Los 7 Espíritus del Señor: Sabiduría (Parte 3)

En el artículo anterior vimos el contraste entre la invitación de Sabiduría y la de Necedad, también vimos la paradoja del rey Salomón entre su sabiduría y su necedad, y vimos un contraste entre los libros de Proverbios y de Eclesiastés. Ahora hablaremos acerca de los caminos de la Sabiduría.

Recordemos que el Espíritu de Sabiduría nos ayuda a saber qué decir y cómo actuar en diferentes situaciones. Nos da la habilidad para la toma de decisiones para evitar problemas, o de resolverlos cuando surgen. De esta forma, el Espíritu de Sabiduría siempre nos guía para tomar el mejor camino en nuestra vida diaria.

Los Caminos de la Sabiduría

Como vimos Jesús es Sabiduría, y además Él es el Buen Pastor quien nos conduce por buenos caminos:

El Señor es mi pastor; nada me falta. En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas [restaura mi alma] y me lleva por caminos rectos, haciendo honor a Su Nombre.” — Salmos 23:1-3 (DHH)

“[Yo Sabiduría] Por veredas de justicia camino [guío], por en medio de sendas de rectitud, para hacer que los que me aman obtengan su heredad, y que Yo llene sus arcas.” — Proverbios 8:20-21 (RVR1977)

Las Escrituras hacen mención de “buenos caminos” por los cuales nos conduce el Espíritu de Sabiduría:

“[El Señor] Es el que custodia las veredas de la equidad, y preserva el camino de sus santos. Entonces entenderás justicia, juicio y equidad, y todo buen camino. Cuando la Sabiduría entre en tu corazón, y la ciencia [Conocimiento] sea grata a tu alma, la Discreción te guardará; te protegerá la inteligencia [Entendimiento], para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades, que dejan los caminos derechos, para andar por sendas tenebrosas; que se alegran haciendo el mal, que se complacen en las perversidades del vicio; cuyas veredas son tortuosas [perversos], y sus caminos llenos de rodeos [torcidos].” — Proverbios 2:8-15 (RVR1977)

“Salmo de David. Oh SEÑOR, ¿quién habitará en Tu tabernáculo? ¿Quién residirá en Tu santo monte? El que anda en integridad y hace justicia, el que habla verdad en su corazón, el que no calumnia con su lengua ni hace mal a su prójimo ni hace agravio a su vecino.” — Salmos 15:1-3 (RVA 2015)

Como podemos observar el Espíritu de Sabiduría lleva a los creyentes por 3 caminos: Justicia, integridad, y equidad. Estos caminos son los mismos que Jesús, el Mesías (El Retoño del tronco de Isaí), utilizará durante Su reinado en el Milenio como nos explica el profeta Isaías.

Sino que juzgará [shafát] con justicia [tsédek] a los pobres y resolverá con equidad [meshár] a favor de los mansos de la tierra. Herirá la tierra con la vara de Su boca y con el Espíritu de Sus labios matará al impío. Y será la justicia [tsédek] cinto de Sus caderas, y la fidelidad ceñirá Su cintura.” — Isaías 11:4 (RVR 1995)

1. El camino de la Justicia (Juicio)

Cuando Jesús gobierne en la tierra con sabiduría divina Él va a actuar con justicia. Juzgar viene del hebreo שָׁפַט – shafát, que significa gobernar, actuar como legislador, juez o gobernador, resolver disputas y controversias, condenar y castigar. De esta raíz se deriva también la palabra מִשְׁפָּט – mishpát, o justicia, ley, regulación, decreto, sentencia. El gobierno de Jesucristo va a ser perfecto muy diferente a los gobiernos que tenemos hoy, en donde no tenemos justicia y abunda la corrupción por el poder y el dinero.

“Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos Sus caminos son rectitud [mishpat]. Él es un Dios fiel, en quien no hay iniquidad; es justo y recto. ” — Deuteronomio 32:4 (RVA 2015)

“Cuando haya pleito entre algunos y acudan al tribunal para que los juzguen, absolverán al justo y condenarán al culpable.” — Deuteronomio 25:1 (RVA 2015)

Cuando Salomón pidió Sabiduría para poder gobernar, pidió shafát para emitir juicio ante el pueblo del Señor.

