el talón». ” — Génesis 3:14-15 (NTV)

Ahora sabemos que el descendiente en esta profecía es Jesucristo, para mayor referencia con respecto a estos pasajes puede ver nuestro artículo Génesis 3:15 — El Pacto Adámico: Dios Maldice a la Serpiente (Parte 2)

Ahora empecemos con la historia del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo (Navidad) con el casamiento de sus padres:

Casamiento de José y María (aproximadamente 1 año antes de la Navidad)

Sabemos muy poco de María, las Escrituras nos dicen que era una mujer sumisa a la voluntad del Señor, originaria de Nazaret y probablemente de una familia pobre. Su padre era Eli (Lucas 3:23) y tenía una hermana llamada Salome, quien fue la madre de los discípulos Juan y Santiago (primos de Jesús, Mateo 27:56, Marcos 15:40, Juan 19:25). Se menciona una de sus parientes, Elisabet, la esposa del sacerdote Zacarías y madre de Juan el Bautista (Lucas 1:36). El nombre original de María en hebreo es מִרְיָם – Miriám, que debió ser como realmente la llamaban, no por el nombre latinizado por el que se le conoce hoy en día. Y María fue madre de al menos 7 hijos (Marcos 6:3).

De José sabemos aún menos, su padre se llamaba Jacob (Mateo 1:16), y su profesión era τέκτων – técton, un artesano, un trabajador de la construcción, por lo que normalmente se dice que era un carpintero. Algo muy importante que sabemos de él es que él era un hombre bueno y justo (Mateo 1:19), a quien Dios le confió el cuidado de Su Hijo cuando Herodes buscaba matarlo, mientras estaban viviendo en Egipto. La última mención que se hace de él fue cuando la familia de José y María viajaron a Jerusalén para las festividades de Pascua cuando Jesús tenía 12 años (Lucas 2:42-52).

“Una virgen llamada María. Ella estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del rey David.” — Lucas 1:27 (NTV)

Tanto José como María eran descendientes del rey David. Por lo que se piensa que algunas de las familias de los descendientes reales del rey David se mudaron de Jerusalén al norte para fundar Nazaret. El nombre de la ciudad viene del hebreo נֵצֶר – nétser, que significa descendiente, como el brote de una planta que sale de la misma raíz lejos del tronco principal. Así que los herederos del rey David formaron una comunidad judía lejos de Jerusalén (el centro de conflicto desde aquella época), y de estos descendientes de Nazaret vino al mundo Jesús, para dar cumplimiento a la profecía de Isaías.

“De ese tronco que es Jesé [padre del rey David], sale un retoño; un retoño [nétser] brota de sus raíces.” — Isaías 11:1 (NVI)

Es posible que José y María fueran muy jóvenes cuando fueron comprometidos matrimonialmente, porque es lo que se acostumbra entre judíos. El casamiento judío consta de dos etapas, primero el “kidushín” o compromiso matrimonial en donde se firmaba un contrato de compromiso matrimonial, y los novios para todo efecto legal ya estaban casados, en este momento el novio pagaba la dote, o el precio de la novia a su suegro, y tenía que preparar la casa en la que iba a vivir con su esposa, además de los gastos de la boda. Este periodo de preparación podría tomarle hasta un año o más. Pero cuando todo estaba listo el novio regresaba por la novia de sorpresa (muchas veces de noche, ver Mateo 25:6) para llevar a cabo el casamiento o “jupá”. Pero un evento milagroso le ocurrió a María mientras esperaba a José entre su compromiso y su casamiento.

La Anunciación a María (aproximadamente 9 meses antes de la Navidad)

Nosotros pensamos que cerca de la celebración judía de Jánuca o la festividad de Luces, Dios envió al ángel Gabriel para que anunciara a María que ella había sido escogida para dar a luz al Hijo de Dios. Para mayor detalle acerca de la fecha de la anunciación vea nuestro artículo ¿Por qué celebramos la navidad el 25 de Diciembre?

“Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, una aldea de Galilea.” — Lucas 1:26b (NTV)

“Gabriel se le apareció y dijo: «¡Saludos, mujer favorecida! ¡El Señor está contigo!»… —No tengas miedo, María —le dijo el ángel—, ¡porque has hallado el favor de Dios! Concebirás y darás a luz un Hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será muy grande y lo llamarán Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de Su antepasado David. Y reinará sobre Israel para siempre; ¡Su reino no tendrá fin!” — Lucas 1:28, 30-33 (NTV)

Jesús en hebreo es יֵשׁוּעַ – Yeshua, que significa “Salvación”. El ángel le estaba diciendo a María que el bebé que estaba esperando nos traería la salvación que Dios nos prometió en el Jardín del Edén, siendo Jesús mismo esa salvación. María sorprendida por la aparición del ángel y la noticia tan impactante que le dio, sólo pudo preguntar en asombro:

“—¿Pero cómo podrá suceder esto? —le preguntó María al ángel—. Soy virgen. El ángel le contestó: —El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con Su sombra. Por lo tanto, el bebé que nacerá será santo y será llamado Hijo de Dios.” — Lucas 1:34-35 (NTV)

Ahora vemos el carácter de María a quien Dios le da la encomienda de cuidar a Su Hijo y Salvador del mundo

“María respondió: —Soy la sierva del Señor. Que se cumpla todo lo que has dicho acerca de mí. Y el ángel la dejó.” — Lucas 1: 38 (NTV)

La encarnación de Jesús fue un evento profetizado por Isaías unos 700 años antes de su cumplimento.

“Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel” — Isaías 7:14 (LBLA)

Y fue Mateo quien nos clarifica la profecía mesiánica de Isaías.

“Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a Su pueblo de sus pecados. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta [Isaías], diciendo: He aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros..” — Mateo 1:21-23 (LBLA)

Y si se pregunta por qué a Jesús no le pusieron por nombre Emmanuel, es quizás porque el nombre utilizado por Isaías es más bien un título o una descripción, que un nombre propio. Cuando Jesús es encarnado, literalmente es “Dios con nosotros”. Dios ha estado presente con Su gente, con símbolos como el Tabernáculo, que viene del hebreo מִשְׁכָּן – mishcán, que tiene su raíz en la palabra שָׁכַן – shacán, que significa habitar, descansar o permanecer. Y de esta misma raíz también de se deriva Shejiná, que es la presencia de la gloria de Dios. Por lo que Emmanuel nos describe que Dios ya no necesita símbolos, sino que el niño será la Shejiná en carne y hueso, que será el Dios que habita y que está entre los hombres de una forma más íntima que cuando los Israelitas tuvieron la Gloria de Dios en el Tabernáculo o en el Templo. El apóstol Juan nos dice que Jesús bajó del cielo en obediencia a Su Padre.

[Dice Jesús] “Pues he descendido del cielo para hacer la voluntad de Dios, quien me envió, no para hacer Mi propia voluntad.” — Juan 6:38 (NTV)

Y por el poder del Espíritu Santo, Jesús, nuestro Señor se hizo carne y hueso, además de mantener Su divinidad, en el milagro más importante en la historia de la humanidad.

 “Su madre, María, estaba comprometida para casarse con José, pero antes de que la boda se realizara, mientras todavía era virgen, quedó embarazada mediante el poder del Espíritu Santo.” — Mateo 1:18b (NTV)

“Aquel que es la luz verdadera, quien da luz a todos, venía al mundo. Vino al mismo mundo que Él había creado, pero el mundo no lo reconoció.” — Juan 1:9-10 (NTV)

María visita a Elisabet (menos de 9 meses antes de la Navidad)

El ángel Gabriel le dijo a María acerca de otro milagro que Dios hizo para darle un hijo a su parienta, Elisabet, quien por su edad ya no podía quedar embarazada. Sin embargo, Elisabet ya tenía 6 meses de embarazo para cuando María quedó embarazada por el Espíritu Santo. Entonces, María emocionada decidió ir a visitarla, emprendiendo un largo viaje de Nazaret a Judea.

