En el artículo anterior vimos la importancia de que nuestros sacrificios sean de aroma agradable al SEÑOR. Ahora hablaremos de las 4 promesas que le hizo YAHWÉH a la humanidad, después de recibir con agrado los sacrificios de Noé. Veremos cómo estas promesas van a permitir que la humanidad subsista bajo las nuevas condiciones de la tierra después del Diluvio. Inclusive estos ciclos que se establecerán, y que permanecen hasta nuestros días. Veremos por qué estas promesas nos traen paz a los creyentes. También hablaremos sobre una aparente contradicción en el ciclo del día y la noche que aparece en el libro del Apocalipsis, y que está relacionado con este versículo.
Tabla de Contenidos del Artículo
Ver. 22 — Mientras la tierra permanezca, la siembra y la cosecha, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche, nunca cesarán».
“Mientras la tierra permanezca”

YAHWÉH hace 4 promesas demostrando que, siendo el Creador, Él tiene el control de todo lo que ocurre en la tierra. El SEÑOR utilizará estos 4 elementos cíclicos para manifestarse a los hombres y para que sepamos que Él está cuidando de Su Creación.
El juicio del Diluvio destruyó toda la carne, pero no destruyó la tierra que había sido maldecida por el pecado de Adán. Ahora, estas 4 promesas van a aplicar mientras la tierra permanezca. Sin embargo, el apóstol Pedro profetiza que va a haber otro acontecimiento que va a destruir al cielo y a la tierra con fuego (2 Pedro 3:12). Este evento ocurrirá al final del Milenio, durante el reinado de Yeshúa, cuando ocurra el «día del juicio y de la destrucción de los hombres impíos» (2 Pedro 3:6-7). Esta purificación dará fin a la maldición de la tierra de Génesis 3:17, y viviremos en una nueva tierra y habrá nuevos cielos (Números 31:23).
“Por esto el mundo de entonces fue destruido, inundado por el agua. Pero por la misma palabra, los cielos y la tierra actuales están reservados para el fuego; guardados para el día del juicio y de la destrucción de los hombres impíos”. — 2 Pedro 3:6-7
“Ya que todas estas cosas han de ser destruidas, ¡qué clase de personas deben ser ustedes en conducta santa y piadosa, esperando y apresurándose para la venida del día de Dios! En el cual los cielos serán encendidos, serán deshechos; y los elementos se fundirán con intenso calor. Según las promesas de Dios esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia”. — 2 Pedro 3:11-13 (RVA-2015)
Primera Promesa: “La siembra y la cosecha… nunca cesarán”

La primera promesa es sumamente importante, porque se enfoca en el sustento de la humanidad. Muestra la misericordia de YAHWÉH y Su compromiso para que la vida continúe. Él es el soberano que provee el alimento para toda Su creación. Así la vida será preservada con un orden divino y cíclico sobre toda la tierra, a pesar de lo destructivo del juicio del Diluvio.
La importancia de los ciclos agrícolas en la vida de la gente, también se muestra en el Calendario Bíblico y en las fiestas de YAHWÉH, descritas en Levítico 23. El inicio del año gira alrededor de la cosecha de cebada en primavera. La fiesta de Pentecostés ocurre con la cosecha de trigo. La fiesta de Tabernáculos coincide con el fin de las cosechas de los frutos de ese año.
Hoy en día, vemos los esfuerzos de los perversos que están atacando a los agricultores en todo el mundo, para que no produzcan comida. Están atacándolos con la propaganda del supuesto “cambio climático”, comprando sus tierras, creando desabasto de fertilizantes con la guerra en Irán, quitándoles el agua, forzándolos a utilizar semillas modificadas genéticamente, y a usar pesticidas que dañan todo lo que tocan. Pero, YAHWÉH prometió que la siembra y la cosecha no van a detenerse todos los días mientras exista la tierra.
