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¿Cómo puedo identificar al Espíritu Santo en la Creación?

En el artículo ¿Cómo puedo identificar a Jesucristo como el Creador? vimos que todo fue creado por medio de Jesús (Yeshúa en hebreo). También vimos que durante la Creación hubo una conversación entre el Padre y el Hijo. Ahora en este artículo exploraremos un poco más acerca de la labor que tuvo el Espíritu Santo en la Creación, mostrando que todas las cosas procedieron del Padre, fueron hechas por medio del Hijo, a través del Espíritu Santo.

“Todas las cosas fueron hechas por medio de Él [Jesús], y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” — Juan 1:3 (NBLH)

Participación del Espíritu Santo en la Creación

Cuando empezamos a leer el pasaje de la Creación en la Biblia notamos que el Espíritu Santo de inmediato interviene en el segundo versículo de las Escrituras, en Génesis 1:2, tenemos el concepto de “moverse sobre la superficie de las aguas” que es como una metáfora relacionada a la preparación para la incubación de huevos, haciendo la alusión como si el Espíritu Santo estimulara, acelerara, diera vida, o resucitara a la tierra y el agua que estaban sin vida, pero ahora el Espíritu Santo los prepara y transforma para la vida y da inicio a los trabajos de la Creación de todo el universo.

“…y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas” — Génesis 1:2b (RVC)

La participación del Espíritu Santo en la Creación no fue menor que la que tuvo Dios Padre o Jesús, cada miembro aportó Su parte siguiendo un orden de operación. Dios Padre dio la directriz, Jesús implementó la “Palabra de Dios” para que todas las cosas en el universo fueran hechas incluyendo lo visible y lo invisible, y lo hizo a través del Espíritu Santo, quien fungió como Su arquitecto y constructor (como veremos más adelante en este artículo), ejecutó las instrucciones trabajando en una forma tan integrada con la Palabra de Dios (Jesús) que nuestra mente humana no alcanza a comprender.

“Por la fe entendemos que el universo fue preparado por la Palabra de Dios, de modo que lo que se ve no fue hecho de cosas visibles.” — Hebreos 11:3 (NBLH)

En el libro de Job se menciona que el Espíritu Santo adornó los cielos, y después nos menciona que aún y cuando el Espíritu Santo hizo a Job, él recibió la vida del Todopoderoso mostrando una vez más el trabajo de todos los miembros de Elohim (del hebreo para designar a Dios en Su pluralidad y unidad). Inclusive, el Espíritu Santo sigue en este mundo, desde la Creación hasta el día de hoy, haciendo a todos los seres vivos desde la concepción en el vientre de sus madres (Salmos 139:13). En Mateo 1:20 vemos que la humanidad de Jesús, cuando bajó del Cielo, fue formada por el Espíritu Santo.

Dios no necesitó mayor esfuerzo para crear el universo.

Su Espíritu adornó los cielos…” — Job 26:13a (RVR1960)

El Espíritu de Dios me hizo, Y la inspiración del Omnipotente me dió vida.” — Job 33:4 (RVA)

“Pero mientras pensaba en esto, se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciéndole: “José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque el Niño que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo.” — Mateo 1:20 (NBLH)

Además, el Espíritu Santo no solo tiene el oficio de crear, sino también Él mantiene a Su Creación para la gloria de Dios.

Envías Tu Espíritu, son creados, y renuevas la superficie de la tierra. ¡Sea para siempre la gloria del Señor! ¡Alégrese el Señor en sus obras!” — Salmos 104:30-31 (NBLH)

El Espíritu Santo da vida y sabemos que si Él no estuviera en la tierra todo regresaría al polvo:

“Si Dios retirara Su Espíritu y quitara Su aliento, todos los seres vivientes dejarían de existir y la humanidad volvería al polvo.” — Job 34:14-15 (NTV)

Otra de las funciones del Espíritu Santo durante la Creación es la de ser un testigo, quien da testimonio y proporciona evidencia de los eventos que ocurrieron: Observe la forma en la que está escrito Génesis 1, es una narración de un observador que no es mencionado por nombre, y que a su vez estaba ahí porque cita las palabras exactas que Dios Padre dijo y narra los eventos que ocurrieron. Podemos deducir que este narrador es el Espíritu Santo. ¿Cómo podemos saberlo? Porque Jesús nos dijo en Juan 16:13 que el Espíritu de la Verdad (otra forma en que se le conoce al Espíritu Santo) nos habla acerca de lo que ha escuchado, y que no habla por Sí Mismo:

“Pero cuando El, el Espíritu de Verdad venga, los guiará a toda la verdad, porque no hablará por Su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y les hará saber lo que habrá de venir.” — Juan 16:13 (NBLH)

Los apóstoles Pedro y Pablo enfatizan este punto, y vemos que el Espíritu Santo inspiró a Moisés para que escribiera sobre la Creación en el libro del Génesis. De forma que a pesar de que Moisés no estuvo presente en la Creación del mundo pudo escribir esta narración que le dio el Señor y nosotros pudiéramos aprender acerca de este evento majestuoso.

Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia.” — 2 Timoteo 3:16 (NBLH)

“Porque la profecía no fué en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo.” — 2 Pedro 1:21 (RVA)

Entendemos que uno de los roles del Espíritu Santo es ser portavoz de Dios y dar testimonio Suyo. Observe que Génesis 1 no está narrado en primera persona, Dios no dice “hice la luz, luego dividí la luz de la oscuridad, y a la luz la llamé “día” y a la oscuridad “noche”. Recordemos que Génesis es una narración en tercera persona:

“Entonces Dios dijo: «Que haya luz»; y hubo luz. Y Dios vio que la luz era buena. Luego separó la luz de la oscuridad. Dios llamó a la luz «día» y a la oscuridad «noche». Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el primer día. — Génesis 1:3-5 (NTV)

Pareciera que Dios prefiere que haya alguien que de testimonio de las cosas que Él hace y dice. En este caso están Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo presentes y también sabemos que los ángeles del cielo fueron testigos de la Creación.

[Pregunta el Señor a Job] “¿Dónde estabas tú cuando Yo echaba los cimientos de la tierra? Dímelo, si tienes inteligencia. ¿Quién puso sus medidas? Ya que sabes. ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué se asientan sus basas, o quién puso su piedra angular cuando cantaban juntas las estrellas del alba, Y todos los hijos de Dios gritaban de gozo? — Job 38:4-7 (NBLH)

Los 7 Espíritus del Señor

Para entender mejor la participación del Espíritu Santo en la Creación existe otro punto a considerar, y es que en las Escrituras las personas no siempre son llamadas con el mismo nombre, a veces se refiere a ellas con otros nombres, o bien por medio de sus títulos, relacionados al contexto para describir a la persona de forma apropiada. Por ejemplo, hay muchas formas en las que las Escrituras hablan de Jesús, lo llaman: el Mesías, Cristo, Señor, Hijo del Hombre, Hijo de Dios, Cordero de Dios, la Palabra, Maestro, la Roca, etc., es una enorme lista con más de 200 nombres. De la misma forma, el Espíritu Santo es llamado con otros nombres y títulos en las Escrituras, así que necesitamos reconocerlo para identificar su participación en la Creación.

“Y porque ustedes son hijos, Dios ha enviado el Espíritu de Su Hijo a nuestros corazones, clamando: “¡Abba! ¡Padre!” — Gálatas 4:6 (NBLH)

De la misma forma que el significado de “Dios” incluye a la unidad del Padre, Hijo y Espíritu Santo, 3 diferentes personas en un mismo Dios (Elohim) como es descrito en Deuteronomio 6:4-5: “el SEÑOR es uno [unidad]”. Cuando hablamos del Espíritu Santo estamos refiriéndonos a los “7 Espíritus del Señor”, veremos este tema más a detalle. En el Apocalipsis tenemos la descripción de Dios Padre, quien es llamado “Aquél que es y que era y que ha de venir”; el Espíritu Santo, quien es llamado “los Siete Espíritus”; y Dios Hijo, quien es llamado “Jesucristo”.

“Juan, a las siete iglesias que están en Asia (provincia occidental Romana de Asia Menor): Gracia y paz a ustedes, de parte de Aquél que es y que era y que ha de venir, y de parte de los siete Espíritus que están delante de Su trono, y de parte de Jesucristo, el testigo fiel” — Apocalipsis 1:4-5a (NBLH)

¿Cómo podemos saber quiénes son los 7 Espíritus de Dios? La respuesta la encontramos en la profecía de Isaías que tuvo su cumplimiento en Jesucristo cuando recibió todos los 7 Espíritus durante Su ministerio aquí en la tierra:

“Y el Espíritu del Señor reposará sobre Él: el Espíritu de sabiduría y de entendimiento, el Espíritu de consejo y de poder, el Espíritu de conocimiento y de temor del Señor.” — Isaías 11:2 (NTV)

Cuando buscamos al Espíritu Santo bajo Sus diferentes títulos y nombres, podemos ver Su participación activa en la Creación. El libro de Proverbios describe ampliamente al Espíritu de Sabiduría (Espíritu Santo) como el arquitecto que estaba trabajando junto a Jesucristo en la Creación.

