Génesis 7:1-3 – Noé Termina la Construcción del Arca

En el artículo anterior concluimos Génesis 6 con el gran ejemplo de obediencia que nos da Noé al seguir al pie de la letra todo lo que Dios le ordenó. Ahora empezaremos a ver la historia de Génesis 7, que empieza diciéndonos que Noé finalmente terminó de construir el Arca, después de haber empezado solamente 9 versículos antes. Además, Noé terminó la embarcación tan solo una semana antes de que se acabara la paciencia del Todopoderoso, y enviara las aguas del Diluvio, que traerían destrucción sobre el mundo. Por lo que solo tuvo unos días para cargar las provisiones, y asegurarse de que abordaran todos los animales y su familia antes de que llegaran las primeras lluvias.

Introducción

El capítulo 7 de Génesis nos describe como inició el Diluvio, el cual, ocurrió 1,656 años después de la Creación. Este fue el periodo de tiempo que le tomó a la humanidad abandonar los caminos de Dios, desarrollar una violencia excesiva, e inclusive corromper genéticamente la carne de hombres y animales. Pero Dios en Su misericordia, ya había alertado a Noé que le iba a dar un periodo de 120 años a la humanidad para que se arrepintieran, inclusive Noé, un predicador de justicia, les advirtió del juicio venidero con la construcción de la colosal embarcación que hizo (2 Pedro 2:5), pero la raza humana no se arrepintió. Así que el Todopoderoso procedió a purificar la tierra de toda esta maldad. Dando cumplimiento a la profecía que nos dio Enoc al ponerle el nombre de “Matusalén” a su hijo, que significa “su muerte traerá”, “el Diluvio”. Y como lo vimos en Génesis 5:25-31 – Matusalén y Lamec,  Matusalén murió no solo en el mismo año que empezó el Diluvio, si no que, de acuerdo al midrash judío, murió 7 días antes de que empezaran las lluvias, lo que ubicaría su muerte al mismo tiempo que este pasaje en Génesis 7.

“Tampoco perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, un predicador de justicia, con otros siete, cuando trajo el diluvio sobre el mundo de los impíos.” — 2 Pedro 2:5 (NBLA)

Ver. 1 — Entonces el SEÑOR dijo a Noé: “Entra en el arca tú, y toda tu familia, porque he visto que tú eres justo delante de Mí en esta generación. (RVA-2015)

“Entonces el SEÑOR dijo a Noé”

Faltando una semana para que se cumplieran los 120 años de tolerancia que Dios dio al mundo para que se arrepintieran de sus pecados, y que marcan el fin de la paciencia de Dios (1 Pedro 3:20), Génesis 7 comienza con una directiva divina, que constituye la segunda conversación entre Dios y Noé (Génesis 7:1-4), y como siempre, aprovechando que el Arca estaba lista, Noé responde haciendo todo lo que el SEÑOR le ordena, en este caso, prepararse para abordar con su familia y los animales (Génesis 7:5). En este versículo inicial, Moisés utiliza un cambio en el nombre de Dios que refleja Su carácter más apropiado, al ir de Elohím (Creador), utilizado en la primer conversación de Dios con Noé del capítulo anterior (Génesis 6:13-21), a describirlo ahora como YHWH, el Dios Salvador, Redentor, que honra Sus pactos (Salmos 103), muy seguramente porque ahora YAHWÉH le va a dar las instrucciones que tiene que hacer para que pueda hacer el pacto Noético después del Diluvio, como llevar animales extra para que pueda hacer sacrificios al desembarcar (Génesis 9:3), además que en Su misericordia, le va a informar cuando va a empezar el Diluvio para que se prepare a embarcar.

“Reconoce, pues, que el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel, que guarda Su pacto y Su misericordia hasta mil generaciones con aquellos que lo aman y guardan Sus mandamientos.” — Deuteronomio 7:9 (NBLA)

“Yo establezco Mi pacto con ustedes, y nunca más volverá a ser exterminada toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra».” — Génesis 9:11 (NBLA)

“No quebrantaré Mi pacto, ni cambiaré la palabra de Mis labios.” — Salmos 89:34 (NBLA)

“Entra en el arca tú, y toda tu familia”

Para el verbo “entrar”, observe que el SEÑOR utiliza el verbo hebreo בּוֹא – bo, que significa venir, traer, entrar, lo que implica claramente que Dios mismo estaba dentro del Arca y está invitando a Noé a que entre, porque no le dice a Noé “Ve al Arca”, sino que le estaba diciendo, “Ven conmigo”, para invitarlo a él y a su familia a entrar a la seguridad de la embarcación que sería su lugar de refugio en contra del catastrófico castigo que experimentarían todas las demás personas y animales que estuvieran fuera de Su protección y cuidado. Este es un llamado muy cariñoso como el que hace un padre responsable a sus hijos para que entren a la casa cuando se avecina la noche o una tormenta.

