Guardar el Shabát por Fe

Es por eso que guardar el sábado requiere de fe: por ejemplo, si usted ahorita en su ocupación actual trabaja el sábado, y si ahora usted decidiera descansar en este día, en cumplimiento de este mandamiento, esto involucraría mucha fe de su parte. Esto quizás implicaría hablar con su jefe para hacerle ver que ya no tiene disponibilidad de trabajar en sábado, o bien implicaría conseguir otro trabajo, en donde no le sea requerido trabajar en día sábado. Esto es especialmente difícil para quienes trabajan en tiendas que abren de lunes a domingo. Y si todos hiciéramos lo mismo, habría un punto en el que las tiendas ya no abrirían el sábado porque los clientes estarían reposando en sus casas.
«Entonces YAHWÉH dijo a Moisés: “¿Hasta cuándo se negarán ustedes a guardar Mis mandamientos y Mis leyes? Miren que YAHWÉH les ha dado el día de reposo. Por eso el sexto día les da pan para dos días. Quédese cada uno en su lugar, y que nadie salga de su lugar el séptimo día.”— Éxodo 16:28-29
O quizás usted descansa este día, pero es el día en que a usted le gusta ver o asistir a eventos deportivos, o bien es el día en el cual acude al supermercado para comprar alimentos. El dejar de hacer las cosas que usted quiere hacer, incluyendo sus placeres, con el objetivo de cumplir el Cuarto Mandamiento y acercarse al SEÑOR, requieren de fe. Implica planear y organizar su vida para poder guardar el Shabát.
[Dice el Señor] «Si por causa del Shabát apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en Mi día santo, y llamas al Shabát una delicia, al día santo de YAHWÉH, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer, ni hablando de tus propios asuntos, entonces te deleitarás en YAHWÉH, y Yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre Jacob; porque la boca de YAHWÉH ha hablado”. — Isaías 58:13-14
“Encomienda a YAHWÉH tus obras, y tus pensamientos serán afirmados”. — Proverbios 16:3
La profanación del sábado es una de las principales causas de los desastres que azotaron al pueblo de Israel. Ellos no confiaron en que Dios les proveería de todo lo que necesitarían, y ellos mismos se excluyeron de Su provisión y de Su protección. En realidad, todo es una cuestión de liberación, de atreverse a confiar en Dios.
«Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca Su voluntad en todo lo que hagas, y Él te mostrará cuál camino tomar.» — Proverbios 3:5-6 (NTV)
La Tierra también Debe Descansar

Una de las tragedias de los israelitas fue cuando se los llevaron presos a Babilonia, las Escrituras nos indican que estuvieron 70 años en cautiverio, correspondientes a los Shabáts que no le dieron a la tierra.
«A los sobrevivientes de la espada, los llevó cautivos a Babilonia, y fueron hechos esclavos del rey y de sus hijos hasta el establecimiento del reino de Persia, para que se cumpliera la palabra del SEÑOR por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubiera disfrutado de su reposo. Todo el tiempo de su desolación reposó, hasta que se cumplieron los setenta años”. — 2 Crónicas 36:20-21 (RVA-2015)
«Entonces la tierra disfrutará de su reposo durante todos los días de su desolación, mientras ustedes estén en la tierra de sus enemigos. ¡Entonces la tierra descansará y disfrutará de su reposo! Todo el tiempo que esté asolada disfrutará del reposo que no disfrutó mientras ustedes disfrutaban de su reposo cuando habitaban en ella”. — Levítico 26:34-35 (RVA-2015)

