Los Opioides (Heroína) — Las Adicciones que nos alejan de Dios (Parte 3)

En el artículo anterior vimos una breve historia de cómo los opioides han envenenado a personas desde la antigüedad, y como en los últimos 150 años, con el aislamiento de los componentes del opio, el daño y adicción han sido más severos al punto de que en Estados Unidos suceden miles de muertes por esta causa, más que el número de fallecimientos por accidentes automovilísticos. Ahora veremos sus efectos en las personas que buscan un alivio a sus dolores y terminan con adicciones y muerte por esta droga, y concluiremos con la forma de combatir la adicción a los opioides.

Lex Luger

Lex Luger era un famoso luchador profesional de la WWE (World Wrestling Entertainment) en la década de los 80’s. Durante su carrera ganó campeonatos mundiales de lucha en la categoría de peso pesado. Tenía contratos millonarios, y vivía con su familia, su esposa Peggy, y sus dos hijos en una enorme mansión, tenía carros deportivos, y llevaba un estilo de vida desenfrenado.

“Me dije: «Vamos, probemos los placeres. ¡Busquemos “las cosas buenas” de la vida!»… Traté de encontrar sentido a la vida edificándome enormes mansiones y plantando hermosos viñedos.”— Eclesiastés 2:1, 4 (NTV)

Después de sus peleas, Lex terminaba adolorido y empezó a tomar analgésicos opioides y relajantes musculares, los cuales mezclaba con alcohol. Además, consumía hormonas para el crecimiento humano y esteroides anabólicos para mantener el cuerpo musculoso de luchador que lo hizo tan famoso.

[Jesús dice] “Porque ¿de qué le sirve a uno ganarse todo el mundo, si pierde su alma?”— Marcos 8:36 (RVC)

Lex Luger con Miss Elizabeth (Elizabeth Hulette)
Lex Luger con Miss Elizabeth (Elizabeth Hulette)

Lex tenía otra casa en donde a menudo se reunía secretamente con su amante, Elizabeth Hulette (verla en la foto), quien también trabajaba en el espectáculo de la lucha libre. Cierta noche se pusieron a ver una película y a drogarse, con una combinación de analgésicos opioides (OxyContin y Xanax) y alcohol (vodka). Al cabo de un rato les dio hambre y comenzaron a cenar, Elizabeth tan sólo había comido unos cuantos bocados cuando de pronto se desmayó, Elizabeth había sufrido una “sobredosis”, un envenenamiento por opioides. Lex rápidamente pidió auxilio, y los rescatistas se llevaron a Elizabeth en una ambulancia, pero Elizabeth murió en el trayecto al hospital. Cuando la policía buscó en su casa encontraron más de 1,700 pastillas con prescripción médica y anabólicos esteroides ilegales que fueron motivo suficiente para que fuera a prisión, durante su encarcelamiento su esposa Peggy le pidió el divorcio y Lex tuvo pensamientos suicidas. Sin embargo, cuando salió de prisión, regresó a su estilo de vida desenfrenado, y a drogarse. Volvió a ir a la cárcel varias veces. Tiempo después a razón de hacer un entrenamiento riguroso de pecho y cuello, tuvo un incidente que lo dejó cuadripléjico permanente, y desde ese momento necesitó cuidados las 24 horas.

“Todo es tan tedioso, imposible de describir. No importa cuánto veamos, nunca quedamos satisfechos. No importa cuánto oigamos, nada nos tiene contentos.”— Eclesiastés 1:8 (NTV)

El dolor innecesario y el uso de los analgésicos opioides

Otra forma en la que las personas han recurrido a tomar opioides como analgésicos bajo prescripción médica ha sido para aliviar dolores que han sido causados a raíz de prácticas insensatas. Como lo vimos en el caso de Lex, el luchador de la WWE que terminaba muy adolorido después de sus peleas de lucha libre. Lamentablemente esto sucede en muchos otros deportes extremos y actividades de alto riesgo tales como las carreras de autos, el motociclismo, boxeo, esquí, paracaidismo, montañismo, salto de caída libre (bungee jumping), en donde las personas se involucran en estas actividades altamente peligrosas por decisión propia para obtener fama, dinero o porque dicen que es una forma de “entretenimiento”.

