Armadura de Dios

El Escudo de la Fe Apaga las Flechas Incendiarias (Parte 7)

En el artículo anterior comenzamos a ver qué son las flechas incendiarias del maligno, ahora veremos algunos de los diferentes tipos de flechas incendiarias dentro del arsenal utilizado por el reino del diablo para atacar la fe de las personas, y para de ser posible, llevar a la apostasía a todo cristiano que no domine el uso de su Escudo de la Fe. Conociendo los tipos de ataque a los que puede enfrentarse, podrá reconocerlos y neutralizarlos, apagando así, los dardos de fuego del enemigo.



Los Tipos de Flechas Incendiarias

Flechas Incendiarias, Armadura de Dios y dardos de fuego

Las flechas incendiarias en el arsenal del enemigo son tan diversas como las diferentes tentaciones que existen. Cuando una flecha traspasa las defensas, y alcanza a herir al corazón del cristiano, significa que, la tentación con las cosas de este mundo, lo hizo caer en pecado. Esta transgresión automáticamente lo separa de Dios y de Su protección. Lo que permite al enemigo atacar al pecador repetidamente, y con tentaciones aún más malvadas.

“Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros haya corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo” — Hebreos 3:12 (RVA)

Corazón de piedra

Lo peligroso de estas flechas incendiarias, es que van cauterizando y endureciendo el corazón de la persona, provocándole una incapacidad para escuchar, ver, entender, o interesarse en la Palabra de Dios. Y si continúa por el mal camino, puede llegar a cometer apostasía, esto es, cuando el creyente deja de serlo y se vuelve incrédulo (Hebreos 3:12; 1 Timoteo 4:1; 2 Pedro 2:20-22; 2 Tesalonicenses 2:3).

“El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” — 1 Timoteo 4:1 (NBLA)

Flechas de Omisión

el buen samaritano

En la Parábola del Buen Samaritano (Lucas 10:29-37), el enemigo atacó exitosamente con flechas incendiarias de omisión tanto al sacerdote, como al levita (Lucas 10:31-32), porque no se detuvieron para ayudar al hombre que había caído en desgracia. Estas flechas de omisión pueden materializarse en pensamientos como: “¿Para qué me molesto?”, “traigo mucha prisa, no tengo tiempo para detenerme”, “mejor no me involucro”, entre otros pretextos mentales para no ayudar al prójimo.

Un sacerdote pasó por allí de casualidad, pero cuando vio al hombre en el suelo, cruzó al otro lado del camino y siguió de largo. Un ayudante del templo [levita] pasó y lo vio allí tirado, pero también siguió de largo por el otro lado.” — Lucas 10:31-32 (NTV)

“Por tanto, al que sabe hacer lo bueno y no lo hace, eso le es pecado.” — Santiago 4:17 (RVA 2015)

Al revisar la enseñanza de Santiago 4:17, puede ver claramente que tanto el sacerdote como el levita cayeron en pecado, porque ambos “vieron” al herido, y decidieron no ayudarlo. Solo el Buen Samaritano andaba armado espiritualmente, pudo resistir ese ataque diabólico de las flechas incendiarias de omisión invitándolo a no hacer nada, y salió victorioso ayudando a su prójimo. Por ello, fue seleccionado como un ejemplo a seguir, por nuestro Señor Jesucristo.

[Jesús dice] “¿Cuál de estos tres te parece haber sido el prójimo de aquel que cayó en manos de ladrones? Él dijo: —El que hizo misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: —Ve y haz tú lo mismo.” — Lucas 10:36-37 (RVA 2015)

“Hermanos míos, si alguno dice que tiene fe y no tiene obras, ¿de qué sirve? ¿Puede acaso su fe salvarle? Si un hermano o una hermana están desnudos y les falta la comida diaria, y alguno de ustedes les dice: “Vayan en paz, caliéntense y sáciense” pero no les da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma.” — Santiago 2:14-17 (RVA-2015)

centinela

Por otra parte, el profeta Ezequiel fue advertido específicamente de no caer en el pecado de omisión en Ezequiel 33:1-20, porque él había sido seleccionado por Dios para ser un centinela, quien era responsable de vigilar y alertar al pueblo, al “sonar la trompeta” cuando viera venir “la espada”. Es decir, Ezequiel debía advertirle al pueblo que se arrepintieran de sus pecados y regresaran al camino de Dios. Es el mismo mensaje evangelizador que describimos a detalle en el capítulo 5 del libro Las 7 Armas Espirituales.

“Pero si el centinela ve venir la espada y no toca la trompeta, y el pueblo no se prepara, y viniendo la espada, hiere a alguno de ellos, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del centinela.” — Ezequiel 33:6 (RVR-1995)

Los ataques exitosos de las flechas de omisión, así como las de ignorancia, o de falta de conocimiento (Oseas 4:6; Mateo 22:29), hacen cada vez más difícil que la persona regrese al SEÑOR y sea salvada. Estas flechas incendiarias pueden ser mortales.

Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.” — Oseas 4:6a (NBLA)

“Entonces respondió Jesús y les dijo: —Están equivocados porque no conocen las Escrituras, ni tampoco el poder de Dios” — Mateo 22:29 (RVA 2015)

Flechas de Ansiedad

ansiedad

Otras flechas incendiarias que utiliza el maligno son las de “preocupación” o de “mortificación”, para mantenerlo en un estado de ansiedad por las cosas de este mundo: dinero, alimentación, salud, vestido, posesiones, seguridad, etc. (Mateo 6:25-32). Nuestro Señor Jesucristo nos advirtió de este tipo de ataque, con Su enseñanza de la semilla que fue sembrada entre espinos, la cual resultó infructífera por las preocupaciones del mundo (Mateo 13:22).

[Jesús dice] “Y aquel en quien se sembró la semilla entre espinos, este es el que oye la palabra, pero las preocupaciones del mundo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se queda sin fruto.” — Mateo 13:22 (NBLA)

[Jesús dice] “Por eso les digo, no se preocupen por su vida, qué comerán o qué beberán; ni por su cuerpo, qué vestirán. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes de mucho más valor que ellas?… »Por tanto, no se preocupen, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?”. Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que el Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas.” — Mateo 6:25-26, 31-32 (NBLA)

Quienes no utilizan su Escudo de la Fe para protegerse, tienen la mente llena de estos malos pensamientos, Cristo ha sido muy claro: los creyentes no debemos preocuparnos, ni estar ansiosos como los incrédulos, sino tener fe en Dios, quien proveerá todas nuestras necesidades, si ponemos como prioridad Su reino y Su justicia (Mateo 6:25-34; Lucas 12:22-32).

[Jesús dice] “Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” — Mateo 6:33 (RVA 2015)

Flechas de Incredulidad

mujer orgullosa

Satanás enfoca sus esfuerzos en que las personas hagan lo opuesto de lo que Dios dice. Con sus flechas incendiarias de incredulidad busca fomentar dudas acerca de la verdad de las Escrituras, cuestionar a Dios, incitar a la apostasía y al pecado, para debilitar la fe del creyente, y desmotivarlo, acusándolo con mensajes como: “eres un fanático religioso”, entre otro tipo de comentarios hirientes que prefiero no mencionar en este espacio, provenientes incluso de sus seres queridos.

“Pero que pida con fe, sin dudar. Porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra.” — Santiago 1:6 (NBLA)

En el caso de los incrédulos, al vivir de pecado en pecado, y no tener la protección del Escudo de la Fe, se convierten en presas fáciles, y son destruidos muy rápidamente. Son atacados con sugerencias diabólicas como: “las religiones son para controlarte”; “la Biblia fue escrita por hombres”; “el infierno no existe”; “con que seas bueno, y sigas uno de los diferentes caminos, puedes llegar a Dios”, entre otros mensajes. En nuestra serie de artículos ¿Acaso Todos Los Caminos Nos Llevan A Dios? (Parte 1) vemos a detalle este último punto.

Proteccion escudo flechas ataque bloqueado

Pero si levanta su Escudo de la Fe ante todos estos ataques, puede guiarse por su fe en Jesucristo (2 Corintios 5:7). Minimizando así los ataques más sofisticados, peligrosos e incendiarios del reino del diablo, reduciéndolos a inofensivos dardos apagados que no le pueden causar ningún daño (Salmos 91:4-7).

“(Porque por fe andamos, no por vista)” — 2 Corintios 5:7 (RVA)

“Con Sus plumas te cubrirá, y debajo de Sus alas te refugiarás; escudo y defensa es Su verdad. No tendrás temor de espanto nocturno ni de flecha que vuele de día ni de peste que ande en la oscuridad ni de plaga que en pleno día destruya. Caerán a tu lado mil y diez mil a tu mano derecha pero a ti no llegará.” — Salmos 91:4-7 (RVA 2015)

Para salir victorioso de los ataques, es necesario que aprendamos a reconocer la voz del Espíritu Santo, y nos entrenemos a levantar nuestro Escudo de la Fe; para identificar cuando estamos siendo atacados, y defendernos de las voces que nos lanzan nuestros enemigos para alejarnos de Dios y de Su camino.

Flechas de Ociosidad

Ociosidad

Cuando las flechas incendiarias de incredulidad no le funcionan al reino de las tinieblas, entonces los enemigos buscan neutralizar a los cristianos haciéndolos infructíferos, para que se queden en su zona de confort, y no se preocupen por los demás (Mateo 13:22; Juan 15:5-8; Romanos 6:22). El primer ejército de las fuerzas elite del enemigo (de quienes hablamos en el libro Las 7 Armas Espirituales), se especializa en esta labor de adormecer a los creyentes.

“Para que anden como es digno del Señor, haciendo en todo, lo que le agrada, dando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios.” — Colosenses 1:10 (NBLA)

En diferentes pasajes de las Escrituras, encontramos que la ociosidad (no ser productivo) es mala, era uno de los pecados principales de Sodoma: no se preocupaban por fortalecer al pobre ni al necesitado (Ezequiel 16:49). Recuerde que espiritualmente, el pobre es quien no tiene la Palabra de Dios (Lucas 4:18, 7:22), está hambriento, porque “no solo de pan vive el hombre” (Deuteronomio 8:3; Mateo 4:4). La ociosidad roba de bendiciones a los creyentes por su falta de acción (Salmos 41:1; Proverbios 22:9).

