¿Cómo puedo identificar a Jesucristo como el Mesías?

Las Escrituras nos dicen que después de la caída de Adán y Eva, Dios iba a mandar a un Salvador, a Su Mesías, para que la humanidad pudiera ser redimida y regresara de vuelta con el Señor. El Antiguo Testamento contiene más de 300 profecías que hablan del Mesías, para que la gente supiera cuando iba a venir, qué es lo que iba a hacer, y así pudieran reconocerlo. En esta serie de artículos nos queremos enfocar en estudiar algunas de estas profecías y sus cumplimientos, que prueban que únicamente el verdadero Mesías de Israel puede realizar, y que estas profecías han sido cumplidas al pie de la letra por Jesucristo.

[Dice el apóstol Juan] “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.” — 1 Juan 5:13 (RVR 1960)

Comencemos con la palabra Cristo, que viene del griego Χριστός -Kristos, que significa “Ungido”. Ungir a una persona implicaba el verter aceite (de oliva) sobre su cabeza para indicar que ese individuo es alguien a quien Dios estaba dando poder para realizar una tarea en particular. En la Biblia vemos cómo los sacerdotes (Éxodo 29:5-7; Levítico 8:12), los profetas (1 Reyes 19:16) y los reyes (1 Samuel 9:15-17; 1 Reyes 1:39; 2 Reyes 9:1-3; 1 Samuel 16:13) eran ungidos antes de empezar a llevar a cabo sus funciones. Otra palabra que tenemos para Cristo o Ungido proviene del hebreo, y es “Mesías” de Mashíaj, y para los judíos en los tiempos de Jesús, el título de Mesías llegó a significar mucho más que un líder con el poder de Dios, ellos esperaban al guerrero que los liberaría de la opresión del Imperio Romano y que arreglaría al mundo entero, pero Jesús tenía un objetivo más grande que ese en Su Primera Venida: El salvarnos de nuestros pecados, para liberar a los prisioneros (Lucas 4:18) del reino de la oscuridad. Por eso cuando decimos: “Jesucristo”, estamos diciendo Su nombre con Su título; Su nombre, Jesús, (Yeshúa en hebreo significa “Salvación”), y Cristo es “Santo o Apartado para los propósitos de Dios”, por lo que Jesucristo es “Santo apartado con el poder para traer la Salvación de Dios”.

El Espíritu del Señor Dios está sobre Mí, porque Me ha ungido el Señor para traer buenas nuevas a los afligidos. Me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros; para proclamar el año favorable del Señor.” — Isaías 61:1-2a (NBLA)

Cuando Jesucristo vino al mundo Él dijo ser el Hijo de Dios (Lucas 22:70; Juan 5:25, 9:33, 10:36, 11:4), el Mesías (Juan 4:25-26), e hizo muchos milagros sin precedentes, que daban testimonio que Él es quien dijo ser (Juan 10:25, 10:38, 14:10-11), como por ejemplo: Sanó a un endemoniado ciego y mudo probando que era el Mesías (Mateo 12:22-23), hizo que viera un ciego de nacimiento (Juan 9:32-33); resucitó a Lázaro quien había estado muerto por 4 días (Juan 11:39-45); resucitó después de haber sido crucificado (Mateo 28:1-7; Marcos 16:1-7; Lucas 24:1-9); muertos volvieron a la vida y salieron de sus tumbas después de la resurrección de Jesucristo (Mateo 27:52-53); entre otros muchos milagros que hizo, y que son descritos en los Evangelios, al igual que hubo muchos testigos de estos acontecimientos.

“Pero Tomás, uno de los doce, conocido como el Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Entonces los otros discípulos le dijeron: «Hemos visto al Señor.» Y él les dijo: «Si yo no veo en Sus manos la señal de los clavos, ni meto mi dedo en el lugar de los clavos, y mi mano en Su costado, no creeré.» Ocho días después, Sus discípulos estaban otra vez a puerta cerrada, y Tomás estaba con ellos. Estando las puertas cerradas, Jesús llegó, se puso en medio de ellos y les dijo: «La paz sea con ustedes.» Luego le dijo a Tomás: «Pon aquí tu dedo, y mira Mis manos; y acerca tu mano, y métela en Mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.» Entonces Tomás respondió y le dijo: «¡Señor mío, y Dios mío!» Jesús le dijo: «Tomás, has creído porque Me has visto. Bienaventurados los que no vieron [han visto] y creyeron [han creído].» — Juan 20:24-29 (RVC)

Sin embargo, a pesar de todos estos milagros, hubo personas que no creyeron en Él, vemos que desde entonces había opiniones divididas con respecto a Jesús, al igual que sucede hoy en día. Pero, nuestro Señor Jesucristo dijo que las Escrituras daban testimonio de Él (Juan 5:39) y para nosotros este es el mejor cimiento para nuestra fe. Para mayor referencia puede ver “La respuesta de la gente ayer y hoy” en nuestro artículo La Festividad de Tabernáculos (Sucot) y su significado profético (Parte 2).

