¿Cómo Puedo Encontrar a una Buena Congregación? (Parte 2)


En nuestro artículo anterior, vimos qué es la iglesia, cuál es su función, y por qué es importante reunirnos con un grupo de creyentes. Ahora veremos qué aspectos necesitamos considerar para elegir una iglesia, las funciones del creyente dentro de la misma, y cómo encontrar a otros creyentes en su localidad para iniciar nuevos grupos de estudio, para juntos darle gloria al SEÑOR.

¿Qué Hacer para Encontrar una Buena Congregación?

binary comment

El primer paso para encontrar una buena congregación, es hacer oración, para que el SEÑOR lo guíe a encontrar un buen lugar (Filipenses 4:6). Platique con otros creyentes en donde usted vive, para que le digan a cuáles congregaciones acuden ellos. Y si usted piensa: “Ese es precisamente el problema, que no conozco a ningún creyente en donde vivo”, creo que esto es hasta cierto punto similar a lo que pensaba el profeta Elías, quien pensó que él era el único quien servía al SEÑOR. Sin embargo, había un remanente de 7,000 creyentes además de él. Entonces, Dios lo guio para que se reuniera con Eliseo.

“Porque los hijos de Israel han abandonado Tu pacto, han derribado Tus altares y han matado a espada a Tus profetas. Yo solo he quedado, y me buscan para quitarme la vida… Y ungirás a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mejola, como profeta en tu lugar… Pero Yo he hecho que queden en Israel siete mil, todas las rodillas que no se han doblado ante Baal y todas las bocas que no lo han besado.” — 1 Reyes 19: 14b, 16b, 18 (RVA 2015)

Una forma de encontrar a otros creyentes en su localidad, es al tratar de evangelizar a sus vecinos y personas con las que convive. En nuestro artículo ¿Qué Puedo Hacer Para Que Más Personas Se Acerquen A Dios? vimos una forma muy efectiva que puede utilizar para entablar una conversación, incluso con desconocidos, para compartirles la Palabra. Recientemente tuvimos una experiencia evangelizadora muy agradable, en la que conocimos a una pareja de creyentes con quienes nos hemos continuado reuniendo. Sucedió cuando mi esposa vendió, mediante redes sociales, un par de cuadernos de dibujo. Cuando finalizó la transacción, mi esposa, antes de despedirse, evangelizó al comprador y a su esposa. Y se llevó una muy grata sorpresa, al descubrir que ambos ya eran creyentes, y así, iniciaron una plática edificante, dando cada uno su testimonio de las cosas maravillosas que Dios había hecho en sus vidas. Luego, ellos la invitaron a asistir a la congregación a la que ellos acuden. Vimos un video en YouTube de uno de los sermones de esa congregación, y sus enseñanzas nos parecieron apegadas a las de la Biblia. Además, como dato curioso, esta congregación nos queda cerca de donde vivimos. Hace un par de semanas asistimos, y pudimos participar en los servicios, platicar con otros creyentes y compartir experiencias. Pensamos seguir asistiendo a esta congregación, con el favor de Dios.

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” — Hebreos 10:24-25 (RVR 1995)

¿Qué Debemos Buscar en una Iglesia?

La gran diversidad de creencias y prácticas dentro de las iglesias protestantes de hoy en día, hace difícil nuestra evaluación de las congregaciones. Puede empezar por revisar si: ¿Las enseñanzas de la iglesia se apegan a las Escrituras? ¿Mantienen estudios bíblicos además de los servicios de adoración? ¿Los líderes de la iglesia cumplen con los requisitos de 1 Timoteo 3 y Tito 1? ¿Los miembros de la iglesia se comportan de acuerdo a la Palabra, parten el pan y beben del fruto de la vid, y participan en la oración grupal (Hechos 2:42)? Estas son características de una buena congregación. Recuerde que ninguna iglesia puede salvarlo. Sólo Jesús salva.

