¿Cuál es la relación entre Jesucristo y la Pascua Judía? (Parte 1)

La Celebración de la Primera Pascua (Pesaj en Hebreo)

El término español «Pascua» proviene del Latín pascae, que a su vez proviene del Griego πάσχα (pasja), una adaptación del Hebreo פסח (Pésaj), que significa ‘saltar por encima’. El Pesaj (Pascua) es la primera de las Festividades de Yahveh, nuestro Señor. Vea Levíticos 23 para revisar las demás Festividades. También puede leer el artículo en nuestro sitio web Las festividades del Señor (YHWH)

La noche de la primera Pascua fue la noche de la décima plaga que cayó sobre el pueblo egipcio, y después de la cual el pueblo de Israel fue liberado de su esclavitud en Egipto, según el relato histórico en el libro del Éxodo.

Marco-Pascua
Dios dio instrucciones a Moisés para que untaran la sangre del cordero en la parte superior y en ambos lados del marco de la puerta de las casas del pueblo de Israel.

“Esa noche pasaré por la tierra de Egipto y heriré de muerte a todo primer hijo varón y a la primera cría macho de los animales en la tierra de Egipto. Ejecutaré juicio contra todos los dioses de Egipto, ¡porque yo soy el Señor! Pero la sangre sobre los marcos de las puertas servirá de señal para indicar las casas donde ustedes estén. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo. Esa plaga de muerte no los tocará a ustedes cuando yo hiera la tierra de Egipto. »Este será un día para recordar. Cada año, de generación en generación, deberán celebrarlo como un festival especial al Señor. Esta es una ley para siempre.” – Éxodo 12:12-14 (NTV)

Israel-Esclavitud-Egipto2
El pueblo de Israel estuvo bajo la esclavitud egipcia durante 430 años hasta que Dios los rescató.

El Señor dio instrucciones específicas al pueblo de Israel para celebrar la primer Pascua (leer Éxodo 12), por medio de la cual fueron librados del juicio que emitió Dios sobre la tierra de Egipto; la sangre del cordero en los marcos de las puertas le indicaba al Ángel (exterminador) que se pasara de largo y no tocara a quienes estaban en esa casa. Cuando murieron los primogénitos varones del pueblo egipcio, incluyendo al hijo del faraón, se le permitió al pueblo de Israel salir de Egipto, por fin habían sido liberados después de vivir 430 años bajo la esclavitud.

“El pueblo de Israel había vivido cuatrocientos treinta años en Egipto. De hecho, fue precisamente el día en que se cumplían los cuatrocientos treinta años que toda esa gran multitud del Señor salió de Egipto. Esa misma noche, el Señor cumplió su promesa de sacar a su pueblo de la tierra de Egipto. Así que esa noche le pertenece a él y por eso todos los israelitas deberán conmemorarla cada año, de generación en generación.” – Éxodo 12:40-42 (NTV)

La divergencia en las fechas de la Pascua

Constantino-Emperador
El Emperador Constantino del Imperio Romano

Si observa este año, en el 2016, la Pascua celebrada por el mundo de occidente fue el 27 de Marzo , o sea, el primer Domingo después de la primer luna llena que ocurre después del equinoccio de primavera, según lo acordado por el Emperador Constantino en el Primer Consejo de Nicea en el año 325 d.C. Siguiendo un calendario Gregoriano solar.

Por otro lado, la Pascua Hebrea (Pesaj en Hebreo, Passover en Ingles), celebrada por todos los Judíos alrededor del mundo tendrá lugar desde la puesta del sol de este Viernes 22 de Abril, que corresponde al día 14 del mes Nisán (originalmente llamado Abib, el primer mes) en el calendario lunar Judío.

“La Pascua del Señor comienza a la caída del sol en el día catorce del primer mes.” – Levíticos 23:5 (NTV)

Calendario-HebreoEl calendario Judío es lunar, según lo instituido por Dios.

“Tú hiciste la luna para medir los tiempos.” – Salmos 104:19a (RVC)

La Promesa de Dios

Moises
La voz de Dios desde el Monte Sinaí dando instrucciones a Su pueblo Israel

En Éxodo 6:6 Dios prometió a Su pueblo que Él los liberaría de la esclavitud en Egipto. Egipto, en la Biblia, simboliza el poder del pecado; por lo que la promesa de Dios en este versículo involucra la salida de Egipto y aproximadamente 1,400 años después una segunda liberación que es todavía más importante: la liberación del pecado, a través de Jesús y Su trabajo en la cruz como lo veremos a continuación:

“Por lo tanto, diles a los hijos de Israel: “Yo soy EL SEÑOR. Yo los voy a librar de los trabajos pesados en Egipto. Voy a liberarlos de su esclavitud. Con brazo extendido y con grandes juicios les daré libertad.” – Éxodo 6:6 (RVC)

Note las palabras de Dios cuando dice “con brazo extendido“, esta frase es repetida a través de varios pasajes en el Antiguo Testamento: Deuteronomio 4:34; Deuteronomio 7:19; Deuteronomio 9:29; Deuteronomio 26:8; 2 Reyes 17:36; Salmos 136:12; Jeremías 32:21. Y tenemos su explicación en el Nuevo Testamento, cuando Jesucristo murió en la cruz tenía ambos brazos extendidos, para liberarnos de la esclavitud del pecado y darnos libertad, dándonos salvación.

