En el artículo anterior vimos cómo la oveja perdida se convierte en la Amada que busca los besos de Cristo. Ahora hablaremos de la importancia de esos besos en la vida del creyente. Veremos sobre el grupo de creyentes que forman parte de la Boca de YAHWÉH. Descubriremos por qué los amores del Amado son mejores que el vino, que transforma la vida de los creyentes. Conjuntaremos toda la información en este versículo, para descubrir cuál es el verdadero amor de YAHWÉH, y cómo podemos perfeccionarlo para mejorar nuestras vidas.
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La Boca de YAHWÉH

La boca de Yeshúa no solo comunica Su amor, sino también Su Espíritu. Después de que Él bendice a Sus apóstoles diciéndoles: «La paz esté con ustedes», sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo» (Juan 20:21-22). Su boca los bendice con “שָׁלוֹם – shalóm”, que no solo significa paz, sino también prosperidad, salud, alegría, bienestar, el estar completos espiritualmente. Además, Su boca les dio al Espíritu Santo. Espíritu viene del hebreo, רוּחַ – Ruáj, que también significa soplar, exhalar, aliento, viento. La Biblia nos explica con un juego de palabras el hecho de que, tanto “soplar” y “Espíritu” proceden de la boca de YAHWÉH.
“Entonces Yeshúa les dijo de nuevo: “¡La paz esté con ustedes! Así como el Padre me ha enviado, así también Yo los envío a ustedes. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dice: “Reciban el Espíritu Santo”. — Juan 20:21-22 (LSP)
Sabemos que los cristianos son miembros del Cuerpo de Cristo (1 Corintios 12). Gran parte del libro de Cantares se dedica precisamente a describir el cuerpo de YAHWÉH, y cómo está formado colectivamente por los creyentes en quienes habita Su Espíritu Santo. Ahora veamos un ejemplo de este tipo de descripción en Jeremías 15:19.
“Por tanto, así dijo YAHWÉH: Si te convirtieres, Yo te convertiré, y delante de Mí estarás; y si sacares lo precioso de lo vil, serás como Mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos”. — Jeremías 15:19
En este pasaje anterior, el SEÑOR les está haciendo una invitación a Su pueblo para que se acerquen a Él, para que se conviertan al creer en Él, y que sean como Su boca. ÉL quiere que seamos Sus testigos (Isaías 43:10, 44:8; Hechos 1:8), que demos Su testimonio, que recibamos el Espíritu de profecía (Apocalipsis 19:10).

Podemos decir que un profeta es como la Boca de YAHWÉH, porque Dios pone en ese creyente Sus palabras, como sucedió con Jeremías (Jeremías 1:9-10). Ahora, todo creyente que comparte el Evangelio, o cualquier parte de las Escrituras con un incrédulo, está profetizando. Y si lo que dice a las personas procede del Espíritu Santo, sus palabras literalmente, proceden de la boca de YAHWÉH (Job 23:12). El profetizar no solo es predecir el futuro, sino comunicar la Palabra de Dios que está en la Biblia.
Con toda la revelación que hay en las Escrituras, Yeshúa nos dice que podemos ser mejores profetas que los que existieron en días pasados (Juan 14:12). Nos mandó a un Consejero: a Su Espíritu, para enfrentar con Su palabra a la maldad que hay en el mundo.
“Entonces YAHWÉH extendió Su mano y tocó mi boca. Y YAHWÉH me dijo: «Yo he puesto Mis palabras en tu boca»”. — Jeremías 1:9
El Buen Uso de la Lengua
“La lengua del justo es plata selecta; el corazón de los malvados morirá. Los labios del justo alimentan a muchos; pero los insensatos mueren por falta de corazón [entendimiento]”. — Proverbios 10:20-21 (LSP)

