Génesis 6:11-12: Todo en la Tierra se Corrompió

En el artículo anterior vimos que Noé recibió la gracia y justificación de Dios para ser declarado “un hombre justo”, por la fe que tenía en la salvación del Mesías profetizado por el SEÑOR desde el Jardín del Edén. Ahora continuaremos con el relato acerca de la maldad y corrupción de: la humanidad, los ángeles, la carne, y la tierra, descrito en este capítulo 6 de Génesis, después del breve paréntesis acerca de Noé, en los versículos 8-10. Veremos el juicio que hace Dios a causa de la maldad del hombre, de los ángeles, de los nefilím, y por la corrupción de los animales, que ahora no solo se extendió por toda la tierra, sino que también corrompió a la misma tierra, y como resultado, toda la tierra tenía que ser limpiada con el agua del Diluvio.

Ver. 11 — Pero la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. (NBLA)

“la tierra se había corrompido”

Las Escrituras nos presentan el análisis de que la tierra estaba corrompida de forma irreparable desde el punto de vista de Moisés, quien fue inspirado por el Espíritu del Conocimiento en el versículo 11, y en el versículo 12 encontramos la perspectiva y juicio de Dios. Génesis 6 es el relato de la batalla espiritual, y la maldad que ha existido en el mundo desde el principio de nuestra historia, nos habla de cómo los “hijos de Dios”, o ángeles caídos, como vimos en Génesis 6:2 – Los Hijos de Dios — ¿Hombres o Ángeles? (Parte 2), enseñaron a los hombres nuevas formas de pecar para que corrompieran la carne de hombres y animales, además de llevar a cabo las abominaciones que dieron lugar al nacimiento de los gigantes o nefilím, héroes de renombre, que seguramente bajo la influencia de sus padres, los ángeles caídos, se hicieron pasar por dioses que requerían adoración, como lo vimos en Génesis 6:4 — ¿Existen los Gigantes? ¿Quiénes son los Nefilím? (Parte 2), y la sociedad se alejó por completo de los caminos del SEÑOR, como lo vimos en Génesis 6:5 – La Victoria Virtual de la Maldad, donde todo pensamiento de la humanidad era para hacer el mal. Lo que nos trae hasta este punto, en donde la humanidad permitió que esos pensamientos perversos crecieran en su corazón, lo que dio paso a acciones concretas y malvadas, pasaron del pensamiento al hecho, y se manifestó como una violencia generalizada, tal y como la describen estos versículos.

Sus pies corren al mal, y se apresuran a derramar sangre inocente. Sus pensamientos son pensamientos de iniquidad, desolación y destrucción hay en sus caminos.” — Isaías 59:7 (NBLA)

“Miren al preñado de maldad: concibió iniquidad y parirá mentira. Cavó una fosa y la ahondó, y en esa misma fosa caerá. Su iniquidad se volverá contra él; su violencia recaerá sobre su cabeza.” — Salmos 7:14-16 (NVI)

“Como está escrito: «No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se han desviado, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” — Romanos 3:10-12 (NBLA)

El juicio del SEÑOR nos indica que la carne de todos los seres humanos se había desviado del propósito por el cual fue creada, inclusive la de los animales (Gen 6:17; 7:21), y Dios en Su misericordia, envió a Sus profetas como Enoc y Noé, antes de emitir Su castigo (Jeremías 25:31), dándoles un periodo de tolerancia como vimos en Génesis 6:3 – Los 120 años de tolerancia.