Jesucristo, una vez resucitado, utiliza la misma expresión de “brazos extendidos” cuando predice que Pedro moriría crucificado si lo seguía como Su discípulo predicando la Palabra y dando gloria a Dios:

[Jesús dice] “Te digo la verdad, cuando eras joven, podías hacer lo que querías; te vestías tú mismo e ibas adonde querías ir. Sin embargo, cuando seas viejo, extenderás los brazos, y otros te vestirán y te llevarán a donde no quieras ir. Jesús dijo eso para darle a conocer el tipo de muerte con la que Pedro glorificaría a Dios. Entonces Jesús le dijo: «Sígueme».” – Juan 21:18-19 (NTV)

Jesucristo es nuestro Cordero Pascual

Como vimos la liberación de Egipto en el Antiguo Testamento y la liberación del pecado en el Nuevo Testamento están relacionadas con un sacrificio. La sangre del cordero sacrificado untada en los marcos de las puertas en Egipto simbolizaba la preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo, por medio de la cual el juicio divino que está por venir “pasará de largo”, sin tocarnos, pero esto sólo aplicará bajo una condición, tal como ocurrió en Egipto. La salvación es para todos quienes pongan su fe en Jesucristo y en Su trabajo redentor. Jesús (Yeshua en Hebreo) nos libera de la esclavitud del pecado y nos da la salvación de la vida eterna.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.” – Juan 3:16 (RVC)

El sacrificio del cordero durante esa primer Pascua Hebrea es una analogía para el sacrificio que vendría a hacer Yeshua (Jesús), por eso Él es llamado el Cordero de Dios.

“Al día siguiente, Juan [el Bautista] vio que Jesús se le acercaba y dijo: «¡Miren! ¡El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” – Juan 1:29 (NTV)

Jesucristo, el Cordero de Dios, llevó una vida libre de pecado.

Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo.” – 2 Corintios 5:21 (NTV)

El cordero pascual descrito en Éxodo 12, debía ser “libre de defecto”, esto también es una simbología de Jesucristo, el único hombre que no pecó, que estaba “libre de defecto”, y que por ello, era el único sacrificio aceptable para Dios.

“El animal seleccionado deberá ser un macho de oveja o de cabra, de un año y que no tenga ningún defecto.” – Éxodo 12:5 (NTV)

La principal diferencia con Jesucristo es que Su sacrificio es suficiente para eliminar todo pecado para todos aquellos que crean en Él y Su trabajo en la cruz. Él es nuestro verdadero Cordero Pascual, como lo describe el apóstol Pablo (1 Corintios 5:7b).

“Cristo, nuestro Cordero Pascual, ha sido sacrificado por nosotros.” – 1 Corintios 5:7b (NTV)

La-crucifixion
Jesucristo: El Cordero de Dios

Yeshua (Jesús) pagó el rescate para salvarnos:

“Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. No fue pagado con oro ni plata, los cuales pierden su valor, sino que fue con la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha.” -1 Pedro 1:18-19 (NTV)

En la profecía de Isaías 53 demuestra el amor de Dios hacia nosotros y de Jesucristo quien vino a salvarnos. A pesar de ser sus enemigos, dada nuestra naturaleza pecaminosa, aun así, Él decidió sacrificar Su vida por nosotros y cargar con nuestros pecados.

“Fue despreciado y rechazado: hombre de dolores, conocedor del dolor más profundo. Nosotros le dimos la espalda y desviamos la mirada; fue despreciado, y no nos importó. Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó; fueron nuestros dolores los que lo agobiaron. Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios; ¡un castigo por sus propios pecados! Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados. Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz; fue azotado para que pudiéramos ser sanados. Todos nosotros nos hemos extraviado como ovejas; hemos dejado los caminos de Dios para seguir los nuestros. Sin embargo, el Señor puso sobre él los pecados de todos nosotros. Fue oprimido y tratado con crueldad, sin embargo, no dijo ni una sola palabra. Como cordero fue llevado al matadero. Y como oveja en silencio ante sus trasquiladores, no abrió su boca.” – Isaías 53: 3-7 (NTV)

La Última Cena era una Pascua Judía

Varios pintores han hecho famosa la escena de la “Última Cena” de Jesucristo antes de que fuera crucificado. Sin embargo, considere que esa cena era una celebración de la Pascua Judía, una Cena Pascual.