“Las personas sabias piensan antes de actuar; los necios no lo hacen y hasta se jactan de su necedad.”— Proverbios 13:16 (NTV)

Los deportes extremos son otro engaño más del enemigo para que las personas se auto-destruyan, ya que al accidentarse pueden morir, o quedar tan adoloridos que recurren a las drogas opioides para aliviar el dolor.

[Dice Jesús] “El propósito del ladrón [Satanás] es robar y matar y destruir; Mi propósito es darles una vida plena y abundante.” — Juan 10:10 (NTV)

[Dice el apóstol Pedro] “¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar.”— 1 Pedro 5:8 (NTV)

Un luchador, boxeador o piloto de carreras podrían fácilmente elegir otra profesión, que tal vez no le traería tanta fama o recompensas económicas, pero que evitaría el riesgo innecesario de ser lastimado físicamente por estos actos insensatos y acrobacias que los dejan a menudo hospitalizados. Y que terminan gastándose su dinero para pagar el hospital, porque las compañías aseguradoras no cubren estas actividades riesgosas.

“Dios da sabiduría, conocimiento y alegría a quienes son de su agrado; pero si un pecador se enriquece, Dios le quita las riquezas y se las da a quienes le agradan. Eso tampoco tiene sentido, es como perseguir el viento.”— Eclesiastés 2:26 (NTV)

Así que pierden por todos lados, pero ésta no es la imagen glamorosa que se muestra en los medios de comunicación.

“El inteligente no hace alarde de su saber, pero el necio hace gala de su estupidez.”— Proverbios 12:23 (DHH)

Dejemos de apoyar esos eventos en donde las personas pueden salir con heridas mortales. Recuerde cuántas personas murieron en los eventos “deportivos” del antiguo Coliseo romano, con el fin de entretener a los espectadores.

[Dice el apóstol Pablo] “Timoteo, es bueno que sepas que, en los últimos días, habrá tiempos muy difíciles. Pues la gente solo tendrá amor por sí misma y por su dinero. Serán fanfarrones y orgullosos, se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. No considerarán nada sagrado.  No amarán ni perdonarán; calumniarán a otros y no tendrán control propio. Serán crueles y odiarán lo que es bueno. Traicionarán a sus amigos, serán imprudentes, se llenarán de soberbia y amarán el placer en lugar de amar a Dios.”— 2 Timoteo 3:1-4 (NTV)

Piernas con abscesos

Hemos visto lo fácil que es convertirse en adicto a los opioides, como la heroína que en algunos casos sucede en la primera inyección. Una vez que la persona es adicta forma parte de las estadísticas en donde una tercera parte de todas las personas que utilizan jeringas para drogarse sufren de abscesos, heridas, o úlceras. Si no se atienden les puede dar septicemia y morir.

“Jeremías, dile al pueblo: “Esto dice el Señor: Cuando una persona se cae, ¿acaso no vuelve a levantarse? Cuando descubre que está en un camino equivocado, ¿acaso no da la vuelta? Entonces, ¿por qué esta gente continúa en su camino de autodestrucción?… Escucho sus conversaciones y no oigo una sola palabra de verdad. ¿Hay alguien que esté apenado por haber hecho lo malo? ¿Alguien que diga: “¡Qué cosa tan terrible he hecho!”? ¡No! ¡Todos corren por el camino del pecado tan veloces como galopa un caballo a la batalla!”— Jeremías 8:4-6 (NTV)

Muchas veces los adictos a la heroína viven con otros adictos a la misma droga, ya sea en casa de algún familiar, o si no tienen casa, debajo de puentes, o en casas abandonadas. A menudo viven de esta forma para “cuidarse” unos a otros, por ejemplo, si uno tiene una “sobredosis” (o mejor dicho que se esté muriendo por envenenamiento), algún otro puede pedir ayuda médica. Sin embargo, esta convivencia mientras andan drogados provoca que a menudo los adictos se compartan jeringas entre sí, y de esa forma adquieran enfermedades como hepatitis y SIDA. De hecho, el 60% de los nuevos infectados de Hepatitis C se contagiaron por usar drogas inyectadas. Y según la OMS, en Rusia y Ucrania más del 80% de todas las infecciones de SIDA ocurrieron entre usuarios que se inyectan drogas.

