La Dieta Bíblica (Parte 2)


En el artículo anterior vimos que Dios nos dice que hagamos una distinción entre los animales impuros (no aptos para el consumo humano) y los que sí son limpios y que podemos consumir. Al estudiar Levítico 11 y Deuteronomio 14 encontramos las características de estos animales. Vimos que tanto el cerdo como los mariscos (camarón, cangrejo, langosta, mejillones, ostiones, pulpo, etc.) están entre los animales que son impuros para el consumo humano. Ahora continuaremos viendo estas distinciones en aves y en insectos. También hablaremos acerca de qué es la comida kosher, una dieta que encontramos entre la comunidad judía.

Antes de continuar con la distinción de animales limpios entre aves e insectos, quisiera que recordemos un pasaje de las Escrituras en donde el joven profeta Daniel, al ser llevado al exilio a Babilonia junto con sus amigos (Ananías, Misael, Azarías), al palacio del rey, buscó mantener su dieta bíblica, no quería contaminarse comiendo los animales impuros que se servían en la mesa del rey de Babilonia, puede leer la historia completa en Daniel 1.

“Pero Daniel se propuso en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía, y pidió al jefe de oficiales que le permitiera no contaminarse. Dios concedió a Daniel hallar favor  y gracia ante el jefe de oficiales” — Daniel 1:8-9 (NBLA)

Las Escrituras no entran en detalles acerca de cuáles alimentos eran consumidos en la mesa del palacio de Babilonia, sin embargo sabemos que Daniel los identificó como impuros, posiblemente incluían carne de cerdo, o incluso mariscos, además es probable que los animales no fueran sacrificados de la forma correcta para sacarles la sangre. De modo que Daniel le pidió al oficial del palacio que le dieran una dieta sencilla consistente de legumbres. Cabe mencionar que este oficial se preocupaba por Daniel, y quizás pensó lo que algunas personas dicen en estos días: “¡es que si no comes carne te faltan las proteínas!”, o sea pensó que Daniel estaría desnutrido comiendo tan solo verduras.

“Y el jefe de oficiales dijo a Daniel: «Temo a mi señor el rey, porque él ha asignado su comida y su bebida. ¿Por qué ha de ver sus rostros más pálidos que los de los demás jóvenes de su edad? Así pondrían en peligro mi cabeza ante el rey». Pero Daniel dijo al mayordomo a quien el jefe de oficiales había nombrado sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías: «Te ruego que pongas a prueba a tus siervos por diez días, y que nos den legumbres para comer y agua para beber. Que se compare después nuestra apariencia en tu presencia con la apariencia de los jóvenes que comen los manjares del rey, y haz con tus siervos según lo que veas». El mayordomo los escuchó en esto y los puso a prueba por diez días. Después de los diez días el aspecto de ellos parecía mejor y estaban más rollizos que todos los jóvenes que habían estado comiendo los manjares del rey. Así que el mayordomo siguió suprimiendo los manjares y el vino que debían beber, y les daba legumbres.” — Daniel 1:10-16 (NBLA)

Las Aves

Las Escrituras nos presentan una lista de aves prohibidas, sin embargo, no nos da una indicación acerca de cómo podríamos identificar cuáles aves sí son limpias. Primero veamos estas aves que no son aptas para el consumo humano:

[Dice el Señor] “Además, estas abominarán de entre las aves, no se comerán, son abominación: el águila, el buitre y el buitre negro, el milano y el halcón según su especie; todo cuervo según su especie; el avestruz, la lechuza, la gaviota y el gavilán según su especie; el búho, el somormujo, el búho real, la lechuza blanca, el pelícano, el buitre común, la cigüeña, la garza según su especie; la abubilla y el murciélago.” — Levítico 11:13-19 (NBLA)

“Toda ave limpia podrán comer. Pero estas no comerán: el águila, el buitre y el buitre negro; el azor, el halcón y el milano según su especie; todo cuervo según su especie; el avestruz, la lechuza, la gaviota y el gavilán según su especie; el búho, el búho real, la lechuza blanca, el pelícano, el buitre, el somormujo, la cigüeña y la garza según su especie; la abubilla y el murciélago.” — Deuteronomio 14:11-18 (NBLA)

Observe que Dios después de mencionar al ave en cuestión, agrega el término: “según su especie”, utilizando la misma palabra hebrea מִין – min que utilizó previamente en Génesis 1:11, 12, 21, 24-25 durante la Creación; además es el mismo término que utilizó cuando iba a enviar el Diluvio (Génesis 6:20, 7:14), con esto podemos deducir que, por ejemplo, todo cuervo según su especie, no tan solo incluye al cuervo, sino a todo ese género de aves.