¿Por qué la lengua del justo o aquel que vive en rectitud es como la plata selecta? La respuesta la encontramos en Salmos 12:6, donde se nos dice que cada una de las palabras que están en nuestras Biblias, son tan puras como la plata que ha sido refinada 7 veces. Así que, el justo al utilizar su lengua para repetir estas palabras alimenta a muchos. ¿Por qué? Porque no solo de pan vive el hombre, sino de cada palabra que sale de la Boca de Dios (Deuteronomio 8:3; Mateo 4:4; Lucas 4:4).
“Las palabras de YAHWÉH son palabras puras, como plata refinada en horno de tierra, purificadas siete veces”. — Salmos 12:6
“Perdidos anduvieron por el desierto, en el sequedal; no hallaron camino hacia una ciudad habitada. Estaban hambrientos y sedientos; sus almas desfallecían en ellos. Pero cuando en su angustia clamaron al SEÑOR, Él los libró de sus aflicciones. Los dirigió por camino derecho para que fuesen a una ciudad en que habitar. ¡Den gracias al SEÑOR por Su misericordia y por Sus maravillas para con los hijos del hombre! Porque Él sacia al alma sedienta y llena de bien al alma hambrienta”. — Salmos 107:4-9 (RVA 2015)
“Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa; miel y leche hay debajo de tu lengua”. — Cantares 4:11a (RVA)

Los creyentes deben aprovechar cualquier oportunidad para estar hablando sobre temas espirituales que nutran como leche y miel a quienes los escuchan. La leche se refiere a las enseñanzas y conceptos básicos de la Palabra de Dios (1 Pedro 2:2; 1 Corintios 3:1-2; Hebreos 5:11-14). Mientras que la miel se refiere a un alimento espiritual con un nivel más alto y profundo que la leche, como la miel con la que se alimentan los profetas (Ezequiel 3:1-4; Apocalipsis 10:9-11).
La Torá, o la ley e instrucción de YAHWÉH, es comparada en Salmos 19:9b-11, a la miel que escurre de un panal, es algo muy deseable, más deseable que el oro. Para estudiar más a detalle estos conceptos, puede ver nuestro estudio: Descifrando Palabras Clave: Leche y Miel.
El Cantar de los Cantares nos describe el proceso que los creyentes, la esposa, deben de seguir para poder andar evangelizando, destilando miel por sus labios. Nos indica que la esposa debe nutrirse primero con la Palabra de Dios, para tener miel y leche debajo de su lengua. Por eso es tan importante que uno estudie las Escrituras, porque ¿cómo puede uno alimentar a alguien o darle lo que no tiene?
Los creyentes que se alimentan con alimento sólido, pasan de la miel a lo que las Escrituras le llaman “panal”; y de la leche, a leche cuajada o mantequilla (Cantar de los Cantares 5:1). Los cristianos maduros comen alimento sólido, esto les da un discernimiento entre lo bueno y lo malo. Este es el alimento del que nos habla Hebreos 5:14. Y por lo mismo, Job, un creyente maduro en la fe, y un gran evangelizador, lavaba su caminar con Dios con mantequilla, y por eso dice que la Roca, o sea Cristo, le derramaba aceite en abundancia. Para mayor información sobre el aceite, puede ver nuestro estudio: Descifrando Palabras Clave: Olivos – Árboles de Aceite (Parte 1).
“Pero el alimento sólido es para los maduros; para los que, por la práctica, tienen los sentidos entrenados para discernir entre el bien y el mal”. — Hebreos 5:14 (RVA 2015)
[Dice Job] “Cuando lavaba yo mis pasos con mantequilla, y la Roca me derramaba ríos de aceite!” — Job 29:6
“Porque tus amores son mejores que el vino”
Los amores que Yeshúa tiene por Su amada, Su esposa, Su virgen, Su iglesia, o Su pueblo Israel (Oseas 2:19-20; Isaías 62:5), son más grandes que el vino. ¡Eso es sorprendente!