La decisión inicial de consumir drogas típicamente es voluntaria, sin embargo, con el uso continuo, la habilidad de la persona de mantener un auto-control se va perdiendo. Esta falta de auto-control es la característica principal de la adicción.

“Pues el Señor ve con claridad lo que hace el hombre, examina cada senda que toma. Un hombre malvado queda preso por sus propios pecados; son cuerdas que lo atrapan y no lo sueltan. Morirá por falta de control propio; se perderá a causa de su gran insensatez.”— Proverbios 5:21-23 (NTV)

Algunas personas famosas que han muerto a causa de los opioides

Prince durante mucho tiempo brincaba en el escenario como parte de su show.

Por otro lado, este fenómeno del dolor innecesario no sucede tan sólo en los deportes extremos: Prince, el famoso cantante que murió a causa de su adicción a los opioides, aparentemente se volvió adicto para tratar de aliviar el dolor crónico que padecía en su cadera, a causa de tantos años de estar saltando en los escenarios, abriéndose de piernas (splits) y usando zapatos de tacón alto mientras hacía todos estos movimientos como parte de la coreografía de sus shows.

A continuación, listamos a personas famosas que murieron por el envenenamiento con opioides:

Nombre Profesión Causa de Muerte (Drogas) Edad de muerte
Anna Nicole Smith Modelo Metadona, mezcla de anti-depresivos, pastillas para dormir 39 años
Bobbi Kristina Brown Hija de Whitney Houston Opioides analgésicos de prescripción, marihuana, y alcohol 22 años
Bridgette Andersen Actriz infantil Heroína y alcohol 21 años
Brittany Murphy Actriz Hidrocodona con acetaminofen 32 años
Cory Monteith Actor Heroína y alcohol 31 años
Chris Farley Actor Morfina, cocaína 33 años
Dolores O´Riordan Cantante Cranberries Fentanilo 46 años
Edgar Allan Poe Escritor Láudano 40 años
Frida Kahlo Pintora Opioides narcóticos 47 años
Hank Williams Cantante Morfina, alcohol 29 años
Howard Hughes Empresario, aviador Codeína 70 años
Janis Joplin Cantante Heroína 27 años
Jim Morrison Cantante -The Doors Heroína 27 años
Kevin Aucoin Maquillista Opioides analgésicos de prescripción, acetaminofen 40 años
Kurt Cobain Músico Nirvana Heroína, suicidio 27 años
Paul Gauguin Pintor Morfina 54 años
Peaches Geldolf Modelo Heroína 25 años
Philip Seymour Hoffman Actor Heroína y cocaína, benzodiacepinas, y anfetaminas 46 años
Prince Cantante Fentanilo 57 años
Sigmund Freud Psicoanalista Morfina 83 años
Steve Clark Guitarrista Def Leppard Codeína, alcohol, Valium, morfina 30 años
Tom Petty Músico Fentanilo y otros opioides 66 años

¿Cómo dejar las drogas opioides / la heroína? Posibles formas de tratamiento

Como vimos la adicción a los opioides es tan fuerte que el adicto necesita toda la ayuda posible. Así que nuestra primer recomendación, una vez que haya decidido dejar esta droga, es que se acerque a Dios para que lo ayude, una vez que usted se arrepienta, Él lo ayudará mostrándole el camino a seguir. Si usted aún no tiene una relación personal con Jesucristo le recomendamos que arregle esa situación lo antes posible, visite nuestra sección “Jesús es nuestro Salvador” para dar este paso tan importante.

