Estamos muy contentos de anunciar el nuevo libro La Música bajo la Lupa que realizamos en conjunto con el ministerio alemán Bibel und Schriftenmission Dr. Kurt E. Koch (www.schriftenmission.de). La Sagrada Palabra tradujo este libro del alemán al español.

El propósito original de la música es para adorar y alabar a Dios (Salmos 40:3, 95:1, 104:33; 105:2, 150; 2 Crónicas 5:13; Santiago 5:13; Apocalipsis 14:2-3). Lamentablemente, no toda la música glorifica a Dios. Trágicamente, mucha de la música en la actualidad está escrita con el deliberado propósito de ir en contra de las enseñanzas cristianas. Pero en ocasiones esos propósitos malignos están disfrazados, y su identificación no resulta tan obvia. Se requiere de un mayor grado de discernimiento espiritual.
El Dr. Kurt E. Koch (1913-1987) quien atendió más de 20,000 casos en su consejería pastoral, fue contactado por un matrimonio de concertistas de música clásica: ella era una pianista virtuosa y él un cantante barítono de ópera. Estos artistas sentían que entre más avanzaban en sus carreras musicales, más se hundían en el abismo de las tinieblas. Ella llegó a un punto en el que entraba en un trance al tocar el piano, decía no ser ella quien realmente estaba tocando.
Sus testimonios llevaron al Dr. Koch a explorar más a fondo a otros compositores famosos. En este libro examina el aspecto espiritual, y se concentra en la fuente de inspiración de la música. Si la raíz es mala, y ha afectado al compositor, entonces los frutos de esa música también van a afectar el corazón y la mente de la audiencia.
Varios compositores e intérpretes famosos han sido inspirados y ayudados por espíritus malignos para realizar sus obras, por eso parecen ser muy talentosos y tener dones musicales especiales. Algunos, como el famoso violinista Paganini, incluso han hecho pactos de sangre con el diablo, a cambio de fama, poder y riquezas. Sin embargo, estos músicos han pagado un precio muy alto: vivieron sin paz, con adicciones, atormentados, y muchos terminaron quitándose la vida.
El diablo utiliza la música como una forma muy sutil para atrapar a sus víctimas. Utiliza sus deseos carnales para atraerlos, busca crear adicción, fomentar pensamientos impuros, tristeza, enojo o rebeldía contra los demás, y sobre todo, pecar contra Dios. Además, promueve la música en ambientes espiritualmente tóxicos (fiestas destructivas, drogas, inmoralidad, ocultismo).

En un concierto de rock o en un centro nocturno, los asistentes son bombardeados con música ensordecedora y que tiene un ritmo rápido y repetitivo. Acompañada de canciones cuyas letras van desde lo absurdo hasta lo blasfemo. También hay luces estroboscópicas intermitentes e intensas, de diferentes colores, que están diseñadas para provocar reacciones específicas en el cuerpo humano. El objetivo de la combinación de estos elementos es disminuir considerablemente la capacidad de una persona para razonar y para tomar decisiones morales, para desorientar a su conciencia, para disminuir sus inhibiciones, confundirla, e incluso enloquecerla, y así abrirles la puerta a los demonios, especialmente si se añaden alcohol o drogas a este ambiente.
El Dr. Koch advierte sobre la opresión espiritual en la que viven quienes han abierto puertas espirituales a través de la música. Sin embargo, la advertencia y la información son sólo una cara de la moneda. El otro objetivo del libro es señalar a Aquel, quien es el único que puede liberar a las personas que han sido afectadas por los engaños del enemigo: Jesucristo, el Hijo de Dios.
Puede encontrar el libro impreso en pasta blanda, y en Kindle en Amazon de Estados Unidos, México, España.
Puede ver un extracto del libro en nuestros artículos:
La Música Bajo la Lupa (Parte 1)