Ya hablamos de lo que simboliza el vino en nuestro estudio: El Vino: Descifrando Palabras Clave (Parte 1). Vimos que el vino representa la sangre de Yeshúa con la que nuestros pecados son perdonados (Isaías 54:5). También vimos que representa la labor del Espíritu Santo, para la transformación de las personas, quienes dejan de ser incrédulos, y pasan a ser creyentes vueltos a nacer. Siendo el Consejero quien nos guía a crecer en santidad para permanecer victoriosos hasta el final. El vino de YAHWÉH es lo que lleva de la mano a los creyentes a la salvación.
Sin embargo, este pasaje nos dice que aún hay algo mejor que ese poder de transformación del vino, y son “los amores de YAHWÉH”. ¿Por qué?
Porque YAHWÉH es amor (1 Juan 4:8). Él primero nos amó, luego nos salvó (1 Juan 4:19; 1 Timoteo 2:6). El SEÑOR mostró Su amor por nosotros mientras aún éramos pecadores (Romanos 5:8). Su amor redentor cubre todas las trasgresiones (Proverbios 10:12). Su amor es tan grande, que Él nos da todo para bendecirnos, no escatima nada, ni a Su Amado Hijo (Romanos 8:32). Por su gran amor envió a Su Hijo al mundo, después Cristo convirtió el agua en vino, como una señal del trabajo que iba a realizar Su Espíritu. Su estandarte sobre nosotros es el amor (Cantar de los Cantares 2:4).
[Jesús dice] “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo Único, para que todo el que cree en Él, no muera, sino que tenga vida eterna”. — Juan 3:16 (LSP)
[Jesús dice] “Ustedes no me escogieron a Mí; más bien, Yo los escogí a ustedes y los comisioné para que ustedes vayan y produzcan fruto, y su fruto permanezca; a fin de que lo que pidan al Padre en Mi nombre, Él se los dé”. — Juan 15:16 (LSP)
“Porque Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. En amor nos predestinó para adopción como hijos para Sí mediante Jesucristo, conforme a la buena intención de Su voluntad, para alabanza de la gloria de Su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado”. — Efesios 1:4-6 (NBLA)
La Obediencia es Amor

Aquellos que están llenos de Cristo, desean fervientemente las manifestaciones de Sus amores en sus almas (Cantares 4:10). El amor de Cristo es más valioso y deseable que lo mejor que este mundo puede ofrecer (Salmos 73:25). Nuestro gran deseo y amor hacia Yeshúa provienen de Él mismo, porque Él nos enseña la correcta interpretación de la Torá, basándose en el amor eterno que nace del carácter de YAHWÉH (Jeremías 31:3). Solo así podremos amar correctamente al SEÑOR y a nuestro prójimo (1 Juan 4:12).
“Desde lejos YAHWÉH se le apareció, y le dijo: «Con amor eterno te he amado, por eso te he sacado con misericordia. De nuevo te edificaré, y serás reedificada, Virgen de Israel»”. — Jeremías 31:3-4a
“Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo”. — 1 Juan 4:16-17 (RVR1960)
Por eso, nuestro amor no es una declaración emocional, sino que es nuestra obediencia incondicional a Sus mandamientos y observancia de Su Palabra (1 Juan 2:5). Su amor perfecto expulsa todo temor que tengamos (1 Juan 4:16-18; Salmos 36:7). En Apocalipsis 14:4, se nos dice que aquellos a quienes Él ha redimido, son vírgenes que aman a Jesucristo, y que lo siguen a dondequiera que va (2 Corintios 5:15).
“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”. — 1 Juan 4:18-19 (RVR1960)
“La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor incorruptible”. — Efesios 6:24 (RVA-2015)
¿Usted tiene este grado de amor hacia YAHWÉH que la amada en Cantares? ¿Lo ama con todo su corazón, alma, mente y fuerzas? ¿Le habla a otras personas sobre su Amado? (Cantares 5:10-16). Si no es así, este pasaje nos revela la solución. Para que crezca su amor hacia Yeshúa HaMashíaj, nuestro Creador, necesita recibir los besos del Amado, que son la fiel observancia de la Torá y obediencia a todos Sus mandamientos. Los amores del Amado, que son el incorporar el carácter de Jesucristo en su vida. Y el vino, que es la transformación de su alma con la ayuda del Espíritu Santo.
Busque Sus besos, leyendo Su palabra diariamente para conocerlo mejor. Esto lo ayudará a entender por qué necesitamos obedecerlo. Hable con Él, búsquelo diariamente en oración. Así podrá seguir Su ejemplo, y caminar de forma agradable ante Sus ojos. Permita que Sus amores llenen todo su ser, y comparta este amor con su prójimo (1 Pedro 4:8; 1 Corintios 13:13). Busque darles el vino de YAHWÉH, para que ellos también alcancen la salvación (Mateo 28:19-20; Marcos 16:15-16).
En nuestro siguiente estudio hablaremos sobre los maravillosos aceites perfumados de Cristo y también hablaremos sobre las Alamot, esa palabra misteriosa que muchas Biblias no traducen al iniciar un salmo.
¡Que YAHWÉH los bendiga!
Continuar leyendo: Cantares 1:3
Ir a: Descifrando el Cantar de los Cantares