“Si expones estas cosas a los hermanos serás buen ministro de Jesucristo, nutrido de las palabras de la fe y de la buena doctrina, la cual has seguido de cerca… Entre tanto que voy ocúpate en la lectura, en la exhortación y en la enseñanza… Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y a los que te escuchan.” — 1 Timoteo 4:6, 13, 16 (RVA-2015)

Debemos buscar una iglesia con una teología basada y apegada a las Escrituras, como la Palabra inspirada de Dios (2 Timoteo 3:15-17). Ningún otro libro, tradición o enseñanza denominacional puede estar sobre las Escrituras (Gálatas 1:6-12). La iglesia verdadera sabe que el único camino para la salvación es solo a través de Cristo (Romanos 10:8-13; Juan 14:6). La salvación no se puede alcanzar a través de buenas obras, ser una buena persona, o a través de cualquier otro método, ritual o enseñanza que no sea Cristo (Efesios 2:8-9). Una congregación que no se apegue a estos principios y donde Jesucristo no sea la cabeza de la iglesia (Efesios 1:22), es una falsa iglesia y usted debe evitarla.

“Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.” — Gálatas 1:8 (RVR-1960)

También es importante que la iglesia sea un lugar en donde cada miembro sea querido y apreciado. Una buena iglesia enseñará, alentará, desarrollará y equipará a sus miembros, para que lleven a cabo sus responsabilidades espirituales (Efesios 4:11-16; Hebreos 10:23-25). Los preparará en la fe, para que superen las pruebas a las que serán sometidos por el SEÑOR, a las persecuciones del mundo, y a que glorifiquen siempre al SEÑOR, por la sobreabundancia de bendiciones que recibirán por obediencia como Sus hijos y herederos (2 Timoteo 3:10-15; Mateo 6:19-21).

“Con el fin de perfeccionar a los santos en la obra del ministerio, para edificación del cuerpo del Cristo; hasta que todos salgamos en unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, en varón perfecto, a la medida de la edad cumplida del Cristo.” — Efesios 4:12-13 (JBS)

Una iglesia no debe controlar, ni exigir labores o aportaciones a sus miembros, sino tener expectativas realistas de ellos, fomentar la aceptación, el vivir en una buena relación, y cuando sea necesario, la confrontación amorosa de sus miembros que han caído en el pecado, o se estén saliendo del camino del SEÑOR (1 Tesalonicenses 5:11; Gálatas 6:1-2).

“Por lo cual, anímense los unos a los otros y edifíquense los unos a los otros, así como ya lo hacen.” — 1 Tesalonicenses 5:11 (RVA-2015)

Compare las Enseñanzas de la Congregación con la Biblia

Busque congregaciones cristianas en donde usted viva, y asista a sus reuniones, para ver cómo se siente. Si esa iglesia tiene videos con sus servicios en Youtube, véalos primero antes de asistir; o si tienen alguna página web, revise cuidadosamente su testimonio y sus publicaciones, recuerde que la boca habla de lo que está lleno el corazón (Lucas 6:45). Compare las doctrinas que ahí se enseñan con las Escrituras, así como hacían los de Berea, quienes comparaban las enseñanzas de Pablo (Hechos 17:11). Y vea cómo está la atmósfera del lugar, quiénes asisten, su comportamiento, y de ahí tome la decisión de integrarse o no a esa congregación.

Tengan cuidado de sí mismos y de toda la congregación, en medio de la cual el Espíritu Santo les ha hecho obispos para pastorear la iglesia de Dios, la cual Él compró con Su propia sangre. Sé que después de mi partida, vendrán lobos feroces entre ustedes que no perdonarán el rebaño.” — Hechos 20:28-29 (NBLA)

La búsqueda de una iglesia, debe hacerse con la expectativa de encontrar una en la que encaje, pero también con la comprensión de que las iglesias están compuestas por cristianos que pueden ser más carnales que espirituales, y por eso, ninguna iglesia va a ser perfecta. Si usted es un nuevo creyente, en general, recomendamos evitar asistir a congregaciones pentecostales o carismáticas, hasta que haya madurado en la fe, para que pueda evaluar si sus enseñanzas provienen del Espíritu Santo. Puede leer algunas razones por las que tiene que tener cuidado con estas congregaciones en nuestra serie de estudios: ¿Qué es el Don de Hablar en Lenguas?

