Archivo de la etiqueta: Adán

Génesis 5:6-20 – Las Primeras 6 Generaciones de la Humanidad

En el artículo anterior vimos como Adán después de la caída tuvo a su descendencia en su propia imagen, y no en la perfecta imagen de Dios, como resultado de su separación del Señor a causa del pecado. En este estudio veremos que las Escrituras nos dan más detalles de Set el hijo de Adán y de Enós su nieto, de quienes ya hablamos en nuestro estudio de Génesis 4:25-26 y acerca de las primeras 6 generaciones, aunque no tengamos mucho detalle de estas personas en las Escrituras o en fuentes históricas externas. Seguir leyendo Génesis 5:6-20 – Las Primeras 6 Generaciones de la Humanidad

Génesis 5:3-5 – La Descendencia de Adán (Parte 2)

En el artículo anterior vemos como el mismo día en que Adán fue creado, se celebró su boda y que perdió la imagen de Dios al introducir el pecado en el mundo. Ahora veremos como estos eventos afectaron a su descendencia y el resto de su vida, porque aunque tuvo una larga vida para nuestros estándares, él al final murió por su pecado. Seguir leyendo Génesis 5:3-5 – La Descendencia de Adán (Parte 2)

Génesis 5:1-2 – La Descendencia de Adán (Parte 1)

Como vimos en el artículo anterior, Génesis 5 conecta la Creación con la genealogía de Adán a través de su hijo Set. Este pasaje nos lleva una vez más al día 6 de la Creación cuando Dios creó y bendijo a Adán y Eva, para mostrarnos los primeros 1,656 años de la historia de la humanidad desde Adán hasta Noé y sus hijos. Esto no solo es importante porque toda la humanidad es descendiente de los sobrevivientes del Diluvio, sino que en este capítulo veremos la línea Mesiánica, a través de la cual, Dios cumplirá Su promesa de darnos a nuestro Salvador, Jesucristo. Ahora empecemos con Adán, el hijo de Dios. Seguir leyendo Génesis 5:1-2 – La Descendencia de Adán (Parte 1)

Génesis 5 – Introducción y el mensaje escondido

En este estudio esperamos cambiar la forma de pensar de aquellas personas que normalmente no consideran las genealogías en la Biblia como las partes más emocionantes del estudio. En esta genealogía hay una profecía escondida que demuestra que el Espíritu Santo es el autor de la Biblia porque el mensaje en Génesis 5 va más allá de la capacidad humana, sobre todo porque fue escrito al menos 1,400 años antes de que la profecía se cumpliera. Y una vez más las Escrituras nos llevan al inicio con Adán y Eva para narrar los primeros 1,600 años de la historia de la humanidad con las 10 primeras generaciones, los antepasados de toda la humanidad que hoy habita la tierra. Seguir leyendo Génesis 5 – Introducción y el mensaje escondido

Génesis 3:22–23 — La expulsión del Paraíso (Parte 1)

Ver. 22 — Luego el Señor Dios dijo: «Miren, los seres humanos se han vuelto como nosotros, con conocimiento del bien y del mal. ¿Y qué ocurrirá si toman el fruto del árbol de la vida y lo comen? ¡Entonces vivirán para siempre!».

En este pasaje veremos como la misericordia divina da a la humanidad la oportunidad de regresar a Dios, pero por ahora, se le ordena a Adán y a Eva que abandonen el paraíso, para que puedan vivir en condiciones más adecuadas para su bien moral y espiritual. Los arboles de la vida y del conocimiento (Génesis 2:9) vuelven a ser el punto focal del relato. Y tenemos la carrera contra el tiempo para evitar que la humanidad cometa otro error con consecuencias para toda la eternidad. Seguir leyendo Génesis 3:22–23 — La expulsión del Paraíso (Parte 1)

Génesis 3:17 — El Pacto Adámico: Dios juzga a Adán (Parte 1)

Ver. 17 — Y al hombre le dijo: «Dado que hiciste caso a tu esposa y comiste del fruto del árbol del que te ordené que no comieras, la tierra es maldita por tu culpa. Toda tu vida lucharás para poder vivir de ella.

