El Gran Engaño: Actualización 2022 (Parte 8)

Nos gustaría hacer una actualización referente a los eventos del Gran Engaño, después de casi un año y medio, para que nuestros lectores no caigan en estos engaños. Tenemos que recordar que nuestra batalla no es contra la carne, sino contra Satanás, sus engaños, y sus títeres con el espíritu del anticristo, que están llevando a cabo todas estas acciones psicópatas para la destrucción de la creación del SEÑOR.

[El justo] “No temerá recibir malas noticias; su corazón está firme, confiado en el SEÑOR. Su corazón está seguro, no temerá, Hasta que vea vencidos a sus adversarios.” — Salmos 112:7-8 (NBLA)

Como vimos anteriormente, Satanás y su anticristo están trabajando con diferentes programas a nivel mundial y tienen a gente como Bill Gates financiando vacunas y otras brujerías (la palabra griega para brujerías es φαρμακεία – farmakía, de ahí sus derivados: fármacos, farmacéuticas) para la reducción de la población. A Klaus Schwab, del Foro Económico Mundial (FEM) para la coordinación de los gobiernos de los países para crear caos económico, despliegue de los sistemas tecnológicos con los que controlarán a las personas que sobrevivan a las armas biológicas con las que nos están atacando. A George Soros para promover ideologías comunistas, causar revoluciones internas, y la migración de millones de inmigrantes que desestabilicen a la sociedad. Esto es solo por nombrar algunos, ya que son muchas más las personas multimillonarias involucradas en toda esta destrucción. Recuerden que todos estos problemas son resultado de los pecados del mundo y Dios está permitiendo este juicio. Lamentablemente, a pesar de todo lo que está sucediendo, las personas continúan con su estilo de vida de pecado, no relacionan que esa es la causa de estos juicios, y se aferran a querer seguir viviendo “como antes”, como si no estuviera pasando nada, en lugar de acercarse a Dios con un corazón arrepentido y haciendo ayuno, como lo hicieron los gobernantes y el pueblo de Nínive cuando el profeta Jonás anunció su destrucción (Jonás 3).

“Y mandó proclamar y anunciar en Nínive, por decreto del rey y de sus grandes: «Ni hombre ni animal, ni buey ni oveja prueben cosa alguna. No dejen que pasten o beban agua. Cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios con fuerza, y vuélvase cada uno de su mal camino y de la violencia que hay en sus manos. ¡Quién sabe! Quizá Dios se vuelva, se arrepienta y aparte el ardor de Su ira, y no perezcamos». Cuando Dios vio sus acciones, que se habían apartado de su mal camino, entonces Dios se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.” — Jonás 3:7-10 (NBLA)

“Y oí otra voz del cielo que decía: «Salgan de ella, pueblo mío, para que no participen de sus pecados y para que no reciban de sus plagas.” — Apocalipsis 18:4 (NBLA)

Ahorita los gobernantes en lugar de tener la actitud del rey de Nínive, parecen hacer lo opuesto, y cada vez se oponen más a las leyes de Dios (legalizando abortos, matrimonios homosexuales, drogas), y prefieren seguir creyendo los engaños del diablo. Estamos viviendo en tiempos apocalípticos, y me temo que muchas personas a pesar de los juicios, seguirán sin arrepentirse, tal como está profetizado en las Escrituras.

“Y decía al sexto ángel que tenía la trompeta: «Suelta a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates». Y fueron desatados los cuatro ángeles que habían sido preparados para la hora, el día, el mes, y el año, para matar a la tercera parte de la humanidad… El resto de la humanidad, los que no fueron muertos por estas plagas, no se arrepintieron de las obras de sus manos ni dejaron de adorar a los demonios y a los ídolos de oro, de plata, de bronce, de piedra, y de madera, que no pueden ver ni oír ni andar. Tampoco se arrepintieron de sus homicidios ni de sus hechicerías ni de su inmoralidad ni de sus robos.” Apocalipsis 9:14-15, 20-21

Por lo que como creyentes, tenemos que traer puesta toda nuestra armadura espiritual, y estar lo más aferrados al SEÑOR, a nuestro Gran Pastor, quien es el único que nos puede proteger de esta gran tribulación, que será tan terrible que no ha acontecido algo similar desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás (Mateo 24:21).