[Dice Salomón] “Yo te ruego que le des a tu siervo discernimiento para gobernar [shafát] a Tu pueblo y para distinguir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién podrá gobernar a este gran pueblo Tuyo?» Al Señor le agradó que Salomón hubiera hecho esa petición”. — 1 Reyes 3:9-10 (NVI)

“Y Dios le dijo: —Porque has pedido esto, y no has pedido para ti muchos años ni has pedido para ti riquezas ni has pedido la vida de tus enemigos, sino que has pedido para ti discernimiento para administrar justicia [mishpát], he aquí que Yo haré conforme a tus palabras. He aquí que Yo te daré un corazón sabio y entendido, tal que no ha habido antes de ti otro como tú ni después de ti se levantará otro como tú.” — 1 Reyes 3:11-12 (RVA 2015)

El Espíritu de Sabiduría guía a los creyentes a través de la justicia para que su conducta los lleve a hacer lo que es correcto, para cumplir nuestro deber hacia el Señor, y es el camino para que en nuestra relación con el prójimo se refleje la justicia de Dios. La Sabiduría nos lleva a respetar y honrar los derechos de las demás personas.

“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.” — Romanos 1:17 (NBLA)

Da instrucción al sabio, y será aún más sabio, enseña al justo, y aumentará su saber.” — Proverbios 9:9 (NBLA)

“Honren a todos, amen a los hermanos, teman a Dios, honren al rey.” — 1 Pedro 2:17 (NBLA)

Justicia está muy relacionada al camino de la Integridad, por lo que tiene que tener cuidado en su estudio de las Escrituras porque en muchas ocasiones las traducciones al español no hacen distinción y traducen ambas palabras como justicia.

[Dice Moisés]”No mostrarán parcialidad en el juicio; lo mismo oirán al pequeño que al grande. No tendrán temor del hombre, porque el juicio es de Dios. El caso que sea muy difícil para ustedes, me lo traerán a mí, y yo lo oiré”.” — Deuteronomio 1:17 (NBLA)

“Por tanto, no se sostendrán los impíos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.” — Salmos 1:5 (NBLA)

2. El camino de la Integridad

La Integridad (“righteousness” en inglés), en hebreo es צֶדֶק – tsédek significa rectitud, justicia, se dice de alguien que es recto o intachable, ser justo. En su raíz hebrea, se refiere a apegarse a un estándar ético o moral. Es parte del carácter del Señor, ser justo (o íntegro) lo caracteriza (Deuteronomio 32:4; 2 Crónicas 12:6; Salmos 119:137; Isaías 5:16; Jeremías 12:1; Lamentaciones 1:18).

Justo es el SEÑOR en todos Sus caminos y bondadoso [santo] en todas Sus obras.” — Salmos 145:17 (RVA 2015)

“Pues el Señor es justo y ama la justicia; los íntegros verán Su rostro.” — Salmos 11:7 (NTV)

El Espíritu de Sabiduría muestra a los creyentes el camino de la Integridad al mostrarles que la Palabra de Dios es el estándar para aprender las leyes y la voluntad del Señor.

“Y será para nosotros justicia [tsedaká], si tenemos cuidado de poner por obra todos estos mandamientos delante del SEÑOR nuestro Dios, como Él nos ha mandado.” — Deuteronomio 6:25 (RVA 2015)

Tus testimonios son justos para siempre; dame entendimiento para que yo viva.” — Salmos 119:144 (NBLA)

“La suma de Tus palabras es la verdad [Tu Palabra es verdadera desde el principio]; [y cada uno de] Tus rectos juicios permanecen para siempre.” — Salmos 119:160 (NVI)

“Que cante mi lengua de Tu Palabra, porque todos Tus mandamientos son justicia [tsédek].” — Salmos 119:172 (LBLA)

Ser íntegro o justo significa estar libre de culpabilidad con respecto a infracciones a la ley de Dios. Antiguamente en la ley de Israel, un juez no consideraba la inocencia de un hombre con respecto a romper leyes humanas, sino con respecto a infracciones a la ley de Dios. En las leyes del Antiguo Testamento, ser inocente y ser justo eran lo mismo. Encontramos muchos ejemplos de personas íntegras (o justas) en las Escrituras (Génesis 6:9; 7:1; 15:6; Job 1:1; Daniel 10:11; Mateo 23:35):