Las creencias del Mesías en la actualidad

Antes de ver más a detalle las profecías cumplidas en Jesucristo, quisiera comentar un poco acerca del mundo en el que vivimos:

Por un lado, tenemos a la comunidad judía, cuyos ancestros en su mayoría, no creen que Jesucristo sea el Mesías de Israel de quien hablan las profecías, ya que tienen una idea diferente del Mesías según sus interpretaciones bíblicas, y por lo mismo simplemente no hablan de Él, o bien le restan importancia, o incluso hay quienes sienten hostilidad hacia Jesús y Su mensaje, viéndolo como un humano ordinario que fundó una religión y que fuera un provocador. Mientras que quienes se consideran religiosos, y siguen el judaísmo ortodoxo, siguen esperando la llegada del Mesías. Si usted está en esta situación, confiamos que esta serie de artículos lo ayudará a que juzgue y decida por usted mismo lo que se menciona en el Tanáj (el Antiguo Testamento) con respecto al Mesías de Israel, y lo compare con la vida de Jesús, y llegue a sus propias conclusiones y no lo que algún rabino diga, porque como todo humano está propenso a cometer errores.

También hay grupos de personas que dicen sí creer en Dios, pero que no se consideran “religiosas”, entonces simplemente no le dan importancia a este tema, piensan que “así están bien”, que “no les falta nada”, les recomiendo nuestro artículo ¿Pora qué necesitamos a un Salvador?

Por otro lado, está la comunidad atea que no cree en Dios, y hay quienes incluso llegan al punto de negar que Jesús hubiera existido, si usted está en este grupo, hay muchas fuentes que confirman que Jesús es una figura histórica, y dan testimonio de la veracidad de los Evangelios. Le recomiendo la película The Case for Christ (2017), y que está basada en el libro El Caso de Cristo del autor Lee Strobel.

Las probabilidades para que un hombre haya cumplido las profecías son casi imposibles

Jesucristo ha cumplido más de 300 profecías mesiánicas descritas en el Antiguo Testamento, y la probabilidad estadística de que una sola persona las cumpla, es casi imposible, solo Dios podría cumplirlas al pie de la letra, como veremos a continuación. Peter W. Stoner (1888-1980), un catedrático de los departamentos de Matemáticas y de Astronomía del Pasadena City College, y autor del libro LA CIENCIA HABLA, Pruebas Científicas de la Exactitud de las Profecías y la Biblia (1957, Moody Press, Chicago), se dio a la tarea de hacer unos cálculos estadísticos junto con más de 600 estudiantes de la Inter-Varsity Christian Fellowship, y a continuación veremos las probabilidades del cumplimiento de tan solo 8, de las más de 300 profecías mesiánicas, que se cumplieron con la Primer Venida de Jesucristo.

Profecía 1: El Mesías nacerá en Belén (Miqueas 5:2) y su cumplimiento lo vemos en Mateo 2:1-6, Lucas 2:1-20). Jesús no pudo influenciar a sus padres para alterar el lugar en donde iba a nacer. Así que ¿Cuál es la probabilidad de que una persona, de forma aleatoria, nazca en Belén entre todas las personas del mundo? Para calcular esto necesitamos dividir la población media de Belén desde los tiempos de Miqueas hasta el presente, la cual, es alrededor de 10,000 personas. Entre la población media mundial que es alrededor de 2,000 millones de personas, pero para facilitar los cálculos lo reduciremos a 1,000 millones, lo que hace más conservador nuestro cálculo probabilístico. Entonces tenemos Probabilidad = 10,000 / 1,000,000,000 = 1:105. Es decir, la probabilidad “conservadora” de que el Mesías naciera en Belén es 1 en 100,000 personas.

Profecía 2: El Mesías y el Rey de Israel, entrará a Jerusalén montado en un burro (Zacarías 9:9) y vemos su cumplimiento en (Mateo 21:1-11; Marcos 11:1-11; Lucas 19:29-44; Juan 12:12-18). Este evento pudo ser manipulado por Jesús, pero lo que hace increíble este evento es que las multitudes gritaron el salmo 118 a Su entrada triunfal: “«¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito Aquel que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!»”, reconociendo a Jesús como el Mesías, lo que llevaría la probabilidad de este evento a 1:1,000,000. En estos casos, lo más probable sería que un rey buscara un medio de transporte más elegante y sofisticado para hacer su entrada a Jerusalén, quizás en aquellos años algún carruaje con caballos, o incluso llevar todo un ejército escoltándolo. Pero para ser conservadores, nuevamente consideremos una probabilidad baja de P= 1:100. Es decir, la probabilidad “conservadora” de que Jesús entrara montado en un burro a Jerusalén es 1 en 100, porque nos es difícil para una persona hacerlo.