[El Espíritu de Sabiduría dice:] “Cuando estableció los cielos, allí estaba Yo; Cuando trazó un círculo sobre la superficie del abismo, cuando arriba afirmó los cielos, cuando las fuentes del abismo se afianzaron, cuando al mar puso sus límites para que las aguas no transgredieran Su mandato, cuando señaló los cimientos de la tierra, Yo estaba entonces junto a Él, como arquitecto; Yo era Su delicia de día en día, regocijándome en todo tiempo en Su presencia” — Proverbios 8:27-30 (NBLH)

En Salmos encontramos otro ejemplo de la participación del Espíritu Santo en la Creación, como el Espíritu de Sabiduría:

Dad gracias al Señor de señores, porque para siempre es Su misericordia. Al único que hace grandes maravillas, porque para siempre es Su misericordia. Al que con sabiduría hizo los cielos, porque para siempre es Su misericordia. Al que extendió la tierra sobre las aguasAl que hizo las grandes lumbrerasel sol para que reine de díala luna y las estrellas para que reinen de noche…” — Salmos 136:3-9 (LBLA)

El Espíritu Santo también participó en la Creación bajo los títulos de Espíritu de Entendimiento, Conocimiento y Poder, además del de Sabiduría que ya vimos:

“Con sabiduría fundó el Señor la tierra, con inteligencia [entendimiento] estableció los cielos. Con Su conocimiento los abismos fueron divididos y los cielos destilan rocío.” — Proverbios 3:19-20 (NBLH)

Él agita [dividió] el mar con Su poder y con Su entendimiento lo hiere en su arrogancia.” — Job 26:12 (RVR 1995)

“El es el que hizo la tierra con Su poder, El que estableció el mundo con Su sabiduría, Y con Su inteligencia extendió los cielos.” — Jeremías 51:15 (NBLH)

En Isaías 40 vemos también parte del proceso de la Creación y las Escrituras hacen mención del Espíritu del Señor, Consejo, Conocimiento y Entendimiento:

“¿Quién ha medido el océano con la palma de la mano, o calculado con los dedos la extensión del cielo? ¿Quién ha puesto en una medida todo el polvo de la tierra, o ha pesado en balanza las colinas y montañas?” — Isaías 40:12 (DHH)

“¿Quién guió [ha dirigido] al Espíritu del Señor, O como consejero suyo Le enseñó? ¿A quién pidió consejo y quién Le dio entendimiento [instrucción]? ¿Quién Lo instruyó en la senda de la justicia, Le enseñó conocimiento, Y Le mostró el camino de la inteligencia [entendimiento]?” — Isaías 40:13-14 (NBLH)

Para comprender mejor estos pasajes de las Escrituras en donde se habla del Espíritu Santo, necesitamos además darnos cuenta que algunas traducciones al español no son exactas, por ejemplo: en donde se hablan del Espíritu de Entendimiento puede ser traducido como “inteligencia, prudencia, cordura, discernimiento” al (RVR1960, NBLH, DHH, NVI); o bien mezclan o intercambian Conocimiento por Sabiduría (RVR1960), o traducen como “ciencia” en lugar de Conocimiento (RVR1960). Para tratar de solventar este problema usualmente consulto la versión de la Biblia en inglés King James (KJV) la cual, concuerdo con diferentes teólogos, en que es la más apegada al hebreo. Y cuando aún tengo dudas utilizo una herramienta en Internet llamada Blue Letter Bible y con esto consulto el texto en hebreo.

Porque desde la creación del mundo, Sus atributos invisibles, Su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que ellos no tienen excusa.” — Romanos 1:20 (NBLH)

El trabajo conjunto de Jesús con el Espíritu Santo

Tenemos un conocimiento limitado acerca del trabajo conjunto de Jesús con el Espíritu Santo durante la Creación en los dos primeros capítulos de Génesis, pero nos podemos dar una idea de lo maravillosa que es esta relación en las Escrituras. Como cuando Jesús leyó en la sinagoga el rollo de Isaías, el pasaje 61:1, nos dice que Él va hacer todas Sus obras milagrosas a través del poder del Espíritu Santo, es decir a través del “Espíritu del Señor”, quien habita en Jesucristo y que después lo resucitaría de la muerte al tercer día.

