¿Por qué celebramos la Navidad el 25 de diciembre?

La celebración de la Navidad, del latín: nativitas — ‘nacimiento’, conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret, el Salvador, Su venida a este mundo. Sin embargo la Biblia no nos indica la fecha de Su nacimiento. Recordemos que el Hijo de Dios ya existía en el principio como nos dice el apóstol Juan cuando se refiere a la Palabra (en griego λόγος – logos) para describir a Jesucristo:

En el principio la Palabra ya existía. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. El que es la Palabra existía en el principio con Dios. Dios creó todas las cosas por medio de Él, y nada fue creado sin Él. La Palabra le dio vida a todo lo creado, y Su vida trajo luz a todos.” — Juan 1:1-4 (NTV)

De forma que Jesús, el Hijo de Dios, obedeciendo a Su Padre vino a este mundo y habitó entre nosotros:

Entonces la Palabra se hizo hombre y vino a vivir entre nosotros. Estaba lleno de amor inagotable y fidelidad. Y hemos visto Su gloria, la gloria del único Hijo del Padre.” — Juan 1:14 (NTV)

La Navidad como la conocemos hoy en día era desconocida para los primeros cristianos, quienes no la celebraban. Además, las Sagradas Escrituras no nos revelan la fecha del nacimiento de Jesucristo. Entonces ¿por qué se decidió que el 25 de diciembre fuera el aniversario tradicional del nacimiento de Cristo? Esto a pesar de que la mayoría de los expertos y las autoridades en estudios bíblicos no estaban seguros sobre la verdadera fecha de Su nacimiento. Sin embargo, en lo que sí coinciden, es que no pudo haber sido en invierno.

La Historia de la Navidad

saturnaliaLa decisión de celebrar la Navidad el 25 de diciembre fue hecha durante el siglo IV por los obispos de la iglesia en Roma. Ya que el Imperio Romano comprendía un vasto territorio, en él había una mezcla de diferentes naciones, culturas, y religiones politeístas. El emperador Constantino I (272 – 337 d.C.), utilizó  el cristianismo para unificar el imperio, este proceso tomó 67 años (de 313-380 d.C.), hasta que el emperador Teodosio I (347-395 d.C.) hizo del cristianismo la religión oficial del Imperio Romano. Por tanto, los obispos decidieron celebrar el nacimiento de Cristo durante el solsticio de invierno, en un intento por “cristianizar” las celebraciones paganas, ya que eran muy populares entre la gente, quienes no iban a dejar su tradición para adoptar una nueva religión. En aquellos años los romanos rendían culto a múltiples dioses paganos, y uno de los más importantes para ellos era el culto al sol (Sol Invictus), el cual era celebrado durante el solsticio de invierno (cuando los días son más cortos) en el festival Dies Natalis Solis Invicti. En sus creencias el sol era el que permitía las cosechas y había gran dependencia en este dios por parte de muchas naciones en la antigüedad. Para los soldados romanos era el “Deus Sol Invictus”, (o el invencible dios sol), fue instituido como patrono de los soldados y el culto oficial fue impuesto por el emperador Aureliano en el año 274 d.C. Pero esto fue sólo un cambio de nombre que los romanos hicieron de un dios de los persas que había sido adoptado desde los tiempos en que Alejandro “el Grande” conquistó el imperio Persa, dándose un sincretismo de los dioses greco-romanos con la deidad persa, llamada “Mitra”, cuya fecha de nacimiento era celebrada el 25 de diciembre.

mitraEn la antigua religión persa llamada zoroastrismo, Mitra era el benevolente dios detrás de la luz y poder del sol, que proveía salud, riqueza y alimento. El emperador romano Nero le rendía culto a esta deidad y comisionó una estatua colosal de bronce del “Sol Invictus” y realizaba las ceremonias persas del mitraísmo. El mitraísmo tenía orígenes en el zoroastrismo persa cuando lo adoptaron los romanos, los soldados eran particularmente fervorosos, e hicieron sincretismo con otras deidades greco-romanas.

El emperador romano Constantino decretó en Marzo 7 del año 321 d.C. “el día del Sol” (dies Solis), ahora lo conocemos como Domingo (“Sunday”, o día del sol en inglés), y lo proclamó como un día romano de descanso (Codex Justinianus 3.12.2)

Siendo el culto al sol tan importante en el imperio romano, los obispos de la iglesia romana decidieron “cristianizar” el festival y celebrar en esa fecha del 25 de diciembre el aniversario del nacimiento de Jesús, haciendo sincretismo con los cultos romanos y persas.

Hoy en día, lamentablemente, en la celebración de la Navidad aún encontramos la asimilación de una mezcla de elementos paganos y cristianos de forma sincretista, y con el paso del tiempo más y más tradiciones y tergiversaciones han hecho de la festividad un evento comercial que está muy alejado de su significado original. Jesucristo ha quedado totalmente relegado.

