La Cronología de la Navidad (Parte 4)

En el artículo anterior vimos que no fueron solamente 3 magos los que le trajeron regalos a Jesús sino más probablemente lo que parecía un ejército de Partia, escoltando a un número desconocido de magos quienes hicieron un largo viaje siguiendo la estrella del Señor. En este artículo veremos los eventos y cumplimientos de profecías qué ocurrieron después de que se fueron los magos, lo que hizo Herodes en su enojo, y veremos una perspectiva poco estudiada acerca de la vida temprana de Jesucristo en Nazaret.

José y su familia huyen a Egipto (durante la noche, entre 6 y 18 meses después de la Navidad)

La felicidad que tenían José y María después de la visita de los magos de oriente y de los regalos que recibieron fue interrumpida esa misma noche cuando se le apareció un ángel a José en un sueño, para advertirle que estaba en peligro la vida de Jesús y que tenían que huir inmediatamente hacia Egipto en medio de la noche porque el rey Herodes quería matar a Jesús.

“Después de que los sabios se fueron, un ángel del Señor se le apareció a José en un sueño. «¡Levántate! Huye a Egipto con el niño y su madre —dijo el ángel—. Quédate allí hasta que yo te diga que regreses, porque Herodes buscará al niño para matarlo».” — Mateo 2:13 (NTV)

José volvió a obedecer al Señor y tomó a su familia y se fueron inmediatamente, en medio de la noche, hacia Egipto, probablemente sin avisar a ningún pariente. Egipto se encuentra a unos 400 km de distancia desde Belén, por lo que el viaje les debió haberles tomado unas 2 semanas sin parar y los primeros 3 días fueron críticos para estar fuera del alcance Herodes, quien tenía control del territorio de Judea.

Esa noche José salió para Egipto con el niño y con María, su madre, y se quedaron allí hasta la muerte de Herodes.” — Mateo 2:14-15a (NTV)

Recordemos que la familia ahora tenía el tesoro que les dieron los magos, con lo que podían cubrir los gastos del viaje y los sostendría durante su estancia en Egipto, y quizás también para su regreso y su establecimiento final en Nazaret, dicho tesoro era una muestra de la providencia y protección del Señor para Su Hijo. Egipto, en ese tiempo, era considerado un lugar de asilo natural para judíos, tenemos el ejemplo de Alejandría, en donde 300 años antes se habían traducido las Escrituras (el Antiguo Testamento) del hebreo al griego resultando la Biblia Septuaginta y en esta ciudad la comunidad judía prosperó al punto que para el año 40 d.C., había un millón de judíos viviendo en Alejandría. No sabemos a qué parte de Egipto haya llevado José a su familia, pero con los recursos que tenían no debieron de tener problemas.

“Así se cumplió lo que el Señor había dicho por medio del profeta: «De Egipto llamé a Mi Hijo».”  — Mateo 2:15b (NTV)

¿Y por qué Dios escogió que Jesús escapara a Egipto? El Señor pudo milagrosamente esconder a la familia de los soldados de Herodes, sin la necesidad de huir del país. Además, la estancia de Jesús en Egipto hizo que se inventaran toda clase de historias como que fue aquí donde Él aprendió magia oculta que después utilizó cuando regresó a Nazaret para sorprender a la gente con Sus milagros. Sin embargo, Su estancia en Egipto muy probablemente fue muy corta, tal vez solo duró unos meses hasta la muerte de Herodes. Así que la respuesta de por qué la familia huyó a Egipto nos la da el apóstol y evangelista Mateo al mencionar el cumplimento de una profecía asombrosa mencionada por el profeta Oseas, en donde claramente habla de que el Señor tiene un Hijo y que lo llamó de Egipto, de forma que el hecho de que Jesús fuera llamado a salir de Egipto, constituye una evidencia adicional que valida que Jesucristo realmente es el “Hijo de Dios”.