Por lo que estos malévolos planes van a fracasar con todos los agricultores que estén en obediencia al SEÑOR. Porque el SEÑOR bendice las cosechas de quienes lo obedecen (Deuteronomio 28:11-12). Y Sus leyes siempre se cumplen (Josué 21:45; Números 23:19; Salmos 119:160).
“YAHWÉH hará que sobreabundes en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tus animales y en el fruto de tu campo, en la tierra que YAHWÉH juró a tus padres que te daría. Él te abrirá Su buen tesoro, los cielos, para dar lluvia a tu tierra en su tiempo y para bendecir toda la obra de tus manos. Tú darás prestado a muchas naciones, pero tú no pedirás prestado”. — Deuteronomio 28:11-12
“Dice YAHWÉH de los ejércitos, «si no les abro las ventanas de los cielos, y derramo para ustedes bendición hasta que sobreabunde. Por ustedes reprenderé al devorador, para que no les destruya los frutos del suelo, ni su vid en el campo sea estéril», dice YAHWÉH de los ejércitos. «Y todas las naciones los llamarán a ustedes bienaventurados, porque serán una tierra de delicias», dice YAHWÉH de los ejércitos”. — Malaquías 3:10b-12
Segunda Promesa: “El frío y el calor… nunca cesarán”

La segunda y tercera promesas están relacionadas. Es curioso que el SEÑOR mencione al frío primero en esta promesa. Porque incluso los incrédulos evolucionistas, así como los creyentes creacionistas, creemos que hubo al menos una era de hielo recientemente.
Entendemos que, por el movimiento de las hidroplacas durante el Diluvio, el calor generado aumentó enormemente la evaporación en los océanos. Esto hizo que en el invierno se acumulara mucha nieve y hielo en los polos y en el hemisferio norte. Además, la actividad volcánica emitió grandes cantidades de cenizas, que causaron que los veranos fueran fríos, lo que evitó que la nieve y el hielo del invierno se derritieran. Esto pasó por cientos de años.
De hecho, se piensa que todos los glaciares en el mundo se crearon en esta era de hielo, y que por unos 3,000 años se han ido descongelando poco a poco hasta nuestros días. Por lo que, es mentira que el “cambio climático” esté haciendo que desaparezcan los glaciares en el mundo. Más bien, la tierra se está recuperando del frío de la era de hielo para llegar a un equilibrio.
Sin embargo, no se preocupe de la falsa propaganda tan popular hoy en día, sobre que el hielo de los polos se va a derretir, y que va a inundar las zonas costeras de todo el mundo. Porque el SEÑOR ya estableció un límite para los mares (Proverbios 8:27-29; Salmos 104:5-9).
“¿A Mí no me temerán?, dice YAHWÉH. ¿No temblarán delante de Mí, que puse la arena como límite del mar, por decreto eterno que no lo podrá traspasar? Se levantarán sus olas, pero no prevalecerán; rugirán, pero no lo pasarán”. — Jeremías 5:22
Además, las Escrituras nos indican que YAHWÉH tiene una reserva de hielo para el tiempo de guerra, con esto, podemos tener la certeza de que no faltará este suministro estratégico.
“¿Has entrado en los depósitos de la nieve, o has visto los depósitos del granizo, que he reservado para el tiempo de angustia, para el día de guerra y de batalla?”. — Job 38:22-23 (NBLA)
Muy seguramente, algunas especies de animales, como los dinosaurios, no se pudieron adaptar a estas condiciones tan severas de esta era de hielo y se extinguieron después del Diluvio.
Si las personas obedecieran los mandamientos del SEÑOR, viviríamos con un clima paradisiaco, pero es la desobediencia del mundo la que provoca los calores y los fríos intensos que estamos experimentando.