Pesaj
El cordero pascual simbolizaba a Jesucristo, el Cordero de Dios

“Llegó el Festival de los Panes sin Levadura, cuando se sacrifica el cordero de la Pascua. Jesús mandó que Pedro y Juan se adelantaran y les dijo:—Vayan y preparen la cena de Pascua, para que podamos comerla juntos. —¿Dónde quieres que la preparemos? —le preguntaron. Él contestó: —En cuanto entren en Jerusalén, les saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo. En la casa donde él entre, díganle al dueño: “El Maestro pregunta: ¿Dónde está el cuarto de huéspedes en el que puedo comer la cena de Pascua con mis discípulos?”. Él los llevará a un cuarto grande en el piso de arriba, que ya está listo. Allí deben preparar nuestra cena. Ellos fueron a la ciudad y encontraron todo como Jesús les había dicho y allí prepararon la cena de Pascua. ” – Lucas 22:7-13 (NTV)

Durante la tradicional Cena Pascual Judía, el Seder (lo cual significa “órden” en Hebreo) se acostumbra tomar 4 copas de vino en diferentes momentos de la cena, y cada una de estas copas tiene un significado derivado de los siguientes versículos del Éxodo:

“Por lo tanto, diles a los hijos de Israel: “Yo soy EL SEÑOR. Yo los voy a librar de los trabajos pesados en Egipto. Voy a liberarlos de su esclavitud. Con brazo extendido y con grandes juicios les daré libertad. Los tomaré como mi pueblo, y seré su Dios; y ustedes sabrán que yo soy el Señor, su Dios, que los libró de los trabajos pesados en Egipto.” – Éxodo 6:6-7 (RVC)

4COPAS
Exodo 6:6-7 Las Cuatro Copas durante el Pesaj (Pascua) nos recuerdan las promesas de bendición de Yahveh

La primera copa: “Te sacaré de las cargas pesadas de los egipcios”

La primera copa es la de “Santificación” y representa la promesa de Dios de sacar a Su gente de la cruel opresión de los egipcios. Que es la imagen de santificación al separarnos del pecado.  Veamos lo que dice el Evangelio de Lucas con respecto a esta primer copa durante la última cena:

“Cuando llegó la hora, Jesús y los apóstoles se sentaron juntos a la mesa. Jesús dijo: «He tenido muchos deseos de comer esta Pascua con ustedes antes de que comiencen mis sufrimientos. Pues ahora les digo que no volveré a comerla hasta que su significado se cumpla en el reino de Dios». Luego tomó en sus manos una copa de vino y le dio gracias a Dios por ella. Entonces dijo: «Tomen esto y repártanlo entre ustedes. Pues no volveré a beber vino hasta que venga el reino de Dios».” – Lucas 22:14-18 (NTV)

Esta copa se toma al principio de la celebración.

La segunda copa: “Te rescataré de la esclavitud”

La segunda copa durante el Pesaj (Pascua) es llamada la copa de las “Plagas” o del “Juicio”, se refiere a una copa amarga de sufrimiento, con ella se conmemora la forma en la que Dios rescató a Su pueblo de Egipto. Se recuerdan las 10 plagas que cayeron sobre los egipcios.

Hay un pasaje en Mateo 26:39 en donde Jesús oraba a Su Padre antes de ser crucificado, y se refería al sufrimiento venidero como una “copa de sufrimiento”.  Hay una relación con la segunda copa del “juicio”, ya que Jesús cargaría con los pecados de la humanidad.

“Él se adelantó un poco más y se inclinó rostro en tierra mientras oraba: [Jesús dice] «¡Padre mío! Si es posible, que pase de mí esta copa de sufrimiento. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía».” – Mateo 26:39 (NTV)

También se hace mención de la “copa del enojo” de Dios en Jeremías 25:15; en Apocalipsis 14:10 se habla de “beber del vino de la ira de Dios”, también se hace mención en Apocalipsis 16:19.

Esta copa se toma justo antes de empezar la cena Pascual.

La tercera copa: “Te liberaré con brazo extendido y con grandes juicios”

La tercera copa es la de “Redención”, nos recuerda la promesa de Dios de que Él va a redimir a Su pueblo, con Su “brazo extendido” va a liberarnos. Dios liberó al pueblo de Israel del faraón egipcio, y Jesucristo nos libera de la esclavitud del pecado, con Sus brazos extendidos (crucifixión), Él paga nuestro rescate, a todos quienes creemos en Él y en Su trabajo redentor.

Esta copa se toma al terminar la cena Pascual. La tercera copa es a la que los cristianos hacemos referencia durante la comunión (Mateo 26:28).

