Las Adicciones que nos alejan de Dios: El Alcohol (Parte 1)

En esta serie de artículos veremos los efectos desastrosos de las adicciones, tanto a substancias como a comportamientos. Veremos por qué las drogas son tan adictivas, los efectos que causan en la vida de los adictos, y cómo poder superarlas. Empecemos con la historia de Julián:

Julián es un hombre de negocios exitoso que trabajaba para grandes empresas de finanzas alrededor del mundo, y como muchos en su profesión, el trabajo en ocasiones involucraba consumir bebidas alcohólicas con clientes. La bebida poco a poco se convirtió en un hábito que empezó con algunas copas de vino por la noche para relajarse y poder dormir mejor después de un largo día de trabajo estresante. Con el tiempo Julián comenzó a tomar de 3 a 4 botellas de vino por día. Pero él no se daba cuenta de que tenía un problema de adicción hasta que el doctor le dijo que necesitaba drenar fluido de alrededor de su cintura (un total de 15 litros), ya que su hígado ya no funcionaba correctamente dado que tenía cirrosis. La cirrosis es una enfermedad que ataca silenciosamente, sin síntomas, y cuando los síntomas llegan a ser visibles, ya es demasiado tarde porque el daño es extenso e irreparable. El doctor le dijo a Julián que necesitaba un trasplante de hígado, de lo contrario solamente le quedaban 3 años de vida. A causa de la bebida Julián perdió todo: su trabajo, su familia, su casa, y casi su vida. Actualmente vive en un hostal para alcohólicos en recuperación. Julián tiene 47 años y opina: “vivimos en una cultura en donde beber es socialmente aceptable…los bebedores viven en la ignorancia ya que no se dan cuenta de los riesgos que toman”.

“He aquí, mi vientre es como vino sin respiradero, está a punto de reventar como odres nuevos.” — Job 32:19 (LBLA)

¿Qué es una adicción?

Una adicción es un comportamiento patológico que produce una experiencia que altera el estado anímico de una persona y que trae consecuencias dañinas en su vida. Para que un comportamiento sea considerado una adicción, éste debe conducir al adicto a consecuencias significativamente negativas afectándolo físicamente y en sus relaciones interpersonales. Por ejemplo, un alcohólico a menudo continúa tomando a pesar de tener el hígado severamente dañado, llevando al adicto al “abuso” descontrolado. Las adicciones pueden ser a drogas o a comportamientos que envenenan a la persona y desplazan a Dios de sus vidas.

“No te fijes en lo rojo que es el vino, ni en cómo burbujea en la copa, ni en lo suave que se desliza. Pues al final muerde como serpiente venenosa; pica como una víbora.” — Proverbios 23:31-32 (NTV)

¿Qué es una droga?

Una droga es una sustancia, que no es comida y que cambia el funcionamiento biológico cuando es introducida al organismo. Por ejemplo, la cocaína, heroína, marihuana, el alcohol, el tabaco son drogas psicoactivas. Existen otras substancias que son drogas como los antiácidos y los antibióticos que no tienen efectos psicoactivos. Una droga psicoactiva afecta la función del cerebro y produce efectos psicológicos, tales como cambios en el estado anímico, en percepción, y cognitivos. Las drogas psicoactivas a menudo son adictivas.

“El que se entrega al placer, el vino y los perfumes, terminará en la pobreza.” — Proverbios 21:17 (DHH)

¿Cuáles son los síntomas de tener una dependencia/adicción a una droga?

Los adictos crean una dependencia tanto física como psicológica a la droga que los motiva a que la introduzcan a sus cuerpos frecuentemente. Pero sus cuerpos, a su vez, generan una defensa en contra de esta droga. Este mecanismo de defensa se llama “tolerancia” y combate los efectos de la droga. La tolerancia genera químicos dentro del cuerpo para contrarrestar los efectos de la droga, por lo que como resultado los adictos a menudo necesitan una mayor cantidad de la droga para obtener el mismo efecto deseado que antes. Sus cuerpos se vuelven tolerantes a la droga y la dosis inicial que utilizaron ya no es suficiente. Por ejemplo, el alcohólico ahora necesita consumir una mayor cantidad de alcohol para emborracharse, ya no se emborracha tan fácilmente como antes.