Porque ellos no han escuchado Mis palabras”, declara el Señor, “las que les envié repetidas veces por medio de Mis siervos los profetas; pero no escucharon”, declara el Señor.” — Jeremías 29:19 (NBLA)

“Ha llegado el estruendo hasta el fin de la tierra, porque el Señor tiene un pleito contra las naciones; entra en juicio contra toda carne; a los impíos los entrega a la espada”, declara el Señor.” — Jeremías 25:31 (NBLA)

La palabra “corrompido” viene del hebreo שָׁחַת – shaját que significa destruir, corromper, arruinar, herir, podrir, ir a la ruina, pervertir, perecer, lastimar, “echar a perder”, fosa, etc., es utilizada por primera vez en la Biblia en este versículo, y solamente en este pasaje se repite tres veces, para enfatizar la enseñanza de que este juicio de la condición humana ya fue determinado por Dios (Génesis 41:32; Job 33:14), y prueba la legitimidad de la pena extrema que enviará. La palabra “tierra” también aparece tres veces en el pasaje, lo que indica que la llegada inminente del juicio causado por la completa corrupción moral de la humanidad, y la contaminación de la tierra, están entrelazadas.

“El convierte los ríos en desierto, y los manantiales de las aguas en sequedales; La tierra fructífera en estéril, por la maldad de los que la habitan.” — Salmos 107:33-34 (RVR1960)

“En cuanto a la repetición del sueño a Faraón dos veces, quiere decir que el asunto está determinado por Dios, y que Dios lo hará pronto.” — Génesis 41:32 (NBLA)

El uso particular de esta palabra shaját para describir el estado destructivo en el que se encontraba la sociedad en el mundo, nos refleja el nivel de perversión que habían logrado alcanzar los planes de Satanás en la tierra, y lo cerca que estuvo de destruir, hacer perecer, y llevar a la fosa a toda la carne. La sociedad antediluviana llegó a un punto en el que se iba a autodestruir a sí misma por la terrible corrupción moral a la que había llegado, como parte del plan de destrucción que Satanás había ejecutado por 1500 años, y que hubiera sido exitoso si no hubiera intervenido Dios. Pero el Todopoderoso intervino personalmente, para que la consumación de los esquemas diabólicos de Satanás fallara totalmente. Y al mismo tiempo, nuestro Creador salvó a toda la humanidad, cuando eligió a solo ocho personas de entre toda la humanidad, a Noé y su familia, quienes sobrevivieron en el Arca, cuando el juicio del Diluvio limpió toda la corrupción de la carne y la contaminación de la tierra que Satanás había fomentado.

“Hijo de hombre, si un país peca contra Mí cometiendo infidelidad, y Yo extiendo Mi mano contra él, destruyo su provisión de pan y envío hambre contra él y corto de él hombres y animales, y aunque estos tres hombres, Noé, Daniel y Job, estuvieran en medio de ese país, solo ellos se salvarían a sí mismos por su justicia», declara el Señor Dios.” — Ezequiel 14:13-14 (NBLA)

“Y estaba la tierra llena de violencia”

Ahora este versículo nos enfatiza y revela que parte de esta “corrupción” es por la “violencia” de los habitantes de la tierra, quienes la contaminan. Por ejemplo, con el homicidio y los crímenes sangrientos, que iniciaron con Caín en Génesis 4:8 – El asesinato de Abel, y la violencia que vimos con Lamec en Génesis 4:19-24 – La descendencia de Caín (Parte 2), son muestra de que la sangre inocente contamina directamente a la tierra (Levítico 18:25-28; Jeremías 2:7; 2 Reyes 24:3-4; Salmos 106:38). Tal y como clamó la sangre de Abel al Señor, cuando Caín lo mató en Génesis 4:10-11 (Génesis 4:9-12 – El Juicio y sentencia de Caín (Parte 1)). Y la forma de limpiar esa sangre de la tierra, es con la sangre del asesino en cuestión (Números 35:33-34; Deuteronomio 19:11-13), y el Diluvio acabó con este problema, al castigar con la pena capital a todos los asesinos antediluvianos, y el agua limpió toda la sangre de la superficie de la tierra, al punto que hoy no encontramos ni los restos fósiles de estos criminales.

