La Música bajo la Lupa

La Música bajo la Lupa (Parte 1)

Este artículo es un extracto del nuevo libro La Música bajo la Lupa que realizamos en conjunto con el ministerio alemán Bibel und Schriftenmission Dr. Kurt E. Koch (www.schriftenmission.de). Tradujimos este libro del alemán, porque consideramos que el tema de la música no se toma con la seriedad que debería en el cristianismo. Por eso, el enemigo utiliza este medio espiritual para atacar sin que nos demos cuenta. Las Escrituras nos dicen que el pueblo de YAHWÉH es destruido por falta de conocimiento (Oseas 4:6). También que debemos de conocer las maquinaciones del enemigo (2 Corintios 2:11). Esperamos que esta información le sirva para protegerse de estos ataques, y que la música que escuche lo ayude a acercarse más a Dios.



Kurt E. Koch

Este libro originalmente fue escrito por el teólogo, pastor y misionero cristiano Dr. Kurt E. Koch (1913-1987), de Alemania, quien trabajó por más de 54 años ayudando a personas espiritualmente oprimidas. Además, su trabajo misionero y evangelístico lo llevó a 128 países, en todos los continentes, donde realizó conferencias y presentaciones en universidades, seminarios y en muchas iglesias. Durante sus más de 20,000 casos de consejería pastoral recopiló extensa información, y nos la comparte a través de libros como este.

El Propósito de la Música

levitas Música

Todo el talento musical es un don de Dios, ya sea que el músico crea en Dios o no. El propósito original de la música es para adorar y alabar a Dios (Salmos 40:3, 95:1, 104:33; 105:2, 150; 2 Crónicas 5:13; Santiago 5:13; Apocalipsis 14:2-3).

Al SEÑOR cantaré mientras yo viva; cantaré alabanzas a mi Dios mientras yo exista”. — Salmos 104:33 (NBLA)

Cántenle, cántenle salmos; hablen de todas sus maravillas”. — Salmos 105:2 (RVA 2015)

La Música Utilizada para la Idolatría

ídolo música

Sin embargo, lamentablemente no toda la música glorifica a Dios. Las Escrituras nos dicen que el hombre incluso ha llegado a servirse de la música para deshonrar a Dios, al utilizarla para adorar ídolos, como en Babilonia (Daniel 3:4-5).

“El heraldo proclamó con gran voz: “Se ordena a ustedes, oh pueblos, naciones y lenguas, que al oír el sonido de la corneta, de la flauta, de la cítara, de la lira, del arpa, de la zampoña y de todo instrumento de música, se postren y rindan homenaje a la estatua de oro que ha levantado el rey Nabucodonosor”. — Daniel 3:4-5 (RVA 2015)

Trágicamente, mucha de la música en la actualidad está escrita con el deliberado propósito de ir en contra de las enseñanzas cristianas. Pero en ocasiones esos propósitos malignos están disfrazados, y su identificación no resulta tan obvia. Esto provoca confusión entre muchos cristianos: ¿Deberían o no escuchar música del mundo, especialmente si parece buena? ¿O deben privarse de ella si no está etiquetada como “cristiana”? Aquí es muy importante el discernimiento del creyente, porque una canción “cristiana” no necesariamente significa que sea inherentemente inocente o buena para él.

La música es uno de los medios por el que muchos cristianos son atacados por los poderes del abismo.

Varios cantantes de música popular han reconocido públicamente haber hecho pactos de sangre con el diablo, a cambio de fama, poder y riquezas. Esto no es nuevo, tenemos la historia del violinista Paganini, del cual se darán más detalles en este libro. Usted se preguntará: ¿Cuáles son las consecuencias espirituales por escuchar la música de estos cantantes y de asistir a sus conciertos? Esto es lo que el autor le explicará citando información de diferentes músicos a lo largo de la historia.

La investigación sobre la música del Dr. Koch, empezó cuando fue contactado por un matrimonio de concertistas de música clásica, ella era una pianista virtuosa y él un cantante barítono de ópera. Sus testimonios llevaron al Dr. Koch a explorar más a fondo a otros compositores famosos. Quería averiguar el aspecto espiritual, porque ellos sentían que entre más avanzaban en sus carreras musicales, más se hundían en el abismo de las tinieblas. Comenzaron a darse cuenta de que gran parte de las óperas están basadas en diferentes mitologías paganas, hablan sobre los dioses griegos y egipcios, o bien promueven ideas de humanismo y autoredención. Ellos decidieron seguir la voluntad de Dios y poner fin a sus carreras en la música clásica.

En esta sección sobre la música clásica, encontrará que varios compositores e intérpretes famosos, han sido inspirados y ayudados por espíritus malignos para realizar sus obras, y por eso parecen ser muy talentosos y tener dones musicales especiales. Si la raíz es mala, y ha afectado al compositor, entonces los frutos de esa música, también van a afectar el corazón y la mente de la audiencia. Lamentablemente, estos músicos han pagado un precio muy alto: vivieron sin paz, con adicciones, atormentados, y muchos terminaron quitándose la vida. «¿De qué les sirve ganar el mundo entero si pierden su alma?» (Mateo 16:26). Si no se arrepienten, estas personas mueren en sus pecados.

