La Falsa Doctrina de Hablar en Lenguas (Parte 2)

En el artículo anterior describimos lo que verdaderamente es el don de “hablar en lenguas”, explicando que se trata de hablar y entender idiomas humanos extranjeros, con la finalidad de evangelizar a personas que hablan en esos idiomas, o bien, para extender el reino de Dios sobre la tierra. Ahora hablaremos de la falsa doctrina que se introdujo como el don de hablar en lenguas. Veremos las advertencias que nos dio Cristo contra el engaño religioso; hablaremos acerca de la opinión experta de un lingüista que durante años estudió el fenómeno de la glosolalia entre grupos pentecostales y carismáticos. También comprobaremos con Escrituras el por qué la glosolalia no es un lenguaje celestial.

El Engaño Religioso dentro del Cristianismo

Nuestro Señor Jesucristo les advirtió a Sus discípulos que el final de los tiempos se caracterizaría por un engaño religioso: “Tengan cuidado de que nadie los engañe” (Mateo 24:4), y vemos que este engaño involucra cuatro aspectos: 1) Falsos cristos; 2) La falsa utilización de Su nombre; 3) Falsos profetas; 4) Falsos milagros (señales y prodigios).

[Jesús dice] “Porque muchos vendrán en Mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo”, y engañarán a muchos… Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos… Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y maravillas de tal manera que engañarán, de ser posible, aun a los escogidos… ¡Miren! Se los he dicho de antemano.” — Mateo 24:5, 11, 24-25 (RVA 2015)

El apóstol Pablo nos da una advertencia más específica acerca de la naturaleza de estos engaños y falsas doctrinas, al decirnos que serán promovidas directamente por Satanás, al infiltrarse al cristianismo.

 “El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.” — 1 Timoteo 4:1 (NBLA)

Con esto, Cristo y Pablo nos dicen que el mayor ataque al cristianismo no vendrá de personas ateas, ni de líderes de religiones paganas que están abiertamente en oposición a nuestras creencias, porque no hay “engaño” en sus ataques al ser tan obvios para los creyentes. Más bien, la advertencia es contra un engaño mucho más sutil y mucho más peligroso, porque proviene de adentro de la iglesia, por lo que, nos puede tomar desprevenidos y con la guardia abajo. Judas nos revela que será a través de hombres que se han infiltrado encubiertamente (Judas 1:4), desde miembros ordinarios de la congregación hasta supuestos “pastores”.

“Pues algunos hombres se han infiltrado encubiertamente, los cuales desde mucho antes estaban marcados para esta condenación, impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje, y niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristo.” — Judas 1:4 (NBLA)

Hemos escuchado reportes de pastores cristianos cuyas iglesias han sido atacadas por la infiltración de satanistas o brujos (as), haciéndose pasar por creyentes, para esparcir rumores del pastor, o de miembros de la congregación, para causar división en las iglesias cristianas, para distraer al grupo durante el sermón o estudios bíblicos, para difundir falsas doctrinas, entre otras actividades. Sin embargo, las advertencias de Jesús y de Pablo van más allá de este tipo de ataques hechos por personas que practican el ocultismo. El principal problema proviene de “líderes cristianos” que, hasta donde entendemos, están engañando y siendo engañados (2 Timoteo 3:13). Hay cierto poder trabajando detrás de estas personas que no proviene de Dios, pero que les permite realizar señales y prodigios tan impresionantes que, incluso los elegidos de Cristo, están en peligro de ser engañados. Suponemos que, este “poder” es tan engañoso, que incluso llega a convencer a los mismos falsos profetas, porque en el día del juicio le preguntan a Cristo: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?” (Mateo 7:22). ¿Puede usted pensar en algún movimiento “cristiano”, en la actualidad, en donde estén pasando estas cosas? ¿Cuál es la denominación cristiana con mayor cantidad de “signos y milagros” que hay hoy en día? ¿En dónde hay “curaciones milagrosas”, la manifestación de poderes sobrenaturales, y todo esto es adjudicado y hecho supuestamente en el nombre de Dios? Jesús nos dice que podemos distinguir a los falsos líderes por los frutos espirituales que producen.