[Jesús dice] “No te pido que los saques del mundo, sino que los protejas del mal.” — Juan 17:15 (DHH)

“Ten misericordia de mí, oh Dios; ten misericordia de mí porque en Ti ha confiado mi alma. En la sombra de Tus alas me ampararé hasta que pasen las calamidades.” — Salmos 57:1 (RVA 2015)

El tipo de invitación que recibe Noé, de “entrar”, es más bien equivalente a la amorosa invitación que hace Cristo cuando nos dice: “Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar” (Mateo 11:28). Curiosamente, Noé en hebreo significa “descansar, traer alivio”, como lo vimos en nuestro artículo de Génesis 5 – Introducción y el Mensaje Escondido, donde es Jesús quien nos da descanso. Cristo es nuestra Arca, solo en Él podemos estar seguros cuando la muerte y el juicio se acerquen. Así que en este caso para Noé, además de hablar de su salvación, el ser llamado por Dios para abordar el Arca debió ser un gran descanso considerando que debió haber estado muy cansado después de haber completado la construcción del Arca en el versículo anterior (Génesis 6:22), aunque Noé realmente abordó el Arca una semana después, ya que se aseguró de que todos hubieran subido. Adicionalmente, El profeta Isaías nos describe que, el mismo tipo de invitación que recibió Noé, será dada al pueblo de Dios durante el juicio que hará de toda la tierra en su Segunda Venida al decir: “Ven, pueblo mío, entra en tus aposentos… hasta que pase la indignación” (Isaías 26:20). Lo que nos da la absoluta seguridad de que el SEÑOR esconde siempre a Su pueblo antes de que estalle la tempestad, Él siempre está delante de nosotros en cada paso que damos.

“Ven, pueblo mío, entra en tus aposentos y cierra tras ti tus puertas; escóndete por corto tiempo hasta que pase la indignación.” — Isaías 26:20 (NBLA)

“En este mismo día entraron en el arca Noé, sus hijos Sem, Cam y Jafet, la mujer de Noé y las tres mujeres de sus hijos con ellos.” — Génesis 7:13 (RVA-2015)

Como vimos el Arca era el lugar de seguridad absoluta, por sus dimensiones perfectas, porque estaba recubierta con brea por fuera y por dentro (Génesis 6:14). El Arca era un símbolo de nuestra salvación en Cristo. Y en este pasaje Dios estaba invitando a Noé a que se escondiera en el Arca para que se disiparan todos sus temores, y no hubiera ninguna duda en su mente sobre la integridad del Arca, que estaba terminando de construir, y si iba a resistir las aguas del Diluvio, ya que nunca se había hecho una embarcación tan grande como el Arca, pero el SEÑOR le está dando la confianza de que todo iba a estar bien porque él iba a estar bajo Su protección. Además, Dios le estaba diciendo con esto que Él iba hacerse cargo de Noé, su esposa e hijos.

“Ellos dijeron: —Cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa.” — Hechos 16:31 (RVA-2015)

“Y su vida está escondida con Cristo en Dios.” — Colosenses 3:3b (NBLA)

“De los que me diste, ninguno de ellos perdí”. ؙ— Juan 18:9 (RVA-2015)

“Porque he visto que tú eres justo delante de Mí en esta generación”

Hay que hacer la aclaración que la observancia a los mandamientos no proporciona la salvación o la justicia ante Dios. Por lo que Noé no fue considerado justo por su rectitud o su carácter virtuoso, sino que él obtuvo su salvación y la justicia por su fe en el salvador que Dios prometió que enviaría, y es por esta fe que su vida fue transformada por el Espíritu Santo, y en su agradecimiento a la gracia de Dios, Noé seguía Sus mandamientos como una forma de vida, obedeciendo cada instrucción para la gran comisión de construir el Arca.