“A gritos pido ayuda al Señor y Él me contesta desde Su monte santo.” — Salmos 3:4 (DHH)

“Te exaltaré, Señor, porque me rescataste; no permitiste que mis enemigos triunfaran sobre mí. Oh Señor, mi Dios, clamé a ti por ayuda, y me devolviste la salud. Me levantaste de la tumba, oh Señor; me libraste de caer en la fosa de la muerte.” — Salmos 30:1-3 (NTV)

“Llevé mis problemas al Señor; clamé a Él, y respondió a mi oración.”— Salmos 120:1 (NTV)

El Testimonio de Lex Luger

Lex Luger cuando estuvo cuadripléjico

Tenemos el testimonio de Lex Luger, el luchador de la historia con el que empezamos este artículo. Él nos relata que mientras estuvo en prisión conoció a un pastor que compartió la Palabra de Dios con él, y después de algún tiempo Lex volvió a nacer, puso su fe en Jesucristo, y se volvió cristiano en Abril del 2006. El Señor no sólo lo ayudó a dejar las drogas, sino también a mantener el optimismo porque en octubre del 2007, Lex quedó cuadripléjico, pero para entonces él ya era creyente, y su fe en Dios lo ayudó para poder sobrellevar la situación. Lex dijo “Mi vida había estado basada en destreza física, pero ahora ni siquiera podía mover un dedo. Estaba aterrorizado. Nunca antes me había sentido tan indefenso.” Lex a menudo recordaba el versículo:

“Cada vez Él [Jesús] me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; Mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí.”— 2 Corintios 12:9 (NTV)

El Señor siguió ayudando a Lex, porque aunque los doctores le dijeron que su daño era permanente, que estaría cuadripléjico de por vida, él fue recuperando su movilidad poco a poco, sus doctores dijeron que fue un milagro. Hoy, él puede caminar de nuevo con la ayuda de un bastón, incluso puede manejar. Todas estas experiencias en su vida ahora Lex las utiliza para el servicio a Dios y para dar su testimonio de salvación en Cristo. Lex a menudo visita enfermos en el hospital donde él estuvo para motivarlos y para compartir su fe en Dios con ellos. También da pláticas motivacionales en iglesias y comparte su testimonio con sus fans durante las convenciones de luchadores a las que asiste. A Lex a menudo le gusta citar el siguiente versículo:

“Él nos consuela en todas nuestras dificultades para que nosotros podamos consolar a otros. Cuando otros pasen por dificultades, podremos ofrecerles el mismo consuelo que Dios nos ha dado a nosotros.”— 2 Corintios 1:4 (NTV)

Lex Luger motivando a pacientes en el hospital, dando su testimonio.

Y en sus pláticas le recomienda a las personas que construyan su vida en Jesucristo, La Roca:

[Dice Jesús] “Todo el que escucha Mi enseñanza y la sigue es sabio, como la persona que construye su casa sobre una roca sólida.”— Mateo 7:24 (NTV)

Lex escribió un libro llamado “Wrestling with the Devil” (Luchando con el Diablo) en donde da su testimonio y hace la invitación para que las personas se acerquen a Jesucristo.

“Si declaras abiertamente que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. Pues es por creer en tu corazón que eres declarado justo a los ojos de Dios y es por declarar abiertamente tu fe que eres salvo… Pues «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo».”— Romanos 10:9-13 (NTV)

Tratamientos de Rehabilitación

Si el adicto no se acerca a Dios, tienen una alternativa muy difícil en los tratamientos de rehabilitación creados por doctores, como el programa de Narcóticos Anónimos con 12 pasos. También hay programas de “terapia cognitiva del comportamiento”, en donde las personas son entrenadas para identificar, reconocer y evitar los detonantes que desencadenan sus deseos por la droga, como cuando ven una jeringa que es su desencadenante, entonces el adicto utiliza un mecanismo de ayuda, como el distraerse haciendo ejercicio.

