Génesis 6:1 – La Población Antediluviana

En nuestro estudio anterior hablamos acerca de Noé, el décimo patriarca en la línea mesiánica, sus hijos, y de su gran fe en el Señor, que lo llevó a construir el arca y a predicar la Palabra de Dios. Ahora iniciaremos con el capítulo 6 en donde hablaremos del incremento en la maldad de los hombres antediluvianos hasta que llegó al punto en que Dios emitió Su juicio para acabar con esa corrupción a través del Diluvio. Sin embargo, un hombre encontró la gracia de Dios, y fue el medio por el cual el Señor mantuvo a la humanidad, y a los animales terrestres, después de este terrible evento. A través de la descendencia de Noé vendría el Mesías, nuestro Señor Jesucristo, quien es la promesa hecha por Dios para salvarnos de nuestros pecados y traernos de vuelta a Dios.

“El Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal.” — Génesis 6:5 (NBLA)

“Pero Noé halló gracia ante los ojos del Señor.” — Génesis 6:8 (NBLA)

Génesis 6 está dividido en dos partes, la primera nos habla acerca de la maldad, la corrupción y de la violencia de la humanidad del versículo 1-8. La dificultad de interpretación de los primeros 4 versículos es tan grande que se han escrito libros acerca de ellos, cada versículo representa una fuente de controversia de interpretación. Pero como veremos en nuestros estudios, el impacto que tenemos al entender estos versículos, nos ayudará a comprender pasajes controversiales en el Antiguo Testamento, y hasta eventos que están ocurriendo en la actualidad. ¡Espero que esto los emocione tanto como a mí! Después veremos la segunda parte de Génesis 6, la cual hace referencia al plan de Dios para salvar a la humanidad, al dar a Noé instrucciones específicas para la construcción del arca y de todos los preparativos necesarios que tenía que hacer, para que la humanidad y los animales terrestres sobrevivieran al Diluvio. Iniciemos nuestro estudio con el primer versículo de Génesis 6 que muestra un contraste con el capítulo 5 que se centró en los hijos de Adán, ahora esta sección se va a centrar en las hijas de Adán:

Ver. 1 — Aconteció que cuando los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas.

La Maldad de la Sociedad Antediluviana

Las Escrituras solo nos dan un breve resumen de los 1,656 años del mundo antediluviano en anticipación al Diluvio, y relacionan la explosión demográfica de una población bajo la bendición de Dios (Génesis 1: 26-28), con el pecado, la maldad y la violencia en constante expansión. Y como no tenemos detalles solo podemos preguntarnos: ¿Qué habrán hecho para que Dios haya decidido mandar un castigo tan terrible que arrasó con todos los hombres, mujeres, niños y hasta los animales a nivel mundial? ¿Acaso no sabían acerca de la moralidad de Dios? ¿O sabrían que Dios existe? El apóstol Pablo nos aclara esta última pregunta:

“Pero lo que se conoce acerca de Dios es evidente dentro de ellos, pues Dios se lo hizo evidente. Porque desde la creación del mundo, Sus atributos invisibles, Su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que ellos no tienen excusa.” — Romanos 1:19-20 (NBLA)

Dios siempre ha revelado Su luz a la humanidad para que regrese a Él, desde que Adán y Eva fueron expulsados del Jardín del Edén. Y la sociedad antediluviana tuvo esta revelación a su alcance a través de:

  1. La promesa de un Salvador que fue dada cuando nuestros primeros padres estaban en el Paraíso, Dios declaró que la semilla de la mujer herirá la cabeza de la serpiente (Génesis 3:15).

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón.” — Génesis 3:15 (RVA-2015)

  1. Los sacrificios a Dios fueron declarados como la forma en la que los pecados fueran cubiertos y permitían a las personas el poder acercarse al Señor. Las Escrituras nos dicen que Caín y Abel ofrecieron sacrificios al Señor en Génesis 4:3-5.
  2. La marca de Caín era un recordatorio y una advertencia de que Dios no iba a permitir el pecado, como el matar a Caín para vengar a Abel (Génesis 4:15).
  3. La institución del Shabát como un día para adorar al Señor (Levítico 23:3). Este día se convirtió en un recordatorio semanal para convivir con el Creador y para no alejarse de Sus caminos (Génesis 2:1-3). Después el Shabát es recordado a los israelitas como el Cuarto Mandamiento cuando Moisés recibió los 10 Mandamientos en el monte Sinaí (Éxodo 20:8-11).