Y les dijo: Esto es mi sangre, la cual confirma el pacto entre Dios y su pueblo. Es derramada como sacrificio por muchos.” – Marcos 14:24 (NTV)

En la Última Cena, Jesús siguió la tradición judía del compromiso prenupcial, como el novio, tomó la tercer copa y dio a la novia (la iglesia), sus votos prenupciales en forma de un nuevo pacto con nosotros (El Nuevo Testamento) antes de regresar a la casa de su Padre (el cielo) para preparar un lugar para nosotros (Juan 14:2-3).

Después de la cena, tomó en sus manos otra copa de vino y dijo: «Esta copa es el nuevo pacto entre Dios y su pueblo, un acuerdo confirmado con mi sangre, la cual es derramada como sacrificio por ustedes.” — Lucas 22:20 (NTV)

Cuando un cristiano toma la “copa de Redención” durante la comunión esta aceptando el acuerdo prenupcial de Jesús, aceptándolo como su novio.

Este nuevo pacto, o Nuevo Testamento había sido profetizado por el profeta Jeremías en el Antiguo Testamento:

“Se acerca el día —dice el Señor—, en que haré un nuevo pacto con el pueblo de Israel y de Judá. Este pacto no será como el que hice con sus antepasados cuando los tomé de la mano y los saqué de la tierra de Egipto. Ellos rompieron ese pacto, a pesar de que los amé como un hombre ama a su esposa», dice el Señor. «Pero este es el nuevo pacto que haré con el pueblo de Israel después de esos días —dice el Señor—. Pondré mis instrucciones en lo más profundo de ellos y las escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y no habrá necesidad de enseñar a sus vecinos ni habrá necesidad de enseñar a sus parientes diciendo: “Deberías conocer al Señor”. Pues todos ya me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande —dice el Señor—. Perdonaré sus maldades y nunca más me acordaré de sus pecados».” – Jeremías 31:31-34 (NTV)

La cuarta copa: “Los tomaré como mi pueblo, y seré su Dios”

La cuarta copa, es la copa de “Alabanza”, “Hallel” en Hebreo, de ahí viene el término “Halleluyah”, que significa “Alaben a Yahveh”, uno de los oratorios más reconocidos es “Messiah” es un coro de aleluya del famoso compositor Handel.

Hay diferentes cantos o himnos de alabanza que tradicionalmente se utilizan para esta ocasión de la cuarta copa en el Pesaj (Pascua), un buen ejemplo son los Salmos del 113 al 118. En la Última Cena, al terminar de cantar este himno de alabanza Jesús salió con sus discípulos rumbo al monte de los Olivos, horas antes de Su crucifixión.

“Luego cantaron un himno y salieron al monte de los Olivos.” – Marcos 14:26 (NTV)

Esta copa se toma al final de la celebración.

Pero Jesús, en la Última Cena,  cambio el Seder y no tomó la curta copa, solo cantó himnos y salió. Él dijo que no volvería a tomar vino hasta que no estuvieramos con Él en el Reino de Dios (Lucas 22:18), esta cuarta copa simboliza ese momento cuando se cumpla la profecía.

 Acuérdense de lo que les digo: no volveré a beber vino hasta el día en que lo beba nuevo con ustedes en el reino de mi Padre.” – Mateo26:29 (NTV)

Esta última copa también se llama “la copa del Reino” porque simboliza un evento futuro, la culminación del plan de Salvación de Dios, cuando el pueblo de Israel reconozca que Jesucristo es el Mesías, y para la iglesia (la novia), quienes ya creemos en Él, esta cuarta copa representa la reunión futura que tendremos con Él en Su Reino para celebrar la consumación del matrimonio en la Boda del Cordero, en  Apocalipsis 19. Y concluiremos el Seder Pascual  tomando la cuarta copa que estaba pendiente desde la Última Cena.

“Entonces volví a oír algo que parecía el grito de una inmensa multitud o el rugido de enormes olas del mar o el estruendo de un potente trueno, que decían: «¡Alabado sea el Señor! Pues el Señor nuestro Dios, el Todopoderoso, reina. Alegrémonos y llenémonos de gozo y démosle honor a él, porque el tiempo ha llegado para la boda del Cordero, y su novia se ha preparado.” – Apocalipsis 19:6-7 (NTV)

Esperamos que este artículo les ayude a comprender como el plan de salvación de Dios se ha llevado a cabo desde Moisés hasta Yeshua (Jesús). Y estamos esperando la venida de nuestro Señor Jesucristo para formar parte de los cantos de alabanza a Dios en Su Reino. Felices Pascuas.


Continuar leyendo: ¿Cuál es la relación entre Jesucristo y la Pascua Judía? (Parte 2)