“Así que no contaminarán la tierra en que están; porque la sangre contamina la tierra, y no se puede hacer expiación por la tierra, por la sangre derramada en ella, excepto mediante la sangre del que la derramó. Y no contaminarán la tierra en que ustedes viven, en medio de la cual Yo habito, pues Yo, el Señor, habito en medio de los israelitas”».” — Números 35:33-34 (NBLA)

Porque esta tierra se ha corrompido, por tanto, he castigado su iniquidad sobre ella, y la tierra ha vomitado a sus moradores… (porque los hombres de esta tierra que fueron antes de ustedes han hecho todas estas abominaciones, y la tierra se ha contaminado), no sea que la tierra los vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que estuvo antes de ustedes.” — Levítico 18:25, 27-28 (NBLA)

El profeta Ezequiel nos menciona que Satanás estaba lleno de violencia en Ezequiel 28:16, y eso es lo que promovió en la tierra.

“A causa de la abundancia de tu comercio te llenaste de violencia, y pecaste; Yo, pues, te he expulsado por profano del monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego.” — Ezequiel 28:16 (NBLA)

Y para entender cómo lo hizo, analicemos la palabra diablo que viene del griego διάβολος – diabolos, que significa “calumniador, murmurador, dar puñaladas por la espalda”, derivado de διαβάλλω – diaballo, que nos habla de alguien que busca desprestigiar, que está lleno de sospecha y resentimiento contra otro, que tergiversa, que da información hostil, que engaña. Lo que nos habla de que Satanás está lleno de sospechas y resentimientos contra Dios, es alguien que se la pasa calumniando al SEÑOR. Así que cuando el profeta Ezequiel nos describe en Ezequiel 28:16, “la abundancia de tu comercio”, vemos que es una mala traducción de acuerdo al Dr. Robert Luginbill, porque רְכֻלָּה – reculá en lugar de “comercio” se debería traducir como “calumnia”, porque Satanás no estaba comercializando mercancías, sino que estaba promoviendo información hostil hacia Dios, estaba tergiversando Su carácter entre los ángeles y los humanos (Génesis 3:4-5; Job 4:17-18; 2 Reyes 18:28-35).

“Este les dijo: «Así dirán a su señor: “Así dice el Señor: ‘No temas por las palabras que has oído, con las que los criados del rey de Asiria me han blasfemado. Yo pondré en él un espíritu, oirá un rumor y se volverá a su tierra; y en su tierra lo haré caer a espada’”». — 2 Reyes 19:6-7 (NBLA)

“Levántate, oh Dios, defiende Tu causa; acuérdate de cómo el necio te injuria todo el día. No te olvides del vocerío de Tus adversarios, del tumulto de los que se levantan contra Ti, que sube continuamente.” — Salmos 74:22-23 (NBLA)

De forma que la descripción que nos da Ezequiel es que, a causa de la abundancia de sus calumnias, Satanás se llenó de violencia y pecó. Y pasó de ser el querubín protector, al enemigo del SEÑOR, cuando con calumnias engañó a Adán y a Eva para que cometieran suicidio al comer del fruto prohibido, lo que ocasionó también que toda la descendencia de Adán estuviera destinada a la muerte, y que Satanás se convirtiera en el soberano de este mundo (Juan 14:30). Por eso Jesús nos dice que Satanás es un asesino desde el principio (Juan 8:44). Y cuando el SEÑOR le dice que la simiente de la mujer va a herirlo en la cabeza (Génesis 3:15), es decir, que el Mesías infligiría un golpe mortal a Satanás, el enemigo lo tomó como una declaración de guerra y por eso enseña a sus seguidores a que utilicen violencia como lo vimos con la sociedad antediluviana (Génesis 6:11), con los judíos (Ezequiel 8:17), inclusive hoy en día estamos experimentando violencia satánica en muchas partes. Y precisamente, una de las claras señales que una cultura está a punto de ser juzgada es la violencia. En Jonás 3:8, el rey de Nínive decretó que todos los habitantes de la ciudad se deberían arrepentir de la violencia de sus manos para pedir perdón y no morir por el juicio de Dios. Lamentablemente, la violencia antediluviana era celebrada, exaltada y practicada en los días de Noé.

