En nuestro artículo anterior vimos cómo la música que no es para alabar a YAHWÉH, es inspirada por el enemigo. Ahora hablaremos de que los cristianos deben de tener cuidado con todo tipo de música secular. Porque no solo el rock pesado es peligroso, sino también otros géneros, desde la música clásica hasta la música pop de la actualidad. La música es utilizada por el reino de las tinieblas, como puerta de entrada para irrumpir en las vidas de sus víctimas. Lamentablemente, no solo los incrédulos, sino también muchos cristianos, han sido afectados por este tipo de ataques del enemigo. A continuación, le presentaremos la última parte de los extractos del libro La Música bajo la Lupa, disponible en Amazon.
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Ocultismo en los conciertos de Taylor Swift

Durante la serie de conciertos “Eras Tour”, de Taylor Swift del 2023, muchos asistentes parecían estar bajo un hechizo, una amnesia misteriosa. Algunos no podían recordar nada del concierto, otros solo recordaban ciertas partes, otros reportaron que sintieron como si hubiera sido un sueño, como si no hubieran estado ahí presentes. Este fenómeno fue reportado en diferentes fechas y ciudades. Es como si los participantes, a través de los bailes, la música, y los múltiples estímulos sensoriales, entraran en un trance, manifestado como euforia y éxtasis. ¿Acaso los asistentes cayeron bajo algún hechizo? ¿Por qué los bailes de ciertas canciones parecen rituales ocultistas? En estos conciertos se proyecta con luces, una serpiente que se pasea sobre los asistentes ¿para qué?
Muchos de los fans que sufrieron esta “amnesia”, optaron por comprar otro boleto de entrada para volver a ver el concierto, con el objetivo de poder recordarlo mejor. Esto resulta muy lucrativo y conveniente para los promotores de estos conciertos. También ha habido reportes similares de amnesia por parte de asistentes a conciertos de Lady Gaga.
¿De dónde proviene este estilo de música que está inundando y arrasando en todo el mundo, cautivando especialmente a los jóvenes? Descubrí la respuesta a esta pregunta durante mis viajes misioneros por África y Sudamérica. En los cultos paganos y en los festivales donde se realizan sacrificios, los paganos bailan hasta alcanzar un frenesí. Estas danzas, acompañadas de música propicia, suelen terminar en orgías sexuales. Los esclavos negros llevados a Sudamérica, trajeron consigo sus costumbres paganas africanas.
He estado muchas veces en Sudamérica, y me sorprende que en Río de Janeiro, y más aún en Santos, los bailarines puedan bailar durante 3 días seguidos sin comer ni dormir. La fuerza física del cuerpo simplemente no les permitiría hacer esto. Se trata de danzas mediumísticas, ocultistas y demoníacas, acompañadas de una música extremadamente rítmica, para provocar la demonización de las personas.
Pitágoras Sabía que la Música Enloquece o Tranquiliza

Pitágoras (nacido en 497 a. C.), descubridor del teorema de Pitágoras y de la ley de las cuerdas vibrantes, observaba las estrellas una noche. Esa noche, el escándalo de unos jóvenes lo perturbó. Se dio cuenta de que, estaban enloquecidos por la música de un músico que tocaba una chirimía [parecido a un clarinete], e intentaban entrar a la casa de una joven actriz. Entonces, Pitágoras le ordenó al músico que cambiara el semitono. Eso fue suficiente para que los jóvenes regresaran a casa tranquilos (Oskar Söhngen: Teología de la Música p.122).
Así que no hay nada nuevo bajo el sol. Hoy en día, son los fanáticos del rock los que se vuelven locos, y los que están dispuestos a cometer cualquier acto de violencia en ese estado de embriaguez causado por la música.
Platón también conocía el misterioso poder de la música. En su Nomoi (nomos = costumbre, tradición, orden, ley), el filósofo explica que las llamadas “canciones”, en realidad, son encantamientos mágicos y hechizos para el alma. Dependiendo del tono musical que se use, tienen un efecto moral diferente en las personas. Estas consecuencias siguen vigentes hasta nuestros días.
La Música Enloquecedora

