¿Cuál es la relación de la Festividad de Tabernáculos y la celebración de Thanksgiving?

¿Sabía usted que el actual Día de Acción de Gracias celebrado en los Estados Unidos, Thanksgiving en inglés, surgió a raíz de la observancia de los puritanos de la Festividad de Tabernáculos?

La historia de la festividad de Acción de Gracias en los Estados Unidos tiene sus raíces en Inglaterra con las tradiciones que promovieron los puritanos en los 1500s con la Reforma Protestante, para darle gracias a Dios, nuestro Gran Proveedor, por las cosechas; y quienes después emigrarían a los Estados Unidos, llevando con ellos sus tradiciones.

Los puritanos eran estudiosos de las Escrituras, y basaban sus costumbres según las enseñanzas bíblicas. Así que de acuerdo a los historiadores, los Peregrinos puritanos en Plymouth, en el actual estado de Massachusetts, decidieron tener una celebración de Acción de Gracias por una buena cosecha después de la escasez de alimentos que habían estado experimentando desde su llegada al nuevo continente, y que casi les causaba la muerte. Por lo que la primera celebración de Thanksgiving (Acción de Gracias) se trató más bien de una Festividad de Tabernáculos, observada según Levítico 23:39-43, y tuvo lugar entre septiembre y octubre de 1621. Los Peregrinos tuvieron esta celebración junto con los nativos americanos, quienes los ayudaron a pasar el invierno anterior dándoles comida. La celebración duró solamente tres días, y no sabemos por qué no decidieron celebrarla por los ocho días, como especifica la Biblia, pero los puritanos con este festejo tuvieron el espíritu para agradecer a Dios por Su proveeduría, por sus cosechas, y formó la base del actual Día de Dar Gracias. Al principio estuvo limitado a la colonia de Nueva Inglaterra, y luego se expandió a otras colonias que también se unieron al festejo.

Lamentablemente, el significado y origen de la celebración de Thanksgiving, que fue basada en la Festividad de Tabernáculos, fue corrompido con el tiempo, al secularizar este Festival del SEÑOR. La festividad dejó de ser en agradecimiento a Dios, o por las cosechas, sino por la victoria en diferentes batallas contra los indios, o la victoria en las guerras de la revolución americana para independizarse de Inglaterra, y después se convirtió en un día de asueto con observancia nacional que fue decretado por el presidente George Washington el 3 de octubre de 1789 para dar gracias a Dios por “favorecer sus causas”, eliminando de esta forma cualquier vestigio de ser una festividad religiosa. En 1863, durante la Guerra Civil, el presidente Abraham Lincoln movió la celebración de Thanksgiving al último jueves de noviembre, para celebrar la victoria de esta sangrienta guerra. Pero en 1941, el presidente Franklin D. Roosevelt volvió a cambiar la fecha al cuarto jueves de noviembre, para beneficiar a los negocios, evitando que cayera al final del mes, y esta es la fecha en la que se celebra Thanksgiving actualmente en los Estados Unidos. Ahora una celebración totalmente ajena al SEÑOR, en donde las personas les agradecen a otras personas, y a pesar de ser una bonita reunión familiar, ha perdido por completo tanto su propósito, la fecha indicada en las Escrituras, como también todo el significado de la Festividad de Tabernáculos.

A continuación, veamos otros aspectos de esta Festividad del SEÑOR que no habíamos cubierto en nuestra serie anterior de artículos.

Encontramos bendiciones de descanso en la Festividad de Tabernáculos del SEÑOR

“El día quince del mes séptimo, cuando hayan recogido el fruto de la tierra, celebrarán la fiesta del Señor por siete días, con reposo en el primer día y reposo en el octavo día.” — Levítico 23:39

El descanso perdido por Adán es recuperado en el Mesías. La maldición ha sido quitada para todos quienes han puesto su fe en Jesucristo. Para entender mejor la salvación y la eternidad, primero debemos comprender nuestro perfecto descanso en Jesús, ya que en Su trabajo terminado está el descanso perfecto de Dios para usted. Mientras más aprendamos de Él y confiemos en Su regalo, crecemos en Su descanso.