“Déjenme hacerles una pregunta: ¿recibieron al Espíritu Santo por obedecer la ley de Moisés? ¡Claro que no! Recibieron al Espíritu porque creyeron el mensaje que escucharon acerca de Cristo.” — Gálatas 3:2 (NTV)

La fe de Noé en automático lo convirtió en heredero de la justicia de Jesucristo (Hebreos 11:7; Job 1:1). Nuestro Creador examina el corazón, y cuando dice: “justo delante de Mí”, significa que Noé fue justificado a la vista del SEÑOR (Génesis 6:9) y recibió al Espíritu de Cristo en su corazón, pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no le pertenece a Él (Romanos 8:9; Juan 14:17). De esta forma, la rectitud de Noé ayudó a que su familia también se salvara (Isaías 3:10); no sabemos qué tan creyente fuera su esposa, pero sí sabemos que el esposo creyente santifica a su esposa. Esto no significa que alguien pueda estar bien con Dios basado en el mérito de otra persona, sino que implica que las bendiciones espirituales fluyen de aquellos que conocen a Dios, a aquellos que están íntimamente involucrados con el creyente, como en el caso del egipcio Potifar, cuya casa recibió bendiciones gracias a José (Génesis 39:5), y como Noé, cuya familia se vio favorecida gracias a la fe de Noé (1 Corintios 7:14; Deuteronomio. 7:9). De sus hijos sabemos que solo tenían una sola esposa, por lo que al menos, no eran polígamos como Lamec, descendiente de Caín; y vemos que tanto Sem como Jafet, tenían temor del Señor por su actitud correcta al ayudar a su papá en Génesis 9:23. Y suponemos que los hijos de Noé lo ayudaron a construir el Arca, porque de lo contrario, no le hubieran creído a Noé, y muy seguramente tampoco hubieran abordado el Arca. En una historia similar de un juicio anunciado a un profeta, vemos un resultado diferente, ya que Lot les advirtió a sus yernos acerca de la destrucción venidera sobre Sodoma, pero a diferencia de la familia de Noé, ellos no le hicieron caso (Génesis 19:14) y perecieron junto con los habitantes de Sodoma.

Por la fe Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor reverente preparó un arca para la salvación de su casa, por la cual condenó al mundo, y llegó a ser heredero de la justicia que es según la fe.” — Hebreos 11:7 (NBLA)

Entonces Lot salió y habló con sus yernos, es decir, los que habían tomado a sus hijas, y les dijo: «¡Levántense, salgan de esta ciudad, que el Señor va a destruirla!» Pero a sus yernos les pareció que Lot estaba bromeando.” — Génesis 19:14 (RVC)

“Hubo un hombre en la tierra de Uz, que se llamaba Job. Aquel hombre era íntegro y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.” — Job 1:1 (RVA-2015)

Ver. 2-3 — De todo animal limpio tomarás contigo siete parejas, el macho y su hembra; y de todo animal que no es limpio, dos, el macho y su hembra. También de las aves del cielo, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la superficie de toda la tierra. (NBLA)

Animales Limpios o no Limpios

¿Cómo sabía Noé cuáles son los animales limpios y los no limpios, si según el Dispensacionalismo esta división no fue revelada hasta la “dispensación de la ley” en los tiempos de Moisés? Este versículo es otra muestra más de que la doctrina del Dispensacionalismo no es correcta, porque la división de los animales limpios no se originó en los tiempos de Moisés, o con la ley Mosaica. El SEÑOR no cambia, Él es el mismo ayer, hoy y por siempre (Hebreos 13:8) y Sus leyes son las mismas para todos los hombres. Dios reveló Su Torá (instrucción y ley) desde los tiempos de Adán y Eva, y por eso vemos que se ofrecieron sacrificios de animales limpios antes de la dispensación de la ley, empezando con la ofrenda de Abel, que fue de las mejores partes de sus corderos (Génesis 4:4), después Abraham sacrificó un carnero en Génesis 22:13, Job ofrecía constantemente holocaustos por los pecados de sus hijos en Job 1:5-6, también Israel ofreció sacrificios cuando salió hacia Egipto en Génesis 46:1, ¿será que todos estos ejemplos estuvieran en la dispensación incorrecta? Claro que no, inclusive el dispensacionalismo tampoco puede explicar porqué el mismo Moisés ya sabía acerca de los animales aptos para los sacrificios para Dios cuando habló con el faraón de Egipto (Éxodo 3:18, 5:3, 10:24-26) mucho antes de que recibiera la ley del SEÑOR en el monte Sinaí, (Éxodo 20). Moisés ya sabía cuáles eran los animales limpios que podían sacrificar los israelitas, como ovejas, cabras y toros, pero todos ellos eran animales “sagrados” para los egipcios, los cuales representaban a divinidades egipcias, y si los egipcios se enteraban de que alguno de estos animales era sacrificado, el castigo era la pena capital, y los esclavos israelitas que cometieran esta “abominación” podrían fácilmente ser ejecutados (Éxodo 8:26), Moisés no estaba exagerando cuando habló con el faraón. Es algo similar a lo que sucede hoy en día en India, en donde por ejemplo, las vacas son consideradas “sagradas”, y están legalmente protegidas, hay serias multas y hasta sentencias a prisión para quienes las maten, incluso su transportación está regulada y su exportación prohibida; también muchas personas han muerto linchadas, por rumores de que habían matado alguna vaca o consumido su carne.