El Espíritu del Señor está sobre Mi, porque Me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres. Me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos, y la recuperación de la vista a los ciegos; para poner en libertad a los oprimidos; para proclamar el año favorable del Señor.” — Lucas 4:18-19 (NBLH)

Hay otro pasaje en el libro del Apocalipsis que corrobora que Jesús tiene los “7 Espíritus del Señor”, ya que Él mismo nos lo dice:

“Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: ‘El que tiene los Siete Espíritus de Dios y las siete estrellas, dice esto: “Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, pero estás muerto. — Apocalipsis 3:1 (NBLH)

La localización del Espíritu Santo en el trono de Dios y en la tierra

Al mismo tiempo que Jesús tiene los 7 Espíritus y está en el cielo a la derecha del Padre, el Espíritu Santo es enviado por toda la tierra.

“Miré, y vi entre el trono (con los cuatro seres vivientes) y los ancianos, a un Cordero, de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los Siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra.” — Apocalipsis 5:6 (NBLH)

El Espíritu Santo es llamado también los Siete Espíritus y también es llamado las Siete Lámparas de Fuego (Apocalipsis 4:5; esta última referencia nos recuerda a la Menorá y su ubicación en el Tabernáculo y en el Templo del Señor) y está ubicado delante del trono de Dios cerca de Jesús.

“Del trono salían relámpagos, voces, y truenos. Delante del trono había siete Lámparas de Fuego ardiendo, que son los Siete Espíritus de Dios.” — Apocalipsis 4:5 (NBLH)

En el libro de Zacarías vemos que el Espíritu Santo también es llamado “los siete ojos del Señor” que recorren toda la tierra:

“Cuando vean la plomada en las manos de Zorobabel, se alegrarán los que menospreciaron los días de los modestos comienzos. ¡Estos son los siete Ojos del Señor, que recorren toda la tierra!» — Zacarías 4:10 (NVI)

Estos versículos nos dejan claro que tanto Jesús como el Espíritu Santo son omnipotentes, omnipresentes y omniscientes, no están limitados por el espacio o el tiempo, y cuando ambos participaron en la Creación de todas las cosas, bajo la directriz de Dios Padre, lo hicieron de una forma más allá de nuestro entendimiento, aunque las Escrituras sean claras. Pero qué asombroso trabajo hicieron, porque la belleza en el universo que conocemos hoy en día no es tan maravillosa como lo fue originalmente, ya que lo que vemos hoy es el resultado de la maldición después del pecado, así que no podemos imaginar cómo fue la Creación original de Génesis 1.

“¡Señor, Señor! Tú, con tu gran poder y con tu brazo extendido, hiciste el cielo y la tierra. No hay para ti nada que sea difícil.” — Jeremías 32:17 (RVC)

En el siguiente artículo continuaremos estudiando acerca de los 7 Espíritus de Dios, y veremos cada uno con mayor detalle.

¡Que Dios los bendiga!



¿Cómo puedo identificar a Jesucristo como el Creador?

Uno de los aspectos más interesantes al estudiar las Escrituras es que Dios nos va revelando poco a poco Su información conforme vamos madurando espiritualmente. Algo que me emociona mucho es encontrar esas nuevas revelaciones que nos da nuestro Señor sobre pasajes que ya había leído e incluso estudiado antes, lo cual fortalece aún más mi fe en Jesucristo. El propósito de este artículo es ayudarlo a identificar a Jesucristo como el Creador en Génesis 1. Seguir leyendo ¿Cómo puedo identificar a Jesucristo como el Creador?

Génesis 1:9-10 – Día tres: La creación de la tierra y los mares

“Entonces Dios dijo: «Que las aguas debajo del cielo se junten en un solo lugar, para que aparezca la tierra seca»; y eso fue lo que sucedió. Dios llamó a lo seco «tierra» y a las aguas «mares». Y Dios vio que esto era bueno.”