“¿Quién sufre? ¿Quién se queja? ¿Quién anda en pleitos y lamentos? ¿Quién es herido sin motivo? ¿Quién tiene turbia la mirada? El que no abandona jamás el vino y anda ensayando nuevas bebidas.” — Proverbios 23:29-30 (DHH)

El Alcoholismo

El alcohol es una droga psicoactiva. De hecho, es la droga más consumida a nivel mundial. El hecho de que sea legal en muchos países no significa que deje de ser nocivo para la salud, 1 de cada 8 trasplantes de hígado son para alcohólicos.

“¡Qué aflicción para los que son campeones a la hora de beber vino y se jactan de la cantidad de alcohol que pueden tomar!”— Isaías 5:22 (NTV)

Las estadísticas referentes al consumo del alcohol son alarmantes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 2012 hubo aproximadamente 3.3 millones de muertes (ó 5.9% de todas las muertes a nivel global) a causa del consumo de alcohol. Se estima que la mitad de las muertes en accidentes viales fueron causadas por personas alcoholizadas. En Inglaterra un 70% de las visitas a la sala de urgencias durante viernes y sábado por la noche son a consecuencia del consumo de alcohol, y representan un 15% de las visitas totales a la sala de emergencias en este país.

“Un hombre malvado queda preso por sus propios pecados; son cuerdas que lo atrapan y no lo sueltan. Morirá por falta de control propio; se perderá a causa de su gran insensatez.”— Proverbios 5:22-23 (NTV)

Los anuncios de televisión para promover las bebidas alcohólicas solo muestran a las personas divirtiéndose mientras toman; sin embargo, nunca muestran a esas personas a la mañana siguiente después de una noche de borrachera; no muestran al ebrio tirado en la calle; tampoco muestran las vidas y los hogares destruidos; y tampoco muestran a los conductores ebrios y sus consecuencias.

“Qué aflicción para los que se levantan temprano por la mañana en busca de un trago de alcohol, y pasan largas noches bebiendo vino hasta tener una fuerte borrachera. Proveen vino y música hermosa para sus grandes fiestas—lira y arpa, pandereta y flauta—pero nunca piensan en el Señor ni se dan cuenta de lo que Él hace.”— Isaías 5:11-12 (NTV)

Otra forma de publicidad es a través de estudios científicos (muchas veces patrocinados por la misma industria del alcohol) de los que seguramente usted haya escuchado, acerca de que si usted consume una copa de vino rojo por día, que eso le ayudará a su corazón por la cantidad de polifenoles que contiene el vino rojo. Sin embargo, lo que no le dicen es que usted puede obtener incluso más polifenoles al consumir algunas almendras, sin tener que ingerir el alcohol el cual es tóxico para el cuerpo. Tampoco le dicen que si usted toma el vino le va a causar una adicción al alcohol.

“¡Qué aflicción te espera a ti que emborrachas a tus vecinos! Los obligas a beber para regodearte de la vergüenza de su desnudez. Sin embargo, pronto te llegará el turno de ser deshonrado. ¡Ven, bebe y demuestra tu desnudez! Bebe de la copa del juicio del Señor y toda tu gloria se convertirá en vergüenza.”— Habacuc 2:15-16 (NTV)

Los más afectados de esta publicidad sesgada de los medios de comunicación son los adolescentes que están rodeados de información equivocada con respecto al alcohol y las drogas. Y esto se empeora con sus amistades quienes también tienen información errónea al ser bombardeados por otras experiencias de la misma naturaleza. Los jóvenes están expuestos a las películas, programas de televisión, y la música, en donde el uso y abuso del alcohol y las drogas son a menudo glorificados, y las adicciones frecuentemente se convierten en material de entretenimiento.

Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones; sino que se deleitan en la ley del Señor meditando en ella día y noche.” — Salmos 1:1-2 (NTV)

El pastor Adrián Rogers describe al alcohol de una forma muy apegada a la realidad:

  • “Toma por amistad y hazte un enemigo.
  • Toma para dormir y despiértate sin descanso.
  • Toma para tener fuerza y siéntete débil.
  • Toma como si fuera medicina y adquiere problemas de salud.
  • Toma para relajarte y vuélvete tembloroso.
  • Toma para ser valiente y vuélvete temeroso.
  • Toma para tener confianza y vuélvete dudoso.
  • Toma para conversar más fácilmente y habla como borracho.
  • Toma para sentirte “celestial” y termina sintiéndote “infernal”.
  • Toma para olvidar y vive por siempre con ansiedad.
  • Toma para ser libre y conviértete en esclavo.
  • Toma para borrar problemas y ve como se multiplican.
  • Toma para lidiar con la vida y con ello invita a la muerte.
  • Qué burla provoca el alcohol en esta sociedad”.

“El vino hace burla; el licor alborota. Y cualquiera que se descarría no es sabio.” — Proverbios 20: 1 (RVA-2015)

El alcoholismo en tiempos Bíblicos

Las Escrituras son para nuestra enseñanza, y nos muestran a diferentes personas que han tomado alcohol hasta embriagarse y las terribles consecuencias de estos actos. Aquí solo mencionaremos algunos ejemplos:

Noé anduvo desnudo a causa del alcohol (Génesis 9:20-23), y el hijo de Cam, Canaán, fue maldecido por Noé (Génesis 9:24-25; Levítico 20:9). También tenemos a las hijas de Lot quienes embriagaron a su padre y cometieron incesto con él (Génesis 19:30-38), dando origen a dos de las naciones enemigas del pueblo de Israel: los moabitas y los amonitas.

Los hijos de Aarón Nadab y Abiú, pecaron cuando quemaron un fuego diferente al que el Señor había ordenado y como consecuencia murieron (Levítico 10:1-7). Muchos estudiosos de la Biblia piensan que esto sucedió porque andaban alcoholizados cuando entraron al Tabernáculo, ya que luego de que sucedió eso el Señor les dijo:

Después el Señor le dijo a Aarón: «Tú y tus descendientes nunca deben beber vino ni ninguna otra bebida alcohólica antes de entrar en el tabernáculo. Si lo hacen, morirán. Esta es una ley perpetua para ustedes, que se cumplirá de generación en generación. Deben distinguir entre lo sagrado y lo común, entre lo que es ceremonialmente impuro y lo que es puro.”— Levítico 10:8-10 (NTV)

Belsasar, el nieto de Nabucodonosor (rey de Babilonia), al estar alcoholizado durante un gran banquete que él ofreció, ordenó traer las copas sagradas de oro del Templo del Señor para que todos sus invitados bebieran vino en ellas, y esta profanación trajo como consecuencia que una mano escribiera en la pared su sentencia de muerte posteriormente descifrada por el profeta Daniel (Daniel 5:1-31). Belsasar sabía que su abuelo honraba a Dios (Daniel 5:22); sin embargo, deliberadamente desafió a Dios y profanó lo sagrado gracias a la influencia del alcohol. Esto también ocasionó la derrota del Imperio Babilonio el cual fue conquistado esa misma noche por los Persas.

“Y el significado de las palabras es el siguiente: “Mene significa “contado”: Dios ha contado los días de su reinado y le ha puesto fin. Tekel significa “pesado”: usted ha sido pesado en la balanza y no dio la medida. Parsin significa “dividido”: su reino ha sido dividido y dado a los medos y a los persas.” — Daniel 5:26-28 (NTV)

Como podemos ver el abuso del alcohol no fue bueno desde los tiempos de Noé, y ahora en la actualidad es peor. El hombre encontró formas para hacer las bebidas alcohólicas más concentradas, y por lo tanto, más perjudiciales para la salud. Y esta tendencia seguirá hasta el final de esta era como lo vemos en Apocalipsis, donde el alcohol y la inmoralidad están entrelazados.