[Dice el Señor] “Oh hijo de hombre, si una tierra peca contra Mí cometiendo grave infidelidad, y Yo extiendo sobre ella Mi mano y quebranto su sustento de pan, y le envío hambre, y extermino en ella a hombres y animales; si en medio de ella estuvieran estos tres hombres: Noé, Daniel y Job, por su justicia [integridad] ellos librarán solo su propia vida, dice el SEÑOR Dios.” — Ezequiel 14:13-14 (RVA 2015)

“Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, cierto sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, que tenía por mujer una de las hijas de Aarón que se llamaba Elisabet. Ambos eran justos delante de Dios, y se conducían intachablemente en todos los mandamientos y preceptos del Señor.” — Lucas 1:5-6 (LBLA)

Los usos más antiguos de la palabra צֶדֶק – tsédek estaban relacionados a las funciones de los jueces, todas sus decisiones debían ser de acuerdo con la verdad y sin parcialidad.

No harás injusticia en el juicio; no favorecerás al pobre ni complacerás al rico, sino que con justicia juzgarás a tu prójimo.” — Levítico 19:15 (LBLA)

Esta misma palabra se refiere a pesos y medidas, en donde Dios nos ordena que seamos íntegros (o justos) en los pesos y medidas que utilicemos en nuestras transacciones comerciales.

“Tendrán balanzas justas y pesas justas, un efa justo (22 litros) y un hin justo (3.7 litros). Yo Soy el Señor su Dios que los saqué de la tierra de Egipto.” — Levítico 19:36 (NBLA)

3. El camino de la Equidad

La equidad es otro de los caminos que utiliza el Espíritu de Sabiduría, viene del hebreo מֵישָׁר – meshár, que significa uniformidad, rectitud, y equidad. En el caso del gobierno de Jesucristo, Su Sabiduría al gobernar será caracterizada no solo por Su justicia e integridad, sino también por Su equidad.

“Para adquirir instrucción y prudencia [sabiduría], justicia, juicio y equidad.” — Proverbios 1:3 (RVR 1995)

“Bienaventurados [benditos son] los íntegros de camino, los que andan según la ley del SEÑOR.” — Salmos 119:1 (RVA-2015)

[Dice Sabiduría] “Ahora pues, hijos, óiganme: Bienaventurados los que guardan Mis caminos.” — Proverbios 8:32 (RVA-2015)

La palabra meshár viene de la raíz hebrea יָשַׁר – yashár, que literalmente significa derecho, habla de un camino recto, nivelado, llano y liso veamos este ejemplo:

“Y las vacas tomaron el camino recto [yashár] en dirección a Bet Semes. Iban por el camino, mugiendo mientras iban, y no se desviaron ni a la derecha ni a la izquierda. Los príncipes de los filisteos las siguieron hasta el límite de Bet Semes.” — 1 Samuel 6:12 (NBLA)

Todos los caminos del Espíritu de Sabiduría apuntan a Jesús

Por lo tanto, todos los esfuerzos del Espíritu de Sabiduría son para llevarnos por los caminos de Integridad, Justicia y Equidad para que encontremos el verdadero Camino que es Jesús.

“Jesús le dijo: —Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida; nadie viene al Padre sino por Mí.” — Juan 14:6 (RVA-2015)

“Me mostrarás la senda de la vida; En Tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a Tu diestra para siempre.” — Salmos 16:11 (RVR 1960)

Recordemos que antes de que a los seguidores de Jesús se les llamara cristianos, a este movimiento se le llamaba “El Camino” (Hechos 9:2; 19:9; 19:23).

“Pero como algunos se endurecían y rehusaban creer, hablando mal del Camino delante de la multitud, [Pablo] se separó de ellos y tomó a los discípulos aparte, discutiendo cada día en la escuela de Tirano.” — Hechos 19:9 (RVA 2015)

Nuestro Señor es el Camino y es la Vida, es el Camino al Padre. El cual perdió la humanidad en el Jardín del Edén a causa de la desobediencia.

