Cantar de los Cantares

Cantares 1:4-5 Llévame Contigo


En el artículo anterior hablamos sobre el aroma agradable de los aceites de Yeshúa, y vimos el juego de palabras en hebreo entre “nombre” y “aceite”; también hablamos sobre las alamót (vírgenes) y de cómo están relacionadas con la música dentro de la Biblia. Ahora veremos cómo en estos primeros pasajes de Cantares, la Amada sigue buscando el amor de Cristo. Ella busca una salida, y ser llamada, atraída, o llevada hacia el Amado. Veremos que ella desea correr tras Él. Veremos en qué punto el rey la lleva a las habitaciones reales. También hablaremos de quiénes son las “hijas de Jerusalén”, y de por qué la Amada se compara con las tiendas de Kedar.



Versículo 1:4: “Sácame, así correremos tras de Ti. El rey me ha traído a sus habitaciones. Estaremos alegres y nos regocijaremos en ti. Celebraremos tu amor más que el vino. Te aman con rectitud”. — Cantar de los Cantares 1:4 (LSP)

“Sácame, así correremos detrás de Ti”

Jesús salva a Pedro

Una vez más, vemos cómo la esposa, es decir, la congregación de YAHWÉH, pide ser sacada del pecado, del mundo, e inclusive de las cadenas de Satanás. Ella está pidiendo la gracia del SEÑOR y a Su Espíritu Santo, para ir corriendo hacia Yeshúa. “Sácame” proviene de la palabra hebrea מָשַׁךְ – masháj, que significa “sacar”, “atraer”, “elevar”, “juntar”, “traer”, etc., por eso esta frase de la esposa va de acuerdo con Juan 12:32, donde Yeshúa dice que Él atraerá a todos a sí mismo. YAHWÉH nos atrae hacia Él con lazos de amor (Oseas 11:4), y con amor eterno (Jeremías 31:3). También nos hace la invitación directa:

[Jesús dice] “Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar”. — Mateo 11:28 (NBLA)

“Y durante el último día, el gran día de la fiesta, Jesús se puso de pie y proclamó con voz fuerte, diciendo: “Si alguien tiene sed, que venga a Mí y beba”. — Juan 7:37 (LSP)

Jesús enseña a Sus apóstoles

Podemos entender mejor el significado de masháj, en Jeremías 38, donde el profeta Jeremías es sentenciado a muerte y puesto en una cisterna con lodo, pero es “sacado”, masháj, con sogas y salvado de la muerte. Después es llevado al Templo para hablar con el rey. En Cantares, la esposa, agradecida por ser sacada de la prisión en la que se encontraba, comparte el Evangelio para que todos corran detrás del Rey de reyes, y para que también sean llevados a Sus habitaciones, para que estén en Él.

Considere también la frase de Cristo: “el que no junta conmigo, desparrama” (Mateo 12:30), “juntar” también es uno de los significados de “masháj”. En Cantares 6:2-3, la amada nos dice que el Amado, Cristo, anda juntando lirios. Los lirios simbolizan a los creyentes en Yeshúa, por eso están mejor vestidos que el rey Salomón (Mateo 6:28-30).

¿Y por qué correr?

En Cantares 1:9, la amada es comparada con una yegua entre los carruajes del faraón. Ella puede correr esa carrera y no se cansa (Isaías 40:31), porque los que esperan en YAHWÉH renovarán sus fuerzas. El autor de Hebreos y Pablo, también hablan de la carrera en la que participan los creyentes, hay que correrla para recibir el premio (Hebreos 12:1-3, 1 Corintios 9:24-27).