“Porque en seis días el SEÑOR hizo los cielos, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, y reposó en el séptimo día. Por eso el SEÑOR bendijo el día sábado y lo santificó.” — Éxodo 20:11 (RVA-2015)

  1. La predicación de Enoc quien advirtió a sus contemporáneos acerca del juicio final de Dios (Judas 14-15), la revelación de que a la muerte de su hijo Matusalén, 969 años después, el diluvio vendría, y la misteriosa y sobrenatural traslación de Enoc al cielo como muestra de que Dios existe.

“Enoc, quien vivió en la séptima generación después de Adán, profetizó acerca de estas personas. Dijo: «¡Escuchen! El Señor viene con incontables millares de sus santos para ejecutar juicio sobre la gente de este mundo. Declarará culpables a los seres humanos por todos los actos perversos que cada uno haya hecho y a los pecadores rebeldes por todos los insultos que hayan dicho contra Él».” — Judas 14-15 (NTV)

  1. La predicación de Noé para que se arrepintieran; y además, Noé funcionó como profeta de Dios, anunciando a la gente la próxima venida del juicio (2 Pedro 2:5), pero la gente no le creyó, y prefirió seguir pecando contra Dios. La construcción del arca, por décadas, fue otro testimonio en contra de la gente que no se arrepintió.

[Dice el apóstol Pedro] “Y si tampoco dejó sin castigo al mundo antiguo pero preservó a Noé, heraldo de justicia, junto con otras siete personas cuando trajo el diluvio sobre el mundo de los impíos.” — 2 Pedro 2:5 (RVA 2015)

  1. El ministerio del Espíritu Santo, que les dio otros 120 años a toda la humanidad para que se arrepintieran (Génesis 6:3).

“Entonces el Señor dijo: «Mi Espíritu no luchará para siempre con el hombre, porque ciertamente él es carne. Serán, pues, sus días 120 años».” — Génesis 6:3 (NBLA)

Después de ver esta lista, está muy claro que los hombres antediluvianos recibieron el juicio que se merecían, no por ignorancia, sino por rechazar deliberadamente la revelación divina y por persistir abiertamente en una horrible depravación y maldad. La maldad humana debió alcanzar el límite, que llevó a Dios a enviar el Diluvio para destruir todos los seres vivos.

“Porque los rectos morarán en la tierra, y los íntegros permanecerán en ella; pero los impíos serán cortados de la tierra, y los malvados serán desarraigados de ella.” — Proverbios 2:21-22 (NBLA)

Ciertamente el malvado no quedará sin castigo, pero la descendencia de los justos será librada.”— Proverbios 11:21 (NBLA)

Otro factor que analizaremos con más detalle, y que contribuyó grandemente al juicio con agua de todo el mundo, fueron las acciones de “los hijos de Dios” descritos en Génesis 6:2, y de los gigantes o הַנְּפִלִים – ha-nefilím en hebreo, que significa los caídos, de נָפַל – nafál que es caer, en Génesis 6:4. Quienes hayan sido estos seres en este pasaje críptico, llevaron a los hombres a alcanzar un nuevo nivel avanzado del mal, por encima de los límites establecidos por Dios.

¿Cuál era la población del mundo cuando ocurrió del Diluvio?

Para darnos una idea acerca de la población que hubo antes del Diluvio, cuando las personas vivían largas vidas (912 años en promedio de los 10 patriarcas de Génesis 5), hagamos el siguiente ejercicio hipotético de la descendencia de un hombre, considerando que cada familia tuviera cuatro hijos, y que cada hijo se casara y también tuviera 4 hijos, y con una nueva generación cada 40 años. La familia de la pareja original para la quinta generación consistiría de 426 personas, para la décima generación sería de 437 millones de personas, y para la veinteava generación, la familia de este hombre sería de 458 mil millones de personas, 60 veces más grande que la población actual, y solo después de unos 760 años. Pero este modelo geométrico no es real porque no considera múltiples variantes poblacionales, pero a continuación le presentamos un caso real de una gran familia.

El 7 de agosto de 2019, salió la noticia de que una sobreviviente del Holocausto, Shoshana Ovitz, celebró su cumpleaños número 104 en Jerusalén con cerca de 400 descendientes (hijos, nietos y bisnietos) que llegaron de sorpresa para festejarla y para rezar juntos en el Muro de los Lamentos. Ella solo tuvo 4 hijos, como en nuestro modelo hipotético. ¿Imagine cuántos descendientes tendrá para la décima generación?