Cabe mencionar que, existe una tradición judía, contenida en el Mishná de donde la comunidad judía obtiene parámetros para saber si un ave es limpia o no, se trata de discusiones que han tenido diferentes rabinos, y que en ocasiones no han llegado a un acuerdo. Como estas tradiciones no forman parte de las Escrituras, prefiero omitirlas en este espacio, sin embargo, sí quisiera mencionar lo que ellos consideran, por lo general, como aves aceptables para consumo: pollos, pavos, patos, gansos, palomas. Siempre y cuando hayan sido sacrificados y desangrados de la forma adecuada.

Por otro lado, podemos deducir por lo que nos dicen las Escrituras que tanto la tórtola como la paloma son aves limpias, porque formaban parte de un sacrificio que Dios le especificó a Abraham que le hiciera.

“Le respondió: —Tráeme una vaquilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón. Él tomó todos estos animales, los partió por la mitad y puso cada mitad una frente a otra. Pero no partió las aves.” — Génesis 15:9-10 (RVA 2015)

También sabemos que las codornices son animales limpios, ya que Dios dio respuesta a las quejas de algunos israelitas durante su travesía en el desierto (Éxodo 16:2-3), y los alimentó con codornices y maná (Éxodo 16:13; Números 11:31-34; Salmos 105:40).

“Y el Señor habló a Moisés y le dijo: «He oído las murmuraciones de los israelitas. Háblales, y diles: “Al caer la tarde comerán carne, y por la mañana se saciarán de pan. Sabrán que Yo Soy el Señor su Dios”». Por la tarde subieron las codornices y cubrieron el campamento, y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento.” — Éxodo 16:11-13 (NBLA)

Podemos concluir a grandes rasgos, que las aves de presa o de rapiña quedan fuera de nuestro menú, así como también las aves que nos indica nuestro Creador, como el avestruz que se vende como carne exótica en el supermercado o en los restaurantes, pero que no es apta para el consumo humano.

Por otro lado, me gustaría hacer un comentario personal, para mencionar que mi segundo apellido es Garza, y el origen de este apellido está basado en Levítico 11, porque el clan de los Garzas proviene de las familias judías conversas que a principios de los 1500s estaban escapando de la Inquisición de la ciudad de Lepe en Andalucía, España, hacia las Islas Canarias, y después terminaron huyendo a la Nueva España (México). Pero para escapar a la atenta mirada que tenía la Inquisición para aquellos judíos recién convertidos al catolicismo, estos judíos tuvieron que cambiar su apellido a uno en español, y escogieron el nombre “Garza”, por ser un animal de rapiña que come peces y ranas, y ser considerado un animal impuro de acuerdo a Levítico 11:19. ¿Y se preguntará por qué un judío converso escogería el nombre de un animal impuro en lugar de escoger el nombre de un animal majestuoso? Pues de acuerdo al historiador David T. Raphael en su libro “The Conquistadores and Crypto-Jews of Monterrey”, la intención escondida para su elección de nombre de familia, era el reflejar sus sentimientos de desprecio hacia ser llamados católicos. Y muchas generaciones después, algo que empezó como despreciable, ahora es para mí un honor el poder ser aceptado en el reino de Dios como cristiano que se apellida Garza. Solo por la gracia del SEÑOR.

Los Insectos

En Levítico 11:20 encontramos “insectos alados que andan sobre cuatro patas”. Las Escrituras consideran que los insectos aparte de tener 4 patas, tienen 2 manos, que equivalen a las 6 patas que tienen los insectos.

“Todo insecto alado será inmundo para ustedes; no se comerá. Toda ave limpia podrán comer.” — Deuteronomio 14:19-20 (NBLA)

[Dice el Señor] “Todo insecto alado que ande sobre cuatro patas les será abominación. Sin embargo, estos pueden comer de entre todos los insectos alados que andan sobre cuatro patas: los que tienen, además de sus patas, piernas con coyunturas para saltar con ellas sobre la tierra. De ellos pueden comer estos: la langosta según sus especies, la langosta destructora según sus especies, el grillo según sus especies y el saltamontes según sus especies. Pero todos los demás insectos alados que tengan cuatro patas les serán abominación.” — Levítico 11:20-23 (NBLA)

Aquí sí encontramos una indicación para saber si un insecto alado es comestible, entendemos que son aquellos que tienen un par de patas especiales con las cuales pueden saltar, estas patas sobresalen de las otras patas, y están dobladas cuando el insecto no está saltando.