“He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso.” — Ezequiel 16:49 (RVR 1960)

“Para el director del coro. Salmo de David. Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día del mal el SEÑOR lo librará.” — Salmos 41:1 (NBLA)

videojuegos

Con ataques desde múltiples direcciones, Satanás quiere que piense que, obedecer a Dios es una “inconveniencia” o “incomodidad”, porque usted así está muy a gusto, y va a dejar de “disfrutar lo mejor de la vida”, incluyendo riquezas, entretenimiento y placeres. Para ello, el maligno procura fomentar la ociosidad, al tentarlo con películas, eventos deportivos, telenovelas, noticieros, música, shows en vivo, videojuegos, redes sociales, el internet, y lugares de ocio como los centros de apuestas.

¿Por qué cree que son multimillonarias las empresas que se dedican a la industria del ocio? El mundo hace todo esto para que se mantenga alejado de la Palabra de Dios, del servicio, la oración, el estudio, sus responsabilidades, y de estar en la presencia del SEÑOR.

“Pero si alguien no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.” — 1 Timoteo 5:8 (NBLA)

Mientras tanto, el veneno de las flechas incendiarias de ociosidad continúa endureciendo los corazones de sus víctimas. Con lo anterior, no estoy diciendo que usted nunca se tome un descanso, ni que sea pecado ver programas de televisión, o gozar de un buen espectáculo. Mi punto es que, simplemente necesita encontrar un balance correcto, para priorizar ser productivo para el reino de Dios, cumplir con sus responsabilidades cotidianas, y atender en medida moderada sus necesidades de descanso.

“El que es negligente en su trabajo es hermano del destructor.” — Proverbios 18:9 (RVA 2015)

En Proverbios 18:9 encontramos que el perezoso (“negligente en su trabajo”) es hermano del destructor. De esta forma vemos que el flojo, con su inactividad, está avanzando el trabajo del maligno. ¿Cómo puede suceder esto? Como vemos a detalle en el capítulo 2 de nuestro libro Las 7 Armas Espirituales, el “viajero” mencionado en 2 Samuel 12:4 se trata del diablo.

caminante

Este mismo “caminante” también trae pobreza para quien le abre la puerta, como podemos apreciar en Proverbios 6:11 y 24:34, el “viajero” es כִמְהַלֵּךְ – kimjaléj, y al utilizar la forma intensiva del verbo en hebreo (piel), significa “caminar vigorosamente o rápidamente”. Al moverse rápidamente, el maligno puede causar un ataque inesperado. La Septuaginta traduce al “viajero” como: κακὸς ὁδοιπόρος – “cacós (malo) odipóros (viajero, caminante)”, “un viajero malo”.

“Así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre de escudo.” — Proverbios 6:11 (RVA)

Esta traducción literal del hebreo “hombre de escudo”, también se puede traducir como “hombre armado”, así anda Satanás. El enemigo lanza su flecha incendiaria de “pereza”, y si la víctima está desarmada, esa pereza se propaga, convirtiéndose en un hábito, que gradualmente empobrece a la persona. En contraste, en Proverbios 6:6-8 se nos indica que aprendamos de las hormigas, por lo sabias, disciplinadas y trabajadoras que son (Proverbios 30:24-25).

“Ve a la hormiga, oh perezoso; observa sus caminos y sé sabio. Ella no tiene jefe ni comisario ni gobernador; pero prepara su comida en el verano, y guarda su sustento en el tiempo de la siega.” — Proverbios 6:6-8 (RVA 2015)

Las 7 Armas Espirituales

Esperamos que haya disfrutado de esta muestra del capítulo 6 del libro Las 7 Armas Espirituales, si desea ver este estudio completo del Escudo de la Fe, lo invitamos a que adquiera nuestro nuevo libro disponible tanto en formato de libro impreso, eBook, y como audiolibro. Donde además aprenderá cómo ponerse toda la Armadura de Dios, el cómo no perderla, estrategias para recuperarla (si la perdió), y tácticas para combatir al enemigo. Para ver otra muestra gratis de Las 7 Armas Espirituales haga clic aquí. Lo puede conseguir a través de nuestra tienda en línea Ve y Diles, en Amazon y con otros vendedores.

En el siguiente artículo, continuaremos con otro extracto de la siguiente pieza de la Armadura: El Casco de la Salvación, hablaremos de cómo el enemigo es capaz de plantar malos pensamientos en las personas que no cuentan con esta pieza de la Armadura, también veremos ejemplos para que compruebe que el enemigo ataca con este mecanismo desde la infancia de las personas. Veremos cómo esta valiosa pieza es la defensa espiritual más poderosa que tenemos para defendernos de los ataques a nuestra mente.

¡Que Dios los bendiga!


Continuar leyendo: La Armadura de Dios – El Casco de la Salvación (Parte 8).
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