“Y Él me dijo: «¿Has visto, hijo de hombre? ¿Le parece poco a la casa de Judá cometer las abominaciones que aquí han cometido, que han llenado la tierra de violencia y me han provocado repetidas veces? Porque se llevan el ramo a la nariz.” — Ezequiel 8:17 (NBLA)

Cadenas Espirituales por el Pecado

[El SEÑOR dice] “Haz una cadena, porque el país está lleno de delitos de sangre y la ciudad está llena de violencia.” — Ezequiel 7:23 (RVR 1995)

Una de las graves consecuencias de que las personas recurran a la violencia, es lo que ocurre en Ezequiel 7:23, cuando el SEÑOR dice: “Haz una cadena” debido a los crímenes de sangre y a la violencia en la ciudad, entendemos que se refiere a cadenas espirituales que esclavizan a las personas a causa del pecado que cometieron (Juan 8:34). Encontramos pistas acerca de estas cadenas en diferentes pasajes bíblicos en donde se mencionan el fierro y el bronce (2 Reyes 25:7; Salmos 107:15-16; Isaías 45:2; 48:4-5; 60:17-18; Jeremías 6:28-30; Ezequiel 22:18; Daniel 2:35, 45, 4:15, 23, 7:19; Apocalipsis 18:12). Y el único quien puede romper esas cadenas de fierro y de bronce, y sacarnos de esa prisión espiritual en la que nos pueden tener los demonios, es nuestro Señor Jesucristo (Lucas 4:18-21; Isaías 61:1), Él es el que libera a los cautivos y rompe las cadenas de bronce y hierro.

[Jesús dice] “El Espíritu del Señor está sobre Mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos y para proclamar el año agradable del Señor.” — Lucas 4:18-19 (RVA 2015)

“Den gracias al Señor por Su misericordia y por Sus maravillas para con los hijos de los hombres. Porque Él rompió las puertas de bronce e hizo pedazos las barras de hierro.” — Salmos 107:15-16 (NBLA)

En vez de bronce, traeré oro, en vez de hierro, traeré plata, en vez de madera, bronce, y en vez de piedras, hierro. Pondré como tus administradores la paz, y como tus gobernantes la justicia. No se oirá hablar más de violencia en tu tierra, ni de desolación, ni de destrucción dentro de tus límites; sino que llamarás a tus murallas Salvación y a tus puertas Alabanza.” — Isaías 60:17-18 (NBLA)

El rey Nabucodonosor podría haber estado muy orgulloso de sus construcciones en Babilonia (Daniel 4:30), sin embargo, él y su reino estaban con ataduras de hierro y bronce, y vemos que sus calles estaban llenas de violencia, y de brujería. Por ejemplo, el mismo Nabucodonosor no tuvo ningún problema en matar a los hijos del rey Sedequías frente a él, y luego sacarle los ojos (2 Reyes 25:6-7) ¿Se puede imaginar el grado de maldad del rey a su corta edad? Imagine entonces el nivel de violencia que habían alcanzado las personas antediluvianas con sus largas vidas, la cuales, ya habían alcanzado la plenitud en la violencia para el momento en el que Dios les envió el juicio del Diluvio.

“Clamando fuertemente, dijo así: ‘Derriben el árbol, corten sus ramas, arranquen su follaje, desparramen su fruto. Huyan las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas. ’Pero dejen en tierra el tocón con sus raíces, con ataduras de hierro y bronce entre la hierba del campo; que se empape con el rocío del cielo, y comparta con las bestias la hierba de la tierra.” — Daniel 4:14-15 (NBLA)