“Pocos días después, María fue de prisa a la zona montañosa de Judea, al pueblo donde vivía Zacarías.” — Lucas 1: 39-40a (NTV)

Elisabet estaba casada con Zacarías, un sacerdote levítico del grupo sacerdotal de Abías. Tanto Elisabet como Zacarías eran descendientes de Aarón, el hermano de Moisés, ambos pertenecían a familias de sacerdotes levíticos. Ellos no habían tenido familia y habían estado rezando al Señor por un hijo. Dios nos promete escuchar las oraciones de los creyentes, y en el caso de Zacarías y Elisabet, su petición había sido concedida. Ahora observemos un detalle importante acerca del significado de sus nombres. El nombre de Zacarías significa “Dios recuerda” y el de Elisabet significa “Su juramento”, así que en conjunto sus nombres significan: “Dios recuerda Su juramento”. Las Escrituras mencionan que el ángel Gabriel se le apareció en el Templo a Zacarías mientras él estaba trabajando, para darle la buena noticia de que su esposa Elisabet tendría un hijo en respuesta a sus oraciones.

“Pero el ángel le dijo: —¡No tengas miedo, Zacarías! Dios ha oído tu oración. Tu esposa, Elisabet, te dará un hijo, y lo llamarás Juan.” — Lucas 1:13 (NTV)

El ángel le dijo a Zacarías que lo llamara Juan, que viene del hebreo יוֹחָנָן – Yojanán que significa “Yahveh está lleno de gracia” o “Yahveh nos ha agraciado”. Si ponemos los 3 nombres en conjunto tenemos el mensaje: “Dios recuerda Su juramento y nos ha agraciado”. Y este fue el propósito de Juan el Bautista, quien preparó el camino para el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y el ángel continuó hablando de Juan:

“Tendrás gran gozo y alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento, porque él será grande a los ojos del Señor. No deberá beber vino ni ninguna bebida alcohólica y será lleno del Espíritu Santo aun antes de nacer. Y hará que muchos israelitas vuelvan al Señor su Dios. Será un hombre con el espíritu y el poder de Elías; preparará a la gente para la venida del Señor.” — Lucas 1:14-17 (NTV)

Sin embargo, al recibir esta noticia Zacarías mostró cierta incredulidad en el mensaje del ángel, y a causa de esto Zacarías no pudo hablar hasta después del nacimiento de su hijo. Por lo que Zacarías ya había estado mudo durante 6 meses para cuando María llegó de visita con Elisabet.

[María] “En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet. Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo, y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.” — Lucas 1: 39-44 (RVR1960)

Observe que María es bendita entre las mujeres, no por encima de las mujeres, de igual forma que el ángel se refirió a ella en Lucas 1:28; por tanto, no es correcto que ciertos grupos traten de convertirla en una diosa, y que le recen, esto va en contra del Primer Mandamiento. Ella era pecadora (Lucas 2:22-24) y en necesidad de un Salvador como ella misma lo afirma en Lucas 1:47.

Elisabet agregó una frase, quizás para que su esposo la escuchara: Al decirle que María había sido bendecida por creer todo lo que el ángel Gabriel le había dicho, a diferencia de Zacarías que estaba mudo cuando mostró cierta incredulidad ante el anuncio del ángel acerca del nacimiento de Juan el Bautista.

“Eres bendita porque creíste que el Señor haría lo que te dijo.” — Lucas 1: 45 (NTV)

María decidió quedarse por 3 meses para ayudar a Elisabet hasta que tuviera a su hijo.

“Y María se quedó con Elisabet unos tres meses y luego regresó a su casa.” — Lucas 1:56 (NTV)

José piensa en el divorcio (6 meses antes de la Navidad)

María regresó a Nazaret después de haber permanecido 3 meses en Judea con Elisabet (probablemente desde el festival de Jánuca hasta el festival de Pascua, que es cuando pensamos que nació Juan el Bautista). María debió haberle dicho a José acerca de su milagroso embarazo y del milagro del embarazo de Elizabet. Pero José no debió haber tomado muy bien la historia de María después de que ella estuvo 3 meses fuera de casa y lejos de él. Así que cuando José se enteró del embarazo de María después de que ya estaban comprometidos y que estuvo meses lejos de él, José muestra de nueva cuenta que él era un hombre justo y bueno, porque en su incredulidad busca divorciarse al asumir que el hijo que ella estaba esperando era de otro hombre. Él no quería casarse con ella si estaba embarazada.