Recordemos que no solamente las personas gozamos del Shabát, sino también los animales (Éxodo 20:8-11; Éxodo 23:12) y también la tierra. El pueblo de Israel tenía el mandato del SEÑOR de darle su descanso a la tierra cada 7 años (Levítico 25:1-9), su año sabático.
“Seis años sembrarás tu tierra y recogerás su producto; pero el séptimo año la dejarás descansar, sin cultivar, para que coman los pobres de tu pueblo, y de lo que ellos dejen, coman los animales del campo. Lo mismo harás con tu viña y con tu olivar”. — Éxodo 23:10-11 (NBLH)
[Dice el Señor] «Cumplan, pues, Mis estatutos; guarden Mis decretos y cúmplanlos, y habitarán en la tierra seguros. La tierra dará su fruto, y comerán hasta saciarse y habitarán en ella con seguridad. “Si preguntan: ‘¿Qué comeremos el séptimo año, puesto que ni hemos de sembrar ni hemos de cosechar nuestros productos?’, entonces Yo decretaré para ustedes Mi bendición el sexto año, y habrá fruto para tres años. Sembrarán en el octavo año, pero todavía comerán de la cosecha añeja. Hasta que llegue la cosecha del noveno año, seguirán comiendo de la cosecha añeja”. — Levítico 25:18-22 (RVA-2015)
¿Se fijó que el SEÑOR nos dice que al cumplir con Sus mandatos y darle su año sabático a la tierra, que las personas habitarán seguros en ella? vea de nuevo Levítico 25:18, por tanto, si hay violencia e inseguridad en donde usted vive, se debe en gran medida a la falta de cumplimiento de los mandatos de YAHWÉH, incluyendo este Cuarto Mandamiento.
Lo invito a que empiece por su casa, aproveche esta oportunidad que tienen usted y su familia de recibir este regalo que el SEÑOR nos da, ya que los creyentes que observan el Shabát, se convierten ellos mismos en una señal para las demás personas porque su relación semanal con Dios los ha hecho diferentes, es decir, han sido santificados para el SEÑOR.
“Habla, pues, tú a los Israelitas y diles: ‘De cierto guardarán Mis días de reposo, porque esto es una señal entre Yo y ustedes por todas sus generaciones, a fin de que sepan que Yo Soy YAHWÉH que los santifico.» — Éxodo 31:13
El SEÑOR luego vuelve a mencionar, a través del profeta Ezequiel, que todos los sábados son un recordatorio de que Dios nos santifica, como parte de Su redención (Ezequiel 20:12). Creo que si cada iglesia enseñara y practicara la importancia del sábado de la manera que YAHWÉH lo diseñó, no tendríamos tantos problemas en el mundo (reflejo de lo que les pasó a los israelitas), ni tantas filosofías seculares absurdas como la teoría de la evolución.
“Cuán bienaventurado es el hombre que hace esto, y el hijo del hombre que a ello se aferra; que guarda el día de reposo sin profanarlo, y guarda su mano de hacer mal alguno”. — Isaías 56:2 (NBLH)
Ni las falsas filosofías ni las doctrinas de demonios (1 Timoteo 4:1) nos afectarían en la iglesia como hoy en día, porque cada sábado recordaríamos que Dios es el Creador de todas las cosas, que todo le pertenece (Job 41:11, Salmos 24:1), que nada ha evolucionado y que Él es el único Dios (Isaías 43-45). Cuanto más fielmente guardemos este mandamiento, mejor preparados estaremos para obedecer los otros nueve.
“Los Israelitas guardarán, pues, el día de reposo, celebrándolo por todas sus generaciones como pacto perpetuo. Es una señal entre Yo y los Israelitas para siempre. Pues en seis días YAHWÉH hizo los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó de trabajar y reposó”. — Éxodo 31:16-17
“Y les di también Mis días de reposo, para que fuesen por señal entre Mí y ellos, para que supiesen que Yo Soy YAHWÉH que los santifico”. — Ezequiel 20:12

El Shabát es una señal, en el sentido que refleja la relación que tenemos con YAHWÉH. El sábado es como un «anillo del recuerdo», es como el anillo de compromiso que el SEÑOR le da a Su novia.
«Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a Él la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y Su esposa se ha preparado”. — Apocalipsis 19:7 (NBLH)
«Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo”. — Apocalipsis 21:2 (NBLH)
YAHWÉH está utilizando cada sábado como un símbolo de Su promesa de que recibiremos un hogar en el que estaremos con Él en el futuro, durante el reinado de Jesucristo aquí en la tierra, durante el Milenio, cuando la promesa del Shabát será cumplida de acuerdo a lo que nos dice el apóstol Pedro (2 Pedro 3:8). Por esta razón, la importancia de cada Shabát es que nos permite practicar el cómo será vivir en el reino del SEÑOR mientras aún estamos en este mundo. De hecho, el sábado y todos los Festivales del SEÑOR descritos en la Biblia, son regalos que Dios, el novio, da a Su novia.
“Mas, oh amados, no ignoréis esta una cosa: que un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día”. — 2 Pedro 3:8 (RVA)
Para concluir este estudio, quisiera traer a su atención Génesis 2:3
«Dios bendijo el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que Él había creado y hecho”. — Génesis 2:3 (NBLH)
Si comparamos el séptimo día con los 6 días previos en Génesis 1, encontrará que al final de cada uno de los seis días el Espíritu Santo menciona: «Y fue la tarde y fue la mañana: el sexto día.» (Génesis 1:31). Sin embargo, para el día sábado, no encontramos esta frase habitual de los 6 días anteriores en las Escrituras por una razón divina: el Espíritu Santo sugiere sutilmente, pero de forma muy significativa, que la observancia del Shabát es eterna, que nunca terminará. ¡Se trata de un mandamiento perpetuo! Lo invito para que pongamos de nuestra parte, hacer lo que está en nuestras manos, para poder entrar a Su reposo.
“Porque así ha dicho el Señor YAHWÉH, el Santo de Israel: “En arrepentimiento y en reposo serán salvos; en la quietud y en la confianza estará su fortaleza”. Isaías 30:15a
¡Que Dios los bendiga!
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