La violencia que vivían los antediluvianos, ha de haber sido muy pública, sin miedo de ninguna consecuencia, como si fuera un lugar sin leyes, quizás similar a lo que ocurre en las películas de terror llamadas La Purga (The Purge en inglés, las cuales no pienso ver, ni le recomiendo que las vea), las cuales se originaron por el deseo de venganza del escritor, cuando él y su esposa fueron víctimas de un accidente automovilístico, y quería vengarse del conductor ebrio que los afectó, así que en lugar de perdonarlo y dar gracias a Dios porque siguen vivos, “idearon” una historia donde en una noche al año las personas pueden cometer cualquier clase de crimen, incluyendo matar, “legalmente” sin ninguna consecuencia, resultando en una violencia desenfrenada. Estas películas son escritas y producidas con influencia demoniaca, siguiendo el mismo plan que Satanás utilizó antes del Diluvio, con el que trata de adoctrinar a la gente a la violencia, al promover toda esta maldad disfrazada como entretenimiento “inocente”. Cuide el “entretenimiento” que ven sus hijos, porque estos contenidos son precisamente los que tienden a cauterizar la conciencia de quienes los ven, y hasta abrir las puertas de su casa a los demonios.

“Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañosos y a doctrinas de demonios. Con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia.” — 1 Timoteo 4:1-2 (RVA 2015)

La corrupción de la tierra por medio de la idolatría

Otra forma de corrupción es la idolatría, o el pecado de pervertir y depravar la adoración de Dios (Éxodo 32: 7; Jueces 2:19; 2 Crónicas 27:2), que como vimos, se empezó a cultivar desde los tiempos de Enós, tanto dentro de los descendientes de Caín como de Set, como lo explicamos en Génesis 4:25-26 – La Esperanza con el Nacimiento de Set (Parte 2), aunado a lo poderosos que pudieron ser los nefilím, la semilla de Satanás, y los ángeles caídos, la adoración a estos seres podría ser muy factible, y muy probablemente incluía sacrificios humanos, porque podemos extrapolar a los cultos que hacían los israelitas a Moloch en donde las personas sacrificaban a sus bebés a esta deidad, y los pasaban por el fuego. Inclusive hoy en día, hay grupos como los satanistas que abiertamente dicen que los abortos son parte de los sacrificios dentro de su culto, así que no es de extrañarse que Satanás exigiera lo mismo a la sociedad antediluviana. Pero existe otra posibilidad para la adoración de falsos dioses, y es que Satanás siempre está buscando ser adorado, y uno de los nombres por el que lo conocemos es Heilél ben Shajar (Isaías 14:12), y de acuerdo al teólogo cristiano Douglas Hamp, la misma entidad de Heilél fue llamada Enlil en sumerio, e Illil en acadio. Lo que nos da la palabra en hebreo de: אֱלִיל – elíl, que significa ídolo, por lo que la palabra ídolo es otro de los nombres de Satanás, y no solo eso, sino que gran parte de los dioses de las diferentes culturas se pueden rastrear al nombre de Heilél, es decir Satanás.

No se vuelvan a los ídolos [elíl], ni se hagan dioses de fundición; Yo Soy el SEÑOR su Dios.” — Levítico 19:4 (NBLA)

“No sea que se corrompan y hagan para ustedes una imagen tallada semejante a cualquier figura: semejanza de varón o de hembra.” — Deuteronomio 4:16 (NBLA)

“Y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.” — Romanos 1:23 (NBLA)

Así es como Lucifer ha engañado a toda la humanidad para que lo adoren a él bajo diferentes nombres, en todas las religiones creadas por los hombres, antes y después del Diluvio, para que lo adoren con figuras que llevan su nombre de ídolo. Otros nombres de Satanás que encontramos en la Biblia son: Ninurta / Nisroc (2 Reyes 19:37), Marduk/Merodac (Jeremías 50:2), Baal/Bel (Isaías 46:1), Tamuz / Dumuzid (Ezequiel 8:14).

“Entonces me llevó a la entrada de la puerta de la casa del Señor que está al norte; y había allí mujeres sentadas llorando a Tamuz.” — Ezequiel 8:14 (NBLA)

“Pero, ¿qué le dice la respuesta divina?: «Me he reservado siete mil hombres que no han doblado la rodilla a Baal».” — Romanos 11:4 (NBLA)

Para mayor información acerca del terrible pecado de la idolatría, puede ver nuestra serie de artículos acerca del Segundo Mandamiento.