[Jesús dice] “Así que, por sus frutos los conocerán. No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?”. Entonces les declararé: “Jamás los conocí; apártense de Mí, los que practican la iniquidad”.” — Mateo 7:20-23 (NBLA)

Nos referimos a los grupos pentecostales/carismáticos que promueven falsas doctrinas basadas en malas interpretaciones bíblicas, que distorsionan las enseñanzas fundamentales del cristianismo. Se caracterizan por utilizar un lenguaje “bíblico” pero que muchas veces está fuera de contexto, como nos advirtió el apóstol Pedro, que personas tergiversaban las palabras de Pablo y el resto de las Escrituras para engañar a los cristianos.

“Tengan en cuenta que la paciencia con que nuestro Señor nos trata es para nuestra salvación. Acerca de esto también les ha escrito a ustedes nuestro querido hermano Pablo, según la sabiduría que Dios le ha dado. En cada una de sus cartas él les ha hablado de esto, aunque hay en ellas puntos difíciles de entender que los ignorantes y los débiles en la fe tuercen, como tuercen las demás Escrituras, para su propia condenación. Por eso, queridos hermanos, ya que ustedes saben de antemano estas cosas, cuídense, para que no sean arrastrados por los engaños de los malvados ni caigan de su firme posición.” — 2 Pedro 3:15-17 (DHH)

Desde sus orígenes a principios de los 1900s, estos grupos pentecostales han prestado un mayor énfasis a las experiencias personales sobrenaturales de sus miembros y a sus emociones, que a las enseñanzas de las Escrituras. Este movimiento se ha propagado rápidamente, y en poco más de 100 años, para el 2020, ya había 635 millones de pentecostales/carismáticos en el mundo, de acuerdo con la World Christian Encyclopedia Third Edition. Lo que representa aproximadamente una cuarta parte (25%) de la población cristiana en todo el mundo, cuando hace unos 30 años solo representaban un 6% del cristianismo, según World Christian Database. La advertencia de Jesucristo acerca de muchos falsos profetas, encuentra su cumplimiento con este movimiento como una profecía con proporciones de engaño a nivel mundial, porque según el Pew Forum on Religion and Public Life, estos grupos cristianos son el movimiento religioso con mayor crecimiento a nivel mundial. Me pregunto, ¿por qué Satanás no ha hecho nada para detener este crecimiento exponencial del cristianismo? Históricamente Satanás ha lanzado ataques y persecuciones contra los cristianos, sobre todo a sus líderes exitosos. Sin embargo, en las noticias no se ha reportado que los líderes carismáticos hayan sido atacados de ninguna forma, al contrario, se reporta que los más exitosos y con mayor popularidad viven en mansiones y que compran jets privados para su uso personal. Este rápido crecimiento de los pentecostales/carismáticos es promovido como un “reavivamiento” de la cristiandad. Sus ministerios obtienen muchos seguidores a base de: 1) No decirles verdades “incómodas” aunque sean bíblicas y necesarias; 2) Enfatizar la experiencia personal de quien acude a estas congregaciones, sus sentimientos y emociones, y desarrollan doctrinas que no son bíblicas a partir de estas sensaciones; 3) A menudo se basan en una predicación de “prosperidad” y de falsos milagros, que engañan no solo a los incrédulos, sino que también a algunos creyentes, quienes deberían de reconocer cuando se trata de falsas doctrinas que no están en la Biblia, y tener un mayor discernimiento espiritual. Para protegernos contra estos engaños, necesitamos en todo momento apegarnos a las Escrituras, y así comparar las doctrinas que recibamos, siendo como los de Berea (Hechos 17:11) y de esta forma, “probar a los espíritus” según la indicación del apóstol Juan.

“Amados, no crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.” — 1 Juan 4:1 (NBLA)

“Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, conforme a sus propios deseos, acumularán para sí maestros, y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a los mitos.” — 2 Timoteo 4:3-4 (NBLA)