Por otro lado, aunque los Testigos de Jehová y los Mormones son clasificados erróneamente como cristianos, tenemos que advertirle que sus enseñanzas de salvación son falsas. Estos cultos promueven la idea de que Jesucristo es un ser creado, por Dios. Con esto, están negando que Yeshúa es el Dios que creó todo lo visible y lo invisible, y es el único camino para su salvación.

Predica la palabra; mantente dispuesto a tiempo y fuera de tiempo; convence, reprende y exhorta con toda paciencia y enseñanza. Porque vendrá el tiempo cuando no soportarán la sana doctrina; más bien, teniendo comezón de oír, amontonarán para sí maestros conforme a sus propias pasiones.” — 2 Timoteo 4:2-3 (RVA-2015)

Edificar a Otros Creyentes

Recientemente nos escribió una lectora, quien nos dijo que “ella sola estudia las Escrituras”, y que ha buscado congregarse en diferentes iglesias de su localidad, pero que no “encontraba nada” en ellas.

En primer lugar, cada creyente es responsable de conocer al SEÑOR, y los estudios Bíblicos personales o grupales, son indispensables para este propósito. No podemos esperar que todo el alimento espiritual que recibamos provenga de un solo sermón por semana. Para mejorar nuestra relación con el SEÑOR, es importante leer las Escrituras y hacer oración a diario. Le recomiendo que lea unos 3 ó 4 capítulos cada día, para que en 1 año pueda leer toda la Biblia. Nosotros seguimos un plan de lectura anual, empezando el primero de enero con Génesis 1, y terminamos el libro del Apocalipsis en diciembre, y así cada año la leemos de nuevo. El SEÑOR nos ha revelado y dado nuevo entendimiento, cuando hemos leído los mismos pasajes. Es como si pasáramos del conocimiento literal, a apreciar el significado espiritual y más profundo, que no habíamos entendido antes, a pesar de estar muy bien familiarizados con los pasajes. También hemos notado que, durante el Shabát, es cuando el SEÑOR nos ha bendecido con el mayor número, y más impresionantes revelaciones, que hemos tenido durante nuestros estudios bíblicos. Esta es la fuente de la información que compartimos con nuestros lectores a través de nuestro sitio web.

Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.” — 2 Timoteo 3:16-17 (NBLA)

Después que nos hemos nutrido con la Palabra de Dios durante la semana, ahora toca congregarnos con la iglesia, el lugar donde el poder del Espíritu Santo se manifiesta en el servicio de sus miembros. El objetivo de la iglesia es el crecimiento mutuo, y el desarrollar un amor por alcanzar al mundo perdido, para nuestro Señor Jesucristo (Mateo 28:19-20). Cuando los cristianos se reúnen, no es para que se sienten a escuchar el sermón del pastor y criticar si fue bueno o malo, aburrido o entretenido. Más bien, nos reunimos para alabar al SEÑOR, y por lo mismo, debemos participar al 100%, dando lo mejor de sí, en honor y reverencia a Dios, quien es el observador de la participación de cada uno de los creyentes ahí reunidos.

[Jesús dice] “Porque donde dos o tres están congregados en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos.” — Mateo 18:20 (RVA 2015)

Por eso es importante que, durante el servicio de la iglesia, haya un buen balance, entre el tiempo dedicado a los cantos de alabanza, un sermón apegado a las Escrituras, y la oración grupal para las necesidades de los miembros. Busque ser quien canta con mayor entusiasmo, quien mejor estudia las Escrituras durante el sermón, y quien ora con el mayor fervor por las necesidades de los demás. Su objetivo durante el servicio, es entregar todo su ser al SEÑOR, como una ofrenda de obediencia agradable ante Sus ojos. También debe de aprovechar para servir a los demás miembros de su iglesia (1 Pedro 4:10; Santiago 1:22-27).