“Delante de Dios”

La traducción literal del hebreo de esta frase sería “ante el rostro de Dios”, es decir, que pecaron en Su cara. Por lo que podemos inferir que los habitantes antediluvianos pecaron abierta y flagrantemente, públicamente, sin vergüenza, presuntuosamente, y sobre todo sin ningún temor al SEÑOR. Esta es la misma frase que se utiliza para hablar de los pecados de Nimrod en Génesis 10:9, y de los hombres de Sodoma en Génesis 13:13, con una corrupción tan grande en sus corazones de piedra, que motivó el juicio con fuego de Sodoma y Gomorra.

“Pero los hombres de Sodoma eran malos y pecadores en gran manera contra el [delante del] Señor.” — Génesis 13:13 (NBLA)

“Entonces el Señor me dijo: «Aunque Moisés y Samuel se presentaran ante Mí, Mi corazón no estaría con este pueblo. Échalos de Mi presencia, y que se vayan. Y cuando te digan: “¿Adónde iremos?”, les responderás: “Así dice el Señor: ‘Los destinados para la muerte, a la muerte; Los destinados para la espada, a la espada; Los destinados para el hambre, al hambre, y los destinados para el cautiverio, al cautiverio’”. Y enviaré sobre ellos cuatro clases de males», declara el Señor: «la espada para matar, los perros para despedazar, y las aves del cielo y las bestias de la tierra para devorar y destruir.” — Jeremías 15:1-3 (NBLA)

Me parece una situación similar a la que estamos viviendo hoy en día, en donde las personas se sienten orgullosas de su pecado y lo muestran al mundo, por ejemplo, quienes viven un estilo de vida homosexual, antes se decía que estas personas estaban “dentro del clóset” porque mantenían en secreto ese estilo de vida. Sin embargo, ahora la sociedad no solo tolera su pecado, sino que los promueve con desfiles, los hace ver como algo normal en las escuelas, hace leyes para castigar a quien no esté de acuerdo, al tener un punto de vista bíblico al respecto y considerar esto como abominación, lo cual solo fomenta otros pecados, como la aceptación de la pedofilia que ahora se está promoviendo, y hasta la bestialidad, a la cual ahora llaman zoofilia.

“La expresión de sus rostros testifica contra ellos; porque como Sodoma publican su pecado, no lo disimulan. ¡Ay del alma de ellos!, porque amontonaron mal para sí.” — Isaías 3:9 (RVR 1977)

Si usted piensa que el SEÑOR ha sido muy severo con los juicios de los que hemos estado hablando, solo considere que Dios es el juez más justo que existe, como lo vimos en Génesis 6:9-10: La Justicia de Dios. Y el profeta Jeremías nos explica que la misma maldad de las personas es la que las disciplina, se refiere a consecuencias destructivas que nuestros pecados han atraído (Job 18:5-12; Salmos 35:8; Proverbios 21:15; Isaías 59:7), y que Dios desata después de habernos juzgado. Por ejemplo, las consecuencias de tomar alcohol, como el marearse, perder el conocimiento, el hacer el ridículo cuando está uno borracho, el exponerse a tener un accidente, y malestar al día siguiente, deberían de hacer recapacitar a la gente para que evitaran volver a emborracharse.

Te castigará tu propia maldad, y tus apostasías te condenarán. Reconoce, pues, y ve que es malo y amargo el dejar al Señor tu Dios, y no tener temor de Mí», declara el Señor, Dios de los ejércitos.” — Jeremías 2:19 (NBLA)

[Jesús dice] “Yo no puedo hacer nada por iniciativa Mía; como oigo, juzgo, y Mi juicio es justo porque no busco Mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.” — Juan 5:30 (NBLA)

Ver. 12 — Dios miró a la tierra, y vio que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. (NBLA)

“Dios miró a la tierra”

El Señor ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguien que entienda, alguien que busque a Dios.” — Salmos 14:2 (NBLA)

Dios sabe en todo momento la condición real de Su Creación (Salmos 14:2, 33:13-14) y este versículo nos recuerda el gran contraste que tenemos entre la Creación en Génesis 1:31, donde el SEÑOR vio lo bueno de la tierra que Él había hecho; y Génesis 6:5, donde el SEÑOR vio la intensidad de la maldad humana.

