La festividad de Tabernáculos (Sucot) y su significado profético (Parte 3)

En la segunda parte ya revisamos la antigua ceremonia judía de verter el agua, y la invitación pública que hizo Jesucristo en ese momento. En esta tercera parte, revisaremos la segunda proclamación que hizo Jesús durante la festividad. Hablaremos de la iluminación especial en el Templo durante la celebración de Tabernáculos, y la relación de esta festividad con Jesucristo. También hablaremos de algunas de las profecías del Antiguo Testamento y del libro del Apocalipsis las cuales hablan acerca del Reino del Milenio de Jesucristo y de la festividad de Tabernáculos.

La iluminación en el Templo durante la Festividad de Tabernáculos

luces-sucotDesde el primer día de la Festividad de Tabernáculos, después de la ceremonia de verter agua, al anochecer, se colocaban cuatro candelabros dorados enormes en el atrio del Templo, también conocido como el atrio de las mujeres, en donde se localizaba la tesorería del Templo. Las velas de los candelabros medían casi 23 metros de altura, cada candelabro tenía cuatro enormes lámparas, con cuatro tazones dorados llenos de aceite, y una escalera recargada en cada candelabro, ahí subían hombres jóvenes, los hijos de los sacerdotes, con cántaros con aceite para mantenerlas encendidas.

“Alaben al Señor, todos ustedes, siervos del Señor, que sirven de noche en la casa del Señor. Levanten sus manos hacia el santuario, y alaben al Señor.” — Salmos 134:1-2 (NTV)

La luz de estas lámparas iluminaba todo Jerusalén, y alrededor de ellas bailaban jubilosamente hombres con antorchas encendidas, cantando himnos y cantos de alabanza a Dios.

“Me alegré cuando me dijeron: «Vayamos a la casa del Señor». Y ahora, aquí estamos, de pie dentro de tus puertas, oh Jerusalén… Todas las tribus de Israel —que son el pueblo del Señor—peregrinan hasta aquí. Vienen a dar gracias al nombre del Señor, como la ley requiere de Israel.” — Salmos 122:1-4 (NTV)

levitas-musicaUna orquesta de Levitas se colocaba en los quince escalones que conducían al atrio, correspondientes a los quince salmos de grados, o pasos (Salmos 120-134) “ascensos”. Ellos tocaban música y cantaban canciones con arpas, liras, platillos, trompetas, y otros instrumentos musicales. Estos bailes, así como la música, continuaban hasta el amanecer (Talmud-Suca 51 a-b; 53a).

“Que tus sacerdotes se vistan de santidad; que tus leales servidores canten de alegría.” — Salmos 132:9 (NTV)

Esta área del Templo, en donde se localizaba la tesorería, es el mismo lugar en donde Jesús observó a una viuda quien estaba depositando su ofrenda (Marcos 12:41-44; Lucas 21:1-4). En el atrio de las mujeres, acudían tanto hombres como mujeres a entregar sus ofrendas, y durante la festividad de Tabernáculos todos podían entrar y celebrar la alegría de la festividad alrededor de los candelabros gigantes.

Las enormes velas simbolizaban la columna de fuego que dirigió al pueblo de Israel cuando viajaban por el desierto. La columna de fuego representaba la presencia, la protección y la dirección de Dios.

pilar-fuegoEl Señor iba delante de ellos, y los guiaba durante el día mediante una columna de nube y les daba luz durante la noche con una columna de fuego. Esto les permitía viajar de día y de noche.” — Éxodo 13:21 (NTV)

Es en este contexto de la celebración que Jesús, al seguir en el Templo por la festividad, se dirigió a las multitudes y proclamó:

“Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida».” — Juan 8:12 (NTV)

Jesucristo utilizó esta celebración y la escena con las enormes lámparas para mostrarse ante las multitudes como la luz del mundo. Recordemos que Jesús es la Palabra, quien nos guía.

