Génesis 7:6-10 – Noé se Prepara para Abordar el Arca

En el artículo anterior vimos que el SEÑOR advierte a Noé acerca de la cuenta regresiva de 7 días que tenía para abordar el Arca antes de que empezara el Diluvio. Ahora veremos, los preparativos para abordar el Arca, los animales que la abordaron, y la confirmación de que exactamente a los 7 días que el SEÑOR hizo el anuncio, las aguas del Diluvio vinieron sobre la tierra.

Ver. 6 — Noé tenía 600 años cuando las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra. (NBLA)

Las Escrituras nos dan la fecha exacta de cuando el Diluvio empezó y cuando terminó utilizando como referencia la edad de Noé, porque cuando inició este juicio Noé tenía 600 años de edad, es decir, ya habían pasado 1656 años desde la Creación. Además, nos dicen el día exacto en el que empezó el Diluvio, el día 17 del segundo mes, y los tripulantes del Arca desembarcaron un año después, el día 27 del segundo mes. Es decir, estuvieron 1 año y 11 días a bordo del Arca, Noé, su familia y los animales (Génesis 7:6, 11, 8:13-14). Cuando el juicio inició, los hijos de Noe tenían cerca de 100 años de edad (Jafét, 100 años, Génesis 5:32; y Sem 98 años, Génesis 11:10), puede ver más detalles de los hijos de Noé en nuestro artículo Génesis 5:32 – Noé ¿Un Evangelista Antediluviano?.

El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo a los diecisiete días del mes; aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las ventanas de los cielos fueron abiertas.” — Génesis 7:11 (JBS)

“Y aconteció que en el año 601 de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, se secaron las aguas sobre la tierra. Entonces Noé quitó la cubierta del arca y vio que la superficie de la tierra estaba seca. En el mes segundo, el día veintisiete del mes, la tierra estaba seca.” — Génesis 8:13-14 (NBLA)

Imagine todas las experiencias que tuvo Noé al vivir 600 años en el mundo antediluviano, y los documentos y libros que pudo traer consigo cuando abordó el Arca, es como si hoy en día conociéramos a alguien que hubiera conocido a Cristóbal Colón en los 1400s, y nos pudiera dar todos los detalles de la historia de América desde su colonización. Por otro lado, los hijos de Noé vivieron 100 años viendo la violencia y corrupción de la humanidad antes del Diluvio, por lo que no es de extrañarnos que parte de estas malas costumbres hayan sido transmitidas a sus descendientes que las volvieron a adoptar llevando a la humanidad a que no se arrepintiera y volviera a hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR (Génesis 8:21), y qué mejor ejemplo, que la rebelión que ocurrió con la construcción de la torre de Babel, muy probablemente con tecnología antediluviana.

“El Señor percibió el aroma agradable, y dijo el SEÑOR para sí: «Nunca más volveré a maldecir la tierra por causa del hombre, porque la intención del corazón del hombre es mala desde su juventud. Nunca más volveré a destruir todo ser viviente como lo he hecho.” — Génesis 8:21 (NBLA)

Ver. 7 — Entonces Noé entró en el arca, y con él sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos, a causa de las aguas del diluvio. (NBLA)

Los versículos 7-10 nos describen más detalles de todas las actividades que fueron resumidas en Génesis 7:5, las cuales, Dios había ordenado a Noé en Génesis 7:1-4. Y las Escrituras nos van a dar aún más información de los preparativos para abordar el Arca en Génesis 7:13-16. Esta repetición en la Biblia nos habla del énfasis y la importancia de este evento, ya que cualquier ser o cosa que no estuviera en el Arca sería destruido. Esto nos muestra el gran contraste entre Noé y su familia que fueron salvados, pero para el resto de la humanidad, la vida continuó como de costumbre, hasta que las aguas del Diluvio llegaron, y fue demasiado tarde para ellos (Mateo 24:37-39). Este pasaje debería enseñar la diligencia que debemos tener todos los cristianos al SEÑOR, porque como Jesús dijo a los apóstoles en Mateo 24:44, debemos estar constantemente trabajando para Él, y estar preparados para Su regreso, porque no queremos ser sorprendidos como les ocurrirá a los incrédulos.

Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Pues así como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en matrimonio, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos; así será la venida del Hijo del Hombre.” — Mateo 24:37-39 (NBLA)

Ver. 8-9 — De los animales limpios y de los animales que no son limpios, de las aves y de todo lo que se arrastra sobre la tierra. Entraron de dos en dos con Noé en el arca, macho y hembra, como Dios había ordenado a Noé. (NBLA)

