¿Cuándo sucederá la Resurrección de los Muertos?

En nuestro artículo anterior vimos diferentes razones por las cuales la doctrina de la Inminencia, promovida por las enseñanzas de la Pretribulación, no es bíblica. Como vimos, no hay un solo versículo en la Biblia que hable de ningún “Rapto Secreto” antes de la Gran Tribulación, todo esto solo ha generado confusión entre los creyentes. En este artículo, ubicaremos en la línea del tiempo de eventos proféticos, cuándo sucederá la Resurrección de los Muertos, según lo que encontramos en las Escrituras y cómo difiere de la doctrina de la Pretribulación. También empezaremos a analizar el pasaje de 1 Tesalonicenses 4:13-17, para mostrar cómo ha sido tergiversado y tomado fuera de contexto, este famoso pasaje de la carta de Pablo, para desarrollar la doctrina de la Pretribulación, la cual ha sido un impedimento para ubicar en el tiempo la correcta cronología de eventos futuros.

Para ello, primero necesitamos dejar de lado las ideas preconcebidas que tenemos acerca de la Gran Tribulación. La doctrina de la Pretribulación equivocadamente equipara el escape de la Gran Tribulación con el amor de Dios. Pero claramente el apóstol Pablo en Romanos 8:31-39 nos dice lo contrario, que la tribulación no nos puede separar del amor del Todopoderoso, son las tribulaciones las que demuestran nuestra fe en Dios y nos hacen vencedores. El amor de Dios por nosotros fue manifestado cuando Jesús dio Su vida por nosotros en la cruz (1 Juan 4:9), no por evitarnos el sufrimiento y desaparecernos de este mundo.

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?… Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” — Romanos 8:35, 37-39 (NBLA)

Adicionalmente la Pretribulación equipara a la Gran Tribulación con la ira de Dios, pero, siguiendo la regla de la primera mención en las Escrituras para saber el significado de una palabra, encontramos que la palabra tribulación o aflicción (θλῖψις – tlípsis) aparece por primera vez en Mateo 13:21, y nos explica que tribulación significa persecución.

“Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal que venida la aflicción [tribulación] o la persecución por la palabra, luego se ofende.” — Mateo 13:21 (RVA)

Jesús nos está diciendo: si no les hablo de esto, si no les advierto sobre las persecuciones, tribulaciones y pruebas venideras que atravesarán en sus vidas, cuando lleguen, serán tomados por sorpresa, ¡se van a ofender! Así que nos lo advierte para evitar que nos ofendamos. Por lo que las persecuciones y la guerra durante la Gran Tribulación, que serán orquestadas por el Anticristo en contra de todos los creyentes, no la podemos considerar la ira de Dios, más bien son juicios que el SEÑOR permitirá al enemigo llevar a cabo para probar nuestra fe. En general, los cristianos, a lo largo de la historia, han pasado por tribulaciones, y para nuestra generación no pienso que vaya a ser diferente, tal vez esto suceda durante nuestra vida, o tal vez no. Pero si sucede, queremos que estén preparados espiritualmente para superar este período y permanecer fieles hasta el Arrebatamiento, o si fuera necesario, incluso enfrentar hasta la muerte por la causa de Cristo, a modo de permanecer vencedores hasta el final (Mateo 10:22).

“Fortaleciendo los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que perseveraran en la fe, y diciendo: «Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios».” — Hechos 14:22 (NBLA)

El apóstol Pablo hace hincapié de que las tribulaciones son parte de la vida de los creyentes, no es algo de lo que él buscara escapar.

“Mucha confianza tengo de vosotros, tengo de vosotros mucha gloria; lleno estoy de consolación, sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.” — 2 Corintios 7:4 (RVA)

También nuestro Señor Jesucristo nos lo hace saber en Juan 16:33. Además, no tenemos ninguna indicación de que Pablo estuviera feliz porque el Rapto Secreto nos “evitaría pasar por la Gran Tribulación”, al contrario, él estaba sumamente gozoso de tener tribulaciones.

[Dice Jesús] “Bienaventurados serán cuando los insulten y persigan, y digan todo género de mal contra ustedes falsamente, por causa de Mí. Regocíjense y alégrense, porque la recompensa de ustedes en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que ustedes.” — Mateo 5:11-12 (NBLA)

Por tanto, lo invitamos a que estudie el contexto de los versículos que son utilizados por la doctrina de la Pretribulación para que se asegure de no ser engañado, como veremos en la siguiente sección, el de 1 Tesalonicenses 4:13-18, que es uno de los principales versículos tergiversados en las enseñanzas de la Pretribulación.