Con lo anterior, no estamos diciendo que todos quienes forman parte de estos grupos pentecostales y carismáticos produzcan malos frutos, o que tengan malas intenciones, pensamos que muchas de estas personas sí quieren seguir genuinamente a Cristo, pero son engañadas con doctrinas que aparentan ser bíblicas, y por las “señales y maravillas” de las que son testigos. Nuestra intención con estos artículos es alertarlos, para que se den cuenta de que existe un factor importante de engaño religioso, por las falsas doctrinas carismáticas que promueven, y para que tenga cuidado de no caer en la trampa del enemigo. Además, queremos enfatizar lo peligroso que puede ser involucrarse en estos movimientos, y si estando dentro de ellos, se ha dado cuenta de este engaño, le sugerimos que se arrepienta y renuncie a estas falsas enseñanzas de inmediato. Porque estas falsas doctrinas sacan a las personas del Buen Camino, y tienen la capacidad de engañar, de ser posible, incluso a los elegidos. Para sustentar estas advertencias, veremos ejemplos de lo que les ha sucedido a algunos cristianos que han acudido a reuniones pentecostales/carismáticas, en donde se les han “impuesto las manos” o les han tocado la frente, y las terribles repercusiones que esto tuvo en sus vidas cristianas. También veremos el testimonio de un ex-pastor carismático, quien describe terribles fenómenos sobrenaturales que presenció durante sus años en ese ministerio, y que por su naturaleza, se dio cuenta que estos fenómenos no provenían de Dios ni de Su Espíritu.

“Porque los tales son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia, cuyo fin será conforme a sus obras.” — 2 Corintios 11:13-15 (NBLA)

La Falsa Doctrina que se Introdujo como el Don de Hablar en Lenguas

Lamentablemente, los movimientos pentecostales y carismáticos han tergiversado el verdadero significado del don de hablar en lenguas que está en las Escrituras, y que explicamos en el artículo anterior. Estos grupos pentecostales promueven que este don se trata de hablar en un idioma ininteligible, que no se entiende, llamándolo un “lenguaje celestial”, “necesario” para tener una “comunicación con Dios”. Los académicos que han estudiado este fenómeno, lo han llamado “glosolalia”, y utilizaremos este término en estos artículos, para referirnos a este falso don de hablar en lenguas ininteligibles.

Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Oh Señor, roca mía y Redentor mío.” — Salmos 19:14 (NBLA)

El movimiento carismático ha hecho tan popular al “don de hablar en lenguas”, que podemos encontrar su definición en el diccionario de la Real Academia Española, en donde se describe la glosolalia como: “Don de lenguas (capacidad sobrenatural); lenguaje ininteligible, compuesto por palabras inventadas, y secuencias rítmicas y repetitivas, propio del habla infantil, y también común en estados de trance o en ciertos cuadros psicopatológicos.” Con este tipo de definición, pregúntese, ¿acaso la glosolalia, con su lenguaje ininteligible, realmente procede del SEÑOR? Nuestro Dios es un Dios de orden, poder y amor. ¿Por qué haría que los creyentes presenten cuadros psicopatológicos como los de un enfermo? La respuesta debería ser obvia, porque no procede del Espíritu Santo, sino que es una falsa doctrina promovida por hombres que siguen a espíritus engañadores.

[Jesús dice] “Pero Yo les digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio.” — Mateo 12:36 (NBLA)

Hay muchos estudios académicos en relación a la glosolalia, y quisiera traer a su atención la opinión al respecto de William J. Samarin (1926-2020), un experto en lingüística y antropología, quien durante años estudió el fenómeno de glosolalia entre diferentes grupos pentecostales/carismáticos alrededor del mundo. Samarin reporta: “El cuidadoso, metódico e intensivo análisis de lenguas me ha conducido a una conclusión: cada persona con capacidades lingüísticas normales puede producir glosolalia en un estado normal de conciencia y no necesariamente alterado; muchos niños son glosolalistas mientras adquieren lenguaje normal en sus primeros años. La glosolalia no es más que la reducción del idioma nativo propio a solo su componente fonológico, y siendo eso también simplificado a su sonido básico (y unidades de sílabas) frecuentemente usado. La glosolalia, por tanto, es un habla derivada.” (cita de su artículo académico Glossolalia as Regressive Speech). También agrega: “La gente cree que están realmente hablando un idioma. Para sus usuarios, la glosolalia es primordialmente un fenómeno vocal, físico, emocional y no-racional. Los registros escritos de oraciones o profecías glosolálicas no sirven ninguna función religiosa”. Samarin en su libro Tongues of Men and Angels: The Religious Language of Pentecostalism (1972), en la página 2 define la glosolalia como: “Una declaración humana sin sentido, pero estructurada fonológicamente, y que el hablante piensa que se trata de un lenguaje real, pero que no tiene ningún parecido sistemático a ningún idioma natural, vivo o muerto.” Observe que este experto lingüista dice que las personas “creen que realmente están hablando un idioma”, pero la realidad es que están siendo engañadas, tan solo están diciendo cosas incoherentes que no edifican a nadie. Sin embargo, la “manifestación de este don” sí es bastante apreciada por otros carismáticos/pentecostales, como si fuera un espectáculo, al presenciar un fenómeno sobrenatural.