Estos versículos nos describen los animales que abordaron el Arca, y si ponemos en conjunto toda la información que nos es revelada en Génesis 6:19-20, 7:2-3, 7:8-9, 7:14-16, vemos cómo armoniza en una imagen con lujo de detalles de los animales que fueron traídos por el SEÑOR a Noé, de la misma forma en la que el SEÑOR guió las vacas que llevaron el Arca de la Alianza de regreso a Israel (1 Samuel 6:10-14), o cuando los cuervos llevaron alimento a Elías (1 Reyes 17:6), y el pez que tragó y vomitó a Jonás (Jonás 1:17, 2:10). Ahora, el Creador estaba poniendo a todos estos animales al cuidado de Noé y su familia con el objetivo de que les preservara la vida dentro del Arca, con una correcta alimentación y cuidados, para que el macho y hembra pudieran multiplicarse en el mundo posdiluviano. También, se hizo la distinción de que de los animales limpios tenía que cuidar de 7 parejas, porque servirían para sacrificios, alimento, leche, huevos, pieles, y de ayuda para el trabajo de la tierra. Es posible que parte de los animales limpios que se utilizarían para el sacrificio que hizo Noé, le hayan pertenecido a él y a su familia, porque si estos animales no le costaron a Noé, no serían realmente un sacrificio, como después nos lo explica el rey David en 2 Samuel 24:24. También se habla de otra característica, de la que luego hablaremos con mayor detalle, acerca de los animales que abordaron el Arca, se menciona que eran seres “que respiran”, lo que elimina a muchos animales para abordar el Arca, como por ejemplo: los insectos.

“Pero el rey dijo a Arauna: «No, sino que ciertamente por precio te lo compraré, pues no ofreceré al Señor mi Dios holocausto que no me cueste nada». Y David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos (570 gramos) de plata.” — 2 Samuel 24:24 (NBLA)

“Tomaron dos vacas con crías, las ataron al carro y encerraron sus becerros en casa… Y las vacas tomaron el camino recto en dirección a Bet Semes. Iban por el camino, mugiendo mientras iban, y no se desviaron ni a la derecha ni a la izquierda.” — 1 Samuel 6:10, 12 (NBLA)

Para el cuidado de los animales, Noé debió haber planeado y diseñado los sistemas para distribuir los alimentos y el agua a las jaulas de los animales, tal vez hasta con dispositivos automáticos que proveyeran el alimento y agua, sin necesidad de que lo hiciera Noé o su familia. De la misma forma, debió haber tenido sistemas para el manejo de los desechos, como una capa gruesa de paja en el piso pudo ayudar a colectar los desechos, y a neutralizar los efectos del amoniaco, lo que disminuiría el estar limpiando todo el tiempo. Además, está el factor de que tal vez algunos animales hayan hibernado.

Ver. 10 — Aconteció que a los siete días las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra.

El versículo 10 puede malinterpretarse y hacer pensar que Noé, su familia y los animales abordaron y estuvieron esperando como residentes del Arca 7 días previos a que las lluvias del Diluvio comenzaran. Pero Génesis 7:13-16 aclara esta confusión, ya que especifica que Noé y su familia abordaron el Arca el mismo día que comenzaron las lluvias. Quizás de forma similar al juicio que después cayó sobre Sodoma, en donde tan pronto Lot y su familia habían sido sacados de la ciudad, Dios hizo llover azufre y fuego. De hecho, sabemos que el juicio llegó tan rápido, que por la misma razón se les dijo que no voltearan hacia atrás.

“Al amanecer, los ángeles apremiaban a Lot, diciendo: «Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que están aquí, para que no sean destruidos en el castigo de la ciudad». Pero él titubeaba. Entonces los dos hombres los tomaron de la mano, a él, y a su mujer y a sus dos hijas, porque la compasión [misericordia] del Señor estaba sobre él. Los sacaron y los pusieron fuera de la ciudad. Cuando los habían llevado fuera, uno le dijo: «Huye por tu vida. No mires detrás de ti y no te detengas en ninguna parte del valle. Escapa al monte, no sea que perezcas».” — Génesis 19:15-17 (NBLA)

Como ya habíamos explicado en el estudio anterior, Noé utilizó esta última semana para cargar sus pertenencias personales, las provisiones y asegurarse de que los animales abordaran y estuvieran en sus jaulas; incluso debió haber tratado de convencer, y hasta rogarles a más gente para que abordaran y se salvaran. Por lo que, debió haber sido una semana muy ocupada, y vemos que terminó toda esta labor justamente el mismo día que empezó el Diluvio, siendo Noé, el último en abordar antes de que el SEÑOR cerrara la puerta del Arca.

En ese mismo día entró Noé en el arca, con Sem, Cam y Jafet, hijos de Noé, la mujer de Noé y las tres mujeres de sus hijos con ellos… Entraron como Dios se lo había mandado. Después el Señor cerró la puerta detrás de Noé.” — Génesis 7:13, 16 (NBLA)

Si recordará en nuestro artículo Las Estructuras Literarias de la Biblia, vimos que este pasaje de Génesis 7:10 forma parte de una “estructura quiástica” al que clasificamos con la letra “I”, y los 7 días de espera para que inicie el Diluvio, corresponden a los 7 días que esperaron los tripulantes del Arca una vez que la paloma regresó con una hoja de olivo, indicando que las aguas habían disminuido, pero todavía no era seguro bajar.

“Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma desde el arca. Hacia el atardecer la paloma regresó a él, trayendo en su pico una hoja de olivo recién arrancada. Entonces Noé comprendió que las aguas habían disminuido sobre la tierra.” — Génesis 8:10-11 (NBLA)

En nuestro siguiente estudio veremos una descripción de lo terrorífico que debió haber sido los eventos del juicio del Diluvio ya que las aguas no solo cayeron del cielo, sino que también procedían de aguas subterráneas que emanaron con explosiones y devastación de todo lo que se encontrara en su camino.

“Porque Tú, oh Señor, bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de Tu favor.” — Salmos 5:12 (NBLA)

¡Que Dios los bendiga!


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