Génesis 4:1-2 – Caín y Abel

En el articulo anterior vimos la introducción del capitulo 4, ahora veremos los acontecimientos del nacimiento de dos de los hijos de Adán y Eva y la importancia de la familia como base de la sociedad y las naciones en el plan de Salvación de Dios.

Ver. 1 — Ahora bien, Adán tuvo relaciones sexuales con su esposa, Eva, y ella quedó embarazada. Cuando dio a luz a Caín, dijo: «¡Con la ayuda del Señor, he tenido un varón!».

“Adán tuvo relaciones sexuales con su esposa, Eva”

En la traducción de la Biblia, Reina Valera, este versículo es traducido como “Adán conoció a Eva”, porque viene del término hebreo יָדַע – yadá, que significa “conocer”, es un modismo o eufemismo para referirse al acto sexual entre dos personas, como resultado de una relación personal e íntima que lleva a la pareja a conocerse totalmente el uno al otro y sella un vínculo social, físico y espiritual. En otras palabras, la relación sexual no está limitada solo a una función glandular. Este es el motivo por el cual el Señor lo reservó exclusivamente para el matrimonio, en el cual, tenemos la bendición divina de Génesis 1:28.

“Luego Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella.” — Génesis 1:28a (NTV)

También hay que tener en cuenta que el uso de “yadá” es una alusión al árbol del conocimiento del bien y del mal, para recordar a Adán de su pecado y sus consecuencias (Génesis 3:5). También se usó cuando ellos “supieron” que estaban desnudos.

“Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron [yadá] que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.” — Génesis 3:7 (LBLA)

“Porque el Señor da la sabiduría; de Sus labios brotan conocimiento e inteligencia.” — Proverbios 2:6 (RVC)

En las Escrituras hay varios verbos que denotan la actividad sexual, pero el uso de la palabra “yadá” es muy significativo, porque pone un énfasis en la relación íntima que Dios está buscando con la humanidad, nosotros debemos buscar constantemente “conocer” al Señor a través de Su palabra y nuestra oración para fomentar una comunión personal en la que por fe dependamos de Él, lo adoremos, lo amemos y lo sirvamos como la relación de Moisés que conoció a Dios cara a cara.

“Nunca más surgió en Israel un profeta que, como Moisés, hubiera conocido [yadá] al Señor cara a cara.” — Deuteronomio 34:10 (RVC)

“Samuel todavía no conocía [yadá] al Señor, porque nunca antes había recibido un mensaje de Él.” — 1 Samuel 3:7 (NTV)

“y ella quedó embarazada”

En este versículo, el primer esposo y esposa se convierten en los primeros padre y madre. Eva como su nombre lo dice, iba a ser la madre de todos los seres vivos. Y como sabemos su semilla herirá la cabeza de la serpiente.

“Después, el hombre —Adán— le puso a su esposa el nombre Eva, porque ella sería la madre de todos los que viven.” — Génesis 3:20 (NTV)

“Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre.” — Salmos 139:13 (NTV)

Eva cumplió su compromiso dado por Dios para la procreación pese a los dolores de parto por los que tendría que pasar por la maldición que recibió en Génesis 3:16. Inclusive vemos como su fe va creciendo cuando su hijo nace, Eva reconoció que la concepción y su nacimiento fueron posibles sólo por la intervención y bendición del Señor.

 “Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte. Los hijos que le nacen a un hombre joven son como flechas en manos de un guerrero. ¡Qué feliz es el hombre que tiene su aljaba llena de ellos! No pasará vergüenza cuando enfrente a sus acusadores en las puertas de la ciudad.” — Salmos 127:3-5 (NTV)

“Cuando dio a luz a Caín, dijo: «¡Con la ayuda del Señor, he tenido un varón!»”

Cuando Eva dice: “he tenido [caná] un varón”, las Escrituras hacen un juego de sonidos con la palabra hebrea קָנָה – caná que significa “producir o adquirir”, ya que también suena como Caín, que en hebreo es קַיִן – Cayin, que significa “adquirido, obtenido, ganado”, y en este contexto es entendido como si él fuera producido a través de la procreación. Con lo que Eva parece afirmar que Caín fue un regalo especial recibido con la ayuda del Señor (Yahveh en hebreo). Vamos a ver más adelante que también Caín significa trabajador del metal o herrero cuando hablemos de Tubal-caín en Génesis 4:22.

La expresión de Eva al dar a luz está fundamentada en que ella pensaba que Caín era la semilla prometida por Dios, que los salvaría de la muerte y los redimiría del pecado que cometieron en el paraíso. Tal es su fe en este punto que Eva llama a Dios en hebreo por el nombre divino de “Yahveh” en lugar de “Elohim”, el nombre que usó en su conversación con la serpiente. Ella debió de estar tan agradecida por Su proveeduría y su fe seguramente creció durante el milagro de su embarazo que el nombre del bebé refleja este sentimiento de su renovada dependencia en el Señor.

Además, Eva llamó a Caín “אִישׁ – ish, un hombre”, por lo que se piensa que este fue el primer nacimiento y como Caín fue el primer bebe, todavía no existía ninguna palabra para el niño. Eva pensaba que el nacimiento de este niño traería el remedio para su pecado y su inminente muerte. Por lo que parafraseando lo que dijo tendríamos: “He ganado un hombre, que es la promesa de Dios para nuestra existencia futura, y la humanidad perpetuará su existencia”. Pero como sabemos, Eva estaba equivocada porque Caín no era “la semilla de la mujer”, el titulo que le corresponde al Mesías. Caín no traería vida, sino que decepcionaría a su madre con la muerte de su hermano. Eva no entendió que el único que nos puede dar vida es Dios, tenía sus esperanzas en su hijo.