“Porque habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás.” — Mateo 24:21 (NBLA)

“Diré yo al SEÑOR: «Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío». Porque Él te libra del lazo del cazador y de la pestilencia mortal.” — Salmos 91:2-3 (NBLA)

El Engaño sobre Nuestra Salud

En estos ya casi 3 años de “la pandemia” hemos visto engaño tras engaño, al punto que todo lo que nos dicen es lo contrario a la verdad. Estamos viviendo un escenario como el de la película “El show de Truman” (1998) donde el protagonista, Truman Burbank (Jim Carrey), no sospecha que es la estrella de un reality show, grabado con miles de cámaras ocultas, en un estudio en el que ha vivido toda su vida, pensando que es la isla de Seahaven, de la que nunca ha salido por los temores que le han infundido los productores del programa desde su infancia, y este show ha sido un éxito porque se ha transmitido a una audiencia mundial por 30 años. El creador del programa, Christof (como una burla contra Dios), controla casi todos los aspectos de la vida de Truman, incluyendo el clima, para mantenerlo bajo control, obediente y encerrado en su entorno controlado, sin un escape visible, y para convencerlo de que está viviendo el sueño americano y no en una tecno-prisión.

El temor al hombre pone trampas, pero el que confía en el SEÑOR estará a salvo.” — Proverbios 29:25 (RVA-2015)

“Miren que nadie los lleve cautivos por medio de filosofías y vanas sutilezas, conforme a la tradición de hombres, conforme a los principios elementales del mundo y no conforme a Cristo.” — Colosenses 2:8 (RVA-2015)

Al igual que en la película, vimos cómo nuestros gobiernos y autoridades de salud durante esta falsa pandemia del Covid, primero infundieron terror a través de videos falsos, falsa información de “expertos médicos” que declararon una falsa pandemia, falsas medidas para evitar los contagios como tapabocas, distanciamiento social y cierres de negocios por la “emergencia sanitaria”. Todas estas medidas no pretendían prevenir la pandemia, sino infundir temor para controlar al público y orillarlo a que estuviera dispuesto a inyectarse con su arma biológica. Además, vimos cómo estas medidas causaron mayor daño que la misma enfermedad. Los hospitales utilizaron falsos tratamientos como el uso de ventiladores y medicamentos (farmakía) que muy probablemente mataron a más pacientes que la misma enfermedad. Además, negaron tratamientos efectivos que demostraron curar el Covid-19 sin necesidad de la vacuna. Muchos doctores no trataban a los pacientes por temor a contraer la enfermedad, y como los pacientes estaban aislados sin permitírseles contacto con los familiares (como secuestrados), murieron de hambre y deshidratación dentro de los hospitales, no por Covid. Y la mayoría han muerto por las sobredosis de drogas que les administraron en el hospital, como morfina, entre muchas otras drogas, siguiendo “tratamientos” llamados “cuidados del fin de la vida”. De esto han dado testimonio muchos doctores y enfermeras que se han negado a seguir siendo cómplices de esos crímenes.

“Apártate del mal, y haz el bien, Y vivirás para siempre. Porque Jehová ama la rectitud, Y no desampara sus santos: Mas la simiente de los impíos será extirpada. Los justos heredarán la tierra, Y vivirán para siempre sobre ella.” — Salmos 37:27-29 (RVA)