[Jesús dice] “Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo».” — Marcos 2:28 (NBLA)

La palabra hebrea שַׁבָּתוֹן – shabatón, que significa “descanso completo”, solamente es utilizada para el Shabát del séptimo día (Levítico 23:3), para las festividades del SEÑOR del séptimo mes (Levítico 23:24, 32, 39) y para el séptimo año sabático (Levítico 25:4-5).

Para la fecha de Tabernáculos ya se había recogido la cosecha, y el SEÑOR da Su bendición de descanso. Jesucristo nos hizo Su invitación para descansar al acercarnos a Él:

“Luego dijo Jesús: «Vengan a Mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y Yo les daré descanso.” — Mateo 11:28 (NTV)

Las Ramas para Regocijarnos en la Proveeduría del SEÑOR

“Y el primer día tomarán para ustedes frutos de árboles hermosos, hojas de palmera y ramas de árboles frondosos, y sauces de río; y se alegrarán delante del Señor su Dios por siete días. Así la celebrarán como fiesta al Señor por siete días en el año. Será estatuto perpetuo para todas sus generaciones; la celebrarán en el mes séptimo.” — Levítico 23:40-41 (NBLA)

Las ramas son tanto para regocijarnos, como también para construir el tabernáculo (sucá) o refugio temporal. Nehemías explica a mayor detalle la forma en que celebraron esta festividad:

“Y encontraron escrito en la ley que el Señor había mandado por medio de Moisés que los israelitas habitaran en tabernáculos durante la fiesta del mes séptimo. Así que ellos dieron a conocer esta proclama en todas sus ciudades y en Jerusalén: «Salgan al monte y traigan ramas de olivo, ramas de olivo silvestre, ramas de mirto, ramas de palmera y ramas de otros árboles frondosos, para hacer tabernáculos, como está escrito». El pueblo salió y trajeron las ramas y se hicieron tabernáculos, cada uno en su terrado [azoteas], en sus patios, en los patios de la casa de Dios, en la plaza de la puerta de las Aguas y en la plaza de la puerta de Efraín. Toda la asamblea de los que habían regresado de la cautividad hicieron tabernáculos y habitaron en ellos. Los israelitas ciertamente no habían hecho de esta manera desde los días de Josué, hijo de Nun, hasta aquel día. Y hubo gran regocijo. Esdras leyó del libro de la ley de Dios cada día, desde el primer día hasta el último día. Celebraron la fiesta siete días, y al octavo día hubo una asamblea solemne según lo establecido.” — Nehemías 8:14-18 (NBLA)

Dios le pidió al pueblo que recogiera ramas de árboles buenos y frondosos, y se le llaman luláv a este conjunto de ramas, con las que la comunidad judía tradicionalmente ondea hacia los cuatro puntos cardinales, mientras cantan salmos de Halél (como el Salmo 118), dando gracias a Dios y glorificándolo. La diversidad del luláv nos recuerda la diversidad en la proveeduría del SEÑOR: alimento, tiempo, salud, refugio, salvación, ya que en Cristo estamos completos (Colosenses 2:10). Todo lo que necesitamos para vivir la vida para la cual fuimos creados para Su gloria está completamente proveído en Jesús. Nosotros permanecemos en Él para dar mucho fruto (Juan 15:4-5)

“Permanezcan en Mí, y Yo en ustedes. Como la rama no puede llevar fruto por sí sola si no permanece en la vid, así tampoco ustedes si no permanecen en Mí. Yo Soy la vid, ustedes las ramas. El que permanece en Mí y Yo en él, este lleva mucho fruto. Pero separados de Mí nada pueden hacer.” — Juan 15:4-5 (RVA 2015)

 

Si usted quiere hacer un luláv como una ofrenda para la Festividad de Tabernáculos, lo puede hacer con cuatro elementos: 1) Los “frutos de árboles hermosos”, que viene de פְּרִי עֵץ הָדָר – “peri ets hadár”, donde peri es fruto, ets es árbol y hadár es majestad, gloria, honor, y belleza (Salmos 104:1), se ha entendido como los frutos de árboles de cítricos, y los judíos tradicionalmente utilizan un cítrico de Israel o de zonas del Mediterráneo llamado “etrog” para la festividad, pero puede ser sustituido por naranjas, limas, toronjas, u otro cítrico, que precisamente son frutos de esta temporada en el hemisferio norte. Seleccione solo los mejores frutos para esta ofrenda para el SEÑOR.