“De duelo y marchitada está la tierra, el mundo desfallece y se marchita, languidecen los grandes del pueblo de la tierra. También la tierra es profanada por sus habitantes, porque traspasaron las leyes, violaron los estatutos, quebrantaron el pacto eterno. Por eso, una maldición devora la tierra, y son tenidos por culpables los que habitan en ella. Por eso, son consumidos [quemados] los habitantes de la tierra, y pocos hombres quedan en ella.”. — Isaías 24:4-6 (NBLA)
“El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol. Y al sol se le permitió quemar a los hombres con fuego. Y los hombres fueron quemados con el intenso calor. Blasfemaron el nombre de Dios que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria a Él”. — Apocalipsis 16:8-9 (NBLA)
Tercera Promesa: “El verano y el invierno… nunca cesarán”

Esta tercera promesa nos muestra que las 4 estaciones del año se originaron después del Diluvio. No sabemos cuáles eran las condiciones de la tierra y del clima antes del Diluvio. Se menciona que antes no existía la lluvia (Génesis 2:5-6), por lo que las estaciones deben ayudar a distribuir la lluvia por toda la tierra en el tiempo que se necesita (Deuteronomio 11:13-14; Jeremías 5:24). Así que, estos ciclos de frío y calor permitirían que la vida subsistiera después de los drásticos cambios que ocurrieron en la tierra después del Diluvio.
“No dicen en su corazón: ‘Temamos ahora a YAHWÉH nuestro Dios, que da la lluvia a Su tiempo, tanto la lluvia de otoño como la de primavera, y que reserva para nosotros las semanas establecidas de la cosecha’”. — Jeremías 5:24
El ciclo estacional es consecuencia del mandato de YAHWÉH para mantener un equilibrio de temperaturas, presión y humedad, en toda la tierra a lo largo del año. Estos ciclos regulan la circulación atmosférica, las corrientes oceánicas y los patrones climáticos. Por lo que, no hay lugar para que un creyente le adjudique nada, ni mencione siquiera las falsas ideologías paganas sobre la “Madre Tierra”, y la “Madre Naturaleza” tan populares en el mundo. El clima en la tierra está regido por las bendiciones y las maldiciones que el SEÑOR designa para cada región, de acuerdo con el comportamiento de sus habitantes (Levítico 26:3-4). Haga oración a YAHWÉH, para que el clima en su ciudad mejore (Zacarías 10:1).
“Si andan según Mis estatutos y cumplen Mis mandamientos poniéndolos por obra, Yo les mandaré lluvias en su tiempo, de manera que la tierra dará sus productos, y los árboles del campo darán su fruto”. — Levítico 26:3-4
“Pidan lluvia a YAHWÉH en el tiempo de la lluvia tardía, a YAHWÉH que hace los nubarrones; Él les dará aguaceros, y hierba en el campo a cada uno”. — Zacarías 10:1
Las promesas de YAHWÉH nos dan paz, porque mientras el mundo está temeroso por las mentiras sobre el supuesto “cambio climático” y muchas otras mentiras, nosotros tenemos la certeza de que la Palabra de YAHWÉH siempre se cumple, y simplemente no prestamos atención a las mentiras de la propaganda, porque el Espíritu Santo nos guía hacia toda la verdad (Juan 16:13).
Cuarta Promesa: “El día y la noche, nunca cesarán”

La cuarta promesa nos dice que el ciclo de día y noche nunca cesará, mientras la tierra actual permanezca. Esto es importante, porque YAHWÉH conecta esta promesa con el pacto que hizo después con el rey David. El profeta Jeremías nos dice que, si se pudiera romper el pacto con el día y la noche, entonces también se podría romper la promesa de que el Hijo de David, nuestro Señor Jesucristo, reinaría en su trono (Jeremías 33:17-26). ¡Algo que es imposible! Yeshúa, el Mesías, es el cumplimiento final de esta profecía sobre el “Hijo de David”. Él regresará y gobernará para siempre en el trono de David.