Si ve ahora el tema de las genealogías, que se ha puesto de moda recientemente, con programas de televisión, y con compañías como ancestry.com en donde uno puede obtener la información para elaborar su árbol genealógico. Y si lo ha intentado, verá que existieron una enorme cantidad de personas en el pasado para que usted pudiera estar hoy aquí: Necesitó de 2 padres, 4 abuelos, 8 bisabuelos, 1,024 antepasados hace 10 generaciones, y 1 millón de personas hace 20 generaciones en el pasado, la cantidad de familiares crece de forma exponencial, y si nos vamos lo suficientemente atrás, podemos ver que todos somos miembros de una gran familia, ya que todos descendemos de los 3 hijos de Noé que sobrevivieron al Diluvio (Génesis 9:19; 10:32). Por eso, como cristiano vuelto a nacer, no podemos creer en el racismo por el color de nuestra piel, ya que no existen las razas (eso es una mentira de la Evolución), sino simplemente diferentes tonos de piel, así como también hay diferentes tonos de color de cabello, todos somos descendientes de Adán y Eva.

Regresando a la población antediluviana, la Biblia simplemente no nos dice cuál era la población antes del Diluvio. La enseñanza tradicional nos ha enseñado que la población antediluviana podría haber sido de unas decenas de millones o tal vez en cientos de millones de personas. Y aunque no sabemos la tasa de crecimiento, cuantos hijos había por familia, cuál era la tasa de mortalidad. Se han hecho estimados acerca de la población, y por ejemplo el Dr. Henry Morris dio estimados conservadores de 235 millones de habitantes hasta modelos tan altos como 3,000 millones de personas. Por su parte, Tom Pickett estimó que, en 1,656 años, con personas que vivían aproximadamente 900 años (una esperanza de vida muy diferente a la de hoy), con familias probablemente mucho más grandes que las de hoy, como resultado de la bendición en Génesis 1:28, con menores efectos por enfermedad, y una menor cantidad de mutaciones en su ADN en sus cuerpos, las sociedades antediluvianas debieron ser muy diferentes a las nuestras de hoy en día. Por lo que sus modelos arrojaron rangos más altos de la población mundial entre 5,000 millones y 17,000 millones de personas. En otras palabras, Noé pudo haber vivido en un mundo más densamente habitado que el de nosotros.

“Como en los días de Noé”

Pues como vimos con los modelos matemáticos para estimar la población mundial, es muy fácil que la raza humana se multiplicara y llenara la tierra siguiendo el mandato y los caminos de Dios. Pero sabemos que eso nunca ha ocurrido porque si analizamos el crecimiento de la población mundial después del Diluvio, veremos que, de acuerdo a las estadísticas de población, la familia de Noé creció hasta alcanzar 1,000 millones de habitantes en 1804 (después de un periodo de unos 4,150 años, considerando que el Diluvio ocurrió en 2348 a.C.). Pero solo tomó 126 años para duplicar la población a 2,000 millones de habitantes en 1930, y en tan solo 44 años se volvió a duplicar para alcanzar 4,000 millones en 1974. Pero ahora el crecimiento mundial se ha reducido, y se espera que la población se duplique en 49 años para alcanzar 8,000 millones de habitantes en 2023.

La población mundial actual es de 7,754 millones, pero ahora estamos viendo que el crecimiento anual de la población se está reduciendo, por ejemplo, en 1970 era de 2.1%, en 2020 se espera que sea de 1.05%, y para el 2050 se estima que sea de solo 0.53%, por lo que se espera que la población se vuelva a duplicar en 200 años.