“¿Qué hay que hacer, pues, hermanos? Cuando se reúnan, cada cual aporte salmo, enseñanza, revelación, lenguas o interpretación. Que todo se haga para edificación.” — 1 Corintios 14:26 (NBLA)

Es normal que haya un punto en que usted no esté al 100% de acuerdo con todas las doctrinas de su congregación. Por ejemplo, las congregaciones a las que hemos asistido no observan el Shabát, ni las Festividades de Levítico 23, o bien enseñan doctrinas como la pretribulación, que son conceptos en los que no coincidimos. Sin embargo, sus enseñanzas llevan a la salvación de sus miembros, los ayudan a mejorar su relación con el SEÑOR, y encontramos enriquecedora la convivencia con sus miembros. También es muy importante para nosotros conocer a otros creyentes, con los que podamos hacer oración grupal en la batalla espiritual, porque como dice el dicho: “la unión hace la fuerza”, y la fuerza de la unión del Cuerpo de Cristo es la más poderosa. Además, sabemos que es la voluntad de Dios unir a Su iglesia (Juan 17:11, 20-23).

“Más valen dos que uno solo, pues tienen mejor pago por su trabajo. Porque si uno de ellos cae, el otro levantará a su compañero; pero ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante!… Y si alguien puede prevalecer contra el que está solo, dos lo resistirán. Un cordel de tres hilos no se rompe fácilmente.” — Eclesiastés 4:9-12 (NBLA)

Si el SEÑOR lo ha dotado con muchos dones espirituales, y con entendimiento de Su Palabra, entonces usted sabe que todo esto es para el servicio a los demás, no para uso personal. Es posible que, al acudir a alguna congregación, usted encuentre que están enseñando conceptos muy básicos de la Palabra, esto es, «leche» espiritual (Hebreos 5:11-14; 1 Corintios 3:1-2), y con ello sienta que no aprende nada nuevo. Sin embargo considere que, al congregarse, usted puede ayudar a otras personas para que maduren en la fe, compartiéndoles lo que usted sabe, edificándolas. Y necesita ser muy cuidadoso con esto, recuerde que debemos considerar a los demás como mejores que nosotros. Evitar ser orgullosos, ya que es posible que esto haya sido lo que le sucedió a Pablo, que haya mostrado algo de orgullo, después de todo, él era un gran estudioso de las Escrituras, y tenía muchos conocimientos Bíblicos profundos. Y por ello, luego leemos que recibió una “espina en la carne”, y el mismo Pablo nos dice que fue para que no se enalteciera (2 Corintios 12:7).

No hagan nada por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás.” — Filipenses 2:3-4 (NBLA)

[Dice Pablo] “Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para impedir que me enalteciera, me fue dada una espina en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca.” — 2 Corintios 12:7 (NBLA)

Por todo esto, al buscar congregación, no tan solo piense usted qué puede aprender o “sacar de provecho” de ahí, sino usted qué puede aportar para la edificación de nuestros hermanos creyentes. Piense que dentro de las congregaciones, hay muchos creyentes que son cristianos carnales, que necesitan madurar en su fe. También hay muchas personas que pueden asistir por años, pero nunca haber sido realmente salvadas, quienes aún no han vuelto a nacer de nuevo, “por sus frutos los conocerán” (Mateo 7:20). Considere que, las sanaciones más importantes que cualquier cristiano puede realizar son espirituales: cuando usted evangeliza a alguien para que Cristo lo pueda curar y salvar su alma.

“El fruto del justo es árbol de vida y el que gana almas es sabio.” — Proverbios 11:30 (NBLA)

Grupos de Estudios Bíblicos

Si no encuentra algún grupo con sana doctrina en donde vive, considere iniciar su propio grupo de estudios bíblicos, y reunirse con otros creyentes en casas. No tienen que ser grupos grandes, recuerde que Cristo está presente donde 2 ó 3 se reúnan en Su nombre (Mateo 18:20). La iglesia inició con reuniones en casas de los creyentes (1 Corintios 16:19; Colosenses 4:15; Filemón 2), y no me sorprendería que tengamos que volver a hacerlo, con la persecución que estamos experimentando por el mundo.