La Mercadotecnia de la Navidad

Recordemos que el pino de Navidad, y el intercambio de regalos no tienen nada que ver con Jesucristo, todos estos son elementos que tienen orígenes paganos en el Imperio Romano.

“¡Escucha la palabra que el Señor te dice, oh Israel! Esto dice el Señor: «No te comportes como las otras naciones que tratan de leer el futuro en las estrellas. No tengas temor de sus predicciones, aun cuando otras naciones se aterren por ellas. Sus costumbres son vanas y necias. Cortan un árbol y el artesano talla un ídolo. Lo decoran con oro y plata y luego lo aseguran con martillo y clavos para que no se caiga.” — Jeremías 10:1-4 (NTV)

santa-clausSanta Claus o Papá Noel ha usurpado el lugar que sólo le pertenece a Jesús. Al hacerle creer a los niños que existe un ser “mágico”, diferente de Dios, en quien deben de poner sus esperanzas para recibir regalos y a quien hacerle peticiones (cartitas al polo norte, o incluso oraciones), les está creando un ídolo. Esto va directamente en contra del segundo Mandamiento:

“No te hagas ninguna clase de ídolo ni imagen de ninguna cosa que está en los cielos, en la tierra o en el mar. No te inclines ante ellos ni les rindas culto, porque Yo, el Señor tu Dios, soy Dios celoso, quien no tolerará que entregues tu corazón a otros dioses. — Éxodo 20:4 – 5a (NTV)

Las empresas están encantadas con todo el concepto de la Navidad, es cuando logran mayores ventas en todo el año. En 1931, Coca-Cola desarrolló la apariencia del Santa Claus como se le conoce actualmente, observe que el traje tiene los colores del logotipo de esta compañía. Lamentablemente el pino de Navidad, los regalos y Santa Claus han tomado el lugar del verdadero motivo de la mayor celebración en la historia de la humanidad: la venida de Jesús, el Mesías, al mundo.

Reflexione cuando fue la última vez que leyó los pasajes de la Biblia acerca del nacimiento de nuestro Salvador en familia durante su celebración navideña. No se deje llevar por las ideas del mundo, especialmente si usurpan el lugar que sólo le pertenece a Dios.

¿Pero entonces cuando nació Jesús?

No se sabe el día con exactitud, inclusive el año de Su nacimiento. En el calendario gregoriano lo tenemos equivocado, no es en el año 1 como se calculó, ya que se piensa que Jesús nació entre el año 6 y 4 a.C., esto en relación a la muerte de Herodes en 4 a.C., quien es recordado por la masacre de los inocentes en la época del nacimiento de Jesús.

“Cuando Herodes se dio cuenta de que los sabios se habían burlado de él, se puso furioso. Entonces, basado en lo que dijeron los sabios sobre la primera aparición de la estrella, Herodes envió soldados para matar a todos los niños que vivieran en Belén y en sus alrededores y que tuvieran dos años o menos.” — Mateo 2:16 (NTV)

Existe una fuerte evidencia que sugiere que Jesús nació durante la festividad de Tabernáculos (a fines de septiembre, principios de octubre). Ya que, aún cuando no sabemos la fecha exacta (es un misterio), y que los registros del Templo se perdieron durante su destrucción en el año 70 d.C.  En primer lugar, debemos considerar que durante Su nacimiento los pastores y sus ovejas estaban pastando en el campo, esta es una pista de que no fue en la temporada de invierno.

“Esa noche había unos pastores en los campos cercanos, que estaban cuidando sus rebaños de ovejas.  De repente, apareció entre ellos un ángel del Señor, y el resplandor de la gloria del Señor los rodeó.” — Lucas 2:8-9a (NTV)

En segundo lugar, recordemos que hay tres festividades en las que se requiere el peregrinaje a Jerusalén para los israelitas varones (Panes sin Levadura, Pentecostés, y Tabernáculos), esto explica el por qué no había cuartos disponibles (o alojamiento) en las posadas de Jerusalén y sus alrededores (como en Belén) para José y María cuando necesitaban un lugar en donde pasar la noche. Jerusalén debió haber estado lleno de peregrinos (o turistas en términos modernos). Estos peregrinajes eran la temporada alta de aquel entonces. La festividad de Tabernáculos se celebra durante el otoño.

“Cada año, todo hombre de Israel deberá celebrar estos tres festivales: el Festival de los Panes sin Levadura, el Festival de la Cosecha [Pentecostés] y el Festival de las Enramadas [Tabernáculos].”— Deuteronomio 16:16a (NTV)

“María dio a luz a su primer hijo, un varón. Lo envolvió en tiras de tela y lo acostó en un pesebre, porque no había alojamiento disponible para ellos.” — Lucas 2:7 (NTV)

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El ángel Gabriel le dijo a Zacarías que su esposa Elizabet tendría un hijo (Juan el Bautista).