“Así ha dicho YAHWÉH: «Si ustedes pudieran romper Mi pacto con el día y Mi pacto con la noche, de modo que no haya día ni noche a su tiempo, entonces también podrá ser invalidado Mi pacto con Mi siervo David, y él no tendría un hijo que reine sobre su trono»”. — Jeremías 33:20-21a
Jeremías agrega que, si las leyes del día y la noche se apartaran de la presencia de YAHWÉH, entonces también la descendencia de Israel sería apartada de Su presencia (Jeremías 31:35-37). Esos somos todos los creyentes, que fuimos adoptados como descendientes espirituales de Abraham (Gálatas 3:6-9, 26-29), que formamos parte del reino de Israel (espiritual), cuyo rey es Yeshúa (Efesios 2:12-13; Romanos 9:6-8). Estos 6,000 años de la historia de la humanidad han sido para el cumplimiento del plan de salvación de los creyentes en Yeshúa. Por lo que, estamos seguros de que el día y la noche nunca cesarán.
“Así ha dicho YAHWÉH, quien da el sol para luz del día, y la luna y las estrellas para luz de la noche, el que agita el mar de manera que rugen sus olas — YAHWÉH de los Ejércitos es Su nombre—: «Si esas leyes se apartan de Mi presencia, dice YAHWÉH, entonces la descendencia de Israel dejaría de ser nación delante de Mí para siempre». Así ha dicho YAHWÉH: «Si se pueden medir los cielos arriba y se pueden explorar los cimientos de la tierra abajo, entonces Yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice YAHWÉH”. — Jeremías 31:35-37
El Ritmo Circadiano

Esta promesa sobre el día y la noche es importante, porque define al ciclo circadiano (del latín circa, que significa “alrededor de” y dies, que significa “día”). El ritmo circadiano determina los ritmos biológicos de las personas, los animales, las plantas y hasta de los microorganismos. Este ritmo controla los patrones de sueño y de alimentación. También la actividad hormonal, la regeneración celular y la actividad cerebral. Si el ritmo circadiano de una persona es alterado, se producen efectos negativos como mutaciones a nivel celular, desórdenes neurológicos y puede provocar trastornos psiquiátricos como psicosis maniaco-depresiva.
Es importante que obedezcamos este ritmo que YAHWÉH puso en nuestros cuerpos. Acostarnos temprano cuando oscurece para que nuestro cuerpo sea reparado y levantarnos con la luz del día. ¿Sabía usted que es el SEÑOR quien nos levanta a los creyentes cada mañana?
“El Señor YAHWÉH me ha dado lengua adiestrada para consolar a los cansados. Mañana tras mañana me despierta, despierta mi oído para escuchar como los discípulos”. — Isaías 50:4
¿La Noche va a Desaparecer?

Si la promesa del día y la noche es tan importante, ¿por qué parece haber una contradicción en Apocalipsis 21:25 y 22:5? Por otro lado, en el mismo libro de Apocalipsis tenemos este otro pasaje:
“Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos”. — Apocalipsis 20:10 (RVR 1960)
Entonces, ¿va a haber noche sí o no? Para resolver esta aparente contradicción, analizaremos el significado de “noche” en la primera aparición en la Biblia. También nos apoyaremos con los textos hebreos de Apocalipsis 21:25 y 22:5.
Actualmente, estamos trabajando en la traducción de estos manuscritos hebreos del libro del Apocalipsis con un grupo de hermanos en Australia. Esta información, junto con otras pruebas de autenticidad, demuestra que es muy probable que el libro del Apocalipsis originalmente fue escrito en hebreo y que después fue traducido al griego. Con el tiempo, quedaron pocos manuscritos del hebreo original, hubo una mayor circulación de los manuscritos en griego, por eso la mayoría de los manuscritos que tenemos están en griego, y a partir de estas copias, se tradujeron las Biblias al español. Es la traducción de la traducción.
Pero con este descubrimiento de los Evangelios Hebreos, podemos consultar a un testigo más apegado al texto original escrito por el apóstol Juan, y esto lo ayudará a entender mejor las Escrituras.
Para nosotros ha sido una bendición participar en este trabajo y esperamos que pronto lo podamos tener disponible en español. Mientras, si usted sabe inglés, ya puede leer los Evangelios Hebreos en inglés. Para mayor información puede visitar la página web: Hebrew Gospels.