“Por tanto, también nosotros, que tenemos tan grande nube de testigos a nuestro alrededor, liberémonos de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo que tenía delante de Él sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la derecha del trono de Elohím”. — Hebreos 12:1-2

¿Cómo podemos correr? Corriendo por el camino de Sus mandamientos, para ello, necesitamos estudiar las Escrituras, preparándonos para compartir nuestra fe y el Evangelio, crecer espiritualmente consumiendo no solo “lechita”, sino alimento sólido como pan, miel, vino (puede ver más información en nuestro libro, Las 7 Armas Espirituales, pág 200). Todo se resume a amar a YAHWÉH con toda el alma, con todo el corazón y con todas las fuerzas, es decir, vivir en completa obediencia a Su voluntad (Salmo 119:32). Además los creyentes deben hacer sacrificios espirituales y oración en el Espíritu, como veremos a continuación.

“Por el camino de Tus mandamientos correré, porque Tú ensancharás mi corazón”. — Salmo 119:32 (NBLA)

“El nombre de YAHWÉH es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo”. — Proverbios 18:10

“El rey me ha traído a sus habitaciones”

Reina Esther

Como vimos en Génesis 8:20 – Noé le Hace un Altar a YAHWÉH (Parte 1), una forma de acercarnos a nuestro rey, Yeshúa, es por medio de sacrificios espirituales. Cuando la esposa ofrece estos sacrificios espirituales, es cuando, entendemos que está lista, y por eso «El rey la trae a sus habitaciones». Es natural que el Amado y la amada deseen pasar el mayor tiempo posible juntos. Esto le permite a la esposa conversar libremente con Él, disfrutar de Su compañía y tener una comunión íntima con Él. La gracia de YAHWÉH nos permite tener comunión con Él.

Veamos como analogía al rey Asuero, quien escogió a Esther como reina para su reino. Antes de que Esther se convirtiera en reina, primero fue llevada al palacio real como una virgen. Fue llevada con las demás vírgenes a la “primera casa” (Esther 2:8-9), donde, ellas debían someterse a “tratamientos de belleza” que incluían una dieta especial (Esther 2:9), con 6 meses de aceite de mirra, y 6 meses de especias y ungüentos. Después de 1 año de tratamientos de belleza ya podían estar con el rey. En el caso de Esther, como el rey se había deleitado en ella, el rey le puso una corona, y se convirtió en reina.

A diferencia de esta historia terrenal y física del rey Asuero y Esther, la relación de Cristo con su amada iglesia es espiritual. Yeshúa es quien “saca” y libera a la amada, al redimirla de la esclavitud del pecado. Él vino a proclamar liberación a los cautivos y a poner en libertad a los quebrantados (Lucas 4:18). Cristo limpia a la Amada de todo pecado con Su sangre, y a los ojos del Padre, es declarada justa, sin pecados (2 Corintios 5:21). Para el corazón verdaderamente arrepentido, el proceso de justificación es instantáneo y no requiere de un año (Gálatas 2:16; Romanos 5:1, 8-9).

Santos de Apocalipsis

Así cada creyente ha vuelto a nacer y es una nueva creatura (2 Corintios 5:17; Hechos 2:38). Sin embargo, ahora es cuando la amada debe pasar por “tratamientos de belleza”, por el llamado “proceso de santificación” (Levítico 20:8, Juan 17:17; 1 Corintios 6:11), que embellece al creyente. Con la ayuda del Espíritu Santo, la Amada deja los malos caminos de oscuridad que la esclavizaban, y al quedar libre, empieza a caminar de forma agradable ante el SEÑOR, obedeciendo todos Sus mandamientos, leyes, decretos y estatutos (1 Pedro 1:23). Además, tenemos la promesa de Cristo, quien nos dice que en la casa de Su Padre hay muchas habitaciones y que Él va a preparar un lugar para nosotros (Juan 14:2)

En versículos posteriores del Cantar de los Cantares, veremos cómo la Amada se va embelleciendo, por ejemplo, se pone collares en su cuello, y diademas en su cabeza, al obedecer las instrucciones y las leyes del Padre (Proverbios 1:8-9, Cantares 1:10-11, 4:9; Apocalipsis 19:7-9, 21:2).