En la sociedad en la que Noé vivió, la gente pudo dedicar su tiempo y recursos para convertirse en “hombres de renombre”, en lugar de tener familia. Hoy tanto el padre como la madre, tienen que trabajar para poder mantener una vida materialista que la sociedad apruebe, y se ha reducido el número de hijos por matrimonio. En los tiempos de Noé, la sodomía y la homosexualidad pudieron haber mermado el crecimiento de la población; hoy en día la confusión sexual es norma para la sociedad desde la niñez, causando una desintegración familiar, y reduciendo el crecimiento de la población. En la cultura de maldad y de idolatría de Noé, la gente pudo acostumbrar a sacrificar a los hijos; actualmente le cambiamos el nombre de sacrificio por el de aborto, en 2019 los abortos fueron considerados la causa de muerte número uno a nivel mundial, muy por encima de las enfermedades cardiacas o del cáncer. En los tiempos de Noé pudieron utilizar drogas para comunicarse con los “hijos de Dios”; hoy las drogas están haciendo que la esperanza de vida se reduzca por tantas muertes prematuras por el tabaco, alcohol, y drogas ilegales. Los hombres en la época de Noé eran violentos; hoy tenemos guerras en las que se estima que han muerto entre 150 a 1,000 millones de personas y tantas armas nucleares capaces de acabar con la vida en la tierra.

“El temor del Señor multiplica los días, pero los años de los impíos serán acortados.” — Proverbios 10:27 (NBLA)

Tal vez la sociedad antediluviana, aunque tuvo la posibilidad de crecer enormemente y ser fructífera como lo vimos en los modelos de Tom Pickett, pero decidió seguir a su naturaleza pecaminosa y comportarse de forma violenta matando a su prójimo, por lo que podríamos considerar una población antediluviana mucho menor que el potencial que pudo alcanzar si hubiera seguido los caminos de Dios. Y como vemos hoy el mundo está siguiendo el mismo comportamiento que causó el juicio del Diluvio: Destruyendo la vida de millones de personas, animales y del medio ambiente (y no estoy hablando de la falsa propaganda del “Calentamiento Global”). ¿Podría ser que esta disminución en la tasa de crecimiento que estamos experimentando sea parte de lo que Jesús profetizó en Mateo 24:37? Él nos dijo que cuando Él regresara la humanidad regresaría a comportarse “como en los días de Noé”.

“Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.” — Mateo 24:37 (NBLA)

Hoy vemos como Satanás, a través de grupos poderosos, está reinando en este mundo (Juan 12:31; Efesios 2:2) y su objetivo es destruir toda la Creación de Dios, hasta que pueda establecer su trono (Isaías 14:12-18). Estas personas controlan los recursos económicos en los bancos centrales, causando crisis económicas, inflación, y hasta guerras para incrementar sus riquezas, controlan los medios noticieros, de entretenimiento, y redes sociales, para controlar nuestros pensamientos con propaganda demoniaca. Controlan el desarrollo tecnológico en alimentos para someternos causando hambrunas, productos modificados genéticamente, y alimentos tóxicos que nos matan lentamente. También controlan el sector salud con medicinas que no curan nuestras enfermedades, sino que solo alivian temporalmente los síntomas, para mantenernos enfermos y débiles, con vacunas que causan más daños que los que previenen, están afectándonos desde que somos niños. También desarrollan la carrera armamentista para matar a las personas más eficientemente sin dañar la infraestructura, como con bombas de neutrones, con drones, robots, soldados alterados genéticamente, inteligencia artificial, ciberataques, misiles supersónicos, armas biológicas, y ataques con “Pulso Electromagnético”. Y por último, a través de múltiples sociedades secretas con control mundial orquestando todos los controles anteriores como los Iluminados, y el grupo Bilderberg por mencionar algunos, quienes están trabajando para infiltrar todos los gobiernos del mundo, para preparar las condiciones necesarias para el gobierno global de anticristo. Y uno de los temas principales en su agenda, es la reducción de la población mundial, de acuerdo con los parámetros de las “Piedras Guía de Georgia” (Georgia Guidestones) que estipulan el mantener a la humanidad a menos de 500 millones habitantes, que es menos del 10% de la población actual. Así que están planeando hacer un genocidio a escala mundial. Pero ese es tema de otro estudio.

Cuando vemos como la maldad humana actual afecta las estadísticas demográficas, podría ser que la población antediluviana, aunque pudo llegar a ser de miles de millones de personas por la bendición de Dios, pudo ser en realidad, un número más conservador debido a la desobediencia del hombre que prefirió el pecado y estar alejado de Dios para su perjuicio. Y por ello fueron juzgados por el Diluvio.

Pero la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Dios miró a la tierra, y vio que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.” — Génesis 6:11-12 (NBLA)

En el siguiente artículo veremos, Dios mediante, el controversial versículo 2 de Génesis 6, el cual habla acerca de los “hijos de Dios”.

¡Que Dios los bendiga!


Ir a: Génesis 6:2 – “Los Hijos de Dios”