Profecía 3: El Mesías sería traicionado por 30 piezas de plata (Zacarías 11:12) y su cumplimiento lo vemos en (Mateo 26:14-16). ¿Cuál es la probabilidad, de entre toda la gente que ha sido traicionada, un hombre entre cuántos ha sido traicionado exactamente por treinta piezas de plata? No se sabe en la historia de otros casos, por la que la probabilidad es muy alta. Pero para ser conservadores pondremos una probabilidad, P= 1:1,000. Es decir, uno de cada 1,000 traidores en la historia de la humanidad solo recibe 30 monedas de plata por provocar la muerte de alguien, lo que es muy bajo para los estándares millonarios que tenemos actualmente.

Profecía 4: El traidor del Mesías se arrepiente y su soborno es arrojado al piso de la casa del Señor, y luego usado para comprar un terreno del alfarero (Zacarías 11:13), y vemos su cumplimiento en (Mateo 27:3-10). Esta profecía es tan precisa porque: ¿cuántos hombres después de recibir un soborno para traicionar a un amigo, han devuelto el dinero, no les ha sido aceptado, lo han arrojado al piso en la casa del Señor, y luego ese dinero se le ha dado a un alfarero para comprarle un terreno? La probabilidad de esta profecía se dispara probablemente a 1 en 10 millones, pero para nuestro escenario conservador utilizaremos una probabilidad, P= 1:100,000.

Profecía 5: Las manos del Mesías serían traspasadas (Zacarías 13:6) y vemos su cumplimiento en (Mateo 27:35; Marcos 15:25; Lucas 23:33, Juan 20:24-29). ¿Cuál es la probabilidad de que un hombre, de entre cuántos en todo el mundo, fuera traicionado por un amigo, y esa traición causara que Sus manos fueran traspasadas? A simple vista pareciera que esta profecía está hablando de los soldados romanos clavando las manos de Jesucristo en la cruz. Pero cuando leemos la segunda parte del pasaje de Zacarías 13:6 tenemos: “Son aquellas con que fui herido en casa de Mis amigos”, considerando que la crucifixión no tuvo lugar en casa de Sus amigos, sino en Gólgota (Juan 19:17-18), entendemos que la profecía más bien se refiere a cuando Sus discípulos estaban escondiéndose luego de Su muerte, y que, al reunirse con ellos después de haber resucitado, Tomás traspasa con sus dedos a través de las heridas en las manos de Jesús (Juan 20:25). Por lo que la profecía quizás está hablando no solo de las heridas físicas, sino además de lo hiriente y decepcionante, por la incredulidad de Tomás, que después de todo lo que había visto y vivido al lado del Maestro, que tuviera que meter sus dedos en las heridas de Jesús. Este contexto nos llevaría a una probabilidad imposible de calcular (1:1011), considerando que nadie más ha resucitado por sí mismo, solo Jesús. Pero para el ejercicio, la probabilidad conservadora que asignaremos es: P=1:1,000.

Profecía 6: El Mesías no abriría Su boca para defenderse (Isaías 53:7) y vemos su cumplimiento en (Marcos 15:1-5; Lucas 23:8-9). ¿Cuál es la probabilidad de que un prisionero, acusado a la pena capital, no se defienda aun y cuando es inocente? Esto sería extremadamente raro, lo más probable sería que alguien en esa situación buscara probar su inocencia, traer testigos, y hasta buscaría la ayuda de un abogado. Por ello en nuestro modelo asignaremos una probabilidad muy conservadora de: P=1:1,000.

Profecía 7: El Mesías morirá entre los malvados y será enterrado con los ricos (Isaías 53:9) y vemos su cumplimiento en (Marcos 15:27; Mateo 27:38; Juan 19:38-42). ¿Cuál es la probabilidad de que un inocente muera entre criminales, pero que sea enterrado con los ricos? Esta profecía parecería una contradicción en el contexto de Isaías. Pero para nuestro caso utilizaremos una probabilidad conservadora de: P=1:1,000.

Profecía 8: El Mesías sería crucificado (Salmos 22:16) y vemos su cumplimiento en (Mateo 27:35; Marcos 15:25; Lucas 23:33). ¿Cuál es la probabilidad de que en los tiempos en los que los salmos fueron escritos alguien pensara en crucifixión? Considerando que la pena capital en Israel consistía en apedrear al criminal (Levítico 20:27, 24:16; Números 15:35). La crucifixión fue inventada por los persas, y luego adoptada por los romanos, siglos después de que esta profecía fuera escrita. ¿Cuántas personas han muerto teniendo sus manos y sus pies traspasados? No hay estadísticas de esta forma brutal de castigo, así que consideraremos una probabilidad conservadora de: P= 1:10,000.

