En el artículo anterior descubrimos la identidad del Amado. Ahora hablaremos de la novia y del amor que siente YAHWÉH por ella. Dentro de la estructura del Cantar de los Cantares, encontramos una semejanza con la vida del creyente, vemos su recorrido de dejar de ser una oveja perdida, a ser una oveja encontrada. Es una historia de reconciliación, consolación y restauración que conlleva el encuentro con el Gran Pastor. En estos primeros versículos del capítulo 1, vemos que el alma del creyente anda sedienta y con hambre, buscando a Cristo. Su alma se siente atraída hacia Él. Ella le dice “llévame contigo” (Cantar de los Cantares 1:4).
Tabla de Contenidos del Artículo
“Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré. Como ansía el venado las corrientes de las aguas, así te ansía a ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo iré para presentarme delante de Dios?”. — Salmos 42:1-2 (RVA 2015)
“Salmo de David, cuando estaba en el desierto de Judá. Oh Dios, Tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de Ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua”. — Salmos 63:1 (NBLA)
La Parábola de la Amada
Las Escrituras utilizan esta Canción de las Canciones para evangelizar a las ovejas perdidas, al mostrarles el gran amor que tiene YAHWÉH por ellas, por Su rebaño. Inicia mostrándonos como un incrédulo, simbolizado por la mujer que se convertirá en la amada, escucha el Evangelio. El mensaje la hace desear algo que ella no tiene. Algo que puede llenar su vacío espiritual; y que todas las riquezas y el amor artificial del mundo, no han podido llenar. Esas cosas que ofrece el mundo, de las que habla el rey Salomón en Eclesiastés, todo lo que está bajo el sol, no le brindan la satisfacción que busca. Él las llama la “vanidad de vanidades” o el “vacío de los vacíos”.
La Canción de Canciones es una parábola que muestra a una oveja descarriada deseando lo que solo YAHWÉH le puede dar: Su amor. Muestra el deseo apasionado que el Espíritu Santo ha desatado en el corazón de esta persona, que originalmente estaba alejada de Dios. En esta hermosa canción inspirada por Yeshúa, apreciamos la íntima relación del Amado con Su amada.
Los versículos del 2 al 4, muestran la trayectoria inicial en la vida del creyente, desde la reacción de la oveja perdida cuando se siente atraída por primera vez hacia el llamado del Rey, el Mesías. Es el primer amor. Salomón explica de forma poética, cómo se cultiva esta relación de cortejo, en la que la oveja perdida, se reconoce a sí misma como la futura esposa, la iglesia o el cuerpo de Jesucristo (1 Corintios 12:12, 27; Colosenses 1:18; Efesios 4:12). Al darse cuenta de su inestable situación provocada por el pecado, la amada comienza a sentir el deseo apasionado de recibir y de experimentar el amor de Yeshúa.
Lamentablemente, muchos comentaristas, pastores y teólogos malinterpretan estos pasajes sagrados, por su corazón carnal, y por lo mismo, se sienten incómodos con esta pasión tan fuerte expresada en la Biblia. Por lo que la minimizan, y no enseñan a los cristianos que, el tema de este libro, es la comunión apasionada que todos los cristianos deberíamos buscar tener con YAHWÉH.
El Amor de YAHWÉH
El amor de YAHWÉH es como el amor de un padre que busca la mejor formación para su hijo. El amor de nuestro Creador lo encontramos en la instrucción que le da a Su pueblo, para que deje de vivir por sus deseos carnales y se perfeccione (Mateo 5:48). Su Torá es la definición misma del amor. Contiene los mandamientos que cada uno de nosotros necesitamos para que nuestro carácter sea transformado, para que el amor del Todopoderoso se refleje y se perfeccione en nosotros. Cuando vivimos observando Sus mandamientos experimentamos el amor de YAHWÉH, y manifestamos Su luz hacia nuestro prójimo.
“Y este es el amor: que andemos conforme a Sus mandamientos. Este es el mandamiento en que han de andar, tal como lo han oído desde el principio”. — 2 Juan 6
“En esto sabemos que amamos a los hijos de Dios: cuando amamos a Dios y guardamos Sus mandamientos. Porque este es el amor de Dios: que guardemos Sus mandamientos, y Sus mandamientos no son difíciles”. — 1 Juan 5:2-3 (NBLA)
El amor del SEÑOR es superior al amor del mundo, va más allá de sentimientos o emociones. Aquellos que han experimentado Su amor y lo han incorporado como estándares de conducta en sus vidas, lo demuestran con amor, obediencia, verdad, justicia, misericordia, compasión, gracia, humildad, mansedumbre, paz, perdón, paciencia, y otros atributos que se enseñan en los mandamientos de YAHWÉH (Colosenses 3:12). De hecho, la Torá presenta al amor como un mandamiento.