“Después de expulsarlos, el Señor Dios puso querubines poderosos al oriente del jardín de Edén; y colocó una espada de fuego ardiente —que destellaba al moverse de un lado a otro— a fin de custodiar el camino hacia el árbol de la vida.” — Génesis 3:24 (NTV)

El Espíritu Santo es el Árbol de la Vida

Recordemos que en las Escrituras las personas no siempre son llamadas con el mismo nombre, a veces se refiere a ellas de otra forma, o por medio de sus títulos o con otras descripciones. De la misma forma, no siempre se le llama al Espíritu Santo de esa forma en las Escrituras, necesitamos reconocerlo por las otras formas en que las Escrituras hacen referencia a Él. Sabemos que el Espíritu de Sabiduría es uno de los 7 Espíritus de Dios, y que el Espíritu Santo es llamado también el Árbol de la Vida:

La sabiduría es un árbol de vida a los que la abrazan; felices son los que se aferran a ella.” — Proverbios 3:18 (NTV)

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios.” — Apocalipsis 2:7 (NBLH)

“Bienaventurados los que lavan sus vestiduras [guardan Sus Mandamientos] para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas a la ciudad.” — Apocalipsis 22:14 (NBLH)

En Génesis 2, se menciona que en el Jardín del Edén había toda clase de árboles, y se hace un énfasis especial en dos árboles: el de la vida y el del conocimiento del bien y del mal (el del fruto prohibido).

“El SEÑOR Dios hizo brotar de la tierra toda clase de árboles atractivos a la vista y buenos para comer; también en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.” — Génesis 2:9 (RVA-2015)

Observe que en aquel entonces Adán y Eva podían comer del Árbol de la Vida, y perdieron este acceso cuando pecaron al comer del único árbol que no debían (Génesis 2:16-17; Génesis 3).

Expulsó, pues, al hombre y puso querubines al oriente del jardín de Edén, y una espada incandescente que se movía en toda dirección, para guardar el camino al árbol de la vida.” — Génesis 3:24 (RVA-2015)

Jesús es el Camino (Juan 14:6) quien nos conduce de regreso al Paraíso perdido, para poder comer de nuevo del Árbol de la Vida (Apocalipsis 2:7, 22:14). Y sabemos que si comemos de este Árbol tendremos vida eterna, que es exactamente lo que nos promete Jesús.

“Luego el Señor Dios dijo: «Miren, los seres humanos se han vuelto como nosotros, con conocimiento del bien y del mal. ¿Y qué ocurrirá si toman el fruto del árbol de la vida y lo comen? ¡Entonces vivirán para siempre!».” — Génesis 3:22 (NTV)

[Dice Jesús] “Les digo la verdad, todos los que escuchan Mi mensaje y creen en Dios, quien me envió, tienen vida eterna. Nunca serán condenados por sus pecados, pues ya han pasado de la muerte a la vida.” — Juan 5:24 (NTV)

[Dice Jesús] “Mis ovejas oyen Mi voz; Yo las conozco y Me siguen. Yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de Mi mano.” — Juan 10:27-28 (NBLH)

Los caminos torcidos

El mensaje que decía Juan El Bautista era “enderecen los caminos” para recibir al Señor (Mateo 3:3) citando Isaías 40:3, hablaba de arrepentimiento.

“Juan les respondió: «Yo soy la voz del que clama en el desierto: “Enderecen el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías».” — Juan 1:23 (NBLA)

Sin embargo, los incrédulos, los malvados siguen prefiriendo tomar los caminos chuecos (Salmos 125:5; Jeremías 23:12), oscuros y tenebrosos, los cuales los debilitan (Proverbios 2:12-19). Lamentablemente muchas personas prefieren escuchar la voz de la necedad.

“El vigor de sus pasos se irá debilitando; sus propios planes lo derribarán. Sus pies lo harán caer en una trampa, y entre sus redes quedará atrapado. Quedará sujeto por los tobillos; quedará atrapado por completo [y el ladrón prevalecerá contra él]. Un lazo le espera escondido en el suelo; una trampa está tendida a su paso. El terror lo asalta por doquier, y anda tras sus pasos.” — Job 18:7-11 (NVI)

Para concluir los dejo con esta maravillosa promesa de Dios, que en Su Sabiduría nos libra del mal camino:

“Te librará del mal camino, de los hombres que hablan perversidades, que abandonan las sendas derechas para andar en caminos tenebrosos, que se alegran haciendo el mal y que se gozan en las perversidades del mal, cuyos senderos son torcidos y perversos sus caminos. Te librará de la mujer ajena, de la extraña que halaga con sus palabras, que abandona al compañero de su juventud y se olvida del pacto de su Dios. Ciertamente su casa se hunde hacia la muerte y sus sendas hacia los muertos. Todos los que con ella tengan relaciones no volverán ni lograrán alcanzar los senderos de la vida.” — Proverbios 2:12-19 (RVA 2015)

¡Que Dios los bendiga!


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