Para entender a lo que nos referimos con estas probabilidades, imagine una tómbola con 100 bolitas, y solo una tiene premio. Si alguien mete la mano y saca una bolita. La probabilidad de que saque la bolita premiada es 1 en 100. Pero si ahora quisiéramos saber ¿Cuál es la probabilidad compuesta de que una sola persona en la historia de la humanidad haya cumplido con estas 8 profecías? Lo que tenemos que hacer es multiplicar las probabilidades independientes de cada profecía para tener la probabilidad compuesta, y dividirla entre todos los habitantes que han vivido a través de la historia de la humanidad. Entonces tenemos que la probabilidad compuesta es muy fácil de calcular, solo debemos de contar los ceros y tenemos: P= 1:1:1028 y ahora dividamos esta probabilidad entre el número de personas que han existido a lo largo de la historia toda la humanidad, suponiendo que decimos un total de 100,000 millones de personas (1011), entonces tenemos 1028 / 1011 = 1017. La probabilidad de que una persona cumpla con 8 profecías es 1:1017, esto significa 17 ceros después del 1.

Este número es tan improbable, y Jesús cumplió con más de 300 profecías. Para darles una idea de lo que estamos hablando, ahora vamos a triplicar el número de profecías, en lugar de 8 consideremos 24, y calculemos la probabilidad de cumplimiento de 24 de 300 profecías. Para ello, asumiremos que tienen las mismas probabilidades que las primeras 8 profecías para ser conservadores, aunque las siguientes profecías son más específicas, y por lo tanto con probabilidades más difíciles de cumplir. Así que tenemos que la probabilidad compuesta de 24 profecías es: 1028 x 1028 x 1028 = 1084, y la dividimos entre el número de habitantes: 1084 / 1011 = 1073.

Para que se dé una idea de la probabilidad de que 24 profecías sean cumplidas por un solo hombre, regresemos al ejemplo de sacar una bolita de una tómbola. Pero ahora imagine que la tómbola es todo el universo conocido. Y se estima que en todo el universo hay 1066 átomos que forman todos los planetas, estrellas, nebulosas, etc., entonces convertiríamos a todos los átomos del universo en “bolitas” de nuestra tómbola. Y ahora para escoger el átomo ganador, la persona tendría que ponerse un traje espacial, subirse a una nave intergaláctica y escoger un átomo de entre todo el universo para ver si escoge la bolita ganadora. Y esto es solo considerando 24 profecías. La probabilidad compuesta de más de 300 profecías va más allá de todos los átomos del universo. Es algo humanamente imposible de comprender, solo Dios puede llevar esto acabo y lo hizo a través de Su Hijo, Jesús.

Aquí tan solo le presentamos una pequeña muestra del análisis estadístico de Peter Stoner y su grupo de estudiantes, puede leer el libro completo traducido al español que está gratis en internet, el capítulo 3 trata este tema, y ahí presenta ejemplos con monedas de plata y con electrones, el objeto más pequeño que conocemos, para que las personas puedan darse una noción de lo remoto de las probabilidades de que una sola persona cumpla con tan solo 48 profecías.

Cabe mencionar que Lee Strobel, un reconocido periodista estadounidense, y autor del libro El Caso de Cristo, dijo haber leído este libro y lo recomienda, dada la evidencia de la veracidad del cumplimiento en Cristo de las profecías mesiánicas, y de las probabilidades estadísticas presentadas en este libro, lo ayudó a creer en Jesucristo, y dejó de ser ateo.

Es importante considerar que las Escrituras nos advierten, a través de otras profecías, acerca del peligro en el futuro del Anticristo, este personaje se hará pasar por el Mesías, sin cumplir con las más de 300 profecías que Jesús cumplió, y engañará a mucha gente, será alguien que se exaltará a sí mismo, elevándose a un nivel de deidad y blasfemará contra el Dios verdadero (Daniel 11:36-37; Apocalipsis 13). El nivel de degradación de la sociedad caerá tan bajo que mucha gente sin discernimiento espiritual apoyará a esta Bestia de la que habla el Apocalipsis.

Por tanto, es importante poner su fe en el verdadero Mesías, su decisión personal acerca de poner su fe en Jesucristo, el Hijo de Dios, como su Salvador, o no hacerlo, tiene repercusiones eternas.

En nuestro siguiente artículo veremos más profecías que fueron cumplidas por Jesucristo, las que corroboran sin duda alguna que Él es el Mesías del que hablan las Escrituras. Esperamos que este artículo le sirva para crecer su fe, y para defender sus creencias cuando alguien lo cuestione. Al darse cuenta que, estadísticamente, no existe nadie más que cumpla con las profecías que Dios nos dio en Su Escrituras para poder reconocer a nuestro Salvador.

¡Que Dios los Bendiga!


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