“Escucha, oh Israel, el YAHWÉH es nuestro Dios, YAHWÉH uno es. Amarás a YAHWÉH tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón”. — Deuteronomio 6:4-6 (NBLA)
“El amor de Dios se ha perfeccionado verdaderamente en el que obedece Su palabra, y por esto sabemos que estamos en Él”. — 1 Juan 2:5 (RVC)
Una de las enseñanzas más terribles en la teología actual, es que separan a los mandamientos de la Torá, del amor de YAHWÉH. De esta forma, atacan a los mandamientos y declaran que estamos “libres de ellos”, que fueron clavados a la cruz y que vivimos en gracia. Con estas falsas doctrinas, algunos pastores alimentan a sus congregaciones. Cuando en realidad los mandamientos son el amor del SEÑOR, y desobedecer Sus mandamientos es rebelarse contra Su amor.
“Y debido al aumento de la desobediencia de la Torá, el amor de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo”. — Mateo 24:12-13
Por eso, Yeshúa nos dicen que al final de los tiempos el amor a YAHWÉH se va a enfriar. Lamentablemente, esto no solo habla del amor de los incrédulos, sino que vemos también que se ha infiltrado dentro de la iglesia cristiana. ¿Le ha tocado ver testimonios de cristianos que parecía que habían tenido un encuentro con Cristo, pero que regresan a su antigua vida de pecado? ¿Una y otra vez? Las falsas doctrinas en conjunto con el poco discernimiento espiritual entre los cristianos, son parte del problema.
[Jesús dice] “Yo conozco tus obras, tu arduo trabajo y tu perseverancia; que no puedes soportar a los malos, que has puesto a prueba a los que dicen ser apóstoles y no lo son, y que los has hallado mentirosos. Además, sé que tienes perseverancia, que has sufrido por causa de Mi nombre y que no has desfallecido. “Sin embargo, tengo contra ti que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído. ¡Arrepiéntete! Y haz las primeras obras. De lo contrario, Yo vendré pronto a ti y quitaré tu candelero de su lugar, si no te arrepientes”. — Apocalipsis 2:2-5 (RVA 2015)
La solución está en obedecer los mandamientos, es la forma en la que reconocemos que los caminos de YAHWÉH son más altos que los nuestros. Por eso es que la amada pide muchos besos, como veremos a continuación.
Versículo 1:2 — ¡Que me bese con los besos de su boca! Porque tus amores son mejores que el vino.
¡Que me bese con los besos de su boca!
Esta fuerte declaración para los tiempos de Salomón, muestra que a la oveja perdida, que ahora ha sido encontrada, no le preocupa lo que piense el mundo. Porque se ha separado de ese sistema, el mundo y sus placeres ya no le interesan.
Más bien, manifiesta un deseo de reconciliación y perdón, como se muestra en la Parábola del Hijo Prodigo, donde el padre besa a su hijo cuando regresa arrepentido (Lucas 15:20). También vemos la reconciliación de los hijos de Israel, cuando José perdona a sus hermanos y los besa (Génesis 45:15, 50:15-21). Otra señal de perdón, es el beso que el rey David le dio a su hijo Absalón después de que mató a su hermano Amnón (2 Samuel 13:28-29, 14:33).
Los Besos de Reconciliación
Por eso, el creyente, la novia, quiere que Yeshúa la bese. Su deseo es que sus pecados sean perdonados, y llegar a reconciliarse con Él. Una vez que el creyente ha probado la gracia del SEÑOR, desearán probar más y más de Su amor. El anhelar recibir muchos besos de Cristo, es parte de una relación íntima y natural que un creyente aspiraría a tener. Este deseo en el alma del creyente, se manifiesta al amar, reverenciar y obedecer a YAHWÉH con todo el corazón, alma y mente. ¿Será posible medir la riqueza espiritual de un cristiano por el número de besos recibidos del Amado?
El contrato matrimonial en una boda se concreta con un beso entre el esposo y su amada. En el Nuevo Pacto, Yeshúa tuvo que bajar del Cielo y encarnarse para redimirnos de nuestra naturaleza pecaminosa, liberarnos de la ley del pecado y la muerte, y para sacarnos de la prisión espiritual en la que vivíamos. Su sacrificio en la cruz concretó este Pacto. Este es el beso con el que aseguró obtener la gracia, la misericordia y la salvación necesarias para Su amada (Oseas 2:19-20).