“Tu Palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino.” — Salmos 119:105 (NTV)

El Señor es mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer? El Señor es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar?” — Salmos 27:1 (NTV)

insectos-luzLa luz expone o deja en descubierto al pecado, así como cuando uno prende una luz en la noche y los insectos y roedores huyen, de una forma similar, la verdad de la Palabra de Dios expone los pecados. En Juan 8:1-11, los escribas y los fariseos no pudieron apedrear a la mujer adúltera y se fueron, porque todos habían cometido pecado.

“Enciendes una lámpara para mí. El Señor, mi Dios, ilumina mi oscuridad.” — Salmos 18:28 (NTV)

La luz se refiere a la verdad bíblica, mientras que la oscuridad se refiere al error o a la falsedad.

“Este es el mensaje que oímos de Jesús y que ahora les declaramos a ustedes: Dios es luz y en Él no hay nada de oscuridad.” — 1 Juan 1:5 (NTV)

“Pues Su mandato es una lámpara y Su instrucción es una luz; su disciplina correctiva es el camino que lleva a la vida.” — Proverbios 6:23 (NTV)

La luz también se refiere a la santidad o pureza, mientras que la oscuridad se refiere al pecado

“Por lo tanto, mentimos si afirmamos que tenemos comunión con Dios pero seguimos viviendo en oscuridad espiritual; no estamos practicando la verdad.” —1 Juan 1:6 (NTV)

El Octavo Día y las profecías

Las celebraciones por la festividad de Tabernáculos continuaban durante siete días, en el octavo día las luces eran apagadas y había una asamblea santa y solemne.

“El octavo día del festival, proclamen otro día santo. No hagan ningún trabajo habitual en ese día.” — Números 29:35 (NTV)

El octavo día representa proféticamente el descanso y el estado eterno, la plenitud de los tiempos, cuando haya un nuevo cielo y una nueva tierra, después del Reino del Milenio.

[Dice el Señor] ” ¡Miren! Estoy creando cielos nuevos y una tierra nueva, y nadie volverá siquiera a pensar en los anteriores.” — Isaías 65:17 (NTV)

Desde el Antiguo Testamento, los profetas hablaban del Mesías, y del tiempo en el que el Señor será una luz para Su pueblo.

“Ya no necesitarás que el sol brille durante el día, ni que la luna alumbre durante la noche, porque el Señor tu Dios será tu luz perpetua, y tu Dios será tu gloria.” — Isaías 60:19 (NTV)

En el libro del Apocalipsis también encontramos una profecía con el mismo tema:

“La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna, porque la gloria de Dios ilumina la ciudad, y el Cordero es su luz. Las naciones caminarán a la luz de la ciudad, y los reyes del mundo entrarán en ella con toda su gloria.”—Apocalipsis 21:23-24 (NTV)

jesus-milenioLa festividad de Tabernáculos culmina el plan de redención de Dios. En Zacarías 14 se habla de la Segunda Venida de Jesucristo y de Su Reino del Milenio. La festividad de Tabernáculos seguirá celebrándose entonces anualmente, para todas las naciones, y dará testimonio de que Dios mismo es la fuente de todas las bendiciones que gozamos.

“Todos los sobrevivientes de las naciones que atacaron a Jerusalén vendrán todos los años para adorar al Rey, al Señor de los ejércitos, y para celebrar la fiesta de los tabernáculos. Y sucederá que a las familias de la tierra que no hayan acudido a Jerusalén para adorar al Rey, el Señor de los ejércitos, no les caerá nada de lluvia. Y si los egipcios no acuden a Jerusalén, tampoco sobre ellos caerá lluvia; al contrario, les vendrá la plaga con que el Señor castigará a las naciones que no acudan a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Éste será el castigo por el pecado de Egipto, y por el pecado de todas las naciones que no acudan a celebrar la fiesta de los tabernáculos.” — Zacarías 14:16-19 (RVC)

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