Apocalipsis 21:25

La primera vez que se menciona la palabra “noche” es en Génesis 1:5. Aquí, Elohím llama noche a “la oscuridad” o a “las tinieblas”. Esta es la clave, que, en el pensamiento hebreo, cuando se menciona “noche” se está hablando de la oscuridad que conlleva.
“Dios llamó a la luz «día» y a la oscuridad «noche». Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el primer día”. — Génesis 1:5 (NTV)
Tomando esto en cuenta, la interpretación de Apocalipsis 21:25, muy seguramente se refiere a que durante el día y la noche, ¡no habrá oscuridad en la Nueva Jerusalén! Para corroborarlo, utilizaremos la traducción del manuscrito hebreo del “rollo Oo.1.16” de Apocalipsis 21:25, que básicamente es una cita de Isaías 60:11. Ahora comparemos entre la traducción tradicional derivada del griego (RVR 1960) y la traducción del manuscrito hebreo:
“Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche”. — Apocalipsis 21:25 (RVR 1960)
“Y tus puertas estarán abiertas continuamente, de día y de noche no se cerrarán, porque no habrá noche [oscuridad]”. — Apocalipsis 21:25 (Evangelios Hebreos, tomado del rollo Oo.1.16)
“Tus puertas estarán de continuo abiertas; no se cerrarán de día ni de noche, para que a ti sean traídas las riquezas de las naciones, y conducidos a ti sus reyes”. — Isaías 60:11 (RVR1960)
La confusión proviene del texto griego que quitó «y de noche», dando la impresión de que las puertas de la Nueva Jerusalén estarán abiertas solo de día, porque «allí no habrá noche». Sin embargo, el texto hebreo que tiene el mismo mensaje de la profecía de Isaías, confirma que las puertas de la ciudad estarán abiertas «de día y de noche». Por lo que la promesa del día y noche continuará inclusive en la nueva tierra.
Apocalipsis 22:5
Ahora veamos el otro pasaje que puede causar confusión, Apocalipsis 22:5. Lo compararemos con el manuscrito hebreo “Oo.1.16”. Este versículo es primordialmente una cita de Isaías 60:19:
“Y ya no habrá más noche, y no tendrán necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque el SEÑOR Dios los iluminará, y reinarán por los siglos de los siglos”. — Apocalipsis 22:5 (NBLA)
“Y en ella el sol ya no será para luz del día, ni para resplandor brillará la luna para ustedes, sino que YAHWÉH será para ustedes una luz eterna, y su Elohím será su gloria”. — Apocalipsis 22:5 (Evangelios Hebreos, tomado del rollo Oo.1.16)
“Ya el sol no será para ti luz del día, ni el resplandor de la luna te alumbrará; sino que tendrás al SEÑOR por luz eterna, y a tu Dios por tu gloria.” — Isaías 60:19 (NBLA)
En este versículo la confusión del texto griego es causada por una armonización, al incluir información de Apocalipsis 21:25 y eliminar a la luna. Cuando consultamos el texto hebreo de Apocalipsis, y la profecía de Isaías, podemos corroborar que el día y la noche continúan al mencionar tanto al sol como a la luna. Durante el día y la noche, la Nueva Jerusalén no necesitará ninguna luz excepto la de YAHWÉH.
Una vez más, vemos cómo la Biblia está totalmente conectada. Las profecías del Antiguo Testamento están ratificadas y conectadas hasta en el último libro del Nuevo Testamento. Y el significado hebreo de “noche” nos ayuda a clarificar una supuesta contradicción.
Esperamos que estos estudios les hayan servido para entender mejor las Escrituras de Génesis 8. En nuestro siguiente estudio iniciaremos el estudio del fascinante capítulo 9, en el que se describe el pacto de YAHWÉH con Noé y con sus descendientes, que somos nosotros.
¡Que YAHWÉH nuestro Elohím los bendiga!
Continuar leyendo: Génesis 9
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