“Saluden a los hermanos que están en Laodicea: a Ninfa y a la iglesia que está en su casa.” — Colosenses 4:15 (RVA-2015)

En China, el gobierno aparenta otorgar libertad de creencias, pero en la práctica, controla el número de creyentes, prohíbe la evangelización, y está demoliendo templos cristianos. Los cristianos no pueden expresar su fe tan fácilmente, he sabido de creyentes que han sido encarcelados y golpeados por esa razón. Los creyentes allá, necesitan congregarse de manera privada y en secreto en la casa de algún creyente, para evitar ser detectados, ahí se reúnen para darle gloria a Dios y para tener estudios bíblicos.

Hay muchos otros países comunistas y musulmanes en donde sucede lo mismo, y quienes contrabandean Biblias, corren el riesgo de ser encarcelados. El ministerio La Voz de los Mártires, muestra este mapa en donde se pueden ver los países en donde actualmente hay persecución de cristianos, donde hay hostilidad al mensaje evangelizador.

Y si piensa que a usted no le afectan estas cosas, porque no vive en una de estas regiones, no se confíe, recuerde que recientemente experimentamos a nivel mundial el cierre de templos cristianos con la excusa de la pandemia. En Canadá supe de 2 pastores cristianos a quienes encarcelaron porque ellos no cerraron sus puertas para ofrecer los servicios de adoración. También supe de una congregación en Estados Unidos que demandó al gobierno por la prohibición de los servicios presenciales, y también abrió sus puertas. Las Escrituras son claras, el espíritu del anticristo está presente. (1 Juan 2:18, 22, 4:3; 2 Juan 1:7)

“Hijitos, ya es la última hora; y como oyeron que el anticristo había de venir, así también ahora han surgido muchos anticristos. Por esto sabemos que es la última hora.” — 1 Juan 2:18 (RVA 2015)

Con su grupo, puede reunirse también para celebrar las Festividades del SEÑOR como Pascua y Pentecostés. Sé de congregaciones mesiánicas que organizan excursiones para celebrar la Festividad de Tabernáculos, usted también podría ir de campamento para celebrar esta festividad.

Cuando iniciamos los estudios bíblicos de La Sagrada Palabra, lo hicimos porque sentimos ese llamado por parte de Cristo para esta labor, y porque vimos que había muchos recursos cristianos en inglés, pero no así en español. Quizás usted también sienta que el SEÑOR lo esté llamando para iniciar un nuevo grupo, para darle gloria a Cristo en su comunidad. La invitación para trabajar en los campos del SEÑOR está abierta, así como en la Parábola de los Trabajadores de la Viña (Mateo 20:1-16).

[Jesús dice] “Porque el reino de los cielos es semejante a un hacendado que salió muy de mañana para contratar obreros para su viña. Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Salió después como a la hora tercera, y vio parados en la plaza a otros que estaban sin trabajo; y a estos les dijo: “Vayan también ustedes a la viña, y les daré lo que sea justo”. Y ellos fueron. Volvió a salir como a la hora sexta y a la novena, e hizo lo mismo. Y saliendo como a la hora undécima, encontró a otros parados, y les dijo: “¿Por qué han estado aquí parados todo el día sin trabajar?”. Ellos le dijeron: “Porque nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Vayan también ustedes a la viña”.” — Mateo 20:1-7 (NBLA)

Por último, quisiera contestar a otra pregunta que varias personas nos han hecho. Nos han preguntado si La Sagrada Palabra tiene servicios presenciales, para poder asistir. Nos llenan de alegría estos comentarios, y esperamos que nuestros artículos les ayuden para acercarse aún más al SEÑOR y para conocerlo mejor. Sin embargo, por el momento, nuestros servicios solo son por medio de esta página web. Contamos con más de 350 artículos que ponemos a su disposición. Y también tenemos un podcast en donde cada semana subimos un nuevo audio, de los artículos ya existentes.

Les deseamos sinceramente, que puedan encontrar una congregación que les ayude a crecer su relación con el SEÑOR y con otros creyentes.

¡Que Dios los bendiga!


Ir a: ¿Cómo Puedo Encontrar a una Buena Congregación? (Parte 1)