“José, su prometido, era un hombre bueno y no quiso avergonzarla en público; por lo tanto, decidió romper el compromiso en privado.” — Mateo 1: 19 (NTV)

Por otro lado, su amor por María no le permitió denunciarla públicamente, porque la ofensa de adulterio en aquella época era castigada con la pena de muerte.

“Supongamos que un hombre conoce a una joven virgen que está comprometida para casarse y tiene relaciones sexuales con ella. Si tal cosa sucediera dentro de una ciudad, deberás llevarlos a ambos hasta las puertas de esa ciudad y matarlos a pedradas. La mujer es culpable por no gritar para pedir ayuda. El hombre debe morir por violar a la mujer de otro hombre. De ese modo limpiarás esa maldad que hay en medio de ti.” — Deuteronomio 22:23-24 (NTV)

Antes de que otra cosa ocurriera, José tuvo un sueño en donde un ángel le dice que lo que María le había dicho era verdad y lo convence de que se case con ella. Además, le revela el nombre del niño, Yeshua (Jesús), porque Él salvará al mundo de sus pecados.

“Mientras consideraba esa posibilidad, un ángel del Señor se le apareció en un sueño. «José, hijo de David —le dijo el ángel—, no tengas miedo de recibir a María por esposa, porque el niño que lleva dentro de ella fue concebido por el Espíritu Santo. Y tendrá un hijo y lo llamarás Jesús, porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados».” — Mateo 1:20-21 (NTV)

Después del sueño, José se dio cuenta de la voluntad de Dios y probablemente adelantó la boda, la “jupá” antes de que el embarazo de María fuera más aparente y los rumores en el pueblo pudieran poner en peligro la vida de Jesús y de su esposa al acusarla de adulterio y sentenciarla a morir apedreada. Las Escrituras también nos dicen que José se abstuvo de intimar sexualmente con María hasta que nació el bebé a quien le iba poner el nombre que el ángel le dijo: Yeshúa. Después del nacimiento de Jesús, José y María fueron bendecidos con al menos otros 6 hijos (Mateo 13:54-56). De forma que María no permaneció “siempre virgen” como afirman ciertos grupos, sino que tuvo hijos de forma natural con su esposo.

“Cuando José despertó, hizo como el ángel del Señor le había ordenado y recibió a María por esposa, pero no tuvo relaciones sexuales con ella hasta que nació su hijo; y José le puso por nombre Jesús.” — Mateo 1:24-25 (NTV)

Censo y Registro para pagar impuestos (poco antes de la Navidad)

Una vez casados, la pareja vivió en Nazaret por unos meses durante el embarazo de María. Pero por orden del emperador romano, José tuvo que viajar con María a Belén porque ambos eran descendientes del rey David.

“En esos días, Augusto, el emperador de Roma, decretó que se hiciera un censo en todo el Imperio romano. (Este fue el primer censo que se hizo cuando Cirenio era gobernador de Siria). Todos regresaron a los pueblos de sus antepasados a fin de inscribirse para el censo. Como José era descendiente del rey David, tuvo que ir a Belén de Judea, el antiguo hogar de David. Viajó hacia allí desde la aldea de Nazaret de Galilea.“ — Lucas 2:1-4 (NTV)

La distancia entre Nazaret y Belén son unos 175Km dependiendo de la ruta que hayan tomado, por lo que el viaje a pie debió haberles tomado entre 5 y 7 días o más considerando que María estaba avanzada en su embarazo.

“Lo acompañó María, su esposa, que estaba embarazada.” — Lucas 2:5 (TLA)

Continuaremos con el relato de la Navidad en nuestro siguiente artículo, hablaremos de la llegada a Belén y del nacimiento de Jesús.

¡Que Dios los bendiga!


Continuar leyendo: La Cronología de la Navidad (Parte 2)