El diablo utiliza la música como una forma muy sutil para atrapar a sus víctimas. Utiliza sus deseos carnales para atraerlos, busca crear adicción, fomentar pensamientos impuros, tristeza, enojo o rebeldía contra los demás, y sobre todo, pecar contra Dios. Además, promueve la música en ambientes espiritualmente tóxicos (fiestas destructivas, drogas, inmoralidad, ocultismo).

El Dr. Koch advierte sobre la opresión espiritual en la que viven quienes han abierto puertas espirituales a través de la música. Sin embargo, la advertencia y la información son sólo una cara de la moneda. El otro objetivo del libro es señalar a Aquel, quien es el único que puede liberar a las personas que han sido afectadas por los engaños del enemigo: Jesucristo, el Hijo de Dios.

El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo”. — 1 Juan 3:8 (NBLA)

Testimonio de Ingrid Schirmer (nombre artístico Sylvia Petri)

Viniendo de una familia con raíces musicales y religiosas, comencé a tocar el piano y a componer a temprana edad. Cuando mis padres recibían visitas, siempre esperaban que tocara el piano.

El arma más peligrosa del enemigo, que a menudo se presenta abiertamente en la Biblia, es: “Debes aprovechar y multiplicar los talentos que Dios te ha dado”. Esto me inspiró para practicar y aprender apasionadamente. Mi padre, un pianista de renombre, tocó conmigo música para piano a cuatro manos, desde que yo tenía 12 años.

Completé mi educación en la Escuela Libre Waldorf de Friburgo de Brisgovia, Alemania, en donde también enfrenté las enseñanzas antroposóficas de la euritmia [ritmo armonioso], las cuales, por cierto me perturbaron, y me causaron un conflicto interior. Después vine a Berlín, a estudiar música. Allí recibí clases de piano y canto con 2 maestras en cuyas casas, el espiritismo estaba a la orden del día, según supe después. Por ejemplo, practicaban sesiones espiritistas, con las que esperaban establecer contacto con los difuntos. Mis maestras y sus hermanos, en su mayoría artistas, participaban a menudo en estas sesiones espiritistas.

Cuando comencé mis estudios con estas maestras, me sentía intimidada un poco por la naturaleza de estas dos mujeres, pero esto pronto se transformó en una veneración casi idólatra. Mis estudios progresaron con éxito, de modo que pronto empecé a hacer grabaciones de radio, bajo el nombre artístico de Sylvia Petri, y formé un trío de piano que, según la prensa, tuvo mucho éxito. Según los expertos de la música, por mis interpretaciones en el piano, yo iba a retomar el legado musical de Elly Ney, quien afirmaba ser la viuda espiritual de Beethoven. Ya que ella sentía una conexión muy estrecha con el espíritu de Beethoven, que era evidente en sus interpretaciones.

Antes estaba obsesionada con la música. Cuando me iba de vacaciones y no tenía un piano a mi disposición, no lo podía soportar. Después de 3 días, acortaba las vacaciones para volver a casa y poder tocar el piano.

Mi vida estaba regida por el ateísmo, las pasiones oscuras, el alcohol, las drogas, la sexualidad perversa, la fornicación, la esquizofrenia y una arrogancia desmedida. He visto y experimentado estas diversas desgracias.

No era yo quien tocaba

Gerhard Taschner

Entonces conocí a uno de los maestros más importantes en la música, al profesor Gerhard Taschner (violinista), quien me enseñó cosas más avanzadas y, a través de este ejercicio, me introdujo en nuevos planos interpretativos de lo musical y de lo sobrenatural. Hasta que un día alcancé el verdadero “brinco espiritual”, y pude sumergirme en la dimensión en donde la música ocurre, donde todo sucede con gran facilidad: no era yo quien tocaba, aunque dominaba el arte de la ejecución, ahora sí que tocaba. Era como si un poderoso espíritu se hubiera apoderado de mí.

Hacer música a este nivel es, por un lado, embriagador (dionisíaco), como estar en un éxtasis permanente, fuera de sí; y por el otro, como si uno poseyera serenidad, dulzura y un elegante equilibrio (apolíneo). Después de hacer música así, me sentía “fuera de control”, salvaje, incluso enojada, sin poder encontrar la razón de ello.