[Dice el Señor] “Cuando Israel era niño, Yo lo amé, y de Egipto llamé a Mi Hijo.” — Oseas 11:1 (NTV)

Herodes ordena la masacre de infantes inocentes (después de que Jesús estuvo a salvo)

Después de que José y su familia lograron escapar, las Escrituras nos mencionan que Herodes se enteró que los magos y toda su escolta se habían ido sin regresar a informarlo acerca del lugar donde se encontraba “el rey de los judíos”. Entonces Herodes en su paranoia y odio hacia su rival al trono, ordenó matar a todos los niños de hasta 2 años de edad en el área de Belén, como una precaución adicional en su mente torcida, en caso de que los magos le hubieran mentido respecto a la edad del infante. Lo que nos indica que Jesús muy probablemente tendría entre 6 meses a un año y medio de edad cuando este evento ocurrió. Lo increíble de esta acción es que Herodes sabiendo que el bebé era el elegido del Señor, se atreviera a tratar de asesinar al Mesías de Dios.

“Cuando Herodes se dio cuenta de que los sabios se habían burlado de él, se puso furioso. Entonces, basado en lo que dijeron los sabios sobre la primera aparición de la estrella, Herodes envió soldados para matar a todos los niños que vivieran en Belén y en sus alrededores y que tuvieran dos años o menos.” — Mateo 2:16 (NTV)

Se piensa que este acto atroz, la masacre de estos niños inocentes, no debió incluir a un gran número de niños, porque el escándalo por sus muertes no llegó a los oídos de las autoridades romanas, lo cual hubiera afectando el reinado de Herodes.

“Esta acción brutal cumplió lo que Dios había anunciado por medio del profeta Jeremías: «En Ramá se oyó una voz, llanto y gran lamento. Raquel llora por sus hijos, se niega a que la consuelen, porque están muertos».” — Mateo 2:17-18 (NTV)

El profeta Jeremías nos indica que los bebés judíos muertos en la matanza en Belén, por los que Raquel llora sin consuelo, marcan el principio de las tragedias que le ocurrirían a los judíos por haber rechazado a Jesucristo, su Mesías y Salvador, a quien crucificaron. Y su castigo se incrementaría en el año 70 d.C. cuando el Templo de Jerusalén fue destruido y más de 1 millón de judíos fueron masacrados por las tropas romanas al mando del general Tito. Este evento intensificó la diáspora judía (dispersión por todo el mundo) que llegó a su punto culminante con el emperador Adrián quien expulsó a todos los judíos de su tierra, y de ahí lamentablemente han sido rechazados y odiados en todo el mundo como lo mostró el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial, en donde 6 millones de judíos murieron. Pero la Biblia nos dice que todo esto va a palidecer en comparación, cuando durante las tribulaciones el anticristo busque eliminar a todo judío de la faz de la tierra y se estima que hasta dos terceras partes de los judíos podrían morir en este periodo.

“Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes… Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.” — Mateo 24:16, 21 (RVR1960)

Regreso a Nazaret

“Cuando Herodes murió, un ángel del Señor se le apareció en un sueño a José en Egipto.” — Mateo 2:19 (NTV)

Con la muerte de Herodes, el mayor peligro ya había pasado y Dios envió a un ángel para que la familia regresara a la tierra de Israel. Y vemos que José volvió a obedecer al Señor emprendiendo el viaje de regreso desde Egipto hacia Judea.

“«¡Levántate! —dijo el ángel—. Lleva al niño y a su madre de regreso a la tierra de Israel, porque ya murieron los que trataban de matar al niño». Entonces José se levantó y regresó a la tierra de Israel con Jesús y Su madre.” — Mateo 2:20-21 (NTV)

Pero la sorpresa para José fue que ahora Herodes Arquelao era el gobernador de Judea, Samaria y de Idumea, y era también muy cruel como su padre, ya que uno de sus primeros actos fue el ordenar la ejecución de 3,000 judíos durante el festival de Pascua para acabar con una insurrección, y 2 años después fue removido de este cargo por su mal desempeño. Así que, siguiendo las instrucciones en un sueño, José regresó a Nazaret con su familia donde se estableció permanentemente en su casa.