Ya que han oído sobre Jesús y han conocido la verdad que procede de Él, desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño. En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes.”— Efesios 4:21-23 (NTV)

El proceso de desintoxicación de los opioides puede resultar desafiante para los adictos por los síntomas de abstinencia que experimentan durante el proceso. Estos síntomas son lo opuesto a los efectos que produce la droga, de forma que en lugar de euforia tienen depresión. En lugar de alivio del dolor tienen dolores y malestares. En lugar de constipación tienen diarrea.

Algunos fueron necios; se rebelaron y sufrieron por sus pecados. No podían ni pensar en comer, y estaban a las puertas de la muerte. «¡Socorro, Señor!», clamaron en medio de su dificultad, y Él los salvó de su aflicción. Envió Su Palabra y los sanó; los arrebató de las puertas de la muerte. Que alaben al Señor por Su gran amor y por las obras maravillosas que ha hecho a favor de ellos. “— Salmos 107:17-21 (NTV)

Metadona y Naltrexona

Hay médicos que llegan a utilizar la metadona, un opioide sintético, como tratamiento en contra de la adicción a la heroína, usualmente es mediante dosis bajas. Sin embargo, la metadona en sí también puede causar adicción, de forma que este tratamiento requiere estricta supervisión médica.

En ocasiones los adictos que han dejado de usar heroína, toman un antagonista opioide como la naltrexona, como parte de su rehabilitación, la cual bloquea los efectos gratificantes de los opioides en caso de que los adictos lleguen a recaer en su adicción.

“Clamé: «¡Me resbalo!», pero Tu amor inagotable, oh Señor, me sostuvo.”— Salmos 94:18 (NTV)

Naloxona

Naloxona, la cual ha ayudado a que las personas no mueran por envenenamiento por opioides.

Debido al número alarmante de “sobredosis” que ocurren en los Estados Unidos, la naloxona es utilizada por las personas que prestan primeros auxilios, como bomberos y policías. La naloxona es un antagonista de los receptores opioides, de forma que bloquea a los opioides y evita que se adhieran a los receptores en el cuerpo. Cuando el adicto sufre de una “sobredosis” y está a punto de morir (por envenenamiento), se le administra naloxona para ayudar a que la persona se recupere de forma casi inmediata del episodio. Con este medicamento, el Señor les esta dando una oportunidad a esas personas para que regresen a Él.

“Algunos estaban en oscuridad y en una profunda penumbra, presos del sufrimiento con cadenas de hierro. Se rebelaron contra las palabras de Dios, se burlaron del consejo del Altísimo. Por eso los doblegó con trabajo forzado; cayeron, y no hubo quien los ayudara. «¡Socorro, Señor!», clamaron en medio de su dificultad, y Él los salvó de su aflicción. Los sacó de la oscuridad y de la profunda penumbra; les rompió las cadenas. Que alaben al Señor por Su gran amor y por las obras maravillosas que ha hecho a favor de ellos. Pues rompió las puertas de bronce de su prisión; partió en dos los barrotes de hierro.”— Salmos 107:10-16 (NTV)

En resumen, el adicto necesita querer salir de su adicción y querer acercarse a Dios. El Señor es quien hace milagros. Esperamos que este artículo le ayude a usted o a algún ser querido para que deje su adicción a los opioides, y para que se acerquen a Dios. En el siguiente artículo continuaremos con otra adicción: hablaremos de las metanfetaminas.

“Algunos vagaban por el desierto, perdidos y sin hogar. Con hambre y con sed estaban a punto de morir. «¡Socorro, Señor!», clamaron en medio de su dificultad, y Él los rescató de su aflicción. Los llevó directo a un lugar seguro, a una ciudad donde pudieran vivir. Que alaben al Señor por Su gran amor y por las obras maravillosas que ha hecho a favor de ellos. Pues Él satisface al sediento y al hambriento lo llena de cosas buenas.”— Salmos 107:4-9 (NTV)

¡Que Dios los bendiga!


Continuar leyendo: las metanfetaminas – Las adicciones que nos alejan de Dios (Parte 1)
Ir al principio de: Las adicciones que nos alejan de Dios: El Alcohol