Las farmacéuticas secretamente daban a los hospitales compensaciones millonarias por cada muerte que reportaran causada por Covid, por lo que los pacientes valían más muertos que vivos, y por estas compensaciones económicas, los mismos doctores llegaron a cambiar los certificados de defunción, en común acuerdo con los familiares, quienes recibían también fuertes sumas de dinero por aceptar el cambio, con la justificante de que el dinero les ayudaría con los gastos funerarios. Y como los cuerpos eran cremados, no quedaría ningún rastro incriminatorio de que hubiera otra causa de muerte. Aunado a que las aseguradoras no pagaban el seguro de vida, si la causa de la muerte era por la vacuna, porque como la persona decidió utilizar un tratamiento experimental, este tipo de muerte no está cubierto en sus primas. Además, hay incentivos económicos para los doctores que lleguen a “sus cuotas”, según la cantidad de vacunas de Covid que inyecten en sus consultorios. En los asilos de ancianos han ido a inyectar en contra de su voluntad a las personas, y muchos han muerto. Hay testimonios de esto por parte de ex-trabajadores de estos lugares.

El que hiera de muerte a otro, ciertamente morirá.” — Éxodo 21:12 (NBLA)

Pero si alguno actúa con premeditación contra su prójimo y lo mata con alevosía [engaños], lo quitarás de mi altar para que muera.” — Éxodo 21:14 (RVA 2015)

La narrativa de la pandemia fue tan creíble que dicen que supuestamente convencieron a alrededor de 5 mil millones de personas (yo dudo mucho de esta estadística) para que se inyectaran a sí mismos una “terapia genética” no probada ni aprobada, que no impide que contraigan, transmitan, se enfermen, sean hospitalizados o murieran a causa del virus, producido en el laboratorio de Wuhan y financiado por los Estados Unidos como un arma biológica. Como resultado, lo que hemos visto es que millones de personas en todo el mundo han sido afectadas con múltiples síntomas, porque la supuesta alteración del ADN para que las células del cuerpo produzcan toxinas de la proteína espícula viral, causan inflamación de las fibras musculares del corazón, resultando en miocarditis y pericarditis, las vacunas también tienen óxido de grafeno, que es tóxico para la sangre y produce coágulos, además su estructura hace que se comporte como navajas microscópicas, y va cortando el interior de los vasos sanguíneos al ir por todo el cuerpo. Por esta razón los ataques cardíacos, embolias y el nuevo “síndrome de muerte súbita del adulto”, se están incrementando en todos lados. La inyección también ataca el sistema inmunológico que combate el desarrollo del cáncer, así que los casos de cánceres agresivos en los vacunados están creciendo enormemente. Esto está generando más ganancias para las farmacéuticas porque los tratamientos de quimioterapias son muy caros, y solo sobrevive el 2% de los pacientes que se someten a este veneno. Las inyecciones también causan infertilidad, y en mujeres embarazadas abortos espontáneos.

“Y para que seamos librados de los hombres perversos y malvados; porque no todos tienen fe. Pero el Señor es fiel, y él los fortalecerá y guardará del mal.” — 2 Tesalonicenses 3:2-3 (RVC)

Obviamente, toda esta información está siendo ocultada y no se reporta públicamente. Aunque, por ejemplo, el Washington Post publicó que el 58% de las muertes por coronavirus en agosto 2022 en los Estados Unidos fueron de personas que estaban vacunadas. Y la BBC, en televisión abierta, anunció que los fabricantes de las “vacunas” contra el Covid-19 ahora admitieron que utilizaron un “pequeño segmento del virus del SIDA” en la fabricación de las “vacunas” contra el Covid-19. Por lo que los vacunados también están desarrollando variantes del SIDA y pueden morir de cualquier otra enfermedad que los infecte.