“Pero cuando se enteró de que el nuevo gobernante de Judea era Arquelao, hijo de Herodes, tuvo miedo de ir allí. Entonces, luego de ser advertido en un sueño, se fue a la región de Galilea.” — Mateo 2:22 (NTV)

El apóstol Mateo nos muestra como la mano de Dios estaba protegiendo a Jesús, mostrando Su divinidad. También enfatiza la obediencia de José y María a todas las exigencias del Señor. Lo que resuelve la supuesta contradicción entre el evangelio de Mateo y de Lucas (Lucas 2:39). Ya que el doctor Lucas resume todos los acontecimientos que ocurrieron en el evangelio de Mateo como “las exigencias de la ley del Señor” que incluyeron otros eventos adicionales a la circuncisión de Jesús y la purificación de María antes de que regresaran a su casa en Nazaret. Así que no hay ninguna contradicción en la cronología de los eventos en la Navidad de Jesús, el evangelio de Mateo sólo viene a reforzar la divinidad y la realeza de Jesús con esta información adicional.

“Una vez que los padres de Jesús cumplieron con todas las exigencias de la ley del Señor, regresaron a su casa en Nazaret de Galilea.” — Lucas 2:39 (NTV)

Cuando Jesús fue llevado a vivir a Nazaret dio cumplimiento a la profecía de Isaías que habla del Mesías, haciendo alusión a una gran luz que iluminará al mundo y Galilea se convierte en el epicentro donde esta luz brillará, y es Jesús, la luz de este mundo.

En Galilea de los gentiles. El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.” — Isaías 9:1b-2 (RVR1960)

“En otra ocasión, Jesús dijo: «Yo Soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” — Juan 8:12 (RVC)

[Dice Jesús] “Yo Soy la luz, y he venido al mundo para que todo aquel que cree en Mí no permanezca en tinieblas.” — Juan 12:46 (RVC)

¿Cuál Herodes?

Cuando la Biblia habla de Herodes debemos de tener cuidado de no confundirnos de persona, porque los hijos de Herodes I “el Grande” heredaron el nombre Herodes como su apellido (hijos de Herodes). Para evitar confusiones aquí mencionaremos las diferentes personas que llevaron este nombre y que son mencionadas en las Escrituras.

Herodes I “El grande” fue el que recibió a los magos de Partia, ordenó la matanza de los infantes inocentes (Mateo 2:16) y ejecutó a varios de sus hijos y a su esposa favorita. También inició la expansión del Templo en 19 a.C., construyó para sí mismo palacios y fortalezas como Masada, Herodión (donde fue enterrado) y su palacio en Jerusalén, también utilizó nuevas tecnologías para desarrollar la ciudad portuaria de Cesárea. Herodes murió en el año 4 d.C. de acuerdo con el historiador Josefo.

Herodes Arquelao, el segundo hijo de Herodes I “el Grande”, éste es de quien José, el esposo de María, tuvo miedo y decidió irse a Galilea (Mateo 2:22), de forma que Jesús creció en Nazaret.

Herodes Antipas es quien cometió adulterio con su sobrina Herodias, la esposa de su medio hermano Felipe I y fue denunciado por Juan el Bautista (Marcos 6:18; Lucas 3:19). Fue este Herodes Antipas quien ejecutó a Juan el Bautista a petición de Salomé, hija de Herodias (Marcos 6:25-29). Jesús se refirió como “ese zorro” hablando de Herodes Antipas en Lucas 13:32. Y es este mismo Herodes quien juzgó a Jesucristo (Lucas 23:6-11) cuando estaba de visita en Jerusalén durante Pascua porque Poncio Pilato al enterarse que Jesús es de Galilea, lo envió con Herodes Antipas por pertenecer a su jurisdicción.

Por otro lado, Herodes Agripa I fue nieto de Herodes I “el Grande”, él ordenó decapitar al apóstol Santiago, el hermano del apóstol Juan (Hechos 12:1-2), este mismo Herodes Agripa I envió a prisión en Jerusalén al apóstol Pedro (Hechos 12:3-4).

El último Herodes que se menciona en la Biblia fue Herodes Agripa II, hijo de Herodes Agripa I y bisnieto de Herodes I “el Grande”, fue quien estuvo en Cesárea cuando el apóstol Pablo presentó su defensa ante Festo y el rey Herodes (Agripa II) (Hechos 25-26).