“Para conceder que a los que lloran en Sión se les dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría en vez de luto, manto de alabanza en vez de espíritu abatido; para que sean llamados robles de justicia, plantío de Yahwéh, para que Él sea glorificado”. — Isaías 61:3

“Nos regocijaremos y estaremos alegres en ti. Nos acordaremos de tu amor más que del vino. Los justos te aman”

celebración

La esposa, es decir toda la iglesia, demuestra el máximo nivel de alegría que se puede experimentar al convivir con el Rey en sus habitaciones. El estar en Yeshúa es la máxima alegría de un creyente vuelto a nacer. Así la esposa recuerda lo que ya dijo en Cantares 1:2, donde vimos por qué los amores de YAHWÉH son mejores que el vino.

¿Quiénes son los justos que aman a YAHWÉH? Son los creyentes que cumplen Sus Mandamientos por el amor que le tienen a YAHWÉH sobre todas las cosas. Son quienes traen bien puesta su coraza de rectitud.

[Jesús dice] “Si me aman, obedezcan Mis mandamientos”. — Juan 14:15 (LSP)

Ver. 1:5 — “Yo soy negra y hermosa, hijas de Jerusalén, como las tiendas de Kedar, como las cortinas de Salomón”.

“Yo soy negra y hermosa”

Amada Cantares trigo

Después de estar en las habitaciones del rey, la amada descubre la clase de persona que realmente es. Se describe a sí misma como negra y hermosa. Negra viene de שָׁחֹר – shajór, que es la oscuridad de la penumbra. Se ha traducido como “morena” porque los traductores pensaron en un color de piel. Sin embargo, esta es claramente una descripción espiritual de su carácter. Así como se sintió el profeta Isaías, al principio cuando fue llamado, el afirmó tener labios impuros, sin embargo, su pecado fue perdonado y quedó libre de culpa.

“Entonces dije: —¡Ay de mí, pues soy muerto! Porque siendo un hombre de labios impuros y habitando en medio de un pueblo de labios impuros, mis ojos han visto al Rey, al SEÑOR de los Ejércitos. Entonces voló hacia mí uno de los serafines trayendo en su mano, con unas tenazas, un carbón encendido tomado del altar. Y tocó con él mi boca, diciendo: —He aquí que esto ha tocado tus labios; tu culpa ha sido quitada, y tu pecado ha sido perdonado”. — Isaías 6:5-7 (RVA 2015)

Por un lado, la amada se dio cuenta de la negrura y oscuridad de su propia naturaleza pecaminosa, porque vivió esclavizada al pecado. Sin embargo ahora, que ella ha sido liberada y justificada, más bien, está haciendo una analogía de su servicio de santificación para YAHWÉH, al compararse con las personas que trabajan arduamente bajo el sol, y cuya piel se oscurece por la exposición a los rayos solares. Por lo que nos está diciendo que ella es productiva, no perezosa, y esto lo confirma en los versículos de Cantares 1:6-7.

Ella anda trabajando en los campos de este mundo (Mateo 13:38), en los campos del Amado (Cantares 7:11-12), evangelizando, alcanzando a los perdidos para Yeshúa, y lo va a seguir haciendo hasta que Él regrese por ella (Lucas 19:13; Mateo 28:19–20). Ella no va a la iglesia para fingir ser religiosa ni para sentir emociones. Como novia de Yeshúa, ella está bronceada por el sol, sus manos están callosas, sus músculos están fuertes por el trabajo arduo. Ella se está preparando para el trabajo que le espera en el reino de Cristo, no para ser solo una figura decorativa.

“Alguien le preguntó: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?». Y Él les dijo: “Esfuércense por entrar por la puerta estrecha , porque les digo que muchos tratarán de entrar y no podrán”. — Lucas 13:23-24 (NBLA)

“Luego Jesús dijo a sus discípulos: —Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por Mi causa, la encontrará”. — Mateo 16:24-25 (NVI)

También se describe a sí misma con la palabra hebrea: נָאוֶה – navé, que significa “hermosa”, “bella”, “codiciable”, porque fue sacada de la oscuridad de la esclavitud al pecado, por la gracia de YAHWÉH y fue aceptada por Cristo como su esposa. Ahora que ella es una nueva creatura a la imagen de Dios, tiene algo que es codiciable para las “hijas de Jerusalén”.