[Jesús dice] “El Espíritu del SEÑOR está sobre Mí porque me ha ungido para evangelizar a los pobres. Me ha enviado para sanar a los de corazón quebrantado; para proclamar liberación a los cautivos y recuperación de la vista a los ciegos; para poner en libertad a los quebrantados. Para proclamar el año favorable del SEÑOR”. — Lucas 4:18-19 (LSP)
Los Besos de Su Boca
La amada o la esposa, esto es, el grupo colectivo de creyentes en YAHWÉH, el Cuerpo de Cristo, dice: «Que me bese con los besos de su boca». ¿Y cómo podemos ser besados o saber que nos besaron? La llave la encontramos en Proverbios 24:26, el dar un beso es dar una respuesta correcta, o bien una palabra recta, porque la palabra hebrea utilizada es נָכֹחַ – najóaj, que significa “derecho” o “recto”, refiriéndose a “alguien que camina por un camino recto”.
“Dar una respuesta correcta [najóaj] es como dar un beso en los labios”. — Proverbios 24:26
Todos los que forman parte de la amada, se comportan correctamente. A diferencia de los incrédulos idólatras que besan con sus bocas a Baal en 1 Reyes 19:18. El Salmo 2, contrasta a los incrédulos de las naciones que no besan al Hijo, con la amada que recibe la bendición de Sus besos al refugiarse en Yeshúa.
“Pero dejaré 7,000 en Israel, todas las rodillas que no se han doblado ante Baal y toda boca que no lo ha besado”. — 1 Reyes 19:18 (NBLA)
“Besen al Hijo, no sea que se enoje y perezcan en el camino; porque Su ira se enciende en un momento. ¡Bienaventurados todos los que se refugian en Él!”. — Salmos 2:12
En Isaías 57:12 podemos deducir que, una de estas muestras del amor de YAHWÉH, se manifiesta incluso al momento de la muerte de un creyente (Salmos 116:15; Apocalipsis 14:13), porque nos dice que todos los que caminan en rectitud, najóaj, mueren en paz, antes de que la maldad los llegue a afectar.
“El justo perece, y no hay quien piense en ello. Los piadosos mueren, pero no hay quien comprenda que el justo es quitado de la maldad que se viene. Y entrará en paz; ellos reposan en sus lechos, todos los que caminan en rectitud [najóaj]”. — Isaías 57:1-2
“La misericordia y la verdad se han encontrado, la justicia y la paz se han besado”. — Salmos 85:10 (NBLA)
Una característica de la amada, se encuentra en Proverbios 8:9, cuando la boca de Sabiduría habla, Sus palabras son correctas [najóaj], sencillas, claras para quien tiene Entendimiento.
“Justas son todas las palabras de mi boca; no hay en ellas cosa torcida ni perversa. Todas ellas son correctas [najóaj] al que entiende, y rectas a los que han hallado el conocimiento”. — Proverbios 8:8-9 (RVA 2015)
“Manzana de oro con adornos de plata es la palabra dicha oportunamente”. — Proverbios 25:11 (RVA 2015)
Los besos se refieren a la correcta comunicación de Su amor, la comunión más íntima con Yeshúa, el Amado. Los besos de Cristo son recibidos al leer y escuchar Su palabra, y ponerla en práctica. Cada uno de los mandamientos, estatutos y preceptos que YAHWÉH da a Su iglesia son un alimento dulce para nuestra alma (Juan 6:35). La instrucción en la Torá está diseñada para traer bendición, alegría, paz, esperanza y protección a Sus hijos que tanto ama.
“¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras, más que la miel en mi boca!”. — Salmos 119:103 (RVA 2015)
“Y Jesús les dijo: “YO SOY el pan de la vida; el que viene a Mí, de ninguna manera tendrá hambre, y el que cree en Mí, de ninguna manera tendrá sed jamás”. — Juan 6:35 (LSP)
Sin embargo, cada vez que un cristiano rechaza obedecer un mandamiento por ser “del Antiguo Testamento”, está rechazando los besos de Jesucristo. Yeshúa es quien nos dio TODOS los mandamientos, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento (Santiago 4:12). Él nos dijo que no vino a abolirlos, sino a darles cumplimiento (Mateo 5:17). Nos ordenó que fuéramos a todas las naciones para enseñarles a guardar TODOS los mandamientos de Su boca (Mateo 28:19-20).
En nuestro siguiente artículo, concluiremos con el estudio de este fascinante versículo. Hablaremos sobre quiénes se convierten en la Boca de YAHWÉH. Veremos el significado de la segunda parte de este versículo: “Porque Tus amores son mejores que el vino”. Hablaremos del papel que tiene la obediencia a los mandamientos con el amor de los creyentes.
¡Que YAHWÉH los bendiga!
Continuar leyendo: Cantares 1:2 — El Amor de YAHWÉH (Parte 2)