“Luego otro ángel lo siguió por el cielo mientras gritaba: «Babilonia ha caído —cayó esa gran ciudad— porque hizo que todas las naciones del mundo bebieran el vino de su apasionada inmoralidad».” — Apocalipsis 14:8 (NTV)

Las bebidas alcohólicas de la Biblia vs. las bebidas de hoy en día

Algunos cristianos intentan justificar que el tomar alcohol está bien porque en la Biblia se menciona que las personas bebían vino. Sin embargo, no se trata del mismo vino o bebida alcohólica que se consume hoy en día que el de los tiempos bíblicos.

De acuerdo con el antiguo historiador romano Plinio “el Viejo”, dado que antiguamente no existía el agua potable: se utilizaba el vino para purificar el agua como una medida sanitaria, ya que las propiedades de fermentación del vino matan a las bacterias. Casi cualquier bacteria, como la salmonella, o el estafilococo, muere al estar de 30 a 60 minutos en una mezcla de 20 partes de agua para 1 parte de vino. Es probable que por eso el apóstol Pablo le recomendara a Timoteo que tomara un poco de vino para “curarse de su estómago”, para matar bacterias en el agua:

“No bebas agua solamente. Deberías tomar un poco de vino por el bien de tu estómago, ya que te enfermas muy seguido.” — 1 Timoteo 5:23 (NTV)

El vino en tiempos bíblicos tenía de un 2% a un 4% de alcohol, y quizás hasta un 12%-14% entre los pueblos paganos. La costumbre era tomar el vino diluido con agua, en diferentes proporciones, pero una mezcla de 3 partes de agua para 1 parte de vino era considerada como algo barbárico, era el vino más fuerte que se podía tomar. Podemos ver algunos ejemplos en las Escrituras en los que se habla de vino mezclado:

“Vengan, disfruten Mi comida y beban el vino que he mezclado.” — Proverbios 9:5 (NTV)

“Pero como el resto de ustedes abandonó al Señor y se olvidó de Su Templo, y como preparó fiestas para honrar al dios de la Fortuna y le ofreció vino mezclado al dios del Destino, ahora Yo los “destinaré” a ustedes a la espada. Todos ustedes se inclinarán delante del verdugo. Pues cuando los llamé, ustedes no Me respondieron; cuando hablé, no Me escucharon. Pecaron deliberadamente —ante Mis propios ojos—y escogieron hacer lo que saben que Yo desprecio».” — Isaías 65:11-12 (NTV)

Las Escrituras también hablan de un vino sin diluir:

“Todo el que adore a la bestia y a su estatua o acepte su marca en la frente o en la mano tendrá que beber el vino de la ira de Dios, que se ha servido sin diluir en la copa del furor de Dios. Ellos serán atormentados con fuego y azufre ardiente…” — Apocalipsis 14:9-10a (NTV)

Antiguamente no existía el proceso de destilación, por tanto, había un límite en el porcentaje de alcohol que las bebidas podían alcanzar por medio de la fermentación. Sin embargo, actualmente mediante el proceso de destilación (la evaporación y condensación de alcoholes que ya pasaron previamente por el proceso de fermentación) las bebidas alcohólicas históricamente incrementaron su contenido de alcohol, concentrándolo. Por ejemplo, el brandy surgió a partir de la destilación del vino y puede llegar a tener hasta un 60% de alcohol.

Hoy en día las personas toman bebidas alcohólicas sin diluir que llegan a tener hasta un 95% de alcohol, como lo es el caso del vodka, el cual surge a partir de la destilación de granos o papas fermentadas.

En el siguiente artículo continuaremos con el tema de la adicción al alcohol que afecta a todo el mundo, veremos porque esta droga es tan adictiva, los daños en el cuerpo producidos por el alcohol y como dejar esta adicción.

“Babilonia ha sido como copa de oro en las manos del Señor, copa que hizo emborrachar a todo el mundo. Las naciones bebieron del vino de Babilonia y se enloquecieron.” — Jeremías 51:7 (NTV)

¡Que Dios los bendiga!


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