En tercer lugar,  Juan el Bautista fue concebido después de que el ángel Gabriel se le apareció a su padre Zacarías y le dio la noticia de que su esposa daría a luz.

“Pero el ángel le dijo: «Zacarías, no tengas miedo, porque tu oración ha sido escuchada. Tu esposa Elisabet te dará un hijo, y tú le pondrás por nombre Juan.” — Lucas 1:13 (RVC)

Zacarías era un sacerdote levítico quien trabajaba en el Templo del Señor. Cuando terminó la semana que le correspondía de servicio, poco tiempo después, es cuando su esposa quedó embarazada.

Cuando Zacarías terminó su semana de servicio en el templo, regresó a su casa. Poco tiempo después, su esposa, Elisabet, quedó embarazada y permaneció recluida en su casa durante cinco meses.” — Lucas 1:23-24 (NTV)

Calendario-HebreoSabemos que a Zacarías le tocaba servicio en el Templo en el octavo ciclo (1 Crónicas 24:10), y que pertenecía a los descendientes de Abías (Lucas 1:5.). Cada orden serviría 1 semana de Shabát a Shabát (Sábado) y en las semanas de las festividades de peregrinación. Así que Zacarías regresó a casa después de 10 semanas (8 semanas del ciclo, más 2 por Panes sin Levadura y Pentecostés), empezando a contar en el mes de Nisán, el primer mes del calendario hebreo, esto nos da mediados del mes de Siván (entre Mayo y Junio).

“Cuando Herodes era rey en Judea, hubo un sacerdote judío llamado Zacarías. Era miembro del grupo sacerdotal de Abías; y su esposa, Elisabet, también pertenecía a la familia sacerdotal de Aarón.” — Lucas 1:5 (NTV)

“la séptima a Cos, la octava a Abías,” — 1 Crónicas 24:10 (RVC)

Asumiendo las 40 semanas de un embarazo normal, Juan el Bautista habría sido concebido a mediados de Siván, y nacido a mediados de Nisán (entre Marzo y Abril), o en Pascua. Los judíos creen que Elías vendrá en Pascua, y Jesús les dijo a Sus discípulos que Elías ya había venido:

[Dice Jesús] “Pero les digo, Elías ya vino, pero no fue reconocido y ellos prefirieron maltratarlo. De la misma manera, también harán sufrir al Hijo del Hombre. Entonces los discípulos se dieron cuenta de que hablaba de Juan el Bautista.” — Mateo 17:12-13 (NTV)

De acuerdo con Lucas 1:26-37, Juan el Bautista nació 6 meses antes que Jesús.

“Cuando Elisabet estaba en su sexto mes de embarazo, Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, una aldea de Galilea, a una virgen llamada María.” — Lucas 1:26-27b (NTV)

jesus-creadorEntonces, si contamos 6 meses después, se piensa que Jesús haya nacido a mediados del mes de Tisri, que es la Festividad de Tabernáculos. Otro punto interesante es que se piensa que Su encarnación, 40 semanas antes, haya sucedido durante la festividad judía llamada Jánuca (Hannukah). Ambas festividades tienen nombres alternos, por lo que se piensa que Jesús se encarnó durante la Fiesta de las Luces o Luminarias y que nació durante la Festividad del show de Luces.

“Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo Soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida” — Juan 8:12 (NTV)

Independientemente del origen pagano de tantas tradiciones en diciembre, y si Jesucristo no nació el 25 de diciembre, nuestro objetivo sigue siendo exaltar a Jesús, el Mesías, el Hijo de Dios, nuestro Creador, el verdadero Cristo de la Navidad. La luz del mundo ha llegado y con ello la buena noticia.

“Pues Dios amó tanto al mundo que dio a Su único Hijo, para que todo el que crea en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” — Juan 3:16 (NTV)

Esta temporada de Navidad y su celebración nos presenta una maravillosa oportunidad de predicar la buena noticia, cuando la gente está consciente de la venida de Jesucristo y más abierta a recibir el mensaje para proclamar la gloria de Dios. Así que hay que tomar esta gran oportunidad para explicar la razón por la que Él vino al mundo: Para que los hombres puedan ser hechos justos y tener paz con Dios a través de la fe en Su Hijo, Jesucristo.

“Pero el ángel los tranquilizó [a los pastores]. «No tengan miedo —dijo—. Les traigo buenas noticias que darán gran alegría a toda la gente. ¡El Salvador —sí, el Mesías, el Señor— ha nacido hoy en Belén, la ciudad de David! Y lo reconocerán por la siguiente señal: encontrarán a un niño envuelto en tiras de tela, acostado en un pesebre». De pronto, se unió a ese ángel una inmensa multitud —los ejércitos celestiales— que alababan a Dios y decían: Gloria a Dios en el cielo más alto y paz en la tierra para aquellos en quienes Dios se complace” — Lucas 2:10-14 (NTV)

 Que Dios los bendiga!