Pero en la Iglesia quiero más hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también a los otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.” — 1 Corintios 14:19 (JBS)

Evita las palabrerías vacías y profanas, porque los dados a ellas, conducirán más y más a la impiedad.” — 2 Timoteo 2:16 (NBLA)

La Glosolalia No es un Lenguaje Celestial

Estos grupos carismáticos/pentecostales tergiversan las Escrituras al enseñar que “el don de hablar en lenguas” es para tener una “comunicación privada con Dios”. Esta enseñanza no es bíblica, no encontramos ninguna indicación de algo así en las Escrituras. De hecho, todos los idiomas mencionados en la Biblia son idiomas reconocibles humanos. Vemos que en las Escrituras incluso los ángeles hablan en un lenguaje humano al comunicarse entre sí y con Dios. No hay comunicaciones en un idioma celestial, ni con glosolalia. El profeta Micaías escuchó y entendió una conversación entre el SEÑOR y Sus ángeles, y no encontramos ninguna indicación en las Escrituras de que, este profeta hubiera recibido algún don de lenguas para entender idiomas celestiales.

“Respondió Micaías: «Por tanto, escuche la palabra del Señor. Yo vi al Señor sentado en Su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a Él, a Su derecha y a Su izquierda. Y el Señor dijo: “¿Quién persuadirá a Acab para que suba y caiga en Ramot de Galaad?”. Y uno decía de una manera, y otro de otra. Entonces un espíritu se adelantó, y se puso delante del Señor, y dijo: “Yo lo persuadiré”. El Señor le preguntó: “¿Cómo?”. Y él respondió: “Saldré y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas”. Entonces Él dijo: “Lo persuadirás y también prevalecerás. Ve y hazlo así”.” — 1 Reyes 22:19-22 (NBLA)

Isaías también pudo ver lo que sucedía en el Cielo y entendió perfectamente, inclusive interactuó con un serafín, quien puso un carbón encendido del altar en los labios del profeta para quitarle su iniquidad (Isaías 6:6-7).

Entonces dije: «¡Ay de mí! Porque perdido estoy, Pues soy hombre de labios inmundos y en medio de un pueblo de labios inmundos habito, porque mis ojos han visto al Rey, el Señor de los ejércitos». Entonces voló hacia mí uno de los serafines con un carbón encendido en su mano, que había tomado del altar con las tenazas. Con él tocó mi boca, y me dijo: «Esto ha tocado tus labios, y es quitada tu iniquidad y perdonado tu pecado»” — Isaías 6:5-7 (NBLA)

Jesucristo se comunica con Dios Padre en un lenguaje humano

Considere lo siguiente: Jesús al hablar con Dios Padre, siempre lo hizo en un idioma claro para que entendieran quienes lo estaban escuchando. Cristo no andaba hablando en un idioma privado o celestial que solo Él y el Padre pudieran entender, porque eso no edificaría a Su iglesia. Al contrario, Cristo decía muchas cosas en voz alta precisamente para andar evangelizando, para que fuera provechoso para los demás, le paso ejemplos:

“Entonces quitaron la piedra. Jesús alzó los ojos, y dijo: «Padre, te doy gracias porque me has oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que me rodea, para que crean que Tú me has enviado». Habiendo dicho esto, gritó con fuerte voz: «¡Lázaro, sal fuera!».” — Juan 11:41-43 (NBLA)

[Jesús dice] “Padre, glorifica Tu nombre». Entonces habló una voz del cielo: «Ya he glorificado Mi nombre y lo haré otra vez». Al oír la voz, algunos de la multitud pensaron que era un trueno, mientras que otros decían que un ángel le había hablado. Entonces Jesús les dijo: «La voz fue para beneficio de ustedes, no Mío.” — Juan 12:28-30 (NTV)