¿Quiénes son las Hijas de Jerusalén?

En las Escrituras el término “hijo” o “hija” es utilizado para referirse a:

  1. Quien depende de alguien;
  2. Quien es miembro de, o le pertenece a un grupo; o bien
  3. A quienes se distingue por cierta característica.

El primer punto, se refiere a las hijas biológicas, como en el caso de las hijas de Zelofehad. Al depender de su padre, ellas recibieron la herencia de él en la Tierra Prometida (Números 27:6-7).

Por otro lado, el término de “hijas” se utiliza para referirse a grupos de aldeas, o pequeños pueblos (Salmos 9:14, Isaías 23:10, Jeremías 46:24, Mateo 21:5), los cuales dependen de una “ciudad madre” más grande, al estar ubicadas en su jurisdicción (Salmos 48:11, Jueces 1:27).

“Desciende y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia. Siéntate en la tierra, sin trono, hija de los caldeos, porque nunca más serás llamada tierna y delicada”. — Isaías 47:1 (NBLA)

“Tu hermana mayor es Samaria que con sus hijas habita al norte de ti, y tu hermana menor es Sodoma que habita al sur de ti con sus hijas”. — Ezequiel 16:46 (NBLA)

Entendemos que Cristo llamó a Santiago y a Juan, “hijos del trueno”, en Marcos 3:17, por su carácter.

La Biblia extiende el término “hijos”, a lo espiritual, porque nos dice que “Sabiduría” tiene hijos, como Juan el Bautista (Lucas 7:35). Por lo que, en este versículo de Cantares 1:5, podemos decir que “las hijas de Jerusalén” no se trata tan solo de hijas biológicas, sino más bien espirituales.

Lo mismo ocurre con Jerusalén, ya que el apóstol Pablo nos dice que existe el “Jerusalén actual”, que es representado por Agar y su hijo Ismael, que está gobernado por la carne y está esclavizado a las leyes del Sinaí, pero sin fe. Por otro lado, está el “Jerusalén de arriba”, que está representado por Sara y su hijo Isaac, que es espiritual.

“Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres son dos pactos. Agar es el pacto del monte Sinaí que engendra hijos para ser esclavos. Ahora bien, Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos. Pero la Jerusalén de arriba es libre; esta es nuestra madre… Pero así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora”. — Gálatas 4:24-26, 29

Jesus y las hijas de Jerusalén

¿De cuales “hijas de Jerusalén” está hablando este versículo? La respuesta nos la da nuestro Señor Yeshúa. Cuando estaba a punto de ser crucificado, Él llamó a las mujeres que estaban llorando y lamentándose por Él: “hijas de Jerusalén”, en Lucas 23:28. Demostrando que ellas se preocupaban por Cristo, no eran mujeres indiferentes.

“Y seguía a Jesús una gran multitud del pueblo y de mujeres que lloraban y se lamentaban por Él. Pero Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloren por Mí; lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos»”. — Lucas 23:27-28 (NBLA)

Por lo tanto, podemos concluir que las “hijas de Jerusalén” o las también llamadas “hijas de Zion”, son los nuevos creyentes con un conocimiento limitado de Cristo. Estos creyentes deben estar al pendiente de que la semilla que fue sembrada en ellos prospere y crezca, para que no se la roben los pájaros, ni que se marchiten con el sol, ni por falta de tierra fértil (Mateo 13:1-23; Marcos 4:1-20). Para mayor información, puede consultar el Apéndice B de nuestro libro Las 7 Armas Espirituales.

Son ramas de olivo silvestre que acaban de ser injertadas en el olivo de Israel. Estos creyentes se preocupan por Yeshúa al ver Su sufrimiento, cuando dio Su vida para salvarlos del pecado. Anhelan saber más de Él y formar parte de la Amada, de la iglesia. También, estos creyentes pertenecen al “Jerusalén de arriba” al tener una relación espiritual en Cristo, porque el Espíritu Santo ya habita en ellos.