“Jesús le dijo: «Yo Soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por Mí.” — Juan 14:6 (RVC)

“Porque, si cuando éramos enemigos de Dios fuimos reconciliados con Él mediante la muerte de Su Hijo, mucho más ahora, que estamos reconciliados, seremos salvados por Su vida.” — Romanos 5:10 (RVC)

Ver. 2 — Tiempo después, dio a luz al hermano de Caín y le puso por nombre Abel.

El nombre de Abel no tiene una etimología por lo que se relaciona con הֶבֶל – Hébel, Hábel (Abel), que significa “aliento o vapor”, tal vez como una predicción de la brevedad de su vida. También se piensa que puede significar “vanidad”, o inclusive “sin sentido”. Quizás Eva pensó que como ya tenía la semilla prometida en Caín y estaba tan entusiasmada con él, el tener a su segundo hijo fue como una vanidad para ella. ¿Pero por qué una madre llamaría a su hijo de esta forma? Así que lo que lo que se piensa que su nombre implicaba tener un papel marginal en la historia de Génesis.

“«Nada tiene sentido [hébel] —dice el Maestro—, ¡ningún sentido en absoluto!».” — Eclesiastés 1:2 (NTV)

“Tú me has dado una vida muy corta; ante Ti, mis años de vida no son nada. ¡Ay, un simple soplo [hébel] somos los mortales! — Salmos 39:5 (RVC)

“Cuando crecieron, Abel se hizo pastor de ovejas, mientras que Caín se dedicó a cultivar la tierra.”

Una vez que Dios estableció el matrimonio con Adán y Eva en Génesis 2:24, ahora vemos cómo el Señor establece el núcleo familiar, el cual consiste en un padre y una madre con sus hijos.

[Dice la Sabiduría]”¡Qué feliz me puse con el mundo que Él creó; cuánto me alegré con la familia humana!” — Proverbios 8:31 (NTV)

Dios tenía muchas otras opciones disponibles durante la creación, y así como llenó la tierra con plantas y animales, Él pudo haber llenado la tierra con diferentes civilizaciones de seres humanos, agrupando a las personas de acuerdo con sus preferencias, talentos y habilidades. Sabemos que Dios es infinitamente creativo, ¡no hay límites en Sus designios! Sin embargo, aún con todas esas posibilidades ilimitadas, Dios escogió establecer la corona de Su creación, al hombre y a la mujer hechos a Su imagen, en una familia. Así que esta elección por parte de Dios, nos dice lo importante que es el modelo de la familia para Él. De aquí surgen las primeras relaciones familiares: padres e hijos, hermanos, nietos, tíos, sobrinos, primos, etc. Y por eso vemos que el Espíritu Santo pone énfasis en los árboles genealógicos a través de la Biblia, en este capítulo veremos la primer genealogía de la familia de Caín.

“Entonces todo Israel quedó anotado en los registros genealógicos en El libro de los reyes de Israel.” — 1 Crónicas 9:1a (NTV)

Observe que los infantes necesitan a sus padres para sobrevivir, un bebé por sí mismo no puede sobrevivir. En contraste hay especies de animales que a los pocos minutos de haber nacido ya pueden caminar y ser auto-suficientes. Dios nos ubica en familias para ayudarnos.

“Dios ubica a los solitarios en familias; pone en libertad a los prisioneros y los llena de alegría.”— Salmos 68:6a (NTV)

“Y él hará que el corazón de los padres se vuelva hacia los hijos, y que el corazón de los hijos se vuelva hacia los padres, para que yo no venga a destruir la tierra por completo.” — Malaquías 4:6 (RVC)

La familia es la base de la sociedad y de las naciones. Inclusive en el plan de redención de Dios, Él designó a Abraham como el padre de muchas naciones en Génesis 17:4-5. Pero si el núcleo familiar se degrada, las naciones empiezan a decaer. Por eso Satanás constantemente ataca al núcleo familiar establecido por Dios: busca la desintegración familiar. De forma que hay padres que se ausentan de sus hogares, divorcios, madres solteras, intentos por re-definir el matrimonio, etc.

[Dice el Señor] “«Este es Mi pacto contigo: ¡te haré el padre de una multitud de naciones! Además, cambiaré tu nombre. Ya no será Abram, sino que te llamarás Abraham, porque serás el padre de muchas naciones.” — Génesis 17:4-5 (NTV)

Dentro de la familia, Caín, como el primogénito continuó con la misma profesión de su padre: un agricultor y horticultor, o literalmente del hebreo “obéd adáma – sirviente de la tierra”, la cual como recordará, estaba maldecida desde el capítulo anterior. Caín ilustra al hombre natural e incrédulo.

“No debemos ser como Caín, quien pertenecía al maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque Caín hacía lo malo y su hermano lo recto.” — 1 Juan 3:12 (NTV)

Abel se dedica al cuidado de rebaños de animales domesticados. Después veremos otros personajes famosos en la fe como José, Moisés y David, que empezaron como pastores de ganado y después fueron líderes de personas. Y el más grande de todos los pastores es Jesús, “El Buen Pastor”. Por eso, Abel es una representación de Jesucristo, quien tiene una muerte injusta, se muestra como un hombre justo que habla del creyente vuelto a nacer, fue el primer hijo de Adán y Eva que obedeció a Dios

Para concluir este estudio me gustaría mencionar que como creyentes recibimos el mayor honor al ser adoptados en la familia de Dios.

“Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo.” — Efesios 1:5 (NTV)

“Así que ahora ustedes, los gentiles, ya no son unos desconocidos ni extranjeros. Son ciudadanos junto con todo el pueblo santo de Dios. Son miembros de la familia de Dios.” — Efesios 2:19 (NTV)

¡Qué Dios los bendiga!


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