Mis giras misioneras me han llevado 2 veces a Seattle, en Norteamérica. Hace 2 años, los Beatles ofrecieron una noche de música y baile en el auditorio más grande de esta ciudad. Acudieron 14,000 personas. Después de 2 horas de música con sus mejores éxitos, muchas mujeres jóvenes y adolescentes, de repente empezaron a quitarse su ropa. Un equipo de 150 policías hizo todo lo posible por sacar a estas jóvenes exhibicionistas y llevarlas a otro lugar. Allí tuvieron que permanecer hasta que se tranquilizaron. Solo a quienes estaban completamente vestidas se les permitió salir de nuevo.
El periódico Der Abend de Berlín, del 30 de noviembre de 1961, bajo el titular “Destrozos en el Palacio de los Deportes de París” [ahora llamado el Domo de París], publicó lo siguiente:
“En un ataque de histeria colectiva, 3,500 fanáticos del rock and roll destrozaron 2,000 asientos del estadio, causando daños materiales con valor de más de 20,000 marcos alemanes. Los jóvenes, enfurecidos, destrozaron todas las ventanas que se pudieron alcanzar. Abrieron las válvulas contra incendios y rociaron con agua a los espectadores que permanecían sentados. Finalmente, se rasgaron la ropa unos a otros. La policía, que llegó rápidamente, evitó que sucediera algo peor”.
Esta música busca los niveles más altos de excitación sexual, éxtasis para endemoniar al auditorio. En general, la completa desinhibición de todos los instintos carnales. El enemigo es el que está detrás de esta confusión actual, busca la destrucción del hombre. El sexo es utilizado para destruir su cuerpo. Finalmente, la eliminación del pudor está diseñada para envenenar el alma.
Compositores Espiritualmente Descarriados
En el libro de Un Mundo Tierno de Harich-Schneider, se indica que los artistas tienen una afinidad por lo demoníaco, lo abismal. Esta tendencia es evidente en todas sus biografías. Algunas citas ilustran este punto:
“Schumann escribió una pieza musical que le dieron los ángeles por la noche. Y mientras terribles demonios lo amenazaban, escribió variaciones sobre esta composición angelical”. — Adolf Strube: Musicología Alemana (p. 257)
En esta cita sobre Schumann, ángeles y demonios se mencionan al mismo tiempo. Dado que Schumann era un espiritista de alto nivel, la pregunta es, si eran ángeles de Dios o de Satanás.
Brahms, que fue influenciado espiritualmente por su amigo Schumann, tenía ideas similares:
“Eran piezas individuales para piano, algunas de naturaleza demoníaca… Aún tenemos ante nosotros maravillosos indicios de los secretos del mundo espiritual… Que el genio supremo lo fortalezca para lograrlo”. — Adolf Strube: Musicología Alemana (p. 292)
Esta cita es una versión abreviada. Observe las 3 expresiones: demoníaco – mundo espiritual – genio (espíritu protector o guardián). Esto nos sitúa claramente en el ámbito espiritista. Completemos esta serie demoníaca con una cita de Wagner:
“¡Por qué hablan del futuro cuando mis obras estarán guardadas en el sarcófago! ¿Quién interpretará la obra de arte que yo, solo yo, puedo traer a la luz con la ayuda de demonios dotados, para que todo el mundo sepa que así es como el maestro contempló y concibió su obra?”. — Otto Zoff: Los Grandes Compositores (p. 235)
El estado espiritual descarriado de los grandes compositores de música clásica —repito, con la excepción de Johann Sebastian Bach y algunas otras excepciones— es evidente en su actitud hacia Dios y hacia Cristo.
Paganini hizo un Pacto con el Diablo
Un ejemplo de inspiración demoníaca es Paganini. Se dice que él era un mendigo que tocaba en bares de mala reputación y se ganaba la vida miserablemente. En su desesperación, firmó un contrato con el diablo usando su sangre. Así empezó su carrera como violinista. Myers relata:
“La forma de tocar de Paganini era tan brillante que un hombre juró haber visto al diablo empuñar el arco. Paganini inventó nuevos métodos virtuosos para tocar el violín y desarrolló una técnica extraordinaria”. — B. L. Myers: Compositores de Orquestas Musicales (p. 41)
El Yoga como Fuente de Inspiración

¿Cuál es la situación de los músicos en la actualidad? Un artículo en Reader’s Digest (Selecciones) sobre el violinista Yehudi Menuhin (1916-1999) afirmaba que practica yoga constantemente como preparación para la inspiración. Y que, cuando veía a un ángel negro sobre el diapasón del violín [la parte del violín sobre donde se pisan las cuerdas con los dedos] mientras tocaba el instrumento, entonces “ya no era yo quien interpretaba, sino era él quien estaba tocando el violín”.
El director de orquesta, Herbert von Karajan (1908-1989), realiza la misma preparación que Menuhin para recibir su inspiración. Todas las mañanas, de 6 a 8 a.m. hace ejercicios de yoga para estar en forma para su trabajo. También se le conoce como el “Mago de la Batuta”.
El Trance Ocultista de los Compositores
Una cita del compositor y director de orquesta Leonard Bernstein (1918-1990) dice: “El artista puede recibir ideas e interpretaciones para una pieza cuando está en trance. El acto creativo se apodera de ti. No hay nada comparable a la maravillosa sensación de estar atrapado en él”. El trance, con su pasividad, es la condición receptora, y el estado más favorable para ser influenciado por los “espíritus” que operan en el aire, en la atmósfera que nos rodea (Efesios 2:2, 6:12).
El estar lleno y ser inspirado por el Espíritu Santo de Dios, tiene una característica completamente diferente.
Los Rituales Satanistas en las Disqueras