“Que las aguas debajo del cielo se junten”

La forma en la que se describe este pasaje bíblico, es como, si la Tierra hubiera existido antes, pero hubiera sido sumergida en el agua. Después de que Dios (Elohím, en hebreo) lo dijo; se hizo de inmediato, las aguas fueron drenadas fuera de la tierra, dirigiéndose a su lugar designado; y las partes sólidas de la Tierra se convirtió en terreno seco dando vida a los continentes (Salmos 104:5-9).

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Génesis 1:5 – Día uno: Se cumplió el primer día.

Dios llamó a la luz ”día” y a la oscuridad ”noche”. Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el primer día.

“Dios llamó a la luz Día … Noche”

El Hebreo יוֹםyom, se puede referir a la luz del día, a un período de 24 horas, o para un período de tiempo no especificado. Sin embargo, en este contexto la noche y el día se refieren a un período de 24 horas, en donde básicamente se completa una rotación completa de la Tierra sobre su eje. Esto no puede significar una edad, pero sólo un día, y los Judíos lo consideran que comienza desde la puesta del sol a la siguiente puesta del sol. Este ciclo de luz y oscuridad significa que la Tierra giraba sobre su eje, por lo que había una fuente de luz en un lado de la tierra, aunque el sol aún no se ha creado. En consecuencia a esto, se generan periodos de frío y calor, teniendo como resultado efectos importantes en y sobre la corteza terrestre.

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Génesis 1:4 – Día uno: Separación de la luz y de la oscuridad

Y Dios vio que la luz era buena. Luego separó la luz de la oscuridad.

“Y Dios vio”

Esta contemplación indica, primero, un lapso de tiempo, el tiempo inicia en el primer día de la Creación; y adicionalmente, tenemos la primer muestra de la persona de Dios (Elohím en Hebreo) en una sentencia que pronunciada el veredicto de la razón divina.

“Que era bueno”

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Génesis 1:3 – Día uno: La Luz y la Oscuridad

Entonces Dios dijo: ”Que haya luz”; y hubo luz.

“Entonces Dios dijo:”

Se utiliza esta frase, diez veces en la narrativa de los seis días de la creación. La belleza y la sublimidad de la lengua aquí utilizada es la mejor introducción a la obra de la Creación. Dios (en Hebreo – Elohim) no hace ninguna preparación, no emplea ningún medio o elemento. Elohim habla y se hace. Su Palabra por sí sola contiene todas las cosas necesarias para el cumplimiento de Su voluntad. Elohim, con una orden, creó la luz (Salmos 148:5).

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Génesis 1:2

La tierra no tenía forma y estaba vacía, y la oscuridad cubría las aguas profundas; y el Espíritu de Dios se movía en el aire sobre la superficie de las aguas.

Este segundo versículo en la Biblia ha causado varias interpretaciones, ya que en el versículo 1 vemos que Dios creó los cielos y la tierra; y ahora en el versículo 2, la tierra no tiene forma. Puesto que Dios no creó la tierra vacía y en caos (Isaías 45:18). Esto nos lleva a preguntarnos ¿Qué pasó entre el versículo 1 y el versículo 2?

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Génesis 1:1

En el principio, Dios creó los cielos y la tierra.

Este es el comienzo de la historia, pero no de la actividad de Dios, como lo vimos en Génesis: La Historia de la Creación (ver 2 Timoteo 1: 9; Tito 1:2; Juan 17:5; Hebreos 1:2; Efesios 1: 4; Apocalipsis 13: 8). La simple afirmación de que Dios creó los cielos y la tierra es uno de los conceptos más desafiantes que enfrenta la mente moderna.

“En el principio, Dios…”

Estas cuatro primeras palabras de la Biblia son la primera prueba para creer en la Biblia, esta es la base de nuestra fe.

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Génesis: La Historia de la Creación (Génesis 1:1-2:3)

Dios es el diseñador del universo. En los primeros tres días, transformó el vacío sin forma en el universo de los cielos (espacio exterior) estructurado, el agua y el cielo, y la tierra.

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Génesis – Introducción General

Génesis del Griego significa “comienzos” u “origen” (בְּרֵאשִׁית – Bereshít en Hebreo) y revela el principio del mundo, de la historia de la humanidad, de la familia, de la civilización, de la salvación. Génesis establece el escenario para la Biblia entera, revela la naturaleza de Dios (Creador, Protector, Juez, Redentor), las consecuencias del pecado, y la seguridad de la salvación (el pacto, el perdón, y el Mesías).

El libro del Génesis  se compone de dos secciones básicas:

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