Dios vio todo lo que había hecho; y era bueno en gran manera. Y fue la tarde y fue la mañana: el sexto día.” — Génesis 1:31 (NBLA)

El Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal.” — Génesis 6:5 (NBLA)

El Señor exterminó, pues, todo ser viviente que había sobre la superficie de la tierra. Desde el hombre hasta los ganados, los reptiles y las aves del cielo, fueron exterminados de la tierra. Solo quedó Noé y los que estaban con él en el arca.” — Génesis 7:23 (NBLA)

Pero ahora, hasta la tierra se había corrompido por el estilo de vida destructivo, lleno de malos pensamientos, y de la violencia sanguinaria desarrollada por toda la población antediluviana. Todo esto como parte de la batalla espiritual que Satanás tiene, en donde busca destronar a Dios (Isaías 14:13-14), y para él, la destrucción y la miseria de la Creación del SEÑOR, son parte de los objetivos que busca alcanzar constantemente.

“Pero tú dijiste en tu corazón: “Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el extremo norte. Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al Altísimo”. Sin embargo, serás derribado al Seol, a lo más remoto del abismo. Los que te vean te observarán, te contemplarán y dirán: “¿Es este aquel hombre que hacía temblar la tierra, que sacudía los reinos, que puso al mundo como un desierto, que derribó sus ciudades, que a sus prisioneros no abrió la cárcel?”.” — Isaías 14:13-17 (NBLA)

“porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”

Las Escrituras no nos dan detalles acerca de cómo era el estilo de vida antediluviano, pero podemos extrapolarlo por los pecados que vemos en nuestra sociedad actualmente, en donde la idolatría, el libertinaje sexual, la violencia, la inmoralidad de los “valores” en la sociedad, el engaño (especialmente en los medios de comunicación), y la alteración genética, están por todos lados. Y seguramente estos fueron los mismos pecados que llevaron a la degeneración moral y espiritual de la sociedad antediluviana promovidos por Satanás. Y así como la humanidad fue juzgada, y solo la familia de Noé sobrevivió, así también esperamos que la historia se repita en el final de los tiempos, y que Jesús intervenga para frustrar la autodestrucción de toda la humanidad, y los planes de Satanás para corromper la carne por segunda vez, ya que Jesús nos advierte que al final habrá una Gran Tribulación, mayor a la que experimentaron los contemporáneos de Noé, algo nunca antes experimentado, y sin Su intervención nadie se salvaría.

[Dice Jesús] “Oren para que la huida de ustedes no suceda en invierno, ni en día de reposo. Porque habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás. Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.” — Mateo 24:20-22 (NBLA)

“Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios.” — 2 Timoteo 3:1-4 (NBLA)

Y para concluir, me gustaría mencionar que, aunque nosotros no tenemos un Arca como la que hizo Noé, lo que sí tenemos son los recursos de la Palabra de Dios para crecer nuestra fe, acercarnos cada día más al SEÑOR, corregir nuestros caminos, fortalecer nuestra armadura espiritual, y compartir el Evangelio con todas las personas que podamos para que alcancen su salvación antes de que sea demasiado tarde para ellos.

Pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo. Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.” — Mateo 24:13-14 (NBLA)

“Pero tú has seguido mi enseñanza, mi conducta, propósito, fe, paciencia, amor, perseverancia, mis persecuciones, sufrimientos, como los que me acaecieron en Antioquía, en Iconio y en Listra. ¡Qué persecuciones sufrí! Y de todas ellas me libró el Señor.” — 2 Timoteo 3:10-11 (NBLA)

¡Que Dios los bendiga!

Fotografía de la portada es cortesía del “Ark Encounter”.


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