Y cuando Cristo no quería que ciertas personas entendieran Su mensaje, entonces hablaba en Parábolas. Pero, Él seguía utilizando un idioma que todos entendían, nunca utilizó glosolalia para comunicarse con nadie. Jesucristo no dice nada en secreto, sino abiertamente (Juan 18:20)

“Jesús le respondió: «Yo he hablado al mundo públicamente; siempre enseñé en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en secreto.” — Juan 18:20 (NBLA)

Sus discípulos le preguntaban qué quería decir esta parábola, y Él respondió: «A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del reino de Dios, pero a los demás les hablo en parábolas, para que viendo, no vean; y oyendo, no entiendan.” — Lucas 8:9-10 (NBLA)

“Jesús recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.” — Mateo 4:23 (RVA 2015)

Los Dones del Espíritu son para la Edificación del Prójimo

Recuerde el énfasis de Pablo, en que los dones espirituales debían ser para la edificación de los demás, incluyendo el don de hablar en lenguas, nunca para beneficio propio ni para uso privado.

“Así también ustedes, puesto que anhelan dones espirituales, procuren abundar en ellos para la edificación de la iglesia.” — 1 Corintios 14:12 (NBLA)

“Pero a cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por tanto, dice: «Cuando ascendió a lo alto, Llevó cautivo un gran número de cautivos, y dio dones a los hombres»…y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” — Efesios 4:7-8, 11-12 (NBLA)

Pablo por lo mismo, hace hincapié en que lo que debe de motivarnos es el amor, la edificación de los demás, diciendo que de nada sirve que hablemos lenguas, o que profeticemos, o que tengamos mucho entendimiento, conocimiento y fe, si no tenemos amor. Pablo aquí menciona lenguas “angélicas”, posiblemente de forma hipotética, porque como vimos, incluso cuando los profetas han tenido visiones del Cielo o han estado ahí, han entendido perfectamente lo que hablan los ángeles. El mismo Pablo fue llevado al Tercer Cielo, y no mencionó ningún lenguaje celestial (2 Corintios 12:1-4).

Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy.” — 1 Corintios 13:1-2 (NBLA)

“Procuren alcanzar el amor; pero también deseen ardientemente los dones espirituales, sobre todo que profeticen. Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios, pues nadie lo entiende, sino que en su espíritu habla misterios. Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. El que habla en lenguas, a sí mismo se edifica, pero el que profetiza edifica a la iglesia.” — 1 Corintios 14:1-4 (NBLA)

Dios nos creó a nosotros y también los idiomas que hablamos, Él entiende todo, incluso puede escuchar nuestros pensamientos y saber nuestras intenciones (Jeremías 17:10). De modo que, no existe tal cosa como hablar un idioma privado con Dios, especialmente si es algo ininteligible como la glosolalia y que resulta en una especie de espectáculo infructífero para quienes lo escuchan, porque no es edificante para los demás. Este tipo de oración se asemeja más a las prácticas fariseas, en donde ellos buscaban ser vistos por la gente, para que piensen que son personas piadosas. Recuerde las palabras de Cristo “por sus frutos los conocerán” (Mateo 7:16).

[Jesús dice] “Y en Su enseñanza les decía: «Cuídense de los escribas, a quienes les gusta andar con vestiduras largas, y aman los saludos respetuosos en las plazas, los primeros asientos en las sinagogas y los lugares de honor en los banquetes; que devoran las casas de las viudas, y por las apariencias hacen largas oraciones; estos recibirán mayor condenación».” — Marcos 12:38-40 (NBLA)

[Jesús dice] “Cuando ustedes oren, no sean como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad les digo que ya han recibido su recompensa. Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. »Y al orar, no usen ustedes repeticiones sin sentido, como los gentiles, porque ellos se imaginan que serán oídos por su palabrería. Por tanto, no se hagan semejantes a ellos; porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes que ustedes lo pidan.” — Mateo 6:5-8 (NBLA)

En el siguiente artículo hablaremos de las falsas doctrinas promovidas por los grupos pentecostales y carismáticos acerca de que el don de lenguas es la “única señal” de haber recibido al Espíritu Santo, la herejía del segundo bautismo, y veremos algunos ejemplos de los efectos negativos en los creyentes que empiezan a hablar glosolalia.

¡Que Dios los bendiga!


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