“Bendice, alma mía, al Señor. Señor, Dios mío, cuán grande eres; Te has vestido de esplendor y de majestad [hadár].” — Salmos 104:1 (NBLA)

2) Las “hojas de palmera” en la tradición judía se refiere a palmeras datileras que crecen en Israel, pero puede utilizar hojas de palmeras de su región. El Salmo 92 que se lee en el Shabát, el Día de Descanso, compara a los creyentes con una palma que crece en los atrios del SEÑOR.

El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del Señor, florecerán en los atrios de nuestro Dios.” — Salmos 92:12-13 (NBLA)

3) Las “ramas de árboles frondosos”, tradicionalmente se han utilizado ramas de arrayán o mirto, que son arbustos que tienen hojas redondas y representan la alegría. Como vimos al final de nuestro artículo de Descifrando Palabras Clave: Árboles, el mirto simboliza a los creyentes que remplazarán a la ortiga en el plan de salvación de Dios profetizado por Isaías (Isaías 55:13).

“En lugar del espino crecerá el ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá el mirto. Y esto será para gloria del Señor, para señal eterna que nunca será borrada».” — Isaías 55:13 (NBLA)

4) Y las ramas de “sauces de río”, son árboles que tienen hojas alargadas, tradicionalmente que se asemejan a labios. Los sauces también simbolizan a los creyentes que crecen entre la hierba como nos dice el profeta Isaías en Isaías 44:4-5.

Ellos brotarán entre la hierba como sauces junto a corrientes de agua”. Este dirá: “Yo soy del SEÑOR”, otro invocará el nombre de Jacob, y otro escribirá en su mano: “Del SEÑOR soy”, y se llamará con el nombre de Israel.” — Isaías 44:4-5 (NBLA)

El Luláv es utilizado para recibir al Mesías

Cuando Jesús hizo Su entrada triunfal a Jerusalén sobre un burrito, los judíos lo recibieron con un luláv en la mano, reconociendo a Jesucristo como el Mesías, Rey y Señor, dándole de forma espontánea gloria [hadár] y agradecimiento. Permítame hacer mención que hasta hace poco yo pensaba que las personas solo habrían tomado hojas de palma para esta ocasión, sin embargo, agradezco al pastor mesiánico Sam Nadler, quien trajo a mi atención que si vemos este pasaje desde el testimonio de los tres evangelistas, encontramos la formación del luláv en este pasaje: Las “hojas de palmera” las encontramos en Juan 12:13 que utiliza la descripción de βαΐα τῶν φοινίκων – baía ton foiníkon, que son las ramas de palma con las que estamos familiarizados, que la gente utilizó para recibir a Jesús. Lo interesante es que esta palabra foínix solo se utiliza en este pasaje y en Apocalipsis para referirse a las ramas de palma que tienen los santos que están frente al Cordero.

“Tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban: !!Hosanna! !!Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!” — Juan 12:13 (RVR 1960)

“Después de esto miré, y vi una gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos, y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos.” — Apocalipsis 7:9 (NBLA)

Las “ramas de árboles frondosos” están descritas como “ramas de los árboles” en Mateo 21:8. ¿Se fijó que Mateo no mencionó palmas sino otro tipo de ramas? El apóstol utiliza κλάδους ἀπὸ τῶν δένδρων – kládous apó tón déndron, la palabra kládous que significa brote, vástago, rama, que nos da la clave para identificar el tipo de árbol al que se refiere, porque nos habla de un brote tierno y joven como los del arrayán o mirto que son arbustos frondosos de los cuales es fácil cortar sus ramas.