Por eso encontramos que Juan El Bautista comía langostas mientras andaba predicando en el desierto al ser un alimento permitido dentro de la dieta bíblica (Mateo 3:4; Marcos 1:6), Juan estaba cumpliendo perfectamente con los mandatos alimenticios de Dios.

“Y él, Juan, tenía un vestido de pelo de camello y un cinto de cuero a la cintura; y su comida era de langostas y miel silvestre.” — Mateo 3:4 (NBLA)

Leí un artículo del Jerusalem Post acerca de una plaga de langostas que hubo en diversas partes de Medio Oriente, entre los países que se llenaron de langostas estuvo Yemen, sin embargo, según sus habitantes les sirvió la llegada de las langostas, ya que a ellos les gusta comérselas, de modo que anduvieron cazándolas antes de que los insectos se comieran sus cultivos. Además, dicen que sirven para remedio contra diferentes enfermedades, incluyendo diabetes e hipertensión. Una mujer residente de Sanaa dijo de las langostas: “Su sabor es delicioso. Si tú te comes una langosta, terminarás queriendo comer cinco. Yo camino cada día después de desayunar para encontrar langostas para cenar. Me he vuelto adicta.”

Y por si en algún momento de su vida, se encuentra rodeado de langostas y se pregunta cómo cazarlas, le paso lo que hacen los habitantes de Yemen: ellos cazan a las langostas de noche, cuando no están volando, les echan encima bufandas o alguna otra pieza grande de tela para atraparlas, y luego las barren utilizando palas o con sus manos para meterlos dentro de bolsas o sacos.

[Dice el Señor] “Ustedes harán una distinción entre el animal limpio y el inmundo, entre el ave limpia y la inmunda; no hagan sus almas abominables por causa de animal o de ave o de cosa alguna que se arrastra sobre la tierra, los cuales Yo he apartado de ustedes por inmundos.” — Levítico 20:25 (NBLA)

Animales que se arrastran

[Dice el Señor] “Todo animal que se arrastra sobre la tierra es abominable; no se comerá. Todo lo que anda sobre su vientre, todo lo que camina sobre cuatro patas, todo lo que tiene muchos pies, con respecto a todo lo que se arrastra sobre la tierra, no los comerán porque es abominación. No se hagan abominables por causa de ningún animal que se arrastra; y no se contaminen con ellos para que ustedes no sean inmundos.” — Levítico 11:41-43 (NBLA)

Entre las diferentes listas de animales que hemos visto, incluyendo esta siguiente, en ocasiones resulta difícil identificar de cuál animal se está hablando, por tanto, según la traducción que usted tenga, puede leer por ejemplo en Levítico 11:29, topo o comadreja; lagarto, tortuga o reptiles; en Levítico 11:30 traducen lagarto o lagartija;

[Dice el Señor] “Entre los animales que se arrastran sobre la tierra, estos serán inmundos para ustedes: el topo, el ratón y el lagarto según sus especies; el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija de arena y el camaleón. Estos serán inmundos para ustedes de entre todos los animales que se arrastran; todo el que los toque cuando estén muertos quedará inmundo hasta el atardecer.” — Levítico 11:29-31 (NBLA)

Además, Dios advirtió al pueblo contra posibles fuentes de contaminación, según donde cayeran los cuerpos muertos de los animales, y qué hacer al respecto.

[Dice el Señor] “Estos serán inmundos para ustedes de entre todos los animales que se arrastran; todo el que los toque cuando estén muertos quedará inmundo hasta el atardecer. También quedará inmunda cualquier cosa sobre la cual caiga muerto uno de ellos, incluso cualquier artículo de madera, ropa, piel, saco, o cualquier utensilio de trabajo; será puesto en el agua y quedará inmundo hasta el atardecer; entonces quedará limpio. Respecto a cualquier vasija de barro en la cual caiga uno de ellos, lo que está en la vasija quedará inmundo y quebrarán la vasija. Todo alimento que se come, sobre el cual caiga de esta agua, quedará inmundo, y todo líquido que se bebe, que esté en tales vasijas quedará inmundo. Todo aquello sobre lo cual caiga parte de sus cadáveres quedará inmundo; el horno o fogón será derribado; son inmundos y seguirán siendo inmundos para ustedes. Sin embargo, una fuente o cisterna donde se recoge agua será limpia, pero lo que toque sus cadáveres quedará inmundo.” — Levítico 11:31-36 (NBLA)

Por otro lado, según la tradición judía, encontramos que todos los reptiles, anfibios e insectos, arañas y ciempiés, están prohibidos, a excepción de las langostas mencionadas anteriormente.