“No conviene que lo hagamos así», respondió Moisés, «porque es abominación para los egipcios lo que sacrificaremos al Señor nuestro Dios. Si sacrificamos lo que es abominación para los egipcios delante de sus ojos, ¿no nos apedrearán?” — Éxodo 8:26 (NBLA)

Así que aclarado que la doctrina del Dispensacionalismo es incorrecta, porque la distinción de los animales se sabía mucho antes de la ley mosaica, continuemos viendo como este versículo nos muestra que Noé sabía perfectamente cuáles eran los animales limpios y cuáles no, tal vez porque él mismo haya tenido experiencia ofreciendo sacrificios a lo largo de su vida, porque vemos que lo primero que hace al desembarcar del Arca es construir un altar y ofrecer sacrificios con los animales limpios a YAHWÉH en Génesis 8:20. En este punto los animales limpios solo se utilizaban para hacer sacrificios al SEÑOR, ya que todavía el Creador no había autorizado el que se pudieran comer los animales limpios sino hasta después del Diluvio (Génesis 9:3).

“También Abel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grasa de los mismos. El Señor miró con agrado a Abel y su ofrenda.” — Génesis 4:4 (NBLA)

¿Cuántos Animales Limpios 7 ó 14?

Por otro lado, estos versículos han causado acusaciones de que las Escrituras contienen “contradicciones”, y han generado desacuerdos acerca del número de animales limpios de cada tipo que abordaron el Arca. Por lo que trataremos de aclarar estas diferencias conforme a lo que entendemos del texto. Primero, tenemos la supuesta contradicción entre Génesis 6:19-20, donde solo se menciona un par animales de cada tipo, y Génesis 7:2-3: La aparente contradicción es entre 1 par y que ahora se mencionan 7 pares de animales limpios. La clave para que esta “contradicción” desaparezca es irnos al hebreo, el lenguaje original de Génesis. Tanto en Génesis 6:19-20, como en Génesis 7:2, la palabra utilizada para “dos” es שְׁנַיִם – shenáim, que es un sustantivo dual, que significa par, pareja, doble, y en este caso definen a una pareja de animales consistente de un macho y una hembra. En español tenemos que los sustantivos pueden solamente ser singulares o plurales, pero en hebreo hay una clasificación adicional, y un sustantivo puede ser “dual”, y se caracteriza por su terminación “áim”, y comúnmente se utiliza para nombrar partes del cuerpo duales como ojos, piernas, orejas, etc. Por lo que en hebreo no podemos formar un plural de una palabra que es dual para hablar de múltiples parejas. Por lo que, Génesis 6:19-20 es solo una declaración general que se dio 120 años antes del Diluvio en referencia a que Noé debía traer a bordo “parejas de animales” sin especificar si era una o muchas, pero ahora el SEÑOR revela exactamente que debía meter 7 parejas de animales limpios y solo 1 pareja de animales no limpios al Arca. Una vez aclarada la “contradicción”, continuemos con la siguiente pregunta: ¿Las Escrituras nos hablan de 7 animales o de 7 parejas de animales limpios que deben de abordar el Arca? Para aclarar esta diferencia de opiniones, vemos el hebreo que define el número de animales limpios cómo: “שִׁבְעָה שִׁבְעָה – shív-a shív-a” o “siete siete”, y para los no limpios utiliza la misma palabra para una pareja que ya vimos en Génesis 6:19-20, שְׁנַיִם – shenáim. Por lo que, hay quienes argumentan que las Escrituras se refieren a solo 7 animales limpios, es decir, 3 parejas y un macho destinado a ser sacrificado. Sustentan su argumento al explicar que el número “siete” en la Biblia se refiere a que algo está completo, habla de la perfección (tanto física como espiritual), y está muy relacionado con los 7 días de la Creación; también nos habla de la seguridad en que la Palabra, promesas y pactos de Dios siempre se cumplirán y que Sus propósitos se mantienen firmes. Por lo que considerar 7 individuos de cada tipo de animal y ave representaría una cantidad completa de animales requeridos para repoblar al mundo postdiluviano (Génesis 1:22, 8:17). Otra revelación que estaba haciendo el SEÑOR a Noé al utilizar el número 7, es que Él iba a hacer un pacto con Noé y que iba a necesitar animales adicionales para hacer sacrificios después del Diluvio, porque en hebreo, la palabra siete es shéva (femenino) o shív-a (masculino), también significa promesa, juramento o pacto porque la raíz de la palabra “7” es “shavá” (Génesis 22:15-16, juramento=shavá).

“Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada uno meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán.” — Génesis 6:19 (JBS)

“En el séptimo día ya Dios había completado la obra que había estado haciendo, y reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho.” — Génesis 2:2 (NBLA)

Por otro lado, hay quienes proponen que el texto se refiere a 7 parejas ó 14 animales limpios. Primero, porque esta interpretación también resuelve la supuesta contradicción de Génesis 6:19-20, al detallar que serían 7 parejas de animales limpios los que abordarían el Arca, al expresar “siete machos y siete hembras”, descartando que sea un número impar de animales. Segundo, el texto en hebreo literalmente dice: “siete siete” y “el macho y su hembra”, las palabras que se utilizan en hebreo son “אִישׁ וְאִשְׁתּֽוֹ – ish ve ishtó”, que expresan una unión más fuerte de estos animales porque es como decir el “esposo y su esposa”, en lugar de utilizar las palabras más genéricas cómo: זָכָר – sacár, para macho y נְקֵבָה – nequevá, para hembra, que fueron las que utilizó Moisés en Génesis 6:19. Con lo que podemos concluir que ahora el SEÑOR se refiere a 7 machos y a 7 hembras, o 7 parejas con una unión más estrecha, porque la frase “el macho y su hembra” implica que los animales deben ser preservados por parejas de animales, y no como 7 individuos, que es un número impar. La tercera razón que apoya que abordaron 7 parejas de animales limpios, es que en Génesis 7:9, Moisés nos explica la forma específica en la que los animales abordaron, indicándonos que entraron de “dos en dos, macho y hembra”, descartando que entraran machos de forma independiente, o un número impar de animales limpios. Además, el número 14 en la Biblia, al ser un múltiplo de 7, implica una doble medida de perfección espiritual. El número 14 representa salvación (14 de Avív), mostrándonos que 14 animales de cada tipo serían salvados en el Arca. También el 14, nos habla de generaciones por Mateo 1, y en este pasaje estamos hablando de las generaciones descendientes de estos animales que iban a poblar todo el mundo. Por lo que, en mi opinión personal, pienso que 14 animales limpios de cada tipo abordaron el Arca. Esto permitiría que, después del Diluvio hubiera más animales para poblar la tierra, y algunos animales limpios se podían ofrecer como sacrificio, otros se convertirían en alimento (Génesis 9:3), y otros prestarían sus servicios para el hombre ayudándolo a arar la tierra. Por lo que era necesario que Noé contara con la mayor cantidad de animales que pudiera meter en el Arca, para iniciar con un pequeño rebaño en el mundo postdiluviano. Además, como vimos en los cálculos de la cantidad de animales que abordaron, en nuestro estudio: Génesis 6:19-20 – ¿Cuántos Animales Abordaron el Arca?, se estimaron 14 animales y aves por tipo de los animales limpios, y se demostró que había espacio suficiente para todos ellos en el Arca.

“El cordero será un macho sin defecto, de un año. Lo apartarán de entre las ovejas o de entre las cabras. Y lo guardarán hasta el día catorce del mismo mes. Entonces toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer.” — Éxodo 12:5-6 (NBLA)

“En el mes primero, el día catorce del mes, al anochecer, es la Pascua del Señor.” — Levítico 23:5 (NBLA)

Los Cristianos deben de ser Limpios ante el SEÑOR

En Levítico 11 y Deuteronomio 14, los animales que no son aptos para comer son llamados “inmundos”, pero en este pasaje, las Escrituras tienen mucho cuidado en la forma en la que se refieren a estos animales porque son llamados “no limpios”. Y aunque estas creaturas son una abominación para ser sacrificados en el altar de Dios (que es Su mesa, donde le ofrecemos lo mejor de nuestros alimentos de carne, harina, frutos y vino), estos animales son dignos de ser salvados en el Arca porque tienen otro propósito para el SEÑOR. Pero, así como nuestro Creador no los acepta en Su mesa, nosotros tampoco debemos aceptarlos en la nuestra, no son aptos para el consumo humano, son abominaciones, porque todos estos supuestos “alimentos” son dañinos para nuestro cuerpo y alma. Puede ver más detalles en nuestro estudio de La Dieta Bíblica.