El Secreto de Robert Schumann

Robert Schumann
Robert Schumann

Cuando le conté a mi maestro anterior, Gerhard Taschner, sobre mi depresión, me ordenó que dejara de tocar piezas de Robert Schumann por un tiempo. Él era un espiritista eminente, quien recibía sus composiciones a través de la comunicación directa con 6 espíritus. El profesor Taschner conocía este secreto. Seguí su consejo, y noté una mejoría en mi estado emocional. Este fue un desengaño muy fuerte para mí, pues me sentía muy atraída por las composiciones de Robert Schumann. Ya que, algunos expertos del mundo musical, decían que yo podía interpretar a Schumann de una manera que muchos otros no podían. En otras palabras, ¡poseía una receptividad especial al espíritu de estas composiciones!

La Fuente de Inspiración

También he aprendido que, mis mejores momentos creativos, fueron cuando me encontraba sumida en una profunda depresión, o en un estado de euforia. La depresión encarcela al alma en la oscuridad de la noche, pero el adversario de Dios aparentemente la utiliza para inspirar. La euforia que mencioné antes, también sirve para inspirar, pero no es idéntica a la alegría en Dios. Es más bien, lo que expresa San B. Stanton en una de sus obras: “Despierta la alegría, y despertarás al Olimpo y a los dioses creadores”. En el pasado, solo podía componer cuando me encontraba en un estado de ánimo muy bajo o muy elevado.

Cambiamos la Ópera por la Voluntad de Dios

Así que fui necia en mi arte durante al menos 38 años, porque la música era mi camino, la consideraba la verdad celestial y era mi vida. Esto antes de encontrar la vida eterna. Jesucristo es el único camino, la verdad y la vida (Juan 14:6).

“Todo hombre se embrutece por falta de conocimiento.”— Jeremías 10:14a (RVA 2015)

En nuestra búsqueda por conocer la voluntad de Dios para nuestras vidas, encontramos, entre otras cosas, los libros del Dr. Kurt E. Koch, a través de los cuales Dios nos bendijo abundantemente. En primer lugar, reconocimos claramente que, los temas de las óperas se basan exclusivamente en los mitos de los “dioses”. Por ejemplo, las de Richard Wagner, sobre los dioses germánicos; las de Wolfgang A. Mozart, en las deidades egipcias y griegas; las de Richard Strauss, en los dioses griegos, etc.

Cuando las escenas de los dioses no eran el tema principal, entonces lo era el humanismo con su autorredención. De esta forma, nos vimos completamente limitados a la interpretación de ciertas canciones. Pero incluso aquí, poco a poco, comenzamos a ver el contenido de las canciones con nuevos ojos, y pronto nos dimos cuenta de que, la mayoría de las letras, también se referían simplemente al humanismo con un anhelo de autorredención. De este modo, el campo de nuestra actividad artística se hizo cada vez más estrecho…

Aunque todavía nos quedaban muchos conciertos por interpretar en los 2 años siguientes, a partir de entonces, nos hicimos cada vez más conscientes de su origen ocultista, y de las tendencias antibíblicas en la creación musical. Así que, poco a poco, nos fuimos distanciando de las diferentes formas de música clásica. Las palabras de la Sagrada Escritura de Lucas 11:23: «El que no está conmigo, está contra Mí; y el que conmigo no recoge, desparrama», y Colosenses 3:17, estaban ante nosotros: «Y todo lo que hagan, ya sea de palabra o de hecho, háganlo en el nombre del Señor Jesús».

La Música como Creyente

Hoy, sin embargo, soy una persona feliz, porque he aceptado a Jesucristo en mi vida. Desde entonces, lo que una vez se convirtió en un ídolo para mí, se ha desvanecido y devaluado, hasta ser ya nada para mí. Solo después de mi conversión a Jesucristo, pude comprender lo que había visto y hecho en mi vida artística, tanto dentro como fuera del escenario.

Por la gracia de Dios, una canción se me revela, cuando me es permitido componer en Su honor. Saco un lápiz y papel musical, y entonces la letra y la melodía comienzan a fluir hasta el final.

Lectora de Música bajo la Lupa

Esperamos que este extracto introductorio del libro La Música bajo la Lupa, le haya servido para que se dé cuenta de cómo es que el enemigo utiliza la música para atacar a las personas espiritualmente. Del reino de la oscuridad procede la inspiración de la mayoría de los compositores famosos. Además, tenemos el testimonio de Ingrid Schirmer, quien dice que cuando tocaba la música clásica no era ella quien lo hacía, sino un “espíritu de la música” que tomaba control de su cuerpo. Vimos cómo los maestros de música de las universidades más importantes están involucrados con el ocultismo.

La finalidad del enemigo es que las personas sean atraídas a la música con bellas canciones, se conviertan en fans, e idolatren a los cantantes y músicos. El objetivo principal es que abran sus puertas espirituales y puedan ser demonizados, y finalmente destruidos. Satanás utiliza la música como un hermoso caballo de Troya, para vulnerar la protección espiritual de quienes sean atrapados por los deseos de la carne, como veremos en nuestro siguiente estudio donde se presentarán más ejemplos de esta estrategia del enemigo.

¡Que Dios los bendiga!


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