“Y no participen en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascárenlas. Porque es vergonzoso aun hablar de las cosas que ellos hacen en secreto. Pero todas las cosas se hacen visibles cuando son expuestas por la luz, pues todo lo que se hace visible es luz.” — Efesios 5:11-13 (NBLA)

Testimonios de doctores

Como parte del engaño, los doctores y enfermeras son amenazados con perder sus licencias para ejercer medicina y perder su trabajo si hablan en contra de las inyecciones. Pero en el documental “Died Suddenly” (Murió Repentinamente) se presenta el testimonio de varios doctores, aquí solo le presento lo que reportan dos doctores, que han visto lo devastador que es esta arma biológica:

La primera es una doctora militar en los Estados Unidos que proporcionó el siguiente listado de enfermedades y eventos médicos adversos que se han desatado entre los militares vacunados que han ido a consultarla: Embolias; ataques isquémicos transitorios; pericarditis y miocarditis; ritmos del corazón erráticos; arritmias; rápido desarrollo de cáncer agresivo (por ejemplo desarrollar cáncer de seno etapa IV en 1 mes); cáncer testicular, de esófago; tumores cerebrales y de médula; disfunción de la tiroides; esclerosis múltiple; discapacidad cognitiva; insomnio persistente y severo; supresión del sistema inmunológico (SIDA); coágulos sanguíneos no provocados; necrosis avascular; disfunción del hígado; irregularidades menstruales; abortos espontáneos.

“En el día del mal el SEÑOR lo librará. El SEÑOR lo protegerá y lo mantendrá con vida, y será bienaventurado sobre la tierra. Tú no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos. El SEÑOR lo sostendrá en su lecho de enfermo; en su enfermedad, restaurarás su salud.” — Salmos 41:1b-3 (NBLA)

El segundo, es el Dr. James Thorp, un ginecólogo con más de 43 años de experiencia, quien expresa que a raíz de las vacunas “Ha visto la muerte y la destrucción como nunca antes”. Dio una conferencia y dijo que las muertes fetales (bebés que mueren antes de nacer) estadísticamente se miden por millar, y que lo normal es 5.8-6 por cada 1,000 nacimientos vivos. Luego de las vacunas esta cifra se disparó a 29.3 por cada 1,000, una cantidad estadísticamente imposible, lo que muestra lo mortal y devastadoras que son las inyecciones. Además, reportó que en Waterloo, Canadá, esta cifra fue aun peor, ya que hubo 41.5 muertes fetales por 1,000. También reporta un 1200% de incremento en las anormalidades menstruales. En los embarazos: un incremento sustancial en abortos espontáneos; riesgo sustancial de arritmia cardiaca fetal; malformaciones cardiacas fetales; disminución significativa en el crecimiento fetal; reducción significativa en el líquido amniótico; arresto cardiaco fetal (bebés teniendo infartos dentro de los vientres maternos).

“A cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino, y que lo hundieran en el fondo del mar.” — Mateo 18:6 (RVC)

Sé de dos personas que se vacunaron para poder viajar, y ambas murieron antes de poder realizar el viaje. A otras personas las vacunas les han cambiado el carácter; hay múltiples reportes de personas que quedaron ciegas, y otras han tenido alucinaciones en las que ven a familiares que ya fallecieron, y hasta demonios. Personalmente conozco a una persona muy saludable en sus 30´s que luego de ponerse dos vacunas se le desarrolló un cáncer de seno agresivo. Con esta larga lista de repercusiones y problemas, podemos ver que esta inyección es un engaño que promueven como algo “seguro y efectivo”, utilizando toda clase de técnicas de propaganda (como la repetición, escasez, “hacerlo por el bien común”, coerción, denigrar a quienes se opongan, etc.).

Porque has puesto al SEÑOR, que es mi refugio, al Altísimo, por tu habitación. No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada.” — Salmos 91:9-10 (NBLA)

En el siguiente artículo hablaremos del testimonio de qué es lo que se están encontrando los embalsamadores en las personas que murieron después de ser vacunadas, también veremos los horribles planes que simularon para la siguiente pandemia en el evento que Bill Gates llamó “Contagio Catastrófico”, y los planes de cómo utilizarán las tecnologías de la cuarta revolución industrial para esclavizar a la humanidad, utilizando la identificación digital que está promoviendo el Foro Económico Mundial (FEM).

El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.” — 1 Juan 3:8 (NBLA)

¡Que Dios los bendiga!


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