Ustedes harán una distinción entre el animal limpio y el inmundo, entre el ave limpia y la inmunda; no hagan sus almas abominables por causa de animal o de ave o de cosa alguna que se arrastra sobre la tierra, los cuales Yo he apartado de ustedes por inmundos. Sean ustedes santos, porque Yo, el Señor, Soy santo, y los he apartado de los pueblos para que sean Míos.” — Levítico 20:25-26 (NBLA)

“Y enseñarán a Mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a discernir entre lo limpio y lo no limpio.” — Ezequiel 44:23 (JBS)

Los creyentes vueltos a nacer han sido apartados por Dios para Su gloria, y para convivir en una relación personal con Él (Levítico 10:3). Sin embargo, para que cada creyente se pueda acercar al SEÑOR, lo debe hacer en completa santidad, solo cuando esté en un estado ceremonialmente limpio, libre de cualquier contaminación ceremonial, porque el SEÑOR es santo. Por lo que es muy benéfico para cada creyente aprender la distinción entre lo santo y lo profano, puede ver para más detalle nuestro artículo El Bautismo un Ritual de Purificación (Parte 1), y también entre lo inmundo y lo limpio, si quiere tener una buena relación con nuestro Señor Jesucristo (Levítico 10:10-11). Las instrucciones para la santificación que dio Dios a Israel, buscaban diferenciarlos de las otras naciones para que los vieran como un pueblo sabio y de entendimiento (Deuteronomio 4:6). Las leyes de cómo ser limpio o impuro, las encontramos en Levítico 11-15, y también ahí están los procedimientos prácticos para limpiarse si uno se contamina. Con estas leyes, el SEÑOR estaba mostrando cuán profundamente el pecado había corrompido la vida humana. En Marcos 7:14-23, Jesús nos explica que, lo que verdaderamente contamina a una persona, es lo que está en su corazón: sus pensamientos, deseos e intenciones pecaminosas, mostrándonos que la totalidad de la vida de las personas es, por naturaleza, impura. Por lo que sólo la sangre de Cristo es la que puede limpiar nuestra conciencia de obras muertas, y permitirnos acercar a Dios, restableciendo nuestra comunión y servicio a Él (Hebreos 9:13-14).

[El SEÑOR dice] “En los que a Mí se acercan Me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado…” — Levítico 10:3 (JBS)

“Y para que hagan distinción entre lo santo y lo profano, entre lo inmundo y lo limpio, y para que enseñen a los israelitas todos los estatutos que el Señor les ha dicho por medio de Moisés.” — Levítico 10:10-11 (NBLA)

“Porque si la sangre de los machos cabríos y de los toros, y la ceniza de la novilla, rociadas sobre los que se han contaminado, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, quien por el Espíritu eterno Él mismo se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo?” — Hebreos 9:13-14 (NBLA)

Para concluir, me gustaría mencionar que la enseñanza de este séptimo capítulo es muy interesante, ya que nos permite mirar hacia atrás, y ver que realmente ocurrió la destrucción del viejo mundo, por el agua; y pese a las advertencias de Noé, solamente 8 personas se salvaron, ahora quiero recordarles que nosotros tenemos que advertir a las personas con las que tenemos contacto hoy en día, que necesitan arrepentirse y regresar a Dios, a través del único camino que es Cristo, ya que las Escrituras nos advierten que nos espera una segura destrucción del mundo, por el juicio que va a hacer Dios cuando Su paciencia se acabe, y ahora utilice fuego (la manifestación de Su ira) en el Gran Día del Señor Jesús, como nos lo explica el profeta Sofonías:

Busquen al Señor, todos ustedes, humildes de la tierra que han cumplido Sus preceptos; busquen la justicia, busquen la humildad. Quizá serán protegidos el día de la ira del Señor.” — Sofonías 2:3 (NBLA)

“Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo; llámenlo ahora, mientras está cerca.”— Isaías 55:6 (NTV)

¡Que Dios los bendiga!


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