“La mayoría de la multitud tendió sus mantos en el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las tendían por el camino.” — Mateo 21:8 (NBLA)

Las ramas de “sauces de río” las encontramos en Marcos 11:8, donde Marcos utiliza la frase στοιβάδας ἔκοπτον ἐκ τῶν δένδρων – stoivádas ékopton ek tón déndron. Donde στιβάς – stibas, que significa rama, miembro frondoso, y se refiere a otro tipo de árbol, que se caracteriza por tener ramas frondosas, rama llena de hojas, ramas con caída suave, y qué mejor descripción de las ramas del sauce. Este pasaje es el único lugar donde stibas es utilizado en las Escrituras. Déndron que es árbol, es la palabra como vimos en nuestro artículo Descifrando Palabras Clave: Árboles, que simboliza a una persona, ya sea buena o mala (Mateo 7:17-19, 12:33; Marcos 8:24; Lucas 21:29). Todos estos diferentes tipos de árboles simbolizan a los creyentes que fueron plantados por el SEÑOR, quien es nuestro Jardinero (Juan 15:1, 20:15), y somos nosotros los que debemos dar buenos frutos alegremente.

“También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino.” — Marcos 11:8 (RVR 1960)

Y si se pregunta por qué las personas tomaron lulávs para dar gloria a Jesús, a pesar de no ser fechas de la festividad de Tabernáculos, sino de Pascua, la explicación que da Sam Nadler es que había escritos rabínicos que profetizaban la llegada del Mesías: Nadler hace referencia a un pasaje del llamado Pesikta de Rab Kahana (27:3) en donde se menciona que en cualquier momento del año en que el Mesías se apareciera, los judíos debían darle la bienvenida tomando ramos de luláv y cantando hosannas a Él, al Santo de Israel. Demostrando que el pueblo reconoció al Mesías de Israel y dieron alabanzas a nuestro Señor Jesucristo. Los fariseos al darse cuenta de lo que sucedía, y sin querer reconocer a Jesús como el Mesías, se molestaron, veamos lo que le dijeron, y la respuesta de Jesús:

“Cuando ya se acercaba, junto a la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, regocijándose, comenzó a alabar a Dios a gran voz por todas las maravillas que habían visto, diciendo: «¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor! ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!». Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: «Maestro, reprende a Tus discípulos». Pero Él respondió: «Les digo que si estos se callan, las piedras clamarán»“. — Lucas 19:37-40 (NBLA)

La Sucá para Confiar en la Protección del SEÑOR

“Habitarán en tabernáculos por siete días; todo nativo de Israel vivirá en tabernáculos, para que sus generaciones sepan que Yo hice habitar en tabernáculos a los israelitas cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo Soy el Señor su Dios”.” — Levítico 23:42-43 (NBLA)

Nuestra sucá (tienda de campaña/refugio temporal) simboliza una cubierta y protección. He escuchado testimonios de montañistas en donde dejan claro que sus tiendas de campaña portátiles, las cuales andan cargando mientras andan de excursión, los salvaron en diferentes ocasiones del frío, eran un buen refugio para la lluvia, y en ocasiones ese refugio les salvó la vida, al no quedar expuestos a la intemperie.

La sucá es frágil, y el secreto de la seguridad del pueblo de Israel en sus travesías en el desierto era confiar en Dios, y Él sigue siendo nuestra protección hasta el día de hoy.

El Señor es mi fuerza y mi escudo; en Él confía mi corazón, y soy socorrido; por tanto, mi corazón se regocija, y le daré gracias con mi cántico.” — Salmos 28:7 (NBLA)

“Los que temen al Señor, confíen en el Señor; Él es su ayuda y su escudo.” — Salmos 115:11 (NBLA)

Como la sucá, nuestra apariencia frágil podría parecer débil, sin embargo, nuestra fuerza secreta está en el SEÑOR. La sucá en el desierto daba testimonio acerca de nuestra liberación de la esclavitud y seguridad en el SEÑOR.