Todo esto nos sirve para dejar de considerar comer “carnes exóticas” como de víbora, canguro, avestruz, ancas de rana, escargot (caracoles), etc., porque en su mayoría nos damos cuenta que se trata de animales impuros, y que no debemos consumirlos, para nuestro propio bienestar y buena salud.

¿Qué es la comida kosher?

La palabra inglesa “kosher” se deriva de la raíz hebrea כָּשֵׁר – kashér, que significa ser puro, apropiado o apto para el consumo. Los alimentos kosher para los judíos son aquellos que se ajustan a las regulaciones dietéticas judías de kashrút (ley dietética) y que se pueden consumir de acuerdo con la halaká (ley). En este artículo no es mi intención hablar acerca de las complicadas reglas rabínicas para la comida kosher, tan solo que esté consciente de que existen, y que en gran parte son inventos humanos de cosas que Dios no dijo, que no están en la Biblia, y que por tanto son irrelevantes para los creyentes. Tome en cuenta que, algunos de los alimentos kosher están basados en los mandatos de Dios de Levítico 11 y de Deuteronomio 14, y también en la forma de matar al ganado (sin dolor), de sacarles la sangre, hasta ahí estamos de acuerdo, todo va bien. Sin embargo, así como en el judaísmo se han incorporado doctrinas que no son bíblicas, así también se han llamado kosher a cosas que no tienen nada que ver con los mandatos de Dios, por ejemplo: hay marihuana kosher. También por una malinterpretación de Éxodo 23:19, 34:26 y Deuteronomio 14:21, nunca combinan carne y leche, e incluso separan sus respectivos utensilios de cocina. Además, entre sus reglas inventadas, un alimento deja de ser kosher si fue elaborado por alguien que no sea judío (bishúl akúm), pero si para el mismo alimento un judío ha supervisado o ayudado en la preparación de esta comida, incluso con una participación mínima, como prendiendo el horno o meneando la cazuela, tal comida entonces es considerada kosher (bishél Yisraél). Pero todo esto no es bíblico. Por ello tenga cuidado antes de gastar su dinero buscando comer solo alimentos kosher, más bien, nuestro objetivo, es que usted mismo tenga el discernimiento para saber si debe o no consumir algún alimento según las instrucciones de Dios.

La comida halal

Por otro lado, debo mencionar que usted como creyente debe de estar consciente de las comidas halal. Las comidas halal (“permitidas” en árabe) son las que consumen los musulmanes que observan el Corán, tienen leyes alimentarias algo similares a las que Dios nos da, por ejemplo, los musulmanes tienen prohibido consumir puerco, sin embargo, sí comen camello, mariscos, y todo animal que vive en el agua. Por otro lado, ellos tienen prohibido ingerir bebidas alcohólicas. Todo esto es una tergiversación de las verdaderas Escrituras.

El mayor problema que vemos como cristianos es con la carne halal, ya que, cuando un musulmán sacrifica al animal debe antes hacer una oración a Alá, la deidad en el islam. Por lo que consumir carne halal va en contra del Primer Mandamiento. Y no piense que la deidad de los musulmanes y nuestro Dios son el mismo, porque no lo son, y eso es un tema muy amplio y que no pertenece a este estudio. Por tanto, nuestro consejo es el mismo que el del apóstol Pablo, no consuma estos alimentos halal.

[Dice Pablo] “¿Qué quiero decir, entonces? ¿Que lo sacrificado a los ídolos es algo, o que un ídolo es algo? No, sino que digo que lo que los gentiles sacrifican, lo sacrifican a los demonios y no a Dios; no quiero que ustedes sean partícipes con los demonios. Ustedes no pueden beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no pueden participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios.” — 1 Corintios 10:19-21 (NBLA)

[Dice Pablo] “Pero si alguien les dice: «Esto ha sido sacrificado a los ídolos», no lo coman, por causa del que se lo dijo, y por motivos de conciencia, porque del Señor es la tierra y todo lo que en ella hay.” — 1 Corintios 10:28 (NBLA)

En el siguiente artículo hablaremos acerca de la actitud de muchos grupos cristianos, quienes no siguen la Dieta Bíblica argumentando que ahora toda la carne es permitida, sacando de contexto pasajes bíblicos como la visión de los animales bajando del Cielo que tuvo Pedro (Hechos 10:9-16), y lo que dijo Jesús acerca de lo que entra por la boca (Mateo 15:16-20; Marcos 7:15-23), 1 Timoteo 4:1-5, entre otros pasajes.

¡Que Dios los bendiga!


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