La Wicca ha enaltecido y popularizado a muchos artistas. Los discos lanzados por esta asociación describen con precisión el estado espiritual de estos músicos, revelando que son adoradores del diablo e invitan a la gente a celebrar la gloria, el honor y la alabanza a Satanás.
Un ejemplo son los Rolling Stones, quienes pertenecen a una secta que rinde culto al diablo en el área de San Diego, California. Aunque no promueven sus principios en todas sus canciones, sí lo hacen en sus grabaciones para quienes pertenecen al culto de Satanás.
[Vincent Furnier conocido como] Alice Cooper menciona:
“En una sesión espiritista, el espíritu me prometió fama, dominio mundial a través de la música rock y abundantes riquezas. Lo único que me pidió fue poseer mi cuerpo, y así me hice mundialmente famoso bajo el nombre que me dio: Alice Cooper”.
Lo primero que podemos notar es que, estos discos les van a traer problemas espirituales a quienes los compren, ya que son consagrados ritualmente. Antes de enviarlos a las tiendas, cada disco se consagra a Satanás en un rito especial, conocido como la “Misa Negra”. [Nota del editor: Para mayor referencia, le recomendamos el capítulo 13, “Entradas”, del libro de la doctora cristiana Rebecca Brown, titulado El Vino a dar libertad a los cautivos, en donde, según el testimonio de Elaine, una ex suma sacerdotisa satanista, este ritual lo realizaba ella en las disqueras].
“No meterás en tu casa ninguna cosa abominable, para que no seas anatema juntamente con ella. La detestarás del todo y la abominarás, porque es anatema”. — Deuteronomio 7:26 (RVA-2015)
Frecuencias subliminales

Todos los discos dedicados al diablo se basan en los mismos principios. Esto incluye el ritmo, también llamado beat (latido), que desarrolla la emoción del movimiento de una relación sexual. De repente, uno se siente como si hubiera entrado en un frenesí. Por eso hay tantos casos de histeria, ya que el “beat” intensifica el instinto sexual.
Para tal efecto, se elige deliberadamente un volumen de 7 decibeles (dB) por encima del límite de tolerancia del sistema nervioso. Este efecto está calculado con precisión: cuando los jóvenes se exponen a esta música durante un tiempo determinado, surge una especie de depresión, rebelión y agresividad. No saben por qué se sienten así, si en esencia, no han hecho nada más que escuchar música. La excitación del sistema nervioso, trae como consecuencia una alteración en las personas, quienes no alcanzan a entender que, fue el “beat” que han estado escuchando toda la noche, el que les está provocando estos problemas.
A esto le agregan frecuencias subliminales. Se trata de frecuencias muy agudas, por encima del umbral auditivo. Se trata de un armónico en el orden de los 30 KHz. Las personas no alcanzan a percibirlo con sus oídos, porque se encuentra en el rango del ultrasonido. Provoca la liberación de una hormona en el cerebro que tiene el mismo efecto que un narcótico. Y aunque es una droga natural producida por el cerebro humano, si se libera cuando no es requerida, hace que los jóvenes se sientan extraños. Esta también es la intención de las frecuencias subliminales: despertar en ellos la necesidad de narcóticos para perpetuar los sentimientos que los acompañan.
Algunas discotecas causan daños irreparables no solo en los oídos de los jóvenes, al exponerlos a un volumen de la música de hasta 120 dB, sino también afectan sus ojos, cuando son impactados por los rayos láser que utilizan, causándoles puntos ciegos en la retina que no se regeneran.
“Entonces el dragón se enfureció contra la mujer, y salió para hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús”. — Apocalipsis 12:17 (NBLA)
Esto ha sido un extracto del libro La Música bajo la Lupa, disponible en Amazon.
Consideramos que el desconocimiento de los peligros en la música dentro de la iglesia, es un problema muy grave. La música secular ha creado bellísimas piezas musicales que cautivan incluso a los creyentes. El problema es que no sabemos la fuente de inspiración de la música que escuchamos. Desde los tiempos del filósofo Platón, la música era equiparada con encantamientos mágicos y hechizos para el alma. Hoy además, las disqueras ponen hechizos para quienes escuchan la música. La magia es un problema muy real, su poder procede de Satanás.
Inclusive me pregunto sobre la legitimidad de la “música cristiana”, porque en su afán de “modernizarse”, ha adoptado muchos elementos seculares, desde los instrumentos musicales, el ritmo, el “beat”, el volumen, el ambiente de conciertos seculares, la luces, etc. Además, las letras de las canciones bíblicamente son muy superficiales, la mayoría de las canciones ni siquiera mencionan a Jesucristo, y algunas hasta son blasfemas. Pablo nos dice que cantemos Salmos, pero la música cristiana no se inspira en los Salmos, ni en las Escrituras (Colosenses 3:16; Efesios 5:19). ¡Tenga mucho cuidado! Y recuerde que el propósito de la música es para alabar a YAHWÉH únicamente.
“Que la palabra de Cristo habite en abundancia en ustedes, con toda sabiduría enseñándose y amonestándose unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en sus corazones”. — Colosenses 3:16 (NBLA)
¡Que Dios los bendiga!
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