Esto lo podemos confirmar porque las “hijas de Jerusalén” son mencionadas varias veces en: Cantares 1:5, 2:7, 3:5, 3:10, 5:8, 5:16 y 8:4. A ellas se les dan mandatos, son instruidas, y el Rey hace preparativos para ellas. Las Hijas de Jerusalén son creyentes cuyo Rey es Cristo.

“¡Alégrate mucho, oh hija de Sion! ¡Da voces de júbilo, oh hija de Jerusalén! He aquí, tu Rey viene a ti, justo y victorioso, humilde y montado sobre un asno, sobre un borriquillo, hijo de asna”. — Zacarías 9:9 (RVA 2015)

“Como las tiendas de Kedar, como las cortinas de Salomón”

Tienda de Kedar

Ahora la amada utiliza un paralelismo para explicarles a las hijas de Jerusalén porque ella dice ser “negra y hermosa”.

Las tiendas de Kedar, viene del hebreo, קֵדָר — Kedar, que significa “oscuro”, “piel negra”, también es el nombre del segundo hijo de Ismael (Génesis 25:13). Kedar en árabe significa “poderoso”. Estas tiendas de las tribus nómadas que habitaban en el territorio de Kedar, al sureste de Damasco, eran famosas porque estaban hechas con pelos de cabras negras. La profecía de Isaías 60:7, menciona que los rebaños de Kedar serán ofrecidos a YAHWÉH durante el reinado del Milenio de Yeshúa.

Ahora, ¿por qué la Amada menciona que ella es negra y lo relaciona con las tiendas de Kedar? Porque está haciendo una referencia más, a que ella es el templo de YAHWÉH (1 Corintios 3:16-17, 6:19-20). Esta es una alusión al Tabernáculo. Entendemos que el Tabernáculo también estaba cubierto con pelos de cabras negras, igual que las tiendas de Kedar.

[Yahwéh dice] “Harás asimismo cortinas de pelo de cabras para una cubierta sobre el tabernáculo; once cortinas harás”. — Éxodo 26:7 (RVA)

En los capítulos de Éxodo 26 y 36, vemos que Moisés hizo cortinas para el Tabernáculo, según las instrucciones de YAHWÉH, algunas eran de lino y otras de pelo de cabra. Entendemos que por esta razón en Cantares 4:1 y 6:5, el Amado dice que los cabellos de ella son como “rebaños de cabras”, está dando una descripción del Tabernáculo.

“¡Cuán bella eres, amada mía! ¡Cuán bella eres! Tus dos ojos, tras el velo, son como palomas. Tus cabellos son como los rebaños de cabras que descienden de los montes de Galaad”. — Cantares 4:1 (NBLA)

La Amada relaciona el que ella es “hermosa” con las “cortinas de Salomón”. La mayoría de las veces que aparece la palabra “cortina” en el Antiguo Testamento, está relacionada con el templo del SEÑOR. Por lo que, la Amada muestra a las “hijas de Jerusalén” que su belleza proviene de ser parte del Templo de YAHWÉH. Las anima a que ellas sean más hermosas, es decir a que se purifiquen.

“Lava de maldad tu corazón, Jerusalén, para que seas salvada. ¿Hasta cuándo morarán dentro de ti pensamientos perversos?”. — Jeremías 4:14 (NBLA)

“Lávense, límpiense, quiten la maldad de sus obras de delante de Mis ojos. Cesen de hacer el mal. Aprendan a hacer el bien, busquen la justicia, reprendan al opresor, defiendan al huérfano, aboguen por la viuda”. — Isaías 1:16-17 (NBLA)

En el siguiente estudio veremos por qué los hermanos estaban enojados con la Amada; también veremos que ella le pregunta al Amado a dónde lleva a sus ovejas para alimentarlas, hablaremos sobre la respuesta que Él le da.

¡Que YAHWÉH los bendiga!


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