La base de la Pretribulación: 1 Tesalonicenses 4:13-18, y por qué ha sido un obstáculo para ubicar en la línea del tiempo cuándo sucederá la Primera Resurrección de los Muertos

Empezaremos por analizar el famoso pasaje de 1 Tesalonicenses 4:13-18 que es utilizado para promover la doctrina de la Pretribulación. Podrá apreciar que el contexto de este pasaje es que apóstol Pablo está tratando de animar, confortar y darles una esperanza a sus lectores acerca de que van a volver a ver a sus seres queridos que ya habían fallecido en Cristo, ya que Dios va a resucitar a estos creyentes para que puedan recibir a nuestro Señor Jesucristo durante Su Segunda Venida, asegurándoles que sus seres queridos no se van a perder el evento más increíble en la historia de la humanidad, y vemos este énfasis en los versículos 13 y 18. Si pone atención, el objetivo de Pablo no es el tranquilizar a la iglesia Tesalonicense acerca de que deberían de estar alegres de que el “Rapto Secreto” va a ocurrir, tampoco les está diciendo que no se preocupen porque ellos van a escapar de las persecuciones, tampoco que sientan un gran alivio porque no van a pasar por la Gran Tribulación, o que ellos no van a tener que sufrir a manos del Anticristo. ¿Acaso este pasaje menciona tribulaciones o la Gran Tribulación? Este pasaje sería el momento oportuno para anunciárnoslo. Pero este pasaje no menciona nada con respecto a ninguna Pretribulación, más bien, nos está hablando que nuestros seres queridos no se perderán la Venida de Jesucristo porque ya murieron, ya que, gracias a la Primera Resurrección al final de esta era, serán testigos de la Segunda Venida de Jesús, tal y como lo vimos en nuestro artículo anterior, en la sección de 1 Tesalonicenses 5:2, este evento ocurrirá en el Día del SEÑOR después de la Gran Tribulación. Aclarando el contexto de este pasaje veamos lo que nos dice Pablo:

“Pero no queremos, hermanos, que ignoren acerca de los que duermen, para que no se entristezcan como lo hacen los demás que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con Él a los que durmieron en Jesús. Por lo cual les decimos esto por la palabra del Señor: que nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre. Por tanto, confórtense unos a otros con estas palabras.” — 1 Tesalonicenses 4:13-18 (NBLA)

En este pasaje hay un elemento extremadamente importante que frecuentemente se descuida, la frase en el versículo 16: “y los muertos en Cristo se levantarán primero“. Si este evento es la Primera Resurrección, pregúntese: ¿Cuándo ocurre esta Primera Resurrección? ¿Es antes de las tribulaciones, en medio de las tribulaciones, o después de las tribulaciones? La respuesta es después de las tribulaciones, en el Último Día, en el Día del SEÑOR, que es el Día de la Primera Resurrección para todo aquel que murió en el SEÑOR, como ya nos lo dijo Jesucristo varias veces (Juan 6:39-40, 44, 54, 11:24).

[Dice Jesús] “Y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que Él me ha dado Yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final. Porque esta es la voluntad de Mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en Él, tenga vida eterna, y Yo mismo lo resucitaré en el día final».” — Juan 6:39-40 (NBLA)

“Entonces oí una voz del cielo que decía: «Escribe: “Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor”». «Sí», dice el Espíritu, «para que descansen de sus trabajos, porque sus obras van con ellos».” — Apocalipsis 14:13 (NBLA)

Incluso podemos ver que los discípulos de Jesús sabían que la resurrección de los muertos ocurriría en el día final, como lo menciona Marta después de que su hermano Lázaro había fallecido.

“«Tu hermano resucitará», le dijo Jesús. Marta le contestó: «Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final». Jesús le contestó: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?».” — Juan 11:23-26 (NBLA)

Esto lo podemos corroborar en Apocalipsis 20, que nos describe que después de la Gran Tribulación, el diablo es atado por 1,000 años en el Abismo, durante el tiempo que Jesús reina durante el Milenio. Y en el versículo 4, Juan nos dice que vio a las personas que habían vuelto a la vida después de la Gran Tribulación y que fueron decapitados por el Anticristo por haber dado testimonio de Jesús y Su Palabra, y porque no recibieron la marca de la bestia. El apóstol Juan coloca la Primera Resurrección al final de la Gran Tribulación y justo antes del Milenio, perfectamente consistente con Pablo, perfectamente consistente con Cristo, y el perfecto cumplimiento con lo que dijo el profeta Daniel.

“…Y vi las almas de los que habían sido decapitados por causa del testimonio de Jesús y de la palabra de Dios, y a los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni habían recibido la marca sobre su frente ni sobre su mano. Volvieron a la vida y reinaron con Cristo por mil años.” — Apocalipsis 20:4 (NBLA)

“Bienaventurado y santo es el que tiene parte en la primera resurrección. La muerte segunda no tiene poder sobre estos sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con Él por mil años.” — Apocalipsis 20:6 (NBLA)

La Resurrección de los Muertos en Cristo Jesús, es otra razón más para demostrar que el “Rapto Secreto” no es bíblico, porque Jesús debe de permanecer en el Cielo, a la derecha del Padre, hasta que Sus enemigos sean puestos por estrado de Sus pies (Salmos 110:1; Mateo 22:44; Hechos 2:34-36, 3:21; Hebreos 10:13; 1 Corintios 15).