Jesús en Nazaret

El doctor y evangelista Lucas concluye el relato de la Navidad enfocándose en la humanidad de Jesús diciéndonos que creció fuerte y sano.

 [En Nazaret] “Allí el niño crecía sano y fuerte. Estaba lleno de sabiduría, y el favor de Dios estaba sobre Él.” — Lucas 2:40 (NTV)

Por otro lado, el apóstol Mateo concluye su relato enfocándose en la divinidad de Jesús, cuando nos habló de la revelación divina a través de los ángeles que les dieron instrucciones precisas a los padres de Jesús y a los magos del oriente, y que el nacimiento de Jesús dio cumplimiento a las profecías del plan divino de salvación en el Antiguo Testamento.

Después la familia fue a vivir a una ciudad llamada Nazaret y así se cumplió lo que los profetas habían dicho: «Lo llamarán nazareno».” — Mateo 2:23 (NTV)

El apóstol Mateo menciona que el llamarlo nazareno daría cumplimento a las profecías de múltiples “profetas”, pero en el Antiguo Testamento ni siquiera se mencionan profecías con las palabras Nazaret o nazareno. ¿Entonces cuáles fueron las profecías y los profetas de quien estaba hablando Mateo? Para responder esta pregunta nos tenemos que ir al significado de “nazareno” en hebreo, “natsrí”, que viene de la raíz נֵצֶר – nétser, y como vimos en la primer parte de este estudio de la cronología de la Navidad, hace referencia a un brote o retoño de una planta principal y así relacionamos este juego de palabras con el rey David y con su descendiente/retoño/nétser/nazareno, es decir, el Mesías que viviría en Nazaret (Natsaret, con la misma raíz hebrea). De esta forma descubrimos que los profetas a los que se refería Mateo en este lenguaje de una cultura agrícola eran Isaías, Jeremías, y Zacarías y sus profecías están en los versículos de Isaías 4:2, 11:1; Jeremías 23:5, 33:15; y Zacarías 3:8, 6:12.

“En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo [Retoño] de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra.” — Jeremías 33:15 (RVR1960)

“Mi siervo creció en la presencia del Señor como un tierno brote verde; como raíz en tierra seca.” — Isaías 53:2a (NTV)

Pero para los judíos de aquella época, Nazaret se encontraba en una zona de gentiles y era considerado un lugar de “mala reputación”. Y el término “nazareno” se utilizó para manifestar burla, desprecio, y para ridiculizar a una persona. El mismo apóstol Natanael se asombra de un mesías originario de Nazaret.

“—¡Nazaret! —exclamó Natanael—. ¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret? —Ven y compruébalo tú mismo —le respondió Felipe.” — Juan 1:46 (NTV)

La infancia de Jesús (qué podemos inferir de las Escrituras)

Con estos antecedentes ¿entonces cómo fue la infancia de Jesús? Encontramos poca información en las Escrituras de este periodo de unos 30 años en la vida de Jesús. Pero el Dr. Chuck Missler (un estudioso de las Escrituras, que acaba de fallecer en el 2018 y cuyos comentarios estimo), en su libro “The Christmas Story” (La Historia de la Navidad), encontró una relación acerca de lo que pudo haber pasado durante la vida temprana de Jesús basado en el Salmo 69 del rey David.

Luego de que nació Jesús, María al estar casada con José, tuvo otros hijos (Mateo 13:55; Marcos 6:3; Marcos 3:32), Sus medios hermanos lo veían como a un extraño, como si fuera un desconocido:

“Me he convertido en extraño para mis hermanos, y en extranjero para los hijos de mi madre.” — Salmos 69:8 (LBLA)

El Dr. Missler además ve en este versículo (Salmos 69:8) la enseñanza del nacimiento virginal del Señor al ser un “extranjero” para los hijos de Su madre. Chuck menciona que se trata de un Salmo acerca de humillación y rechazo que sufrió Jesús a una edad temprana. Jesús en Nazaret debió haber sido odiado porque Él era recto y justo. Como niño probablemente sufrió muchos desprecios, inclusive por parte de Sus propios medios hermanos: Santiago, José, Judas, Simón y Sus hermanas, debieron haberse burlado y muy probablemente humillarlo por no ser hijo de José al punto de no reconocerlo como su hermano mayor. Quizás ellos tampoco creyeron el relato de María acerca de ser virgen cuando tuvo a Jesús, o la historia de José acerca de los sueños que tuvo con los mensajes del ángel.