“Porque fue crucificado en debilidad, pero vive por el poder de Dios. Pues nosotros también somos débiles en Él, pero viviremos con Él por el poder de Dios para con ustedes.” — 2 Corintios 13:4 (NBLA)

“Mas porque el Señor los amó y guardó el juramento que hizo a sus padres, el SEÑOR los sacó con mano fuerte y los redimió de casa de servidumbre, de la mano de Faraón, rey de Egipto.” — Deuteronomio 7:8 (NBLA)

Por tanto, nuestra seguridad no se encuentra en nuestra posición, posesiones, ni prestigio, sino en Cristo, nuestra protección y Fuente de Aguas Vivas eterna. De hecho, las Escrituras reprenden a quienes confían en sus riquezas terrenales  (Mateo 13:22; Mateo 19:23-24; Lucas 6:24; Apocalipsis 3:17-19), las cuales solo son temporales, como es el caso de la Parábola del Rico Insensato (Lucas 12:15-21).

[Jesús dice] “También les dijo: «Manténganse atentos y cuídense de toda avaricia, porque la vida del hombre no depende de los muchos bienes que posea.»” — Lucas 12:15 (RVC)

“Entonces dijo: “Esto haré: derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes, y allí almacenaré todo mi grano y mis bienes. Y diré a mi alma: alma, tienes muchos bienes depositados para muchos años; descansa, come, bebe, diviértete”. Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche te reclaman el alma; y ahora, ¿para quién será lo que has provisto?”. Así es el que acumula tesoro para sí, y no es rico para con Dios.” — Lucas 12:18-21 (NBLA)

La Festividad de Tabernáculos apunta a la Cosecha del Final de los Tiempos

Así como la Festividad de Tabernáculos marca el fin de un ciclo de agricultura y el comienzo de otro, su significado profético simboliza el fin de esta era con la Segunda Venida de Jesucristo y el comienzo de Su reinado durante el Milenio. Inclusive el octavo día del festejo es considerado el día más importante porque nos habla de la era por venir a la que le llamamos la Eternidad.

La Festividad de Tabernáculos se trata de un festival de cosecha, simbolizando la Cosecha del Final de los Tiempos, cuando Jesús va a poner a los santos en su granero y va a quemar la cizaña durante Su Segunda Venida. Pero es importante que no debemos enfocarnos en la cosecha, sino en Dios, el SEÑOR de la Cosecha (Lucas 10:2).

“Y les decía [Jesús]: «La cosecha es mucha, pero los obreros pocos; rueguen, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a Su cosecha.” — Lucas 10:2 (NBLA)

El profeta Zacarías nos habla de la simbología profética de la Fiesta de los Tabernáculos al estar relacionada con la cosecha anual que ocurrirá durante el Milenio en Zacarías 14:16:

“Y sucederá que todo sobreviviente de todas las naciones que fueron contra Jerusalén subirán de año en año para adorar al Rey, Señor de los ejércitos, y para celebrar la Fiesta de los Tabernáculos.” — Zacarías 14:16 (NBLA)

A su vez esta celebración nos habla acerca de la cosecha eterna del Cielo mencionada en Apocalipsis 7:9-17 y también en Mateo 13:36-39.

“Después de esto miré, y vi una gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos, y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos. Clamaban a gran voz: «La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero».” — Apocalipsis 7:9-10 (NBLA)

En el Nuevo Testamento encontramos el cumplimiento en Jesucristo de la Festividad de Tabernáculos (Sucót), al venir y habitar entre nosotros. Porque todas las festividades tienen su cumplimiento en Cristo.

Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros, y contemplamos Su gloria, como la gloria del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad.” — Juan 1:14 (RVA 2015)

Para concluir me gustaría mencionar que estos festivales nos los da el SEÑOR, y somos bendecidos cuando los celebramos para Él, no los hacemos por ser legalistas, al contrario, los hacemos en obediencia de la ley de Dios. Así que no permitan que la crítica de otros los detenga de esta alabanza al SEÑOR, tal y como nos lo dijo el apóstol Pablo.

“Por tanto, que nadie se constituya en juez de ustedes con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo, cosas que solo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo.” — Colosenses 2:16-17 (NBLA)

¡Que Dios los bendiga!