Ahora veremos la última parte del Pacto Adámico que es para Adán. A Adán se le adjudica la entrada del pecado en el mundo, y ahora veremos las consecuencias que afectan a toda la creación, empezando porque la tierra es maldecida. El hombre sufrirá con un trabajo laborioso durante toda su vida para obtener su alimento, se multiplicarán sus dificultades, y terminará sus días regresando al polvo de la tierra en su muerte. Este pacto dictó el tipo de vida que la humanidad ha tenido después de la caída de nuestros primeros padres. Seguir leyendo Génesis 3:17 — El Pacto Adámico: Dios juzga a Adán (Parte 1)

Génesis 3:16 — El Pacto Adámico: Dios juzga a la mujer

Ver. 16 — Luego le dijo a la mujer: «Haré más agudo el dolor de tu embarazo, y con dolor darás a luz. Y desearás controlar a tu marido, pero él gobernará sobre ti».

Continuando con el Pacto Adámico, ahora tenemos la sentencia que Dios le da a la mujer. Y a diferencia de la maldición que se da a la serpiente por su engaño; con la mujer sólo se pronuncia un castigo como resultado del juicio. Su culpa se debió al engaño del que fue víctima. Como veremos en los siguientes versículos, fue el hombre al que se culpa por desobediencia al comer del fruto prohibido (1 Timoteo 2:14). Así que, la mujer fue la que recibió el menor de los castigos, el cual a su vez, incluye la mayor bendición de Dios, que es la salvación de la humanidad y la liberación del pecado y de la muerte. Para la mujer, el castigo divino son los partos dolorosos; y la consecuencia de su pecado es la derrota en el conflicto con su esposo. La sentencia sobre la mujer se enfoca en dos aspectos de la vida de la mujer casada: como esposa y como madre. Seguir leyendo Génesis 3:16 — El Pacto Adámico: Dios juzga a la mujer

Génesis 3:15 — El Pacto Adámico: Dios maldice a la serpiente (Parte 2)

Ver. 15 — Y pondré hostilidad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Su descendiente te golpeará la cabeza, y tú le golpearás el talón».

Continuando con el Pacto Adámico, aquí veremos el segundo componente de la maldición para la serpiente, su parte espiritual. Describe el conflicto permitido por Dios, los participantes en la batalla, y la destrucción final de Satanás por la descendencia de la mujer. Este versículo es llamado “protoevangelio”, porque contiene la primera buena noticia: la promesa de un Salvador; siendo ésta la razón por la cual Jesucristo vino al mundo, y nos da la buena noticia de la justicia divina, que resolverá los problemas de la humanidad que desencadenó la serpiente, la cual tiene una esperanza de vida limitada con un final violento. Seguir leyendo Génesis 3:15 — El Pacto Adámico: Dios maldice a la serpiente (Parte 2)

Génesis 3:14 — El Pacto Adámico: Dios maldice a la serpiente (Parte 1)

Ver. 14 — Entonces el Señor Dios le dijo a la serpiente: «Por lo que has hecho, eres maldita más que todos los animales, tanto domésticos como salvajes. Andarás sobre tu vientre, arrastrándote por el polvo durante toda tu vida.

Cuando Adán y Eva eligieron desobedecer a Dios provocaron en el mundo una tendencia a pecar. Por lo que Dios no lo podía pasar por alto, Él debía juzgarlo y castigarlo de inmediato. Si las consecuencias del pecado de nuestros primeros padres parecen extremas, esto refleja la justicia y odio de Dios hacia cualquier tipo de pecado. Dios sabía que esto desencadenaría más pecado, vidas arruinadas como lo vemos en el resto de las Escrituras por el seguimiento a las mentiras de Satanás. Por eso divisó un plan de salvación y el Pacto Adámico que veremos, es la primera etapa del mismo. Aquí veremos la primera parte del pacto en donde se explica la maldición a la serpiente. Seguir leyendo Génesis 3:14 — El Pacto Adámico: Dios maldice a la serpiente (Parte 1)

Génesis 3:9-13 — Dios cuestiona al hombre y a la mujer

Ver. 9 — Entonces el Señor Dios llamó al hombre: — ¿Dónde estás?

Después del pecado original nuestra comunión con Dios cambió, de forma que el Señor inicia Su plan de salvación, y en este pasaje es representado como un Padre gentil en la búsqueda de Sus hijos; no a través de la denuncia su pecado, sino incentivando a través de Sus preguntas a que Adán y su esposa admitan su pecado, y busquen la gracia y el perdón del Señor. Pero lamentablemente ocurre lo contrario, no se admite el pecado y se inventan excusas que inculpan al mismo Dios (YAHVEH en hebreo). Seguir leyendo Génesis 3:9-13 — Dios cuestiona al hombre y a la mujer