“Por ti he soportado ofensas; mi cara se ha cubierto de vergüenza” — Salmos 69:7 (DHH)

Sabemos por el apóstol Juan que los hermanos del Señor no creían en Él:

“Porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Ya que haces estas cosas, manifiéstate al mundo.» Y es que ni siquiera Sus hermanos creían en Él.” — Juan 7:4-5 (RVC)

Tenemos el testimonio de 2 medios hermanos de Jesús, Santiago y Judas, quienes gracias a Dios se volvieron creyentes después de la muerte y resurrección de Jesucristo. Ellos pasaron de ser incrédulos a llamarse a sí mismos esclavos de nuestro Señor Jesucristo en los libros de la Biblia que llevan sus nombres.

Yo, Santiago, esclavo de Dios y del Señor Jesucristo, escribo esta carta a las «doce tribus»: los creyentes judíos que están dispersos por el mundo. ¡Reciban mis saludos!” — Santiago 1:1 (NTV)

 “Yo, Judas, esclavo de Jesucristo y hermano de Santiago, les escribo esta carta a todos los que han sido llamados por Dios Padre, quien los ama y los protege con el cuidado de Jesucristo.” — Judas 1:1 (NTV)

El cumplimiento que hizo Jesús de todos los preceptos de la “Ley de Dios”, ya que Él nunca pecó, probablemente generó envidia y ataques de las personas hacia Él, porque les demostró con Su ejemplo lo pecadores que ellos eran. Imagine lo que Sus mismos hermanos se pudieron haber burlado en Su casa, tal vez hasta provocándolo, sabiendo que Él no les respondería ni se vengaría de todas las cosas que le hicieran.

El celo por tu casa me ha consumido, y los insultos de aquellos que te insultan han caído sobre mí.” — Salmos 69:9 (NTV)

Sabemos que los apóstoles relacionaron este Salmo 69 con Jesucristo cuando purificó el Templo y echó fuera a los mercaderes (Juan 2:13-17), y lo vieron como una profecía cumplida:

“Entonces Sus discípulos recordaron la profecía de las Escrituras que dice: «El celo por la casa de Dios me consumirá»” — Juan 2:17 (NTV)

Su amor por el Padre queda demostrado cuando Jesús tenía 12 años y visitó el Templo de Jerusalén durante la celebración de Pascua descrita en Lucas 2:41-52, y Sus mismos padres no entendieron Su comportamiento.

 “Y cuando [Jesús] tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta… Y aconteció que tres días después le hallaron en el Templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de Su inteligencia y de Sus respuestas. Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo Su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. Entonces Él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de Mi Padre me es necesario estar? Mas ellos no entendieron las palabras que les habló… Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.” — Lucas 2:42, 46-50, 52 (RVR1960)

El salmo nos habla de que cuando Jesús ya estaba más grande y ofrecía Su ayuno como un sacrificio para el Padre, esto debió ser motivo de un sufrimiento adicional para Él cuando sus familiares consideraban que todo lo hacía por aparentar y probablemente fuera recriminado por ello.

“Lloré afligiendo con ayuno mi alma, Y esto me ha sido por afrenta.” — Salmos 69:10 (RVR1960)

En un pueblo pequeño como Nazaret la historia de que Jesús fuera un hijo ilegítimo debió haber estado en boca de todos, y Él debió ser el centro de atención de toda clase de ataques verbales a Su persona. Las personas del pueblo quizás no creyeron que nació de una virgen, y quizás ni siquiera sabían que esto había sido profetizado por Isaías, quizás tampoco creyeron el testimonio de los pastores ni de los magos que vieron Su estrella. Hoy en día aún hay muchas personas que no creen en las Escrituras.