“El SEÑOR dijo a Mi Señor: “Siéntate a Mi diestra hasta que ponga a Tus enemigos como estrado de Tus pies”.” — Salmos 110:1 (RVA 2015)

La Segunda Venida de Jesús va a dar cumplimiento a la profecía de que Sus enemigos serán vencidos antes de que Él deje Su trono en el Cielo (pero en este punto solo son derrotados, aún no serán arrojados al Lago de Fuego, lo cual es la Segunda Muerte (Apocalipsis 20:14, 21:8), porque todavía tienen un propósito en los planes de Dios. Así que Sus enemigos, los hombres que no estén en el Libro de la Vida perecerán (Apocalipsis 20:15), Satanás y sus demonios serán atados por mil años, y el último enemigo, la muerte (1 Corintios 15:24-26) que está bajo el poder de Satanás (Hebreos 2:14) será derrotado a través de la Resurrección de los Muertos en Jesús, que ocurre antes de que Jesús baje del Cielo para descender a la tierra.

“Y el que no fue hallado inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.” — Apocalipsis 20:15 (RVA 2015)

Así que la doctrina de la Pretribulación va en contra de esta profecía, porque asume la Venida de Cristo antes de que Sus enemigos sean derrotados, y al contrario, el Rapto Secreto ocurre cuando Sus enemigos tienen total control del mundo a través del reinado del Anticristo. Pablo está haciendo la conexión entre el momento en el que Jesús tiene que estar con el Padre en el Cielo, Su descenso, y la derrota de Sus enemigos, y todos estos eventos los ubica en el Día del SEÑOR. Lo que el evangelista Lucas describe como el tiempo que Jesús permanecerá en el Cielo hasta el día en que Él venga para la restauración de todas las cosas, después de la Gran Tribulación y del Día del SEÑOR (Hechos 3:21).

“Y el último enemigo que será eliminado es la muerte.” — 1 Corintios 15:26 (NBLA)

A Él el cielo debe recibir hasta el día de la restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Dios habló por boca de Sus santos profetas desde tiempos antiguos.” — Hechos 3:21 (NBLA)

El versículo 16 nos dice: “El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios” esta es una clara referencia a la Segunda Venida de Jesucristo, donde todo el mundo será testigo (Apocalipsis 1:7), por ningún lado este evento es algo secreto, como las enseñanzas de la Pretribulación quieren hacernos creer. El SEÑOR está bajando del Cielo para habitar entre nosotros, descendiendo de la misma forma en la que ascendió cuando estaba con Sus discípulos (Hechos 1:9-11), Su reaparición es nuestra esperanza bienaventurada. La doctrina de la Pretribulación minimiza lo majestuoso de este evento, el cual será observado mundialmente (Apocalipsis 1:7), así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente (Mateo 24:27), será un acontecimiento divino nunca antes presenciado, con una voz de mando y la trompeta de Dios, pero la doctrina del Rapto Secreto transforma todo esto en un “suceso oculto” que deja al resto de la humanidad preguntándose que ocurrió con los cristianos desaparecidos, y en las películas llegan hasta hacerse la pregunta: ¿tal vez los cristianos fueron secuestrados por los extraterrestres? Pero las Escrituras nos dicen que todos, hasta los muertos en sus tumbas, y Sus enemigos escucharan la voz del Señor y presenciaran este evento maravilloso preparado por Dios desde la Creación del mundo.

“Él viene con las nubes, y todo ojo lo verá, aun los que lo traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él. Sí. Amén.” — Apocalipsis 1:7 (NBLA)

Solo hay dos resurrecciones de muertos: la Primera y la Segunda, en este artículo hemos aclarado que la Primera Resurrección de los Muertos sucederá en el Día del SEÑOR después de la Gran Tribulación y antes del Milenio, la cual es la resurrección de los creyentes, de quienes murieron en Cristo, y no en sus pecados.

[Dice Jesús] “Por eso les dije que morirán en sus pecados; porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados».” — Juan 8:24 (NBLA)

La Segunda Resurrección de los Muertos, es la de quienes se perdieron, quienes se fueron por la puerta ancha (Mateo 7:13-14) solo para ser juzgados ante el trono blanco (Apocalipsis 20:11-13), y quienes sí experimentarán la Segunda Muerte (ser arrojados al Lago de Fuego).

“También vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos. Otro libro fue abierto, que es el libro de la vida, y los muertos fueron juzgados por lo que estaba escrito en los libros, según sus obras. El mar entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Hades entregaron a los muertos que estaban en ellos. Y fueron juzgados, cada uno según sus obras.” — Apocalipsis 20:12-13 (NBLA)

Esta Segunda Resurrección de los Muertos, la de quienes murieron en sus pecados, ocurre después del reinado del Milenio de Cristo.

“Los demás muertos no volvieron a la vida hasta que se cumplieron los mil años.” — Apocalipsis 20:5b (NBLA)

En el siguiente artículo continuaremos estudiando el pasaje de 1 Tesalonicenses 4, y profundizaremos en lo que en realidad es el Arrebatamiento de acuerdo a la Biblia, y cómo es que la doctrina de la Pretribulación, al sacarlo de contexto, minimiza lo asombroso de este evento maravilloso y también veremos el verdadero mensaje bíblico en el pasaje de 1 Corintios 15:50-53.

¡Que Dios los bendiga!


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