“Me vestí, además, con ropas ásperas y vine a serles por proverbio.” — Salmos 69:11 (RVR1995)

Sabemos que existía este rumor de que Jesús hubiera sido un hijo ilegítimo ya que luego los fariseos se lo decían abiertamente:

“—¿Dónde está tu padre? —le preguntaron. Jesús contestó: —Como ustedes no saben quién Soy Yo, tampoco saben quién es Mi Padre. Si me conocieran a Mí, también conocerían a Mi Padre.” — Juan 8:19 (NTV)

“—¡Nosotros no somos hijos ilegítimos! —respondieron—. Dios mismo es nuestro verdadero Padre.” — Juan 8:41b (NTV)

El rey David en el salmo 69 nos indica que los rumores llegaron a todo el pueblo desde los gobernantes, jueces y altos funcionarios que eran las personas que se sentaban en la puerta o a la entrada del pueblo, y ellos también hablaban en Su contra, hasta los borrachos que hicieron canciones hablando de Él, burlándose, estas calumnias quizás hacían referencia a un nacimiento ilegítimo, a la incredulidad del pueblo para aceptar el nacimiento virginal del Mesías. Estos rumores se convirtieron en una leyenda que fue incluida en el Talmud (el libro con la tradición oral que hoy en día estudian los judíos), en donde hacen referencia al nacimiento de Jesús como ilegítimo. Esta es una de las razones por las cuales los judíos de la actualidad aun no aceptan a Jesucristo como el Mesías.

Hablaban contra Mí los que se sentaban a la puerta, y en sus canciones los bebedores se burlaban de Mí.” — Salmos 69:12 (RVR1995)

Después vendría el profeta Isaías para describirnos a Jesús y el sufrimiento por el que pasó por el rechazo de Sus contemporáneos.

“No había nada hermoso ni majestuoso en Su aspecto, nada que nos atrajera hacia Él. Fue despreciado y rechazado: hombre de dolores, conocedor del dolor más profundo. Nosotros le dimos la espalda y desviamos la mirada; fue despreciado, y no nos importó.” — Isaías 53:2b-3 (NTV)

La vida de Jesús no debió haber sido fácil o agradable al ser insultado día tras día por familiares y vecinos. ¿Por qué, entonces, Jesús escogió soportar todo esto y venir a este mundo que lo rechazó desde Su nacimiento? Realmente no podemos imaginarnos todo el sufrimiento y maltrato que Jesús debió haber vivido durante los años que no se mencionan en las Escrituras. El Hijo de Dios soportó insultos, agresiones físicas y verbales, deshonra, humillación, calumnias, y con todo esto Él no pecó, siguió fiel al Padre, obedeciendo Su voluntad hasta la cruz en donde pago por todos nuestros pecados y nos permitió que regresáramos al Padre para estar con Él para siempre. Todo esto por el amor que nos tiene desde antes de la Creación de este mundo.

“Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe. Debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios.” — Hebreos 12:2 (NTV)

Con esto concluimos nuestro estudio de la Navidad. Esperamos que después de ver todos los sacrificios que hizo nuestro Señor Jesucristo por toda la humanidad, esté más motivado a acercarse a Él, conocerlo mejor, y confiar su salvación solamente a Él. De esta forma podremos servirle mejor y avanzar Su reino aquí en la Tierra.

“Jesús le contestó: —Yo Soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de Mí.” — Juan 14:6 (NTV)

Por favor, no reduzca el gran regalo que Dios nos dio con el nacimiento de Jesús en este mundo a las tradiciones navideñas de este mundo que solo se enfocan en los regalos, el pino de navidad, la cena, y en Santa Claus/reyes magos. La Navidad es el día más importante en la historia de la humanidad, es cuando Dios vino a habitar entre nosotros, y dividió la historia en antes de Su primera venida y después.

“Como colaboradores de Dios, les suplicamos que no reciban ese maravilloso regalo de la bondad de Dios y luego no le den importancia. Pues Dios dice: «En el momento preciso, te oí. En el día de salvación te ayudé». Efectivamente, el «momento preciso» es ahora. Hoy es el día de salvación.” — 2 Corintios 